¿Qué es la “cultura de la cancelación”?

La “cultura de la cancelación” coarta la libertad de expresión mediante la destrucción de la reputación del individuo.

4 de marzo, 2022 ¿Qué es la “cultura de la cancelación”?

“Cultura de la cancelación” es el conjunto de acciones y boicots encaminados a destruir la reputación de alguien mediante retirarle masivamente el apoyo y la aprobación a causa de opiniones o actos que pudieran interpretarse como ofensivas para alguna minoría o para la corriente moral hegemónica, sin importar el contexto, el tiempo o las circunstancias en que dichos acontecimientos hayan tenido lugar.

La semana anterior decíamos que la “cultura de la cancelación” se manifiesta de formas distintas dependiendo quién la ejerza, y señalábamos dos grandes vertientes principales. La primera de ellas la ejercen o bien el Estado o bien los grandes grupos de poder y la segunda, el ciudadano común, bien sea contra uno de sus pares –en especial si se trata de alguien famoso o considerado celebridad cuya reputación haya caído en desgracia por cualquier motivo– o contra una empresa o institución pública o privada cuyas acciones sean consideradas inapropiadas por el discurso hegemónico del momento. Hoy profundizaremos en esta segunda vertiente. 

Primero, conviene separar lo que es un delito –acoso sexual, abuso, violación, estafa…– de una opinión, un mal chiste, un comentario de mal gusto o incluso una visión del mundo que no concuerda con el discurso hegemónico. En los casos que constituyen un delito, la cancelación es una consecuencia secundaria, porque la instancia de justicia que debe resolverlos no está en los tribunales de la opinión pública, y por ello no ahondaremos en estos supuestos. El énfasis lo pondremos en los casos donde el individuo común reacciona ante una opinión o un dislate presente o pasado de una figura pública y veremos cómo la “cultura de la cancelación” puede entrañar una tremenda crueldad, además de entorpecer las soluciones reales a los problemas que combate.    

Aunque la manera de nombrarlo es muy reciente, tampoco se trata de un fenómeno completamente nuevo. Recuerdo que el primer gran evento de este tipo que me dejó una honda impresión fue ver, en octubre de 1992, durante el programa Saturday Night Live, a Sinéad O’Connor1 mientras rompía en pantalla una foto del Papa Juan Pablo II mientras decía “en la victoria del bien sobre el mal, lucha contra el enemigo real”. 

  Por aquel entonces la cantante irlandesa estaba en la cima de su carrera y gozaba de fama mundial, pero ese hecho marcó el inicio de un declive del que jamás se recuperaría. Hoy, muchos años después, hay una diferencia sustancial entre lo ocurrido con O´Connor en la década de los noventa del siglo XX y lo que se conoce en nuestro tiempo como “cultura de la cancelación”: la irlandesa expresó de forma directa y en presente una opinión fuerte y riesgosa, que además estaba fuera del discurso hegemónico, con lo cual los riesgos de enfrentar rechazo y desacuerdo eran altos, pero cuando menos se trataba de una opinión que tenía peso y significado para su tiempo y contexto. Mientras tanto, los “cancelados” del siglo XXI muy pocas veces lo son por opiniones directas y conscientes, sino por comentarios idiotas, chistes desafortunados de otro tiempo o contenidos descontextualizados.

Convendría empezar por definir este nuevo concepto cuando quien lo ejerce son los individuos de a pie: “Cultura de la cancelación” es el eufemismo que se utiliza para designar un conjunto de acciones y boicots encaminados a destruir la reputación de alguien mediante el retiro masivo del apoyo y la aprobación a causa de opiniones, actos o iniciativas que pudieran interpretarse como ofensivas para alguna minoría o para la corriente moral hegemónica, sin importar el contexto, el tiempo o las circunstancias en que dichos acontecimientos hayan tenido lugar. El propósito final es “cancelar” al individuo en cuestión, borrarlo del entorno público, sin importar las afectaciones personales, familiares, profesionales, laborales o económicas que implique.

El mecanismo funciona más o menos así: alguien hace o dice algo que se considera, para los estándares de nuestros días, políticamente incorrecto, generalmente porque dicha acción o comentario se interpreta como machista, sexista, racista, patriarcal, intolerante, entre muchas otras posibilidades, sin importar el contexto en que haya sucedido o si este dicho o acción ocurrió en el presente o varias décadas atrás. 

De este modo, da igual si se trata de un desafío frontal al statu quo como el que –con razón o sin ella– llevó a cabo Sinnead O’ Connor, o si se trata de una conversación privada entre amigos, donde el personaje en cuestión hace una broma de mal gusto que alguien filtra, haciéndola pública diez años después.

Una vez que el comentario, acto o imagen es hecha pública, las y los “agraviados” –auténticos y autoasumidos– comienzan las embestidas crecientes, exigiendo condenas y represalias, casi siempre fuera de toda proporción con respecto a la “falta” cometida.   

Uno de los aspectos más curiosos de esta dinámica consiste en que, si el sujeto que llevó a cabo el “comentario fuera de tono” se disculpa, lejos de que la andanada de insultos se serene para iniciar entonces un diálogo constructivo que permita el aprendizaje, el arrepentimiento genuino y el propósito de enmienda, lo que ocurre es un recrudecimiento de la reacción que puede llegar hasta niveles absurdos. 

La virulencia del insulto se vuelve entonces directamente proporcional a las muestras de vergüenza y contrición que muestre el transgresor, terminando por resolverse todo en un apoteósico castigo comunitario –y muchas veces laboral, profesional y económico–, casi siempre excesivo e inútil, que se parece más a un linchamiento colectivo que a un edificante y provechoso desagravio social producto del diálogo y el debate abierto. 

En esta tendencia a “cancelar” a cualquiera que emita una opinión distinta a la que defiende el discurso dominante, –o los discursos dominantes polarizados, como sucede con mucha frecuencia en el ámbito político– detecto cuatro características frecuentes: 

Por un lado la paulatina intensificación de la estridencia y una creciente desproporción de los juicios y el castigo exigido, sin importar si el “infractor” se disculpa o no.  

En segundo término la falta de diferenciación entre niveles de exabrupto, donde parece que merece la misma sanción social las violaciones llevadas a cabo por Bill Cosby o los abusos de todo tipo contra infinidad de mujeres concretas por parte de Harvey Weinstein que la insolente broma del payaso Platanito –interpretado por Sergio Verduzco Rubier– acerca de los niños fallecidos en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, México, el 5 de junio de 20092.

La tercera características que aprecio en esta tendencia es la creciente susceptibilidad: cada vez se requiere de una menor dosis de insumisión, mal gusto o dislate para desatar las tempestades de la descalificación multitudinaria, con el agravante de que la caída en desgracia es cada vez más estrepitosa y abrumadora.  

Y una cuarta, relacionada con el hecho de que en el presente conviven diversas cosmovisiones, varias de ellas ancladas en comprensiones del mundo con hondas reminiscencias patriarcales y que son justamente las que las visiones más progresistas intentan superar. El problema, y que dichas visiones progresistas parecieran pasar por alto, es que esas visiones tradicionales están profundamente internalizadas en un porcentaje muy alto de la sociedad y que sólo será a través del tiempo, el debate de ideas y la tolerancia que se irán dejando atrás los aspectos más reaccionarios de las mismas.  

Quizá lo más sorprendente es que esta tendencia a la “cancelación” sea fomentada por grandes voces que defienden la igualdad y que por décadas fueron discriminadas por no ceñirse a patrones rancios de conducta. Desde una vehemente esquizofrenia, se afirma, por un lado que toda opinión es igualmente valiosa y debe ser respetada –lo que implicaría aceptar y ser tolerante con quienes piensen distinto– y al mismo tiempo se reprime y castiga con furia y obcecación a todo aquel que ose desafiar la narrativa dominante: lo más importante es la “igualdad”, siempre y cuando seas y pienses igual que yo.  

En la siguiente entrega veremos ejemplos recientes de diversos casos de Cancelación que nos invitan a reflexionar al respecto de lo pertinente de esta práctica

Web: www.juancarlosaldir.com

Instagram:  jcaldir

Twitter:   @jcaldir   

Facebook:  Juan Carlos Aldir

1 Youtube:   https://www.youtube.com/watch?v=HkxwUDGd7N4

2 https://www.chicagotribune.com/hoy/ct-hoy-8060491-platanito-una-broma-de-mal-gusto-video-story.html

Comentarios


object(WP_Query)#18546 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(76157) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(76157) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18544 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18556 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18558 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(467) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-26 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-24 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (76157) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18541 (24) { ["ID"]=> int(78845) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-11 12:20:31" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-11 17:20:31" ["post_content"]=> string(8191) "Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia de México 2018. Desde entonces, hay un eslógan que aparece frecuentemente, tanto en redes sociales como en las conferencias matutinas del mandatario. De hecho, parece una obsesión presidencial referirse a esto cada tanto. De seguro usted ya sabe a cuál hashtag me refiero: #LópezMejorPresidenteDelMundo».  Dicho eslógan, repetido ad nauseam por los fanáticos de López me produce un no sé qué que qué sé yo cada vez que la leo. No he detectado alguna otra nación que exprese una devoción similar a quien simplemente es un funcionario público. El funcionario con el cargo más importante del país, claro, pero funcionario al fin. Tanta ha sido la curiosidad por encontrar una respuesta a dicha devoción que tuve que repasar algunas lecturas acerca del populismo y temas afines. Por supuesto, hay obras muy profundas en este tema que explican varias de las prácticas que López ha realizado tanto en sus campañas como en su administración. Aunque este enfoque del populismo explica una parte de la identificación de la sociedad con lo que conocemos como un «líder carismático», me parece que no explica la exaltación a la que ha sido sujeta la figura presidencial. Así que la pregunta seguía en el aire, revoloteando como una mosca: ¿por qué este político mediocre (López tiene más maña que genio), de origen priísta y quien nunca ha tenido un trabajo fuera de la esfera política (a diferencia de otros íconos del populismo, como Donald Trump, quienes presumen ser outsiders, AMLO es y siempre ha sido un verdadero insider) provoca una admiración que roza con lo hiperbólico? Afortunadamente, llegó una posible explicación al leer el libro El poder del mito, el cual se conforma por una serie de entrevistas que realizó Bill Moyers a Joseph Campbell, renombrado mitólogo estadounidense, en 1988.  La lectura anterior es interesante por sí misma, en especial como una introducción a la vasta obra de Campbell (todo aquel que desee crear un héroe para una historia, al menos debería estar familiarizado con su obra El héroe de las mil caras, de 1949). Sin embargo, en el capítulo cinco de El poder del mito, titulado El viaje del héroe, encontré una idea que puede tratar de explicar la adoración que recibe nuestro presidente.  En dicho capítulo, Bill Moyers menciona la obsesión con los famosos, quienes han tomado el lugar de los héroes. Ante esta situación, Campbell menciona que una sociedad necesita héroes “porque tiene que tener imágenes fijas, como astros, para hacer coherentes todas esas tendencias a la separación, reunirlas en alguna clase de intencionalidad”. Moyers dice que esto es para que una sociedad «pueda seguir un camino». Campbell remata diciendo que «la nación debe tener de algún modo una intención, para operar como un poder único».  Desde el año 1988, en el que transcurrió la entrevista, hasta el inicio del siglo XXI, la situación referida por Moyers y Campbell no ha cambiado mucho. En la actualidad, nos encontramos ante un vacío generalizado de héroes en la sociedad, incluyendo a la mexicana. Ahora ese vacío es más grande, más notorio, con el advenimiento de las redes sociales, con todo y sus influencers, youtubers, tik tokers y demás ocupaciones propias de este primer cuarto de siglo. No es de sorprender, entonces, que Mariana Rodríguez Cantú, la primera dama de Nuevo León, documente cualquier acción que realiza en sus redes sociales y se vuelva viral.  Este terreno comenzó a labrarse por López Obrador desde 2000, cuando el tabasqueño fue electo como Jefe de Gobierno del, en ese entonces, Distrito Federal. Nuestro actual presidente tuvo veinte años para urdir un cuento mitológico acerca de sí mismo.  Desde ese entonces, comenzó a utilizar una serie de simbolismos para confeccionar su traje de redentor patriota, con el cual se ha vestido desde entonces. López Obrador raramente sale a escena sin este traje.  Por ello, López, junto con su equipo cercano, trabajó en una serie de simbolismos más cercanos a los de un héroe que a los de un político. No es coincidencia que él nunca tenga fallas o errores; que él sea el único capaz de ser juez y parte; que él sea capaz de sacrificarse, aparentemente, por ideales superiores, como el patriotismo, la honestidad y la moralidad; que él sea el único ser de luz en un mundo de oscuridad. Su dedo flamígero es lo único justo en este país de injusticias. Esta carencia de héroes en la sociedad, a la que se refería Campbell, ha sido aprovechada por López Obrador. Más en México, en donde no encontramos a muchos héroes en los deportes, en la ciencia o en la tecnología. Como sociedad, en el plano espiritual, necesitamos héroes que nos guíen como personas y como nación. En una sociedad hambrienta de héroes, cualquier oferta es bienvenida.  Y en 2018, México aceptó la oferta del “héroe” López Obrador. Votamos por un “héroe” no por un político.   Como vivimos en un país democrático, es positivo que haya gente que sea partidaria de las políticas de López (a pesar de lo opacas, incongruentes, vengativas, manipuladoras, destructivas o mal planeadas resulten ser). El problema es cuando se eleva a un político al nivel de un ser mitológico. En especial a un político que, en el campo de la objetividad, de los hechos duros y puros, carece de los atributos necesarios para ser un funcionario competente. Más aún, uno que carece de las virtudes necesarias para ser un héroe. Uno que mucho menos es un dios.  Uno que mucho menos es el mejor presidente del mundo.  Sin embargo, la sociedad mexicana que ha sido vapuleada, durante décadas, por la carestía económica y por la falta de seguridad y de servicios de salud, es más probable que acepte a un héroe que la represente, aunque sea más en el plano simbólico que en el fáctico. Es hasta cierto punto un calmante espiritual contar con un presidente que «lucha» contra las fuerzas del mal, que «vive con 200 pesos en la cartera» y que rechaza las tentaciones del mundo material.  De ahí, pienso, es de donde se originó la explotación de la idea «mejor presidente del mundo». Por ello, en México se vitorea con tanto fervor a su mandatario. Porque, en otras naciones, un político es eso: un político, un servidor público que debe estar en constante escrutinio - no un ser mitológico del imaginario popular.   ¿Qué otras implicaciones conlleva ver a López como un héroe y no como un funcionario? Lo veremos en la segunda parte de este texto.  ¡Sígueme en @PagsElectricas para pasarla fregón!  " ["post_title"]=> string(68) "El mito de Andrés Manuel López Obrador, el héroe patrio (parte I)" ["post_excerpt"]=> string(85) "López Obrador quiere pasar a la historia no como un político sino como un héroe. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(62) "el-mito-de-andres-manuel-lopez-obrador-el-heroe-patrio-parte-i" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-11 12:20:31" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-11 17:20:31" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78845" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18464 (24) { ["ID"]=> int(79006) ["post_author"]=> string(2) "58" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-17 11:25:09" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-17 16:25:09" ["post_content"]=> string(6668) "No cabe duda que una crisis de salud mental entre adolescentes se ha hecho patente en Estados Unidos y el resto del mundo. El problema ha ido en aumento, pues datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CCPE) en Estados Unidos muestran un aumento del 60% de la incidencia de los trastornos de salud mental en 2019, con respecto a las cifras de 2007. A esto se suma que las tasas de suicidio entre dicha población, que estuvieron estables entre 2000 y 2007, aumentaron casi un 60% en 2018. Desafortunadamente, la pandemia ha agudizado todos estos problemas y se ha combinado con una escasez de centros de tratamiento para menores.  Las cifras son alarmantes, pues a nivel nacional (EU) la cantidad de centros para adolescentes registró una disminución del 30%, entre los años 2012 y 2020. Por esta razón, las salas de emergencia de los hospitales han intentado sustituir estos servicios, aunque sin demasiado éxito. Es importante entender que los adolescentes que acuden a urgencias por motivos de salud mental no deben permanecer allí más de cuatro horas, ya que una estadía prolongada puede poner en riesgo su seguridad, al exponerles a instrumental médico; retrasar el tratamiento y desviar recursos destinados a otro tipo de emergencias. Un adolescente que llega con cortaduras en el cuerpo o que ha tenido un intento de suicidio necesita un lugar en el que lo calmen y estabilicen. Requiere terapia grupal y otro tipo de cuidados y ayuda que no necesariamente se brindan en las salas de emergencia de los hospitales. Un estudio reciente evidenció que, de 88 hospitales pediátricos que se encuentran en Estados Unidos, 87 de ellos alojan regularmente a niños y adolescentes durante la noche en la sala de emergencias. En promedio, se recibe a 4 internos por día. La pandemia ha contribuido a intensificar esta situación, pues las reglas de distanciamiento social y la escasez de mano de obra propiciaron que no se abrieran centros de tratamiento adicionales. Además, los datos de una encuesta nacional levantada por los CCPE revelan que el confinamiento, la incertidumbre y el estrés generados por la emergencia de la COVID-19 tuvieron un impacto importante en la salud mental de estudiantes de secundaria, pues el 37% informó presentar síntomas de estrés y ansiedad generalizados, mientras que el 44% reportó sentirse persistentemente tristes o desesperanzados durante el 2020.1 Sin embargo, antes de la emergencia de la COVID-19, la crisis de salud mental pediátrica ya era un hecho en Estados Unidos. De acuerdo con diversos expertos, el incremento de los trastornos de salud mental en adolescentes comenzó a hacerse patente en 2009; es decir, en el mismo año en el que se registró el auge en el uso de internet y redes sociales en el país.2 Los estudios que buscan confirmar una correlación entre el uso constante de redes sociales y una salud mental deteriorada no son concluyentes, pero no hay duda de que la digitalidad ha contribuido a empeorar los hábitos que garantizan mayores malestares psicológicos, como horas de sueño adecuadas, ejercicio y actividades de socialización presencial.  El que los gobiernos no se ocupen de esta situación en la actualidad tendrá consecuencias graves a largo plazo, específicamente, en la vida adulta de las juventudes. No sólo por el hecho de que el suicidio representa la cuarta causa de muerte a nivel global entre jóvenes de 15 a 19 años, sino porque malestares como la ansiedad, la depresión y los trastornos del comportamiento se encuentran entre las principales causas de discapacidad entre los adolescentes, cuestión que restringe sus posibilidades de llevar una vida plena en el futuro.3  En México también se han registrado datos que reflejan una situación alarmante en materia de salud mental entre la población adolescente. En 2020, el 64% de los adolescentes mexicanos presentaron síntomas de depresión y las conductas suicidas en adolescentes aumentaron 2.1 puntos porcentuales con respecto a la cifra registrada en 2018. Además, los suicidios de adolescentes mujeres aumentaron en un 12% durante este mismo año.4 Estos datos reflejan un problema de salud pública, que no debe dejarse de lado si se pretende garantizar el bienestar y pleno potencial de los próximos ciudadanos mexicanos.   Es evidente que en ambos países la situación es crítica y tanto en Estados Unidos como en México son escasas las acciones que se han implementado para hacerle frente. De tal modo, resulta crucial continuar visibilizando sus implicaciones, con la finalidad de posicionar esta cuestión como un problema de salud pública, para motivar la toma de decisiones y así garantizar el adecuado tratamiento de las personas adolescentes que padecen trastornos de salud mental5  1Datos obtenidos de la página “Healthline”, disponible en: https://www.healthline.com/health-news/how-covid-19-has-affected-the-mental-health-of-teens  2Dato obtenido del artículo “On the Phone, Alone” del New York Times, obtenido de: https://www.nytimes.com/2022/05/10/briefing/adolescent-mental-health-crisis-us.html  3Dato obtenido del informe “Salud mental del adolescente” de la OMS, obtenido de: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mental-health  4Dato obtenido del informe de gobierno “Impacto de la pandemia en niñas y niños”, obtenido de: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/663012/CPM_Segob_Impacto_pandemia_en_nin_as_y_ninos_ok__19ago21.pdf  5Nota basada en el texto publicado por The Washington Post “Hundreds of Suicidal Teens Sleep in Emergency Rooms. Every Night”, disponible en: https://www.nytimes.com/2022/05/08/health/emergency-rooms-teen-mental-health.html" ["post_title"]=> string(85) "Una pandemia pediátrica de salud mental entre adolescentes acecha los Estados Unidos" ["post_excerpt"]=> string(83) "En 2020, el 64% de los adolescentes mexicanos presentaron síntomas de depresión. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(84) "una-pandemia-pediatrica-de-salud-mental-entre-adolescentes-acecha-los-estados-unidos" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-17 11:25:09" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-17 16:25:09" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79006" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18541 (24) { ["ID"]=> int(78845) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-11 12:20:31" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-11 17:20:31" ["post_content"]=> string(8191) "Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia de México 2018. Desde entonces, hay un eslógan que aparece frecuentemente, tanto en redes sociales como en las conferencias matutinas del mandatario. De hecho, parece una obsesión presidencial referirse a esto cada tanto. De seguro usted ya sabe a cuál hashtag me refiero: #LópezMejorPresidenteDelMundo».  Dicho eslógan, repetido ad nauseam por los fanáticos de López me produce un no sé qué que qué sé yo cada vez que la leo. No he detectado alguna otra nación que exprese una devoción similar a quien simplemente es un funcionario público. El funcionario con el cargo más importante del país, claro, pero funcionario al fin. Tanta ha sido la curiosidad por encontrar una respuesta a dicha devoción que tuve que repasar algunas lecturas acerca del populismo y temas afines. Por supuesto, hay obras muy profundas en este tema que explican varias de las prácticas que López ha realizado tanto en sus campañas como en su administración. Aunque este enfoque del populismo explica una parte de la identificación de la sociedad con lo que conocemos como un «líder carismático», me parece que no explica la exaltación a la que ha sido sujeta la figura presidencial. Así que la pregunta seguía en el aire, revoloteando como una mosca: ¿por qué este político mediocre (López tiene más maña que genio), de origen priísta y quien nunca ha tenido un trabajo fuera de la esfera política (a diferencia de otros íconos del populismo, como Donald Trump, quienes presumen ser outsiders, AMLO es y siempre ha sido un verdadero insider) provoca una admiración que roza con lo hiperbólico? Afortunadamente, llegó una posible explicación al leer el libro El poder del mito, el cual se conforma por una serie de entrevistas que realizó Bill Moyers a Joseph Campbell, renombrado mitólogo estadounidense, en 1988.  La lectura anterior es interesante por sí misma, en especial como una introducción a la vasta obra de Campbell (todo aquel que desee crear un héroe para una historia, al menos debería estar familiarizado con su obra El héroe de las mil caras, de 1949). Sin embargo, en el capítulo cinco de El poder del mito, titulado El viaje del héroe, encontré una idea que puede tratar de explicar la adoración que recibe nuestro presidente.  En dicho capítulo, Bill Moyers menciona la obsesión con los famosos, quienes han tomado el lugar de los héroes. Ante esta situación, Campbell menciona que una sociedad necesita héroes “porque tiene que tener imágenes fijas, como astros, para hacer coherentes todas esas tendencias a la separación, reunirlas en alguna clase de intencionalidad”. Moyers dice que esto es para que una sociedad «pueda seguir un camino». Campbell remata diciendo que «la nación debe tener de algún modo una intención, para operar como un poder único».  Desde el año 1988, en el que transcurrió la entrevista, hasta el inicio del siglo XXI, la situación referida por Moyers y Campbell no ha cambiado mucho. En la actualidad, nos encontramos ante un vacío generalizado de héroes en la sociedad, incluyendo a la mexicana. Ahora ese vacío es más grande, más notorio, con el advenimiento de las redes sociales, con todo y sus influencers, youtubers, tik tokers y demás ocupaciones propias de este primer cuarto de siglo. No es de sorprender, entonces, que Mariana Rodríguez Cantú, la primera dama de Nuevo León, documente cualquier acción que realiza en sus redes sociales y se vuelva viral.  Este terreno comenzó a labrarse por López Obrador desde 2000, cuando el tabasqueño fue electo como Jefe de Gobierno del, en ese entonces, Distrito Federal. Nuestro actual presidente tuvo veinte años para urdir un cuento mitológico acerca de sí mismo.  Desde ese entonces, comenzó a utilizar una serie de simbolismos para confeccionar su traje de redentor patriota, con el cual se ha vestido desde entonces. López Obrador raramente sale a escena sin este traje.  Por ello, López, junto con su equipo cercano, trabajó en una serie de simbolismos más cercanos a los de un héroe que a los de un político. No es coincidencia que él nunca tenga fallas o errores; que él sea el único capaz de ser juez y parte; que él sea capaz de sacrificarse, aparentemente, por ideales superiores, como el patriotismo, la honestidad y la moralidad; que él sea el único ser de luz en un mundo de oscuridad. Su dedo flamígero es lo único justo en este país de injusticias. Esta carencia de héroes en la sociedad, a la que se refería Campbell, ha sido aprovechada por López Obrador. Más en México, en donde no encontramos a muchos héroes en los deportes, en la ciencia o en la tecnología. Como sociedad, en el plano espiritual, necesitamos héroes que nos guíen como personas y como nación. En una sociedad hambrienta de héroes, cualquier oferta es bienvenida.  Y en 2018, México aceptó la oferta del “héroe” López Obrador. Votamos por un “héroe” no por un político.   Como vivimos en un país democrático, es positivo que haya gente que sea partidaria de las políticas de López (a pesar de lo opacas, incongruentes, vengativas, manipuladoras, destructivas o mal planeadas resulten ser). El problema es cuando se eleva a un político al nivel de un ser mitológico. En especial a un político que, en el campo de la objetividad, de los hechos duros y puros, carece de los atributos necesarios para ser un funcionario competente. Más aún, uno que carece de las virtudes necesarias para ser un héroe. Uno que mucho menos es un dios.  Uno que mucho menos es el mejor presidente del mundo.  Sin embargo, la sociedad mexicana que ha sido vapuleada, durante décadas, por la carestía económica y por la falta de seguridad y de servicios de salud, es más probable que acepte a un héroe que la represente, aunque sea más en el plano simbólico que en el fáctico. Es hasta cierto punto un calmante espiritual contar con un presidente que «lucha» contra las fuerzas del mal, que «vive con 200 pesos en la cartera» y que rechaza las tentaciones del mundo material.  De ahí, pienso, es de donde se originó la explotación de la idea «mejor presidente del mundo». Por ello, en México se vitorea con tanto fervor a su mandatario. Porque, en otras naciones, un político es eso: un político, un servidor público que debe estar en constante escrutinio - no un ser mitológico del imaginario popular.   ¿Qué otras implicaciones conlleva ver a López como un héroe y no como un funcionario? Lo veremos en la segunda parte de este texto.  ¡Sígueme en @PagsElectricas para pasarla fregón!  " ["post_title"]=> string(68) "El mito de Andrés Manuel López Obrador, el héroe patrio (parte I)" ["post_excerpt"]=> string(85) "López Obrador quiere pasar a la historia no como un político sino como un héroe. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(62) "el-mito-de-andres-manuel-lopez-obrador-el-heroe-patrio-parte-i" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-11 12:20:31" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-11 17:20:31" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78845" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(43) ["max_num_pages"]=> float(22) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "fe7195646317987763c92ec424f50779" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

El mito de Andrés Manuel López Obrador, el héroe patrio (parte I)

López Obrador quiere pasar a la historia no como un político sino como un héroe. 

mayo 11, 2022

Una pandemia pediátrica de salud mental entre adolescentes acecha los Estados Unidos

En 2020, el 64% de los adolescentes mexicanos presentaron síntomas de depresión.

mayo 17, 2022




Más de categoría

¡Nos estamos ahogando!

La realidad es que nuestro país está pasando por sus días más oscuros. Solo hace unos días en la...

mayo 24, 2022
De Frente Y Claro | RETROCESO EN EL ESTADO DE DERECHO

Índice de Estado de Derecho en México 2021 – 2022

Para nadie es un secreto que el Estado de derecho es uno de los grandes pendientes que han dejado...

mayo 20, 2022
El sinsentido del azar

El sinsentido del azar

El azar y la casualidad, existan o no, están fuera de nuestro ámbito de control. La incertidumbre es...

mayo 20, 2022
De Frente Y Claro | RETROCESO EN EL ESTADO DE DERECHO

De Frente Y Claro | RETROCESO EN EL ESTADO DE DERECHO

Sin Estado de Derecho es muy difícil que un gobierno pueda hacer cumplir las leyes.

mayo 19, 2022