CARTAS A TORA, 222,

Querida Tora: Fíjate que se iban a venir a vivir a la vecindad unos recién casados. Alquilaron la vivienda, y la fueron amueblando y decorando despacito, con mucho amor (según dijeron, y yo no tengo por qué...

30 de abril, 2021

Querida Tora:

Fíjate que se iban a venir a vivir a la vecindad unos recién casados. Alquilaron la vivienda, y la fueron amueblando y decorando despacito, con mucho amor (según dijeron, y yo no tengo por qué dudarlo). Todos los vecinos los esperábamos ya para darles una gran bienvenida el día de la boda. ¿Pero qué crees? Que llegó ella sola, vestida de novia, con cara de pocos (o ningunos, amigos); se encerró en la vivienda y se echó a llorar.

¿Y sabes por qué? Porque unos minutos antes de entrar a la iglesia se presentó una señora con tres niños y le dijo que estaba casada con el “novio” (así, entre comillas, para que se note más la mentira) y que esos eran sus hijos. El “novio” se enfureció, le pegó a la señora, corrió a los niños, y les dijo que no se metieran en su vida, que no tenían derecho a ello; que él los seguiría manteniendo, y eso era lo único que debía importarles. La mayoría de los invitados estaban indignados, pero hubo algunos que hasta le aplaudieron. Pero la novia no aguantó, así que le metió el ramo en la boca al fulanito ese, y lo tiró por las escaleras. Y se vino a la vecindad, dispuesta a emprender una vida nueva, aunque fuera sola.

Pero como había renunciado a su trabajo antes de casarse, no tenía ni para comer. Los vecinos le ayudaron; ella aceptó por necesidad, pero pronto les dijo que ya no necesitaba su ayuda. ¿Y sabes lo que hizo? Puso en su vivienda una exposición de todo lo relacionado con su boda, y abrió una exhibición. El vestido de novia estaba en el centro, en el lugar de honor, iluminado por un reflector dorado, lo que le daba un aspecto casi irreal. En una mesita, lo que quedó del ramo luego de que se lo sacaron al “novio” de la boca, que todavía se veían las marcas de los dientes, y que fue uno de los objetos más apreciados. En otra mesita, los boletos de avión para la luna de miel. Y como casi ninguno de los vecinos había visto nunca un boleto de avión, causaron verdadera sensación porque, como dijo la del 32, “parece mentira que esos papelitos puedan mandarte a volar”. En lo que nadie se fijó es que eran para un vuelo “México-Toluca-México”, un vuelo que no existe (yo creo que el “novio” los hizo en persona para impresionar a la muchacha, pero se le pasó la mano). Al lado estaban las arras que, como ninguno de los dos tenía posibilidades, eran moneditas de 50 centavos; los anillos, apenas una bandita de metal blanco (yo creo que eran de plástico, pero no quise sacarlos de su error, porque ¡pobre muchacha!). Había una muestra de los manjares que iban a servir en el banquete; que no duraron mucho, porque los curiosos se los comieron en un descuido de la chica. Estaba también el vestido que le hicieron a su sobrinita para que le llevara la cola, que hizo llorar a la del 37, que es tan bronca, porque le recordaba cuando ella le llevó la cola a su mamá el día que se casó. El tocado era de flores verdaderas, y se marchitó en un par de días; pero allí permaneció, como “símbolo del amor asesinado por un desaprensivo”, en palabras de la novia ofendida.

A la salida había una alcancía de cochinito (que fue el primer regalo que le hizo el “novio”), para que los visitantes depositaran su cooperación, con lo que la chica pensaba vivir hasta encontrar un trabajo. Así logró mantenerse unos días. Pero no contaba con el portero, que en cuanto se enteró de que ahí se manejaba dinero fue a pedir su parte, con el pretexto tan usado de que estaba lucrando con los bienes comunes de los vecinos, y que debía pagar un impuesto por ello. La chica se negó, y los vecinos la apoyaron. El conflicto escaló rápidamente, y el portero amenazó con mandar a sus guaruras a destruir la exposición y castigar a la ofensora, aunque sin especificar qué tipo de castigo le iba a aplicar (pero yo ya me lo imagino, porque la muchacha está guapita). Pero ella no se amilanó, y esa misma noche recogió sus cosas y, ayudada por varios vecinos, las metió a un taxi y se fue en busca de un lugar que le ofreciera mejores condiciones de vida.

Qué triste, ¿verdad?, que no puedas vivir en un lugar que te gusta, nada más porque alguien dice que tienes que pagar impuestos. Pero así es la vida, mi amor; y no podemos hacer otra cosa.

Te quiere,

Cocatú

Comentarios

Google-news
object(WP_Query)#18554 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64774) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "22-04-2022" ["before"]=> string(10) "20-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64774) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "22-04-2022" ["before"]=> string(10) "20-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18552 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18562 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18560 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "22-04-2022" ["before"]=> string(10) "20-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(467) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-22 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-20 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (64774) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18549 (24) { ["ID"]=> int(78103) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-22 10:59:04" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-22 15:59:04" ["post_content"]=> string(8334) "El 23 de abril de cada año se celebra el día internacional del libro. En esa fecha recordamos que antes de Wikipedia y Netflix existían esas cosas chistosas de papel llamadas libros, los cuales usábamos para aprender y entretenernos, a veces hasta las dos cosas al mismo tiempo. ¿Qué loco, no? Esos eran buenos tiempos, cuando los escritores no eran considerados como “creadores de contenido”.    Con este espíritu lector en mente, en lugar de echarme un rollo acerca de la belleza de la literatura y sus efectos positivos, vengo a recomendar 12 libros por si usted quiere comenzar un reto de lectura y echarse una obra cada mes durante un año. ¡La diversión estará garantizada en casa con esta selección totalmente aleatoria de títulos chidos! Aquí va la lista:   12 reglas para la vida: un antídoto al caos, de Jordan B. Peterson. ¿Convive usted actualmente con algún adolescente rijoso y desobediente? No se diga más. Esta obra, del famoso psicólogo y autor canadiense, es lo que usted necesita. Dele este libro al chamaco en cuestión y disfrute de los efectos secundarios. Por ejemplo, el lector realizará actos radicales como caminar derecho y con los hombros hacia atrás, ordenar su casa y encontrar un significado a su vida. Nada mal, ¿eh? Acid house, de Irvine Welsh. Cuentos cortos, brutales, directos y groseros, de la pluma del autor de Trainspotting. Así que corra por él a su librería de confianza, ¡antes de que los censores modernos le echen el ojo y lo quemen por usar lenguaje subido de tono! Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski. Si usted cree que el capitalismo y eso de las deudas es algo nuevo (Capitalism sucks!) le sorprenderá lo actual que resulta esta obra del genio ruso. ¡Advertencia! No es recomendable para aquellos que tengan algún tipo de deuda monetaria. En serio.  Desde el jardín, de Jerzy Kosinski. Esta novela narra la híper ficticia y superinverosímil historia de cómo un hombre que no sabe leer ni escribir llega, a base de puras frases huecas (las cuales algunos consideran como joyas de sabiduría), hasta el nivel más alto de la política de Estados Unidos. Menos mal que eso nunca ha pasado, ni pasará en ningún lado del mundo. ¡Mucho menos en México! Drácula, de Bram Stoker. Es una novela que usted puede recomendar a algún adolescente, quien probablemente será familiar con otras historias de vampiros, como «Crepúsculo» (¡Dios lo libre!). La historia de Jonathan Harker es interesante por sí misma. Sin embargo, esta novela sirve para que la juventud sepa que, en alguna época remota, SÍ existieron las cartas, ¡y hasta las usábamos para comunicarnos! Lo cual nos lleva a la pregunta inevitable: de haber escrito la novela en esta época, ¿qué servicio de mensajería habría escogido Stoker: Whatsapp o Telegram? ¡El debate en familia está servido! El bebé de Rosemary, de Ira Levin. Esta es una de las mejores historias de horror del siglo XX, acerca de la llegada del mismísimo…bueno, no quiero hacerle spoilers. Para maximizar el efecto de la historia, léala de noche y solo. Allá usted si decide hacerlo sin una Biblia cerca.  El llano en llamas, de Juan Rulfo. Vale la pena leerlo porque, de que está bueno, está bueno, especialmente por la descripción del México posrevolucionario. Pero, más que nada, léalo para que en alguna reunión social evite usted el perro oso de decir que esta colección de cuentos es una «gran novela» Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. Esta es una recomendación especial para aquellas personas que tengan una redacción un tanto…mejorable. Así, después de leer esta obra del Nobel portugués, esa persona hipotética que SIEMPRE omite los signos ortográficos, podrá argüir «¡es que estoy copiando el estilo de Saramago!».  Grandes esperanzas, de Charles Dickens. Escogí esta por ser una de las novelas más famosas de la historia. En realidad, cualquier obra del oriundo de Portsmouth es una buena elección. En una época anterior a esta, en la que recibimos una docena de películas de Marvel al año (¿o son dos docenas? ¡Ya perdí la cuenta!), la chaviza decimonónica se entretenía leyendo las historias del Dickensverso. A la chaviza actual le digo: si no han visto al menos una adaptación de Cuento de navidad, no han vivido. El universo creado por Dickens, que no le pide nada al Marvel Cinematic Universe, es en donde habitan personajes inolvidables como Ebenezer Scrooge, Jacob Marley, Uriah Heep, Philip Pirrip, Oliver Twist, Fagin y muchos más. Dicho sea de paso, este universo no es ajeno al cine: sus obras se han adaptado a la pantalla grande y chica ¡cerca de 100 veces! ¡Tomen eso, Thanos y los Vengadores, a ver si alguien los recuerda en el siguiente siglo!  La metamorfosis, de Franz Kafka. Esta es una excelente recomendación para todos aquellos que nos hemos sentido como unos insectos en el trabajo o en la familia, ya que empatizaremos de inmediato con Gregorio Samsa. Al terminar de leer la obra, usted podrá decir «tuve un mal día en el trabajo, ¡pero al menos no me he convertido en un monstruoso insecto como el Goyo ese!».  La rebelión de Atlas, de Ayn Rand. Esta es una de las obras más amadas por los conservadores estadounidenses (o eso dicen). Este libro tiene una ventaja: después de leerlo, puede usarlo para colocar encima su celular, tablet o incluso una lámpara de tan grandote que está. Además, usted ganará puntos extra en su karma lector si, en el mismo mes, se chuta La broma infinita de David Foster Wallace y En busca del tiempo perdido de Marcel Proust.  A la mitad del camino, de Andrés Manuel López Obrador. Incluí este título al final porque las probabilidades de que lo consiga son exactamente del menos cero por ciento. ¿Por qué, preguntará usted? Porque su autor es una fábrica de best sellers y cada nueva obra se agota en un tris. No por nada López, quien ahora compagina su faceta de escritor con la de ser el presidente de cierta república, ha podido vivir de sus libros durante más de veinte años, sin necesidad de tener otro trabajo. Con sus regalías, ¡hasta pudo fundar un partido político, mire usted!  ¡Espero que con estos títulos chidillos comience usted con el reto de lectura 2022-2023!" ["post_title"]=> string(55) "12 recomendaciones para el Día Internacional del Libro" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(54) "12-recomendaciones-para-el-dia-internacional-del-libro" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-22 10:59:04" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-22 15:59:04" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78103" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18472 (24) { ["ID"]=> int(78346) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content"]=> string(4489) "Querida Tora: El otro día llegó una compañía de gitanos a la calle donde está la vecindad. Se pusieron a tocar y a cantar, y una muchachita bailó unas piezas muy bonitas. Y digo ésto no sólo porque a mi me gustaran, pues todos los que los estaban viendo aplaudieron mucho. Los vecinos no tardaron en pedirles que entraran a la vecindad y que trabajaran en el patio, para que pudieron verlos los que están impedidos (por ejemplo, la señora del 27 que no puede caminar, el señor que está todo el día en la cama por no sé qué enfermedad y la gorda del 18, que ya no pasa por la puerta). Los gitanos obedecieron, y se armó la función en el patio. No sé cuántas cosas tocaron y bailaron; y hasta representaron pequeñas comedias muy graciosas y bastante picantes algunas de ellas. Hasta el portero salió a velos, y se reía más que nadie. Total, que estuvieron ahí hasta que empezó a anochecer. Entonces sacaron sus sombreros y se pusieron a pedir la cooperación de los espectadores. Casi todo el mundo les dio, pues los habían entretenido todo el día, pero ¿qué crees? Cuando terminaron de recoger el dinero y se despidieron, el portero se acercó a ellos y les dijo que tenían que pagar su impuesto. Así dijo, textualmente: su impuesto. Los gitanos protestaron Los vecinos también. Y yo, por supuesto. Los gitanos habían trabajado todo el día, y el portero no había hecho nada. Luego les dijo que estaban ocupando el edificio de la vecindad, que era de los vecinos, para ganar dinero, y que era justo que pagaran por ello; entonces, los vecinos le dijeron que ellos no querían nada, que no tenía que cobrarles si ellos no querían. La gitanilla, que es chiquita pero muy brava, lo encaró y le dijo que se fuera a robar a Río Frío. El portero mandó cerrar las puertas, y afirmó que no saldrían de ahí hasta que pagaran su impuesto. Los gitanos deliberaron, y la gitanilla fue luego a enfrentar al portero; pero antes de que pudiera decir algo, el portero hizo una seña, y los guaruras sacaron sus pistolas. Los gitanos retrocedieron y se apelotonaron en una esquina del patio. Verdaderamente, tenían miedo: Hablaron entre ellos y parecieron tomar una decisión, pero antes de que pudieran decir nada, se oyó el vozarrón del señor del 37. -Son de chin… Un bofetón del portero le impidió continuar. Además, se le cayeron dos dientes; y la inflamación le impedía decir palabra alguna. El portero hizo una seña, y los muchachos amartillaron las armas. El jefe de los gitanos sacó un pañuelo blanco, se adelantó y dijo que estaba bien, que pagarían el impuesto; y preguntó cuánto era. El portero contestó que generalmente pedía el diez por ciento; pero que como ellos se habían mostrado rebeldes y majaderos, les cobraba el quince por ciento. El jefe sacó el dinero, lo contaron y luego, moneda a moneda le dio al portero lo que exigía. Los guaruras bajaron las armas y abrieron las puertas, y los gitanos fueron saliendo, con malas caras y maldiciendo por lo bajo al portero y a toda su familia. Y la gitanilla, que era la última, se paró en la puerta y dijo al portero, con voz alta y clara: -Ojalá te tragues un paraguas, y te lo tengan que sacar abierto. Y se fue rápidamente. El portero puso blanco y no podía hablar; pero se aguantó y se metió a la portería; se escondió debajo de la cama y dijo que si dejaban entrar a alguien que trajera un paraguas, se lo haría comer a él y al responsable. Y cuando llegó la Flor, diciendo que iba a trabajar en una carpa de los alrededores cantando ”El Dúo de los Paraguas”, la insultó y le dijo que no quería verla hasta que hubiera olvidado esa canción. Para que veas que los más “echados pa´lante” también son supersticiosos y cobardes; y que de poco vale gritar cuando los otros son mas inteligentes que ellos. Te quiere Cocatú " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 265" ["post_excerpt"]=> string(190) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ahí ve. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-265" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78346" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18549 (24) { ["ID"]=> int(78103) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-22 10:59:04" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-22 15:59:04" ["post_content"]=> string(8334) "El 23 de abril de cada año se celebra el día internacional del libro. En esa fecha recordamos que antes de Wikipedia y Netflix existían esas cosas chistosas de papel llamadas libros, los cuales usábamos para aprender y entretenernos, a veces hasta las dos cosas al mismo tiempo. ¿Qué loco, no? Esos eran buenos tiempos, cuando los escritores no eran considerados como “creadores de contenido”.    Con este espíritu lector en mente, en lugar de echarme un rollo acerca de la belleza de la literatura y sus efectos positivos, vengo a recomendar 12 libros por si usted quiere comenzar un reto de lectura y echarse una obra cada mes durante un año. ¡La diversión estará garantizada en casa con esta selección totalmente aleatoria de títulos chidos! Aquí va la lista:   12 reglas para la vida: un antídoto al caos, de Jordan B. Peterson. ¿Convive usted actualmente con algún adolescente rijoso y desobediente? No se diga más. Esta obra, del famoso psicólogo y autor canadiense, es lo que usted necesita. Dele este libro al chamaco en cuestión y disfrute de los efectos secundarios. Por ejemplo, el lector realizará actos radicales como caminar derecho y con los hombros hacia atrás, ordenar su casa y encontrar un significado a su vida. Nada mal, ¿eh? Acid house, de Irvine Welsh. Cuentos cortos, brutales, directos y groseros, de la pluma del autor de Trainspotting. Así que corra por él a su librería de confianza, ¡antes de que los censores modernos le echen el ojo y lo quemen por usar lenguaje subido de tono! Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski. Si usted cree que el capitalismo y eso de las deudas es algo nuevo (Capitalism sucks!) le sorprenderá lo actual que resulta esta obra del genio ruso. ¡Advertencia! No es recomendable para aquellos que tengan algún tipo de deuda monetaria. En serio.  Desde el jardín, de Jerzy Kosinski. Esta novela narra la híper ficticia y superinverosímil historia de cómo un hombre que no sabe leer ni escribir llega, a base de puras frases huecas (las cuales algunos consideran como joyas de sabiduría), hasta el nivel más alto de la política de Estados Unidos. Menos mal que eso nunca ha pasado, ni pasará en ningún lado del mundo. ¡Mucho menos en México! Drácula, de Bram Stoker. Es una novela que usted puede recomendar a algún adolescente, quien probablemente será familiar con otras historias de vampiros, como «Crepúsculo» (¡Dios lo libre!). La historia de Jonathan Harker es interesante por sí misma. Sin embargo, esta novela sirve para que la juventud sepa que, en alguna época remota, SÍ existieron las cartas, ¡y hasta las usábamos para comunicarnos! Lo cual nos lleva a la pregunta inevitable: de haber escrito la novela en esta época, ¿qué servicio de mensajería habría escogido Stoker: Whatsapp o Telegram? ¡El debate en familia está servido! El bebé de Rosemary, de Ira Levin. Esta es una de las mejores historias de horror del siglo XX, acerca de la llegada del mismísimo…bueno, no quiero hacerle spoilers. Para maximizar el efecto de la historia, léala de noche y solo. Allá usted si decide hacerlo sin una Biblia cerca.  El llano en llamas, de Juan Rulfo. Vale la pena leerlo porque, de que está bueno, está bueno, especialmente por la descripción del México posrevolucionario. Pero, más que nada, léalo para que en alguna reunión social evite usted el perro oso de decir que esta colección de cuentos es una «gran novela» Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. Esta es una recomendación especial para aquellas personas que tengan una redacción un tanto…mejorable. Así, después de leer esta obra del Nobel portugués, esa persona hipotética que SIEMPRE omite los signos ortográficos, podrá argüir «¡es que estoy copiando el estilo de Saramago!».  Grandes esperanzas, de Charles Dickens. Escogí esta por ser una de las novelas más famosas de la historia. En realidad, cualquier obra del oriundo de Portsmouth es una buena elección. En una época anterior a esta, en la que recibimos una docena de películas de Marvel al año (¿o son dos docenas? ¡Ya perdí la cuenta!), la chaviza decimonónica se entretenía leyendo las historias del Dickensverso. A la chaviza actual le digo: si no han visto al menos una adaptación de Cuento de navidad, no han vivido. El universo creado por Dickens, que no le pide nada al Marvel Cinematic Universe, es en donde habitan personajes inolvidables como Ebenezer Scrooge, Jacob Marley, Uriah Heep, Philip Pirrip, Oliver Twist, Fagin y muchos más. Dicho sea de paso, este universo no es ajeno al cine: sus obras se han adaptado a la pantalla grande y chica ¡cerca de 100 veces! ¡Tomen eso, Thanos y los Vengadores, a ver si alguien los recuerda en el siguiente siglo!  La metamorfosis, de Franz Kafka. Esta es una excelente recomendación para todos aquellos que nos hemos sentido como unos insectos en el trabajo o en la familia, ya que empatizaremos de inmediato con Gregorio Samsa. Al terminar de leer la obra, usted podrá decir «tuve un mal día en el trabajo, ¡pero al menos no me he convertido en un monstruoso insecto como el Goyo ese!».  La rebelión de Atlas, de Ayn Rand. Esta es una de las obras más amadas por los conservadores estadounidenses (o eso dicen). Este libro tiene una ventaja: después de leerlo, puede usarlo para colocar encima su celular, tablet o incluso una lámpara de tan grandote que está. Además, usted ganará puntos extra en su karma lector si, en el mismo mes, se chuta La broma infinita de David Foster Wallace y En busca del tiempo perdido de Marcel Proust.  A la mitad del camino, de Andrés Manuel López Obrador. Incluí este título al final porque las probabilidades de que lo consiga son exactamente del menos cero por ciento. ¿Por qué, preguntará usted? Porque su autor es una fábrica de best sellers y cada nueva obra se agota en un tris. No por nada López, quien ahora compagina su faceta de escritor con la de ser el presidente de cierta república, ha podido vivir de sus libros durante más de veinte años, sin necesidad de tener otro trabajo. Con sus regalías, ¡hasta pudo fundar un partido político, mire usted!  ¡Espero que con estos títulos chidillos comience usted con el reto de lectura 2022-2023!" ["post_title"]=> string(55) "12 recomendaciones para el Día Internacional del Libro" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(54) "12-recomendaciones-para-el-dia-internacional-del-libro" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-22 10:59:04" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-22 15:59:04" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78103" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(8) ["max_num_pages"]=> float(4) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "efb7374775e21d2f5ed679a92eb1ad11" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

12 recomendaciones para el Día Internacional del Libro

El 23 de abril de cada año se celebra el día internacional del libro. En esa fecha recordamos que antes de Wikipedia...

abril 22, 2022
CARTAS A TORA

CARTAS A TORA 265

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora,...

abril 29, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 13, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

mayo 6, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022
CARTAS A TORA

CARTAS A TORA 265

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

abril 29, 2022