CARTAS A TORA 221

Querida Tora: Fíjate que la familia del 29 tuvo una crisis económica muy fuerte y se quedó sin un centavo; no tenían ni para comer, y son ocho, contando a un tío que llegó hace poco a...

23 de abril, 2021 CARTAS A TORA 262

Querida Tora:

Fíjate que la familia del 29 tuvo una crisis económica muy fuerte y se quedó sin un centavo; no tenían ni para comer, y son ocho, contando a un tío que llegó hace poco a vivir con ellos. ¿Y sabes lo que se le ocurrió al susodicho para conseguir dinero? Decir que se había muerto, y pedir a los vecinos para los gastos de velorio, entierro y esas cosas. A todos les gustó la idea, y pusieron  manos a la obra.

Consiguieron un ataúd (de medio uso, desde luego), metieron allí al tío, le dieron un té de tila muy cargado para que se tranquilizara, y lo pusieron  en la sala. Luego, todas las mujeres salieron a llorar por los pasillos, y los hombres a poner cara de mártir, para excitar la compasión de los demás. Y no tardaron  en llegar las “coperachas”. Les fue muy bien, la verdad, y pronto reunieron para llegar a fin de mes, y hasta un poquito para el siguiente. El problema era que los vecinos se estacionaron en la vivienda a tomar café con “piquete” y a darle al chisme, y el muertito ya no veía la hora de levantarse, porque le empezaban a cosquillear las piernas con la inmovilidad forzada (lo peor era cuando alguien se acercaba a verlo con cara de “pobrecito, ya se nos fue”, porque le entraba la risa, y sufría lo indecible para contenerla).

En un momento en que había poca gente, los parientes se acercaron al ataúd para hablar con él. El muertito les dijo que ya no se aguantaba del baño, y ellos le dieron unas botellas para que se aliviara. Lo malo fue que no apuntó bien, y al poco tiempo empezó a oler mal. Los vecinos decían que había que adelantar el entierro, no fuera a producirse una infección que enfermara a toda la vecindad; y uno de los más metiches se ofreció a llamar a una funeraria para que pasaran a recogerlo. Ese peligro lo evitaron cortando la línea del teléfono; pero en cualquier momento usarían otra línea. Había que hacer algo, ¡ya!

El hijo menor opinó que no pasaba nada, que dejaran que lo enterraran porque, la verdad, el olor aumentaba por minutos, y que ellos irían en la noche a desenterrarlo. El muertito crujió todito del coraje, que los vecinos  se asustaron y algunos hasta se retiraron, y dijo que no, que enterrarlo en pleno uso de sus facultades, niguas; que antes se levantaba del ataúd.

La discusión arreciaba, y ya se oía hasta la cocina, que estaba llena de señores que custodiaban el “´piquete” para el café, y cundió la inquietud.  Entonces, la señora tuvo una buena idea, derivada de lo que acababa de decir el muertito. Así que trajo toda su tlapalería, dijo que iba a maquillar un poco a su tío, porque se veía demasiado cadavérico y, rechazando toda ayuda de vecinas obsequiosas, se puso a trabajar: le puso sombras negras en los ojos y en los cachetes, que casi parecían agujerados, ojeras moradas y un labial amarillo. Quedó verdaderamente horroroso.

Y justo cuando daban las doce de la noche, el muertito se levantó, al tiempo que emitía un gruñido sordo y tenebroso. Hubieras oído el alarido que dieron los vecinos. Sobre todo, los señores del “piquete”, que hasta se olvidaron de cuidar las botellas en su prisa por salir de allí. En un segundo se despejaron la vivienda, el pasillo y las escaleras cercanas. El tío muerto se echó a reír; pero en eso se vio en el espejo del comedor, y cayó redondo al suelo del susto que se llevó. Lo dieron por muerto de verdad, pero el hijo mayor, que dizque estudia Medicina, le puso un trapo con tequila en los labios y lo exprimió. En unos segundos, el alcohol produjo su efecto, y el muertito ya se estaba preparando una cuba muy cargada. Pero sus parientes reaccionaron  a tiempo y lo subieron a la azotea, por donde lo pasaron a otra vecindad, y así lograron alejarlo de la escena del crimen.

Y es que, verdaderamente, fue un crimen. La familia defraudó a los incautos vecinos, porque pasado un rato, vinieron algunos vecinos a pedir su dinero, alegando “que el tío había resucitado” y que no iba a haber entierro. Pero ellos ya habían cerrado el ataúd, bien clavado, y se lo llevaron en hombros (para no pagar a una funeraria) a enterrarlo. Que al final no lo enterraron, porque no los dejaron entrar en ningún panteón, sino que lo abandonaron en un baldío más o menos alejado. Y dijeron  que no, que el tío no había resucitado, que todo había sido una alucinación colectiva causada por la pena que se intercomunicó de unos a otros, y la cual agradecían profundamente los afligidos deudos; pero que no, que el muertito no se había levantado, y que el gruñido que oyeron  sería de algún perro de los de la azotea, y que con el ambiente de pena, los lutos y el incienso (mentira: fue un aromatizante barato que echaron para disimular la peste) habían provocado la “ilusión” de una imposible, aunque por todos deseada, resurrección.

El tío volvió. Rapado, con tatuajes que le disimulaban la cara y un ojo tapado como pirata, nadie lo reconoció. A ver qué día se vuelve a morir.

Te quiere,

Cocatú

Comentarios


object(WP_Query)#18550 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64405) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64405) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18548 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18558 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18559 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(467) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-26 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-24 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (64405) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18545 (24) { ["ID"]=> int(79170) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content"]=> string(3892) "Querida Tora: Fíjate que la enfermera del Seguro Vecinal se le insubordinó al portero, y ya no le da sus “cuidados paliativos” cuando la Flor no puede atenderlo. ¿Y sabes por qué fue? ¡Por amor! Suena raro, ¿verdad? Pues así fue: de película de la Edad de Oro del cine mexicano. Resulta que la enfermera se puso a jugar con la computadora que tiene en el consultorio, y entró en contacto con un individuo ya de cierta edad, viudo y solo, que solicitaba “acercamiento con fines amorosos con mujer de más de 40 años, educada, responsable y religiosa”. No es que la enfermera cumpla con todo eso (sobre todo con lo religioso), pero la mujer contestó, y se empezaron a escribir regularmente. Y llegó el momento en que el hombre le pidió una cita a la enfermera. Ella aceptó inmediatamente, y le dijo que se verían esa tarde en el King’s (Nunca se arrepentirá suficientemente de esa imprudencia). Y es que a mediodía fue el portero a decirle que la Flor se había ido a una gira, y que solicitaba sus servicios para esa noche y las cuatro noches siguientes. ¡Y ella le dijo que no! Ya te imaginarás el coraje que hizo el portero, quien subió corriendo al Seguro, cerró por dentro con llave y quiso obligar a la enfermera a satisfacer sus necesidades. Pero ella se defendió más que dignamente, y le dijo que mientras tuviera algún tipo de interés por un hombre no iba a ceder a sus “molestas insinuaciones”; y para remachar el asunto, le dijo que tenía un pretendiente muy en serio, y que esa tarde lo iba a conocer en el King’s. Y lo amenazó con gritar si no la dejaba en paz (Igualito que en aquellas películas). Temeroso de un escándalo, el portero se fue, con la cola  entre las patas. Pero se fue al King’s (Te acordarás que es el dueño oculto, ¿no?). Y dio orden a todo el mundo de que si veían a la enfermera con algún hombre le pusieran (a él, nada más) el veneno más fuerte que encontraran (Así, con esas palabras). Lo bueno fue que los empleados se asustaron con la palabra “veneno”; y cuando vieron al hombre que llegaba con la enfermera se limitaron a poner en su plato un coctel de todos los chiles que tenían en existencia. La entrevista entre los novios (Ya podíamos llamarlos así) transcurrió en santa paz y cordialidad, y la enfermera ya se sentía transportada a otro mundo. Pero entonces, el coctel empezó a hacer efecto, y el señor tuvo que ir corriendo al baño. Estuvo allí dentro casi una hora, y cuando salió estaba pálido y ojeroso, y con la cara roja de vergüenza. Y lo único que pudo hacer fue pedir perdón a la enfermera por aquella indisposición del cuerpo y volverse corriendo al baño, de donde no salió hasta el día siguiente, y en ambulancia. La enfermera fue a visitarlo al hospital, pero no le permitieron pasar a verlo, pues estaba muy avergonzado (Y débil, por supuesto). Y cuando volvió por segunda vez, el hombre se había ido sin dejar dirección. Y en internet tampoco lo pudo encontrar ya. Parece mentira lo que una enfermedad puede causar a espíritus apocados, que tronchó aquella flor que empezaba a germinar (Ya estoy yo también como las películas de que te hablé). Total, que la enfermera tuvo que aceptar las pretensiones del portero, que la amenazó con despedirla si  se volvía a negar; y se quedó más amargada que nunca. ¿Te imaginas cómo va a tratar a los enfermos de la vecindad? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 268" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-268" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79170" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18479 (24) { ["ID"]=> int(78883) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-13 08:35:15" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 13:35:15" ["post_content"]=> string(4301) "Querida Tora: Fíjate que la señora (Perdón: señorita, porque no se le conoce hombre alguno) va a cumplir 51 años. Y dijo que como sus papás no le hicieron fiesta de 15 años, se la va a hacer ahora ella, porque 51 es lo mismo que 15, pero al revés. Y no sabes la ola de comentarios que la ocurrencia levantó. Pero ella siguió adelante. La fiesta fue el sábado pasado. Para eso, alquiló el patio de la vecindad (al precio que el portero le puso), y lo decoró con flores en todas las columnas y en todas las ventanas, hielo seco en las escaleras. No podían faltar las nubes de humo de hielo seco, entre las que apareció la feliz festejada como en un mundo irreal, de fantasía, en brazos de su chambelán. Fue difícil conseguir el chambelán que la llevara en brazos, porque a los 51 años no se pesa lo que a los 15, y la festejada tuvo que alquilar un muchacho del gimnasio del barrio para que ejecutara la hazaña. Pero no sabes cómo la envidiaron todas las viejas, que pidieron que el chambelán les diera una vueltecita en brazos a cada una. El muchacho se negó rotundamente, con el pretexto de que no podía cometer abusos en una cosa tan delicada que podría resultar en el “aguadamiento” (así lo dijo el pobre, que se ve que no domina el idioma) de los pectorales, y luego iba a parecer señora madre de muchos hijos. Las viejas se enojaron, y entonces propusieron celebrar una carrera entre sus maridos llevándolas en brazos y el del gimnasio con la cincuenta y un añera, que ganó fácilmente este último, y aún se les rió en las barbas. Sirvieron unos cocteles muy raros, que nadie pudo identificar qué contenían, pero que la festejada afirmó que estaban deliciosos. Las señoras sí se los tomaron; pero los señores los tiraron en las macetas, afirmando que sabían a limonada podrida, excepto los del 41 y el del gimnasio, que los encontraron exquisitos. El número fuerte era el vals, naturalmente. Y ahí apareció la festejada, del brazo del chavo fortachón, tambaleándose sobre sus tacones extra-recontra-altos,  dando vueltas y haciendo piruetas con la gracia de un pato reumático. Y por más que el muchacho la alzaba en brazos (Por eso no quería cargar a las otras, porque era exigirle demasiado), la pobre apenas lograba despegarse del suelo. Pero la señorita lo disfrutó en grado sumo; y cuando los invitados rompieron a aplaudir se le llenaron los ojos de lágrimas y no tenía voz ni para agradecer la ovación. Al chavo le pusieron oxígeno un rato, para que se le regularizara la respiración, pero la cosa no pasó de ahí. Luego vino la cena. Ahí sí se lució la festejada porque, como hizo saber públicamente, todo lo había hecho ella con sus manecitas (Ayudada por su mamá y su abuelita, como debe ser); y fuera de que el mole estaba muy empalagoso, lo demás pasaba bastante bien. Entonces sí sirvieron “cubas” y otras bebidas conocidas, y los señores se reconciliaron con la festejada y su familia, a la cual ya habían mandado muy lejos por no servir “chupe” adecuado. El baile siguió hasta las primeras horas del día siguiente. La festejada se tuvo que quitar los tacones, porque no había manera de mantener el equilibrio más de cinco minutos seguidos, y se puso sus chanclas de diario; pero con esas bailó hasta que se descompuso el tocadiscos, que si no… En fin, que todos se divirtieron mucho. Y lo más importante: la festejada salió con novio: un señor recién llegado a la vecindad que quedó deslumbrado con los ciento veintitrés moñitos que cubrían el vestido de la “muchacha”; y cayó redondito, como si fuera trampa para osos. Mucho de ésto lo oí a las comadres el día siguiente, porque me tomé dos cocteles y me quedé dormido sin darme cuenta. Pero todas esas fiestas de 15 años son iguales, y pasan las mismas cosas, así que no me perdí de nada. Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 267" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-267" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-13 10:37:47" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 15:37:47" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78883" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18545 (24) { ["ID"]=> int(79170) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content"]=> string(3892) "Querida Tora: Fíjate que la enfermera del Seguro Vecinal se le insubordinó al portero, y ya no le da sus “cuidados paliativos” cuando la Flor no puede atenderlo. ¿Y sabes por qué fue? ¡Por amor! Suena raro, ¿verdad? Pues así fue: de película de la Edad de Oro del cine mexicano. Resulta que la enfermera se puso a jugar con la computadora que tiene en el consultorio, y entró en contacto con un individuo ya de cierta edad, viudo y solo, que solicitaba “acercamiento con fines amorosos con mujer de más de 40 años, educada, responsable y religiosa”. No es que la enfermera cumpla con todo eso (sobre todo con lo religioso), pero la mujer contestó, y se empezaron a escribir regularmente. Y llegó el momento en que el hombre le pidió una cita a la enfermera. Ella aceptó inmediatamente, y le dijo que se verían esa tarde en el King’s (Nunca se arrepentirá suficientemente de esa imprudencia). Y es que a mediodía fue el portero a decirle que la Flor se había ido a una gira, y que solicitaba sus servicios para esa noche y las cuatro noches siguientes. ¡Y ella le dijo que no! Ya te imaginarás el coraje que hizo el portero, quien subió corriendo al Seguro, cerró por dentro con llave y quiso obligar a la enfermera a satisfacer sus necesidades. Pero ella se defendió más que dignamente, y le dijo que mientras tuviera algún tipo de interés por un hombre no iba a ceder a sus “molestas insinuaciones”; y para remachar el asunto, le dijo que tenía un pretendiente muy en serio, y que esa tarde lo iba a conocer en el King’s. Y lo amenazó con gritar si no la dejaba en paz (Igualito que en aquellas películas). Temeroso de un escándalo, el portero se fue, con la cola  entre las patas. Pero se fue al King’s (Te acordarás que es el dueño oculto, ¿no?). Y dio orden a todo el mundo de que si veían a la enfermera con algún hombre le pusieran (a él, nada más) el veneno más fuerte que encontraran (Así, con esas palabras). Lo bueno fue que los empleados se asustaron con la palabra “veneno”; y cuando vieron al hombre que llegaba con la enfermera se limitaron a poner en su plato un coctel de todos los chiles que tenían en existencia. La entrevista entre los novios (Ya podíamos llamarlos así) transcurrió en santa paz y cordialidad, y la enfermera ya se sentía transportada a otro mundo. Pero entonces, el coctel empezó a hacer efecto, y el señor tuvo que ir corriendo al baño. Estuvo allí dentro casi una hora, y cuando salió estaba pálido y ojeroso, y con la cara roja de vergüenza. Y lo único que pudo hacer fue pedir perdón a la enfermera por aquella indisposición del cuerpo y volverse corriendo al baño, de donde no salió hasta el día siguiente, y en ambulancia. La enfermera fue a visitarlo al hospital, pero no le permitieron pasar a verlo, pues estaba muy avergonzado (Y débil, por supuesto). Y cuando volvió por segunda vez, el hombre se había ido sin dejar dirección. Y en internet tampoco lo pudo encontrar ya. Parece mentira lo que una enfermedad puede causar a espíritus apocados, que tronchó aquella flor que empezaba a germinar (Ya estoy yo también como las películas de que te hablé). Total, que la enfermera tuvo que aceptar las pretensiones del portero, que la amenazó con despedirla si  se volvía a negar; y se quedó más amargada que nunca. ¿Te imaginas cómo va a tratar a los enfermos de la vecindad? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 268" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-268" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79170" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(6) ["max_num_pages"]=> float(3) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "2619afd0a583fed230a11fc6708d7cb6" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

mayo 13, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 13, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

mayo 6, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022