CARTAS A TORA 220

Querida Tora: Hay una familia que vive en el 51, muy tranquila, muy agradable. El señor, sobre todo, es muy serio: vive para su trabajo y para sus hijos. Sin olvidar a la esposa, claro, porque la...

16 de abril, 2021

Querida Tora:

Hay una familia que vive en el 51, muy tranquila, muy agradable. El señor, sobre todo, es muy serio: vive para su trabajo y para sus hijos. Sin olvidar a la esposa, claro, porque la atiende como no te imaginas. Todo iba muy bien con ellos, hasta que una de las chamacas del 37 cumplió 16 años. Dirás que eso no tiene nada nada que ver, pero es que en cuanto se sintió “grande” inició una ofensiva contra el señor del 51. Le puso cerco; se le tropezaba en todos lados los rincones, le sonreía con todos los dientes y lo miraba con ojos insinuantes. Como el asedio tranquilo no le daba resultado, dio un paso adelante. Se dio cuenta de que iba al trabajo en  Metro, y ella dejó de tomar el camión para ir a la escuela y desde ese día viajó en Metro, aunque tenía que transbordar. “Casualmente” se encontraba al del 51 en la calle o en la estación, y viajaban juntos, y, entre las apreturas de la hora pico, se le sobaba de arriba abajo, por delante y por detrás, y varias veces le metió mano.

El del 51 hacía como que no se daba cuenta, pero bien supo lo que estaba pasando. Entonces, optó por salir mucho más temprano; pero la chava lo imitó, y una vez que iba sentado, en el Metro, lo vio y corrió a sentarse en sus piernas (y no sabes cómo se movía la condenada). Como tampoco eso le dio resultado, resolvió contarle a la del 38 (que es su incondicional) lo que sufría con la indiferencia del señor. Y al día siguiente, ya todos los vecinos murmuraban que el del 51 no funcionaba bien, que era poco hombre y que resultaba un peligro para todos los niños de la vecindad. Naturalmente, todos le dejaron de hablar, a él y a su esposa; y a los niños les prohibieron que jugaran con los del 51.

Los pobres no sabían lo que pasaba, pero se enteraron en cuanto los del 41 fueron a invitar al señor a ir al gimnasio con ellos. Eso puso al hombre sobre aviso, y resolvió poner fin al chisme. Y, efectivamente, el domingo que estaba la gente en el patio, se subió a un banquito y les dijo a los vecinos que él era tan hombre como el que más, y que si no le hacía caso a la chava del 37 era porque respetaba a las mujeres y quería a su esposa, a la cual no estaba dispuesto a faltar. ¿Y sabes qué? Lo abuchearon. Así como te lo cuento. El pobre hombre tuvo que ir a refugiarse en su vivienda para escapar de la pamba con picahielos a la que lo querían someter.

El del 37 (¡Imagínate! el papá de la chava) se reía de él en sus narices, y una vez juntó a un grupo de compañeros de borrachera para no dejarlo entrar a la vecindad “por ser la vergüenza de los vecinos honrados”. Las viejas le decían cosas muy feas cuando pasaban a su lado. La señora del 37 le sacaba la lengua en cuanto lo veía; y la chava se levantaba las faldas más arriba de la cintura cuando lo veía venir, con lo que lo único que consiguió fue que uno de los ninis de la azotea la violara una tarde que no tenía nada que hacer.

Lo peor fue cuando su esposa lo enfrentó y le dijo que a ver qué hacía, porque ella no iba a permitir que sus hijos crecieran con el estigma (esa fue la palabra que usó, no estoy exagerando) de tener un padre maricón. El pobre hombre corrió a la tienda, compró una botella de mezcal y otra de tequila, se las bebió de un jalón y fue a tocar la puerta del 37, a exigir que saliera la chava que tenía 16 años (y ninguna de las otras, añadió). Pero la que salió fue la madre, que es muy bronca; lo llamó acosador, sádico, maníaco sexual, violador y otras lindezas por el estilo, le atizó un golpe con el mango de la escoba y lo dejó tirado en el pasillo “para que lo recogiera la mártir de su mujer”.

El hombre estuvo tres días en cama. No tanto por el golpe, sino por el disgusto que se había llevado, porque se puso amarillo, amarillo y lo vomitaba todo. Pero los chismes se calmaron.

Aunque no tanto. Porque unos días después me di cuenta de que las viejas se reunían en los tendederos, y entre lo que platicaban hacían alarde de las “faenas” de sus esposos, y competían a ver cuál de ellos tenía más hijos en las calles aledañas. Si los ven con alguna otra mujer, hacen unos escándalos espantosos; pero si alguno tiene un hijo con otra, lo felicitan y le llevan una veladora a algún santo de su devoción. ¿Quién entiende esas cosas? Debe ser cosa de consultarlo con algún psiquiatra, pero yo no tengo tiempo para eso, y te lo dejo a ti de tarea, que al fin y al cabo eres mujer (o un equivalente), y debe serte más fácil entenderlo… Y cuando regrese, me lo explicas, por favor.

Te quiere,

Cocatú

Comentarios


object(WP_Query)#17967 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64177) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "28-04-2022" ["before"]=> string(10) "26-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64177) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "28-04-2022" ["before"]=> string(10) "26-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17966 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17955 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17952 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "28-04-2022" ["before"]=> string(10) "26-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-28 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-26 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (64177) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17989 (24) { ["ID"]=> int(79170) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content"]=> string(3892) "Querida Tora: Fíjate que la enfermera del Seguro Vecinal se le insubordinó al portero, y ya no le da sus “cuidados paliativos” cuando la Flor no puede atenderlo. ¿Y sabes por qué fue? ¡Por amor! Suena raro, ¿verdad? Pues así fue: de película de la Edad de Oro del cine mexicano. Resulta que la enfermera se puso a jugar con la computadora que tiene en el consultorio, y entró en contacto con un individuo ya de cierta edad, viudo y solo, que solicitaba “acercamiento con fines amorosos con mujer de más de 40 años, educada, responsable y religiosa”. No es que la enfermera cumpla con todo eso (sobre todo con lo religioso), pero la mujer contestó, y se empezaron a escribir regularmente. Y llegó el momento en que el hombre le pidió una cita a la enfermera. Ella aceptó inmediatamente, y le dijo que se verían esa tarde en el King’s (Nunca se arrepentirá suficientemente de esa imprudencia). Y es que a mediodía fue el portero a decirle que la Flor se había ido a una gira, y que solicitaba sus servicios para esa noche y las cuatro noches siguientes. ¡Y ella le dijo que no! Ya te imaginarás el coraje que hizo el portero, quien subió corriendo al Seguro, cerró por dentro con llave y quiso obligar a la enfermera a satisfacer sus necesidades. Pero ella se defendió más que dignamente, y le dijo que mientras tuviera algún tipo de interés por un hombre no iba a ceder a sus “molestas insinuaciones”; y para remachar el asunto, le dijo que tenía un pretendiente muy en serio, y que esa tarde lo iba a conocer en el King’s. Y lo amenazó con gritar si no la dejaba en paz (Igualito que en aquellas películas). Temeroso de un escándalo, el portero se fue, con la cola  entre las patas. Pero se fue al King’s (Te acordarás que es el dueño oculto, ¿no?). Y dio orden a todo el mundo de que si veían a la enfermera con algún hombre le pusieran (a él, nada más) el veneno más fuerte que encontraran (Así, con esas palabras). Lo bueno fue que los empleados se asustaron con la palabra “veneno”; y cuando vieron al hombre que llegaba con la enfermera se limitaron a poner en su plato un coctel de todos los chiles que tenían en existencia. La entrevista entre los novios (Ya podíamos llamarlos así) transcurrió en santa paz y cordialidad, y la enfermera ya se sentía transportada a otro mundo. Pero entonces, el coctel empezó a hacer efecto, y el señor tuvo que ir corriendo al baño. Estuvo allí dentro casi una hora, y cuando salió estaba pálido y ojeroso, y con la cara roja de vergüenza. Y lo único que pudo hacer fue pedir perdón a la enfermera por aquella indisposición del cuerpo y volverse corriendo al baño, de donde no salió hasta el día siguiente, y en ambulancia. La enfermera fue a visitarlo al hospital, pero no le permitieron pasar a verlo, pues estaba muy avergonzado (Y débil, por supuesto). Y cuando volvió por segunda vez, el hombre se había ido sin dejar dirección. Y en internet tampoco lo pudo encontrar ya. Parece mentira lo que una enfermedad puede causar a espíritus apocados, que tronchó aquella flor que empezaba a germinar (Ya estoy yo también como las películas de que te hablé). Total, que la enfermera tuvo que aceptar las pretensiones del portero, que la amenazó con despedirla si  se volvía a negar; y se quedó más amargada que nunca. ¿Te imaginas cómo va a tratar a los enfermos de la vecindad? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 268" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-268" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79170" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17900 (24) { ["ID"]=> int(78687) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-06 10:25:21" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-06 15:25:21" ["post_content"]=> string(4058) "Querida Tora: El otro día todos despertamos con un alboroto en el patio. Varias de las viejas se estaban juntando para ir a la Gran Barata Anual de una tienda de departamentos muy importante. Quien más, quien menos, decía que el año anterior había comprado un vestido o un juego de ropa interior o unas sábanas con un 70% de descuento, y que había que aprovechar. Así que todas estaban reuniendo sus centavitos o pidiendo prestado a quien  se dejara para correr a la tienda. Las más “ricas” llevaban tarjeta de crédito, que pensaban emplear hasta el tope, aunque luego tuvieran que pasar todo el año pagando las compras y los intereses por pagos no hechos a tiempo. Cómo sería la cosa que el portero, en contra de su costumbre, se presentó en el patio antes de las diez de la mañana. Y sin desayunar. En primer lugar les dijo a las señoras que era una falta de respeto a la autoridad no dejarla dormir sus horas, y luego exigió saber la causa del alboroto. Y cuando se enteró, explotó. No sabes cómo se puso. Lo primero que les dijo fue que eran unas insensatas (pero con palabras más contundentes), y que para qué querían dos pares de zapatos si con uno les bastaba. “No se pueden poner más de uno, ¿no se han dado cuenta?”, les dijo, con cara de estarse dirigiendo a enfermas mentales. “Eso que están haciendo es querer apantallar a los demás, tratar de aparentar lo que no son. ¿Para qué quieren unos zapatos azules, si los negros van con todo?”. Y así siguió, poniéndoles ejemplos de lo que era la vanidad humana. “Es como el que tiene dos coches, por aquello del Hoy no Circula. ¿Acaso no pueden viajar en Metro, o en Metrobús, o en camión? La ciudad tiene muchos medios de transporte baratos y eficientes, y el tiempo empleado en el recorrido les sirve de descanso del ajetreo diario, porque pueden ir contemplando las bellezas que los turistas ven con tanto gusto. ¿O alguno de ustedes se ha fijado en todo lo que ofrece la ciudad? Apuesto a que ninguno ha visitado esos monumentos que los turistas tanto aprecian”. (Eso, aquí entre nos, es verdad). Pero el portero no menciona las incomodidades de ir apretujados en vagones sucios y malolientes (No siempre, pero muchas veces); y correr por los pasillos del Metro en manada, como si fueran reses que llevan al matadero. Aparte de que si viajas en el Metro no ves ninguna belleza histórica ni moderna. “Todo eso es aspiracionista” concluyó. Las señoras se quedaron incapaces de contestar. En primer lugar, porque no saben lo que quiere decir “aspiracionista”. Y a propósito: no sé si la palabra existe. Lo voy a consultar en el diccionario. Pero por otro lado, ¿por qué no han de aspirar las señoras a tener más? Es cierto que no se pueden poner más de un par de zapatos al mismo tiempo; pero hay vestidos que les quedan mejor con zapatos rojos o azules que con negros. ¿Y por qué no han de querer verse mejor que las demás? Es el mismo sentimiento que puede llevarlos a querer vivir en una vecindad más limpia, más bonita; o hasta en un departamento moderno, con todos los servicios que tienen. ¿Por qué no han de querer aspirar a más? Yo me lo pregunto, pero no sé qué contestarme. Ojalá alguien pudiera hacerlo por mi. Intenta contestarla tú, mi amor, que tienes tanta experiencia en compras. A ver qué opinas. Te voy a oír con mucho respeto y mucho amor. Te lo prometo. Pues el portero se encerró en su reducto, lleno de orgullo por el sermón que les había echado a las señoras. Y llamó a uno de sus guaruras (El más bonito, como siempre); y le dijo que le buscara un coche rojo, porque ya le había aburrido el negro. ¿Qué te parece? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 266" ["post_excerpt"]=> string(188) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ahí ve." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-266" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-06 10:25:21" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-06 15:25:21" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78687" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17989 (24) { ["ID"]=> int(79170) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content"]=> string(3892) "Querida Tora: Fíjate que la enfermera del Seguro Vecinal se le insubordinó al portero, y ya no le da sus “cuidados paliativos” cuando la Flor no puede atenderlo. ¿Y sabes por qué fue? ¡Por amor! Suena raro, ¿verdad? Pues así fue: de película de la Edad de Oro del cine mexicano. Resulta que la enfermera se puso a jugar con la computadora que tiene en el consultorio, y entró en contacto con un individuo ya de cierta edad, viudo y solo, que solicitaba “acercamiento con fines amorosos con mujer de más de 40 años, educada, responsable y religiosa”. No es que la enfermera cumpla con todo eso (sobre todo con lo religioso), pero la mujer contestó, y se empezaron a escribir regularmente. Y llegó el momento en que el hombre le pidió una cita a la enfermera. Ella aceptó inmediatamente, y le dijo que se verían esa tarde en el King’s (Nunca se arrepentirá suficientemente de esa imprudencia). Y es que a mediodía fue el portero a decirle que la Flor se había ido a una gira, y que solicitaba sus servicios para esa noche y las cuatro noches siguientes. ¡Y ella le dijo que no! Ya te imaginarás el coraje que hizo el portero, quien subió corriendo al Seguro, cerró por dentro con llave y quiso obligar a la enfermera a satisfacer sus necesidades. Pero ella se defendió más que dignamente, y le dijo que mientras tuviera algún tipo de interés por un hombre no iba a ceder a sus “molestas insinuaciones”; y para remachar el asunto, le dijo que tenía un pretendiente muy en serio, y que esa tarde lo iba a conocer en el King’s. Y lo amenazó con gritar si no la dejaba en paz (Igualito que en aquellas películas). Temeroso de un escándalo, el portero se fue, con la cola  entre las patas. Pero se fue al King’s (Te acordarás que es el dueño oculto, ¿no?). Y dio orden a todo el mundo de que si veían a la enfermera con algún hombre le pusieran (a él, nada más) el veneno más fuerte que encontraran (Así, con esas palabras). Lo bueno fue que los empleados se asustaron con la palabra “veneno”; y cuando vieron al hombre que llegaba con la enfermera se limitaron a poner en su plato un coctel de todos los chiles que tenían en existencia. La entrevista entre los novios (Ya podíamos llamarlos así) transcurrió en santa paz y cordialidad, y la enfermera ya se sentía transportada a otro mundo. Pero entonces, el coctel empezó a hacer efecto, y el señor tuvo que ir corriendo al baño. Estuvo allí dentro casi una hora, y cuando salió estaba pálido y ojeroso, y con la cara roja de vergüenza. Y lo único que pudo hacer fue pedir perdón a la enfermera por aquella indisposición del cuerpo y volverse corriendo al baño, de donde no salió hasta el día siguiente, y en ambulancia. La enfermera fue a visitarlo al hospital, pero no le permitieron pasar a verlo, pues estaba muy avergonzado (Y débil, por supuesto). Y cuando volvió por segunda vez, el hombre se había ido sin dejar dirección. Y en internet tampoco lo pudo encontrar ya. Parece mentira lo que una enfermedad puede causar a espíritus apocados, que tronchó aquella flor que empezaba a germinar (Ya estoy yo también como las películas de que te hablé). Total, que la enfermera tuvo que aceptar las pretensiones del portero, que la amenazó con despedirla si  se volvía a negar; y se quedó más amargada que nunca. ¿Te imaginas cómo va a tratar a los enfermos de la vecindad? Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 268" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-268" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-20 11:54:49" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-20 16:54:49" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=79170" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(5) ["max_num_pages"]=> float(3) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "0dfd7ad37589598712d7f2db60fc71d2" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora,...

mayo 6, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 13, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

mayo 6, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022