La inseguridad en el país: Azucena y el Hipódromo de las Américas amenazados

La inseguridad y la corrupción que padecemos todos los mexicanos es el fruto de muchos años de impunidad. Una no puede sobrevivir sin la otra y, en el caso de la inseguridad, ni los abrazos más afectuosos...

12 de agosto, 2021

La inseguridad y la corrupción que padecemos todos los mexicanos es el fruto de muchos años de impunidad. Una no puede sobrevivir sin la otra y, en el caso de la inseguridad, ni los abrazos más afectuosos bastan para hacerle frente o cuando menos, mitigarla un poco. Cada vez, en muchos de los aspectos de la vida cotidiana, la inseguridad se deteriora más y más. Aparentemente no hay solución, pues la política que se ha diseñado deja al antojo de las “fuerzas del mal” hacer lo que le viene en gana.

Hace unos días, la periodista Azucena Uresti, de Grupo Milenio en donde colabora, recibió una amenaza, a través de un video difundido la mañana del lunes por redes sociales. En un hecho inédito, un hombre encapuchado, flanqueado por seis subalternos también con el rostro cubierto y armas de grueso calibre, le advierte: “Azucena Uresti, si sigues tirándome, te lo aseguro que donde sea que estés doy contigo y te haré que te comas tus palabras, aunque me acusen de feminicidio, porque no me conocen a mí… Yo no soy cobracuotas ni extorsiono”. 

Ante tan preocupante incidente, una gran cantidad de medios mostraron su indignación y el mismo gobierno federal inmediatamente ofreció su respaldo a la talentosa periodista. El mismo Presidente reprobó la amenaza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) contra Azucena e informó que el gobierno ya le ofreció protección para que no vuelva a ser intimidada. Se estableció un mecanismo de protección para todos los periodistas. 

Parece que vamos de vuelta a los tiempos en que mandaba el famoso “negro” Arturo Durazo, que era el mero mero de la policía capitalina. Uno de mis primos —afamado e influyente periodista— tenía a su servicio un par de agentes de la procuraduría, para su protección. Estoy seguro de que ninguno de ellos daría su vida si el protegido hubiera sido agredido.

El miércoles pasado, en la zona de caballerizas del Hipódromo de las Américas, sucedió un evento que causó pánico. Recibí el siguiente mensaje que luego se volvió “viral” en todo el medio. Decía: 

“Oye, el miércoles en el hipódromo pasó algo muy desagradable, peligroso y que aún no tengo muy claro cómo pudo suceder. Llegaron unos fulanos, no sabemos si agentes o malandros y con armas en mano amedrentaron a gente de las cuadras. ¿Qué buscaban o a quiénes con qué intención? se desconoce. El asunto es que llegaron cortando cartucho con pistolas y armas largas”. 

“En la cuadra 4 golpearon a cachazos en la cara al dueño de una cuadra, y se llevaron como secuestrado a otra persona, lo esposaron y lo subieron a una camioneta. Luego lo dejaron por la zona de panteones después de interrogarlo sin saber exactamente acerca de qué y le quitaron su teléfono”.

“A otros los persiguieron como a un exjinete (que conozco) y no sé a qué otros que me comentan, los fueron a corretear y sacar de la cuadra 9”. (Omito sus nombres por su propia seguridad).

Quise averiguar más acerca del incidente y me comentaron que entraron cinco Suburban negras, tal vez eran 18 tipos armados hasta los dientes. Confirmé que a tres personas los golpearon y es claro que no se trataba de agentes policiacos. 

Obviamente los protocolos de seguridad de la planta hípica fallaron, a pesar de que el hipódromo está en la zona en donde se ubica la Secretaría de la Defensa Nacional.  El hecho es que para quien quiera entrar a la zona de caballerizas, le revisan la licencia que acredita que trabaja en el hipódromo; inspeccionan el interior del vehículo y hasta la cajuela. Existen “plumas” que evitan el paso franco. Nada de eso sirvió y a la fecha no hay comunicado de la empresa ni de la autoridad hípica que mencione el hecho. Seguramente existe una denuncia de hechos en algún lado, pero en Google —que todo lo sabe— no hay mención alguna. 

¿Qué buscaban? Se comenta que dentro de la zona de caballerizas venden droga y hay evidencias que algunos caballos han resultado “positivos” a drogas estimulantes, en las pruebas antidoping. Es claro, que alguien tiene que poner orden en esta actividad, pues, de hecho, la Industria Hípica de carreras de caballos está en su mínima expresión. ¿Qué se trata de acabar con ella?

En mi opinión, las declaraciones solidarias del presidente López Obrador; el apoyo mostrado a Azucena Uresti —que valiente dice que va a seguir haciendo su trabajo— no bastan. El Gobierno Federal debe cambiar su estrategia, pues es claro que los abrazos solo provocan carcajadas entre los miembros del crimen organizado y que la impunidad de la que gozan les permite amenazar al gallo más pintado, ¿Quién sigue?

En la planta hípica debe haber un esfuerzo serio por comprobar que no hay comercio de estupefacientes, alcohol o pastito vacilador (mariguana). La demanda es que los señores árbitros hagan su trabajo, pues tienen la autoridad para revisarle hasta los calzones de quién trabaja o ingresa a la zona de caballerizas. 

Comentarios
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Los virus viven de prisa, realizan pocas funciones, la principal de ellas es encontrar rápido una víctima e inyectarle su ácido nucleico para apoderarse del control metabólico y orientarlo hacia la reproducción del virus. Este proceso se repite muchas veces y nosotros lo manifestamos a través de los diversos síntomas que presentamos durante la infección. El ciclo es limitado, de manera que no necesitan de un genoma muy grande para controlar sus dos funciones principales (la adhesión y la inyección del genoma). Los virus siempre han sido desconcertantes, tienen un gran índice de mutación en forma natural sin que nadie lo provoque. Esto explica los numerosos mutantes y recombinantes que se han detectado a lo largo de la pandemia (mutante ẞ, ∆; etc.) haciendo que cada uno de ellos se comporte como un patógeno diferente y produzca una sintomatología atípica. También existen otras posibilidades que podrían explicar el complejo comportamiento viral que estamos presenciando en las últimas semanas; las más significativas son:  
  • El DNA viral al ser inyectado a la célula posiblemente reacciona con el DNA de la célula     huésped produciéndose un recombinante con una nueva información genética.   
  • El ácido nucleico viral organiza la infección y se inactiva sin causa aparente por tiempo indefinido (pudieran ser años) y después resurge causando una sintomatología semejante a la que causó anteriormente. Este parece ser el caso del H1N1 que invadió a México en marzo-abril del 2009 y que resultó ser un remanente del virus que causó la gripe española en 1918.
Volviendo a nuestro tema original, en los párrafos anteriores hemos mencionado que entre los elementos más importantes para prevenir una infección está la serie de actividades sanitarias que debemos cumplir sin falta. Pero quizá, el más importante sea el poseer un sistema inmunológico funcional, uno que produzca los anticuerpos necesarios que inactiven las toxinas o las substancias causantes de la infección.  El otro factor de gran importancia es nuestro ritmo de vida, que es muy demandante, terriblemente azaroso al grado de que mengua nuestros mecanismos que regulan la síntesis de anticuerpos que van a actuar como nuestras defensas protectoras. La carencia o la inactivación de éstos significan una puerta de entrada para el proceso infeccioso; es precisamente lo que el coronavirus necesita para invadir y atacarnos sin ninguna restricción. Debemos cuidar nuestras emociones y pugnar por un estilo de vida más relajado y menos oprobioso que nos permita optimizar nuestra protección. De una manera u otra, estamos frente a un enemigo versátil e impredecible que altera su genoma en forma casual y azarosa, los virus usan este mecanismo evolutivo por miles de años y les ha permitido subsistir durante esa eternidad. Nosotros tenemos la gran desventaja de funcionar con una serie de sistemas complejos y realmente somos una presa fácil, estamos en plena desventaja y nada podemos hacer sino vacunarnos y prevenir la infección.  Sin duda alguna, el problema de la pandemia es una situación de salud pública y obviamente debía tratarse a nivel del personal biomédico, con poca participación administrativa. Es una tragedia que los políticos de una gran mayoría de países hayan tomado una iniciativa tan espectacular y pretendan obtener resultados satisfactorios. En México se tuvo una gran experiencia en el 2009 que bien pudo haberse aprovechado en la resolución del problema actual pero la estrechez mental de los actuales funcionarios apócrifos nos obliga a resolver este problema en otras formas, más académicas, con otro tipo de profesionales que posiblemente nos den mejores soluciones.  Cada país tiene cierta estructura y los elementos necesarios para salvaguardar la salud del pueblo y nuestro país no era la excepción. Desafortunadamente llegó una nueva administración que prostituyó y corrompió los ministerios y aniquiló totalmente el sistema, ocasionándonos el inexplicable fallecimiento de por lo menos 500 000 fallecimientos en 18 meses de pandemia. Nuestra verdadera desgracia no ha sido la pandemia sino la serie de reacciones criminales y siniestras de algunas de nuestras autoridades, entre las cuales destacan:
  • Minimizar la magnitud de la pandemia y evitar el monitoreo del contagio al principio de la pandemia.
  • En aras del ahorro, comprar artículos básicos de pésima calidad y diseño que en realidad fueron de poca utilidad.
  • El no proveer al personal biomédico de los materiales y uniformes necesarios para realizar sus funciones.
  • El ocultar o por lo menos confundir a los mexicanos acerca de la disponibilidad de las vacunas. 
  • El haber usado los medios de comunicación para promover sus fines políticos y difundir falsas noticias y estadísticas relacionadas con los internos en los hospitales y los decesos.
  • El haber donado vacunas a otros países sin haber abastecido plenamente a la población mexicana. 
  • El proveer ejemplos culturales y religiosos como coadyuvantes para disminuir la pandemia. El calificar el uso del cubrebocas como innecesario, etc.
Aunado a lo anterior, se hace notoria la negativa de un gran núcleo de población que rechaza desde la existencia del virus hasta la negativa a la vacunación. Es difícil encontrar una explicación a esta lógica tan personal, lo único que se puede comentar es que tanto autoridades, políticos y muchos mexicanos todavía actúan y vociferan como verdaderos aliados del coronavirus. Los epidemiólogos y los virólogos aún no se han atrevido a mencionar alguna fecha en que se anuncie el final de la infección. Es muy posible que esto todavía dure algún tiempo indefinido así es que los aliados todavía tienen alguna oportunidad para cambiar de opinión. Por lo pronto, es oportuno mencionar que las evidencias experimentales de la vacunación son muy positivas, se ha registrado una disminución del 55 al 75% de los síntomas, dependiendo de la salud previa del paciente. En ninguna manera se ha pretendido modificar la conducta de nadie, se considera que nuestros lectores son suficientemente maduros y no requieren ningún refuerzo emocional. Todos los días muy temprano ya tenemos nuestra dosis del Mesías/Ayatollah y no deseamos por ningún motivo, establecer alguna competencia con él, nuestro rollo es otro. Hemos mostrado algunos hechos históricos que están plenamente validados y otros que son muy recientes del dominio popular, que podrían servir para considerar una estrategia personal que nos rehabilite de esta pandemia tan brutal que no parece tener fin.  Nuestros mejores deseos.   Antonio G. Trejo                                  Correo electrónico:  [email protected]" ["post_title"]=> string(27) "LOS ALIADOS DEL CORONAVIRUS" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(27) "los-aliados-del-coronavirus" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-08-31 09:59:19" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-08-31 14:59:19" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=69889" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18650 (24) { ["ID"]=> int(70422) ["post_author"]=> string(2) "77" ["post_date"]=> string(19) "2021-09-14 11:40:36" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-09-14 16:40:36" ["post_content"]=> string(6469) "“La patria del escritor es su lengua”.  –Francisco Ayala (1906-2009), escritor español. Entramos en la época del año cuando se celebra a México en infinidad de formas: Comenzamos con la conmemoración de los Niños Héroes en la toma del Castillo de Chapultepec.  Dicen los expertos que no fueron niños, como nos lo enseñaron en primaria, y que ninguno de ellos se envolvió en la bandera y se tiró desde las alturas para preservarla de los invasores norteamericanos. Como adulta entiendo que se trata de una leyenda romantizada, pero a la vez reconozco que esa imagen que se formó en mi mente en tercero de primaria sigue tan viva como entonces. Contribuyó a  forjar mi identidad, a sentir que una nación por la cual se llevan a cabo esos grandes sacrificios representa una gran nación. Llega unos días después la celebración de nuestra Independencia, ocasión cuando se manifiesta en todo su esplendor la mexicanidad: desde las caracterizaciones de nuestros héroes de la Independencia, las representaciones teatrales, la poesía. Los desfiles en cada una de las poblaciones grandes y pequeñas, frente a los cuales se exalta dentro de nosotros ese particular orgullo de ser mexicanos. No pueden faltar en esa ocasión los deleites gastronómicos, desde los sofisticados chiles en nogada con su gama de leyendas urbanas y modos de preparación, hasta los populares elotes con chile y la fruta picada, que se venden en cualquier esquina durante el desfile. La mexicanidad nos pone a vibrar a todos los oriundos la noche del 15, en el territorio nacional y allende las fronteras.  Ese “Viva México” que respondemos a coro los presentes en tres ocasiones, seguido por los nombres de los héroes de la Independencia, así como la réplica de la campana de Dolores en cada inmueble que representa a nuestro país a lo largo y ancho del mismo, y de igual manera en las sedes oficiales en el extranjero. Se sigue la –ahora controversial– fecha del 12 de octubre que, así queramos borrar de nuestra historia, constituye la mitad de nuestra identidad.  Un festejo que ha perdido mucho lucimiento por cuestiones ajenas al reconocimiento de nuestra identidad mestiza, cuyo epítome este año es la sustitución de un bello monumento de Colón en el Centro Histórico de la Ciudad de México, por una figura estilizada de una  mujer que busca  representar los pueblos originales, pero que a ratos parece sacada de una cinta galáctica. Ella no me significa ninguna identidad en absoluto. Ni por los rasgos que le imprimieron, ni por la frialdad del material con que está hecha, ni por la forma tan arbitraria con que se ha decidido imponerla. Durante primaria y secundaria estudié fundamentalmente, en colegios de monjas. En los libros de historia de primaria, sistemáticamente, nos brincábamos el capítulo de las Leyes de Reforma.  Sabíamos que existió Benito Juárez; conocíamos la historia del niño de un pequeño pueblo oaxaqueño que pasó de cuidar ganado menor a convertirse en presidente de la República. Esto es, no se acentuaba el hecho de que Juárez haya decretado la separación del Estado y de la Iglesia, pero tampoco se arrancaban las hojas de los libros para vetarlo. Ya en secundaria sí aprendí lo necesario sobre las Leyes de Reforma y la figura de Juárez para el México actual. Sería como en los enamoramientos, tiene más efecto la indiferencia que las acciones directas de resistencia. Seguimos en noviembre con los festejos de la Revolución. A mí me remiten a diversos momentos, en particular con mis hijos pequeños en atuendos de ocasión.  Los desfiles asociados con el deporte y las danzas folclóricas entre las que no puede faltar: “La marcha de Zacatecas” y “La Adelita”. Otra vez la gastronomía en pleno para sentirnos aún más mexicanos. Arribamos finalmente a diciembre, a la celebración de la Virgen de Guadalupe. Sucede ese pensamiento paradójico único en México: proveniente de la tradición católica, la figura de la Guadalupana atraviesa cualesquiera creencias religiosas para instalarse en el corazón de todos los mexicanos. Ahora  las calles se ven pobladas por  peregrinaciones de distintos templos de cada parroquia, y en buena parte del territorio nacional se hacen acompañar de danzantes de todas las edades, vestidos de gran colorido, conocidos como “matachines”, cuyo traje incluye una nahuilla adornada con carrizos cortos, o bien pulseras de guijarros en las piernas, que al danzar generan un sonido muy característico. Sobre la cabeza  portan un penacho multicolor a base de plumas, y a lo largo de toda la peregrinación los danzantes van ejecutando cuadros que  han preparado a lo largo del año, al compás de un tambor. 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La gran mayoría son organismos microscópicos y eso le hace sentir al hombre eminentemente poderoso porque de inmediato se pregunta: ¿dónde está el enemigo? o ¿será posible que esa cosa tan pequeña me enferme? Su ignorancia oculta su soberbia. El menosprecio y la descalificación surgen en seguida: bacterias, hongos, amebas, virus y otros agregados moleculares infectivos, la gran mayoría tienen un solo objetivo: encontrar e invadir a otro ser vivo para extraerle los nutrientes que le permitan subsistir y reproducirse a sus anchas; al igual que los partidos políticos en nuestro país.  Obviamente, la dinámica del parasitismo que muchas veces es el mismo proceso infeccioso va a depender de ciertas condiciones ambientales favorables para el depredador, tales como: la temperatura, la humedad, la disponibilidad de nutrientes y sobre todo una víctima indefensa con un sistema inmunológico decaído o disfuncional. Esta dinámica se ha venido repitiendo por miles de años y nosotros los humanos siempre hemos sido las víctimas. No fue sino hasta hace 170 años cuando Pasteur y Koch demostraron la capacidad infecciosa de los microorganismos que empezamos a defendernos en forma organizada. Desde entonces solo nos hemos defendido, pero no los hemos derrotado. Hongos, bacterias y virus han escrito la historia del hombre, su participación nos ha generado desgracias terribles y también grandes bendiciones. Dentro de las primeras podemos citar varias epidemias de peste bubónica en toda Europa, el Oriente Medio y China produciendo millones de decesos. Investigaciones recientes han reportado que la llamada Flu Española en 1918 aniquiló aproximadamente a 50 millones de personas. De acuerdo con censos de población de la época, se estima que el total de víctimas de las guerras mundiales I y II fueron mucho menores en el número de muertos causados por la “gripe española”. Los virus Ébola, Marburg. Fiebre del Nilo, etc. Todos los endógenos del Continente Africano han causado innumerables víctimas en diversos países y en diferentes periodos; el volumen es tan exhaustivo que la OMS no ha reportado un número aproximado de bajas.  Con respecto a las grandes bendiciones, muchos antibióticos y vacunas se logran utilizando extractos microbianos. La producción de muchos alimentos y productos farmacéuticos suelen ser derivados de microorganismos, asimismo; los actuales desarrollos de la biotecnología y la biología molecular se han logrado utilizando a los microorganismos como modelo y material de ensayo, etc.  En cuanto a los virus, son partículas que solo poseen un tipo de ácido nucleico (DNA o RNA) y una envoltura proteica que es la que hace contacto con las células del paciente. Los virus viven de prisa, realizan pocas funciones, la principal de ellas es encontrar rápido una víctima e inyectarle su ácido nucleico para apoderarse del control metabólico y orientarlo hacia la reproducción del virus. Este proceso se repite muchas veces y nosotros lo manifestamos a través de los diversos síntomas que presentamos durante la infección. El ciclo es limitado, de manera que no necesitan de un genoma muy grande para controlar sus dos funciones principales (la adhesión y la inyección del genoma). Los virus siempre han sido desconcertantes, tienen un gran índice de mutación en forma natural sin que nadie lo provoque. Esto explica los numerosos mutantes y recombinantes que se han detectado a lo largo de la pandemia (mutante ẞ, ∆; etc.) haciendo que cada uno de ellos se comporte como un patógeno diferente y produzca una sintomatología atípica. También existen otras posibilidades que podrían explicar el complejo comportamiento viral que estamos presenciando en las últimas semanas; las más significativas son:  
  • El DNA viral al ser inyectado a la célula posiblemente reacciona con el DNA de la célula     huésped produciéndose un recombinante con una nueva información genética.   
  • El ácido nucleico viral organiza la infección y se inactiva sin causa aparente por tiempo indefinido (pudieran ser años) y después resurge causando una sintomatología semejante a la que causó anteriormente. Este parece ser el caso del H1N1 que invadió a México en marzo-abril del 2009 y que resultó ser un remanente del virus que causó la gripe española en 1918.
Volviendo a nuestro tema original, en los párrafos anteriores hemos mencionado que entre los elementos más importantes para prevenir una infección está la serie de actividades sanitarias que debemos cumplir sin falta. Pero quizá, el más importante sea el poseer un sistema inmunológico funcional, uno que produzca los anticuerpos necesarios que inactiven las toxinas o las substancias causantes de la infección.  El otro factor de gran importancia es nuestro ritmo de vida, que es muy demandante, terriblemente azaroso al grado de que mengua nuestros mecanismos que regulan la síntesis de anticuerpos que van a actuar como nuestras defensas protectoras. La carencia o la inactivación de éstos significan una puerta de entrada para el proceso infeccioso; es precisamente lo que el coronavirus necesita para invadir y atacarnos sin ninguna restricción. Debemos cuidar nuestras emociones y pugnar por un estilo de vida más relajado y menos oprobioso que nos permita optimizar nuestra protección. De una manera u otra, estamos frente a un enemigo versátil e impredecible que altera su genoma en forma casual y azarosa, los virus usan este mecanismo evolutivo por miles de años y les ha permitido subsistir durante esa eternidad. Nosotros tenemos la gran desventaja de funcionar con una serie de sistemas complejos y realmente somos una presa fácil, estamos en plena desventaja y nada podemos hacer sino vacunarnos y prevenir la infección.  Sin duda alguna, el problema de la pandemia es una situación de salud pública y obviamente debía tratarse a nivel del personal biomédico, con poca participación administrativa. Es una tragedia que los políticos de una gran mayoría de países hayan tomado una iniciativa tan espectacular y pretendan obtener resultados satisfactorios. En México se tuvo una gran experiencia en el 2009 que bien pudo haberse aprovechado en la resolución del problema actual pero la estrechez mental de los actuales funcionarios apócrifos nos obliga a resolver este problema en otras formas, más académicas, con otro tipo de profesionales que posiblemente nos den mejores soluciones.  Cada país tiene cierta estructura y los elementos necesarios para salvaguardar la salud del pueblo y nuestro país no era la excepción. Desafortunadamente llegó una nueva administración que prostituyó y corrompió los ministerios y aniquiló totalmente el sistema, ocasionándonos el inexplicable fallecimiento de por lo menos 500 000 fallecimientos en 18 meses de pandemia. Nuestra verdadera desgracia no ha sido la pandemia sino la serie de reacciones criminales y siniestras de algunas de nuestras autoridades, entre las cuales destacan:
  • Minimizar la magnitud de la pandemia y evitar el monitoreo del contagio al principio de la pandemia.
  • En aras del ahorro, comprar artículos básicos de pésima calidad y diseño que en realidad fueron de poca utilidad.
  • El no proveer al personal biomédico de los materiales y uniformes necesarios para realizar sus funciones.
  • El ocultar o por lo menos confundir a los mexicanos acerca de la disponibilidad de las vacunas. 
  • El haber usado los medios de comunicación para promover sus fines políticos y difundir falsas noticias y estadísticas relacionadas con los internos en los hospitales y los decesos.
  • El haber donado vacunas a otros países sin haber abastecido plenamente a la población mexicana. 
  • El proveer ejemplos culturales y religiosos como coadyuvantes para disminuir la pandemia. El calificar el uso del cubrebocas como innecesario, etc.
Aunado a lo anterior, se hace notoria la negativa de un gran núcleo de población que rechaza desde la existencia del virus hasta la negativa a la vacunación. Es difícil encontrar una explicación a esta lógica tan personal, lo único que se puede comentar es que tanto autoridades, políticos y muchos mexicanos todavía actúan y vociferan como verdaderos aliados del coronavirus. Los epidemiólogos y los virólogos aún no se han atrevido a mencionar alguna fecha en que se anuncie el final de la infección. Es muy posible que esto todavía dure algún tiempo indefinido así es que los aliados todavía tienen alguna oportunidad para cambiar de opinión. Por lo pronto, es oportuno mencionar que las evidencias experimentales de la vacunación son muy positivas, se ha registrado una disminución del 55 al 75% de los síntomas, dependiendo de la salud previa del paciente. En ninguna manera se ha pretendido modificar la conducta de nadie, se considera que nuestros lectores son suficientemente maduros y no requieren ningún refuerzo emocional. Todos los días muy temprano ya tenemos nuestra dosis del Mesías/Ayatollah y no deseamos por ningún motivo, establecer alguna competencia con él, nuestro rollo es otro. Hemos mostrado algunos hechos históricos que están plenamente validados y otros que son muy recientes del dominio popular, que podrían servir para considerar una estrategia personal que nos rehabilite de esta pandemia tan brutal que no parece tener fin.  Nuestros mejores deseos.   Antonio G. Trejo                                  Correo electrónico:  [email protected]" ["post_title"]=> string(27) "LOS ALIADOS DEL CORONAVIRUS" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(27) "los-aliados-del-coronavirus" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-08-31 09:59:19" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-08-31 14:59:19" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=69889" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(43) ["max_num_pages"]=> float(22) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "0c248ef358f676a015171303d4493863" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

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