HOJAS SUELTAS

No sé si sea el otoño o más bien el principio del invierno o el final del camino; no queda tiempo de escribir un diario, un diario dividido en doce meses, con sus páginas todas virginales, vestiditas...

24 de febrero, 2021

No sé si sea el otoño o más bien el principio del invierno o el final del camino; no queda tiempo de escribir un diario, un diario dividido en doce meses, con sus páginas todas virginales, vestiditas de blanco.

Puedo y quiero escribir en hojas sueltas lo que vaya pasando, cuando pase; ahora que la distancia se ha extendido cerniéndose sin límites porque ni las nubes ni el tiempo ni los vientos se prestan para volver mañana, para volver un día o volver siquiera.

En hojas sueltas halladas en cajones,  sobre mesas desiertas, por los pisos, entre revistas viejas, en estantes repletos de  objetos y de libros; en hojas sueltas tomadas al azar para escribir bitácoras brevísimas; memorias de un instante, un par de párrafos,  notas en un detente mientras corro. 

En  hojas sueltas donde no dé tiempo, margen para que escape  la memoria; que no se desdibujen las sonrisas, los gestos entrañables, las caricias; hojas  en pequeñísimos cuadritos de papel donde broten retoños de cariño; donde puedan echar raíz hasta dar sombra, los recuerdos queridos.

En hojas sueltas caídas de los árboles, hojarascas que cubren el camino alfombrando los pasos, crujiendo  sobre un ático de niños; hojas sueltas impresas, con las vagas sonrisas de un retrato, con manos ondulando despedidas de banderas al viento; manos de no volver, ojos de no voltear, labios de no mentir ni prometer, hojas de no me escribas con engaños.

En hojas sueltas de ya no me acuerdo, de ¿por dónde quedaron?, ¿dónde fueron?, hojas sueltas de otoño,  cuando el bosque se viste de amarillo y se van las cigüeñas de regreso hacia el calor de África.




En hojas sueltas de la gran sorpresa que las encuentra un día, en el momento menos esperado, con dos o tres palabras olvidadas que de repente se volvieron lágrimas.

Ya no da tiempo de escribir  un diario, ni de hacer grandes planes; solo un puñado de hojas de cualquier tamaño; hojitas de colores o rayadas, hojas cuadriculadas de problemas, todos sin solución, con un lápiz a mano para adornarlas con algunos bosquejos de esperanza.

Hojas de monosílabos concisos,  de asentimientos y respuestas cortas; pequeñas hojas sueltas, inmunes al vaivén de la impaciencia; hojas de ¿tú me quieres?, yo también.

Solo me quedan unos cuantos ramos de instantes imborrables, una caja con pétalos de sueños, un cofre de tesoros que contiene solo dientes de leche sin canjear, para buscar castillos por el cielo donde juega un ratón enamorado de la luna de queso.

Solo tengo hojas sueltas en las que caben  unos pocos prodigios de habichuelas, unas cuantas piedritas de regresos para echarlas al río; para estar siempre juntos; hojas sueltas de espacio tan pequeño que no caben mentiras; hojas sueltas guardadas en las bolsas de mis viejos blue jeans, donde están escondidas mis canicas junto a algunos secretos de nuestra infancia.

Solamente me quedan hojas sueltas, hojas que se recogen dondequiera, para anotar encantos  milagrosos  y  dibujar sonrisas o algún pájaro.

      ___________________________

Stahringen am Bodensee

A 9,972 kilómetros de Acapulco

Pecos 

 

Comentarios
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Durante las primeras etapas de la guerra por la Independencia de México, Iturbide militó en el ejército realista combatiendo a los insurgentes. Posteriormente, durante el marco del trienio liberal en España, fue designado comandante para combatir a Vicente Guerrero, jefe de los rebeldes en la Sierra Madre del Sur. Proclamó el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821.   Más adelante, en agosto del mismo año firmó los Tratados de Córdoba con Juan O'Donojú. De esta manera se logró consumar la Independencia el 27 de septiembre de 1821. Presidió la regencia del primer gobierno provisional mexicano. El 18 de mayo de 1822 fue proclamado emperador en las calles de la capital, y el Congreso al día siguiente lo eligió formalmente para jurar su investidura solemne el 22. 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Iturbide, sin conocer esta resolución, regresó a México en julio de 1824 para advertir al gobierno sobre una conspiración para reconquistar México, pero al desembarcar en Tamaulipas fue arrestado y posteriormente ejecutado por un pelotón de fusilamiento. En 1838, bajo la presidencia de Anastasio Bustamante, sus restos mortales fueron trasladados a la Ciudad de México, y colocados con honores en la Capilla de San Felipe de Jesús en la Catedral Metropolitana, donde se exhiben en una urna de cristal. Su nombre, en asociación con la bandera nacional, fue conservado durante mucho tiempo en una estrofa de la letra original del Himno Nacional de México, la cual se suprimió en 1943.  Paradójicamente, el sable que utilizó Iturbide durante el desfile de entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, fue colocado en el salón del Congreso junto con los nombres escritos en letras de oro de los insurgentes a quienes había combatido. Al ser fusilado el 19 de julio de 1824, Iturbide expresó estas últimas palabras: “¡Mexicanos!, en el acto mismo de mi muerte, os recomiendo el amor a la patria y observancia de nuestra santa religión; ella es quien os ha de conducir a la gloria. Muero por haber venido a ayudaros, y muero gustoso, porque muero entre vosotros: muero con honor, no como traidor: no quedará a mis hijos y su posteridad esta mancha: no soy traidor”. Te puede interesar : De 1822 – Agustín de Iturbide es oficialmente coronado como primer Emperador de México Te puede interesar : De 1783 – Nace Agustín de Iturbide NOTAS   https://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_de_Iturbide" ["post_title"]=> string(16) "Un imperio fugaz" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(16) "un-imperio-fugaz" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-03-31 11:58:35" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-03-31 16:58:35" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=63195" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17681 (24) { ["ID"]=> int(63564) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2021-04-09 08:50:51" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-04-09 13:50:51" ["post_content"]=> string(5338) "Querida Tora: El otro día fue la señora del 37, que es bastante bronca, al Seguro Vecinal a pedir algo para curar a su hijita, que tenía una fuerte gripa. 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CARTAS A TORA 219

Querida Tora: El otro día fue la señora del 37, que es bastante bronca, al Seguro Vecinal a pedir algo para curar...

abril 9, 2021
Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu

Un imperio fugaz

Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu, conocido como Agustín de Iturbide o Agustín I, nació en Valladolid, hoy Morelia (Virreinato de Nueva España), y falleció el 27...

marzo 31, 2021




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