El mes de Maia

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10 de mayo, 2021

Mayo es el quinto mes del año en el calendario gregoriano y tiene 31 días; pero era el tercer mes en el antiguo calendario romano, donde enero y febrero estaban al final del año. Puede derivar de la diosa romana Maia, también conocida como Bona Dea, cuyo festival los romanos celebraban este mes que llamaban Maius. También podría provenir de la ninfa Maya, hija de Atlas y Pleione y madre de Hermes. ​ Una tercera opción de su origen podría ser del término Maius Juppiter, una reducción de maximus, el más grande.

Hemos de tener en cuenta que, en la simbología antigua de los números, los impares representaban género masculino (1º y 3º mes/marzo-Marte, mayo-Júpiter), y los pares son femenino (2º y 4º mes/abril-Naturaleza, junio-Juno). Por tanto, puede concluirse que mayo deviene de Maius Júpiter. 

En la antigua Grecia su equivalente es el mes de Targelión. Quintilis fue originalmente el nombre del quinto mes (que después fue cambiado de lugar para ocupar el séptimo) en el calendario romano, estaba ubicado después de junio y antes de sextilis. Ahora bien, de acuerdo con una tradición, la piedra de mayo es la esmeralda, y su flor el lirio.

Al mes de mayo se le sigue considerando como el más hermoso del año y, por algo el Día de las madres, aparte de México, se festeja el día 10 en Belice, Catar, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Guatemala, India, Malasia, Omán, Pakistán y Singapur; por tal motivo le enviamos nuestra felicitación a todas las madrecitas mexicanas, y también por qué no a las de los anteriores países. Desgraciadamente, también hay que lamentar el fallecimiento de un grupo de madres de familia en el reciente drama del tren metropolitano; que Dios las tenga en su gloria y resignación a sus familiares.

“En México la iniciativa fue del periodista (de Excélsior) Rafael Alducín,  quien hizo una invitación para seleccionar un día para celebrar a la madre, resultando como fecha elegida el diez de mayo que, desde 1922, conmemora a las progenitoras del país”. 

Algunos famosos se han expresado sobre mayo y la estación primaveral de la siguiente manera:




Tan lleno de espíritu como el mes de mayo, y tan hermoso como el sol en pleno verano.

William Shakespeare

Pensé que la primavera debía durar para siempre, ya que yo era joven y amada, y era mayo.

Vera Brittain

Mayo, más que cualquier otro mes del año, nos quiere hacer sentir vivos.

Fennel Hudson

La estación favorita del mundo es la primavera. Todas las cosas parecen posibles en mayo.

Edwin Way Teale

Viene la hermosa primavera y cuando la naturaleza reanuda su belleza, el alma humana también puede revivir.

Harriet Ann Jacobs

En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante y detrás de cada noche viene una aurora sonriente.

Khalil Gibran

Si no tuviéramos invierno, la primavera no nos resultaría tan hermosa.

Anne Bradstreet

La primavera es cuando la vida está en todo.

Christina Rossetti

El invierno está en mi cabeza pero la eterna primavera está en mi corazón.

Víctor Hugo

¿Pueden las palabras describir la fragancia del mismo aliento de la primavera?

Neltje Blanchan

 

Y por supuesto, no podíamos dejar de lado el sentir de nuestro poeta nayarita en su poema “EN PAZ”, donde en una de sus estrofas exclama:

“Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!”

 

Finalmente, en el siguiente enlace podemos escuchar una bella canción mexicana de Manuel M. Ponce que alaba a la primavera:

https://www.youtube.com/watch?v=CvOKuhgaO1Q&ab_channel=BuyuchekVEVO

 

 

NOTAS:

https://es.wikipedia.org/wiki/Mayo

 

https://www.diariofemenino.com/psicologia/frases-y-reflexiones/39-frases-de-mayo-con-imagenes-citas-y-refranes-del-mes-de-las-flores/#header0

 https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/868729.1922-se-celebra-el-primer-dia-de-las-madres-en-mexico.html

 

 

Comentarios
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No soy especialista en la materia, pero respiro, vivo y siento los efectos políticos en cada paso que doy, no desde el privilegio (como algunos le llaman) y tampoco desde la falta de oportunidades (gracias al esfuerzo de mis padres), sino desde mi condición de ciudadana mexicana. Mi formación en escuelas públicas y el paso por la gloriosa UNAM (aunque se diga lo contrario) hasta que la huelga del año 99 me obligó a emigrar al sistema privado, me hizo adquirir una visión dual de las cosas, un sentido crítico y un análisis del discurso desde mi formación en comunicación y a decir verdad, no hay manera de creer en azules, amarillos, rojos, verdes, naranjas o del color que pinten sus aspiraciones quienes forman la esfera del poder y que (ellos sí) desde el privilegio, pretenden hacer creer que trabajan por y para la población.  El día de ayer se celebraron las elecciones intermedias en nuestro país y ello me hundió en una serie de reflexiones en torno a la elección, ese acto y efecto de elegir (del latín electio, derivado de electus = elegido), cuyo origen está en el proceso mental que nos permite evaluar las ventajas de múltiples opciones y seleccionar alguna; sin embargo, ¿cómo se ejecuta ese acto en nuestra mente? Existen teorías que afirman que elegimos en función del costo-beneficio que recibimos, lo cual hacemos de forma racional y que, en términos de política, es importante cuestionar: ¿cuál es el beneficio real de elegir entre éste o aquél candidato? O más aún: ¿existe tal beneficio? Elegimos todo el tiempo, desde la ruta más rápida a la oficina hasta el color de la camisa o blusa que vestimos, el sabor de la bebida que tomamos, la marca de los accesorios que utilizamos, el modelo de auto, etc.  Elegimos de forma racional no solo en relación al beneficio, sino a múltiples factores que incluso pueden ser motivados por el marketing, el estatus o la manipulación. Y es que el acto de elegir no es poca cosa: ¿qué nos motivó a elegir la carrera universitaria?; ¿cómo fue que elegimos a nuestra pareja?; ¿cuál es el factor que determina el próximo destino turístico? Elegimos por moda, por economía, por revancha, por salir del paso, por presión externa o no elegimos y de todas formas, hay una elección de por medio.  Se dice que “elección es renuncia” porque al elegir renunciamos a las otras posibilidades, pero elegir también implica un acto de diálogo interno y de reflexión si se racionaliza el proceso, o puede ser un simple acto cotidiano, algo de todos los días como elegir ponerse el calzado para salir a la calle y entonces equivale a eso que hemos escuchado de “más vale viejo conocido, que nuevo por conocer”. Nos rodea una vorágine mediática con el fin de manipular nuestras elecciones, vivimos inmersos en un mundo de publicidad y somos atacados virtualmente gracias a los algoritmos que le permiten a Internet conocer nuestras preferencias, gustos, actividades, etc. Elegimos en función de lo que hay, sin posibilidad de explorar más allá o de pedir más opciones porque el mundo está diseñado de esa forma. Elegir sin evaluar el costo-beneficio no es un acto racional, sino mecánico (o mediático) porque la elección no razonada anula toda posibilidad de exigencia y/o cumplimiento. 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