Frasquitos de cristal

Trae un poco de brisa del jardín, Y rocío de la tarde, Róbate unas gotas del mar, Del mar que desde aquí, Del mar que no se ve Pero se escucha romper contra las rocas. Guárdalas en...

3 de agosto, 2020

Trae un poco de brisa del jardín,

Y rocío de la tarde,

Róbate unas gotas del mar,

Del mar que desde aquí,

Del mar que no se ve

Pero se escucha romper contra las rocas.




Guárdalas en un frasquito de cristal,

Y cuando caiga el día,

Acaricia mis sienes con tu  perfume,

Para poder soñar contigo

Dormido junto a ti.

Cuéntame un cuento 

Con hadas y luciérnagas,

Con estrellas aladas que cintilen 

Trémolas  lucecitas intermitentes

Que indiquen el camino que conduce

Al tesoro secreto de tus ojos.

Eres el polvo de todas mis veredas

Impregnado en mi alma

Eres la clara luz de mis recuerdos

Resplandeciendo en el blanco de mi barba.

Cántame una canción que apenas se oiga,

A coro con el canto de  los grillos,

Un murmullo de amor que sea mi arrullo.

Vamos fuera a jugar con la cometa,

A asomarnos a ver si divisamos,

Si más allá de la nieve de los Alpes

Se aprecian los paisajes que añoramos.

Vamos al bosque  en busca de guijarros

De algunos tepalcates alemanes,

Para lanzarlos  al lago desde el puente

Por donde pasa fresca y majestuosa

La esmeralda  del Rhin.

Guardemos unos cuantos en los bolsillos

Para hacer el conjuro de la magia

Que nos  lleve muy lejos,

Que juegue con los tiempos a capricho,

Inocencia y pasión

Amor de niños.

Prepara tus elíxires secretos 

En distintas botellitas de colores,

Elixires de eternas navidades,

De días felices,

Todos de tiempos nuevos,

Todos del tiempo de antes.

Amo verte de frente

Agradezco mirarte

Cada vez que mis ojos te dibujan

Sin que te desvanezca la distancia,

Sin que te me arrebate  la tristeza.

Prepárame una pócima,

Un brebaje que encierre los secretos

Que detengan el tiempo

Un brebaje de quédate conmigo,

Un conjuro de vida,

Un embrujo de vámonos muy lejos,

De quedémonos juntos y juguemos,

Vamos  al otro lado de tus sueños.

  _______________________________

Stahringen am Bodensee

Gutinger wald

Sommer 2020

[email protected]

Comentarios
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Y como casi ninguno de los vecinos había visto nunca un boleto de avión, causaron verdadera sensación porque, como dijo la del 32, “parece mentira que esos papelitos puedan mandarte a volar”. En lo que nadie se fijó es que eran para un vuelo “México-Toluca-México”, un vuelo que no existe (yo creo que el “novio” los hizo en persona para impresionar a la muchacha, pero se le pasó la mano). Al lado estaban las arras que, como ninguno de los dos tenía posibilidades, eran moneditas de 50 centavos; los anillos, apenas una bandita de metal blanco (yo creo que eran de plástico, pero no quise sacarlos de su error, porque ¡pobre muchacha!). Había una muestra de los manjares que iban a servir en el banquete; que no duraron mucho, porque los curiosos se los comieron en un descuido de la chica. 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