Cartas a Tora X

Querida Tora: Ya sé qué son esas especies de conchas que uso para dormir. Es que nunca había visto desnuda a una hembra de la… Querida Tora:          Ya sé qué son esas especies de conchas que...

27 de octubre, 2016

Querida Tora: Ya sé qué son esas especies de conchas que uso para dormir. Es que nunca había visto desnuda a una hembra de la…

Querida Tora:

         Ya sé qué son esas especies de conchas que uso para dormir. Es que nunca había visto desnuda a una hembra de la especie humana. Por fin, el otro día vi a una. No es que anduviera yo de fisgón, sino que la del 17 tenía abierta la ventana mientras se desvestía; yo pasaba en ese momento y me detuve a mirar, porque siempre es bueno conocer a la gente con quien uno vive. Las conchas son una prenda de vestir que se llama “brassiere” (es una palabra francesa, que suena a misterioso, a prohibido, a pecaminoso; antes los hombres no los conocían, porque las mujeres los escondían y sólo hablaban de ellos en términos velados; ahora, los anuncian hasta en revistas infantiles; les han quitado lo picaresco y los han convertido en algo así como cacerolas. Lástima). Bueno, pues vi desnuda a esa señora (nada más de la cintura para arriba; para abajo, todavía me falta). Vieras qué interesante. Entonces comprendí por qué algunas de esas conchas tienen varillas y otras están acojinadas o llenas de cintas y sedas; todo tiene su función.

Lo curioso es que en ese momento me di cuenta de que la gatita rubia también tiene ese tipo de glándulas. No iguales, porque si lo fueran también ella tendría que usar brassiere, y no es el caso. Ya sé que tienen la misma función que en la mujer, pero son muy diferentes. No sé cómo tardé tanto tiempo en darme cuenta; pero te prometo que de ahora en adelante me voy a fijar muy bien en todas las hembras.

No pongas esa cara, que no estoy diciendo nada inconveniente. Sólo estoy diciendo que me voy a fijar en las características sexuales secundarias. Fíjate que dice secundarias, subrayado, para que no andes imaginando cosas. Es un detalle de la construcción física de las hembras en este planeta. Y no de todas. Para tu tranquilidad, te diré que las cucarachas y las lombrices no las tienen. Estas cosas que te estoy diciendo son observaciones… científicas, estrictamente científicas. Porque la anatomía es una ciencia. Y muy respetable. Hubieras venido conmigo, y no tendría que estarte contando estas cosas, que me resultan un poco embarazosas. Pero a lo hecho, pecho. No es doble sentido. Es un dicho muy popular, exento de toda connotación sexual o picaresca.

Y paso a otra cosa. Ya están arreglando los lavaderos. Los vecinos están muertos de curiosidad, porque los trabajadores pusieron tablas y hasta un techo, para que no puedan ver hacia adentro. El otro día, la vieja del 21 se arrastró por debajo de las tablas; pero le echaron un balde de agua, y lo único que vio fue la cubeta. Se oyen martillazos y sierras; trajeron mucho material, y ya pusieron guardias para que nadie se robe nada. Sólo espero que no les pidan otras cuotas; porque a este portero nunca le alcanza el dinero. El es el único que entra a ver cómo va la obra; y sale con una sonrisota que cada día enoja más a los vecinos. Anteayer el del 33, que es muy bruto, propuso que se metieran todos en montón, que no iban a poder detenerlos; pero la señora del 2, siempre tan propia, dijo que mejor no le busquen tres pies al gato (¿Tu entiendes eso? Yo no. Jamás he visto un gato con tres patas, ni siquiera uno cojo).

Tuvimos otro problema. Se cayó un escalón en la primera escalera, porque hay mucho tránsito de vecinos y lo aflojaron (sobre todo, los pesos pesados del 18). Lo substituyeron por un banquito, pero a las horas pico es imposible pasar. Y empiezan los gritos: “¡Se me hace tarde para el trabajo!”, “¡Se le enfría el café a mi marido!”, “Mi suegra me está llamando”, “¡Ya se escapó Firulais!”. Luego vienen los pleitos, y la del 8 siempre se descuenta a la del 7 (Se tienen hartas ganas); llega el señor del 7 y se suena al del 8; luego vienen los hijos,se apedrean todos y tiene que salir el portero a imponer la paz. Pero como siempre le sorrajan algún ladrillazo, los citó a todos el domingo y les dijo que de ahora en adelante los edificios de la derecha son para ir hacia el fondo; y los de la izquierda, para ir a la calle. Todos protestaron, porque van a tener que caminar más, y ya van a llegar cansados al trabajo. Pero el portero se mostró inflexible, y dijo que a quien no obedezca le va a poner una multa.

El primer día multó a cinco. El siguiente, a ocho. Y dice que si siguen así, les aumentará las multas hasta que aprendan (¿Qué van a aprender?, me pregunto. La verdad, a veces no los entiendo).

Bueno, mi vida. Me voy a seguir con mis investigaciones. Te mantendré al tanto.

Te quiere,

                  Cocatú

Comentarios
object(WP_Query)#17675 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(12769) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "08-11-2021" ["before"]=> string(10) "06-12-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(12769) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "08-11-2021" ["before"]=> string(10) "06-12-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17674 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17681 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17720 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "08-11-2021" ["before"]=> string(10) "06-12-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-11-08 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-12-06 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (12769) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17671 (24) { ["ID"]=> int(73075) ["post_author"]=> string(2) "73" ["post_date"]=> string(19) "2021-12-01 10:59:05" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-12-01 15:59:05" ["post_content"]=> string(4186) "En 1947 Blanche Dubois, la protagonista de Un tranvía llamado deseo dio vida a una de las mejores frases de Tennessee Williams y tal vez, a una de las verdades más lacerantes y profundas de la existencia: “siempre he dependido de la bondad de los extraños”.  Parte central de ese hecho encarna nuestro ser desvalido frente a la naturaleza y el entorno, a esa bondad le llamamos compasión y consiste en la facultad de sentir con el otro, de acompañarlo en su dolor y, en ese sentido, procurar evitarlo o mitigarlo de alguna manera. Creo, que en este siglo, en lo que va de él, con toda la diversidad a la que hemos dado aliento, encontraremos de todo entre las mujeres y los hombres, pero lo más escaso será la compasión. Hace unos días, platicando sobre el género futurista con algunos amigos, honré la memoria cinematográfica de uno de los libros más logrados de la ciencia ficción, Blade Runner de Ridley Scott, basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip Dick. Ambas, obras magníficas. El hecho es que los autores sitúan los hechos en noviembre de 2021; del mismo modo en que en su época, “1984” de Orwell, despertó mi curiosidad y conforme a lo que podría esperarse me puse a cazar los aciertos y desaciertos de su predicción. Me encuentro con que hoy muchos se han detenido en el hecho de que en nuestro 2021 no hay los coches voladores de Scott y de Dick. Tal vez, ahora ya mucho más viejo, no sean esos detalles los que atraigan mi atención, sino algunos aspectos de fondo.  En 1984 yo tenía 14 años, hoy tengo 50; el mensaje de ambos momentos me llega, pues, en circunstancias muy distintas. Entiendo ahora, por ejemplo, que tanto el libro como la película son un alegato sobre la muerte de la compasión y, en eso sí que acertaron aunque sus ciudades futuristas no se parezcan a las nuestras de la actualidad. Para exterminar a los “replicantes”, sus verdugos se basan en una prueba que mide la capacidad de empatía, esto es, de compasión, los androides no pueden generar emociones, cuando se identifica ello, son retirados. El problema comienza cuando Nexus, la nueva generación de replicantes, viene con memorias humanas incluidas y son capaces de generar emociones, algunos de ellos ni siquiera saben que son robots sofisticados; a cambio de su humanidad se les ha programado para vivir cuatro años. No contaré la trama, desde luego, pero sí debo apuntar que es la compasión del más cruel de los replicantes el que le permite vivir a Rick Deckard, el más afamado de los exterminadores de robots y es su propia compasión la que le permite vivir a Rachael, la replicante que tiene que enfrentarse a la realidad de no ser humana y es gracias a la compasión de Gaff, el colega de la policía que Deckard y Rachael pueden comprometerse en un amor sin esperanzas. Todo en medio de la banalización de la muerte y el dolor en una sociedad donde la compasión está muriendo. Asistimos furibundamente alegres a los linchamientos en las redes sociales. Cualquier traspié, cualquier defecto, cualquier error, aunque no sea cierto, es suficiente para abonar con la ofensa, la denuncia, el señalamiento o sencillamente con el silencio; respondemos con furia enorme cuando se trata de atacar al que ha expresado ideas que no nos gustan, al que quiere vivir diferente o vaya, con humano derecho, al que se ha equivocado. Celebrábamos antes nuestras libertades, ahora celebramos cuando hemos hecho callar a alguien; temas que no se tocan, cosas que no se dicen y, si me apuran y volvemos a Dick, pronto habrá cosas que no se deban pensar.  " ["post_title"]=> string(28) "Blade Runner y la compasión" ["post_excerpt"]=> string(216) "A 53 años de la publicación de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, la distopía de Philip K. Dick es cada día más real: perdemos nuestra humanidad en una sociedad cada vez menos empática. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(27) "blade-runner-y-la-compasion" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-12-01 11:01:06" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-12-01 16:01:06" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=73075" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17616 (24) { ["ID"]=> int(73105) ["post_author"]=> string(2) "59" ["post_date"]=> string(19) "2021-12-02 11:39:37" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-12-02 16:39:37" ["post_content"]=> string(3083) "Las edades de Lulú es una de las novelas más importantes de la literatura española de los últimos cincuenta años. Fue la primera novela publicada por Almudena Grandes y le valió el premio “La Sonrisa Vertical” y una fama instantánea. La novela apareció en librerías en 1989 y de inmediato fue llevada a la pantalla por Bigas Luna. Almudena Grandes es el caso de la escritora que con una primera novela alcanza reconocimiento universal. Las edades de Lulú narra la historia de una chica, su despertar sexual y sus andanzas eróticas. Lulú tiene un hermano que se llama Marcelo, y éste tiene un mejor amigo que se llama Pablo. Pablo y Marcelo son unos diez años mayores que Lulú. Desde que era niña, Lulú ha estado siempre enamorada de Pablo. Pablo iniciará en el sexo a la adolescente Lulú, y a lo largo de los siguientes quince años explorarán juntos el erotismo, se casarán, tendrán una hija (Inés) y vivirán una vida llena de sensualidad y de experimentación que los llevará al borde de la auto destrucción. Pablo es tan adicto a los placeres sensuales que es capaz de inducir a Lulú al incesto. La convence de hacer un trío, ella vendada de los ojos: la tercera persona es el propio hermano de Lulú (Marcelo). Al darse cuenta de lo ocurrido, Lulú se horroriza y rompe con Pablo. Ya sola, Lulú no logrará liberarse del impulso sexual y explorará el submundo de Madrid en busca de placeres tan prohibidos y tan peligrosos que su vida se verá en riesgo. No obstante, el amor de ella y Pablo es indestructible. El amor todo lo perdona, todo lo puede y todo lo redime. Generaciones de españoles crecieron con Las edades de Lulú. Yo también, y eso de algún modo me convirtió, no sé aún si para bien o para mal, en lo que soy desde el punto de vista de la sexualidad. Una novela que marcó toda una época, al mismo tiempo metáfora de la libertad y crítica del franquismo, creo que su lectura es imprescindible. Yo llegué a ella por la película de Bigas Luna, porque a principios de los 1990 yo era fanático del cine español (Almodóvar, Álex de la Iglesia, Carlos Saura, Julio Medem, el propio Bigas Luna, etcétera). No hay que perderse tampoco el film. En él un muy joven Javier Bardem hace una de sus primeras apariciones en la pantalla grande. La mejor forma de rendir homenaje a un escritor es leer sus obras. Hace unos días falleció, víctima del cáncer, Almudena Grandes. Su partida deja un hueco en las letras de España. Hay que leerla. El mejor punto de partida es, sin lugar a dudas, Las edades de Lulú." ["post_title"]=> string(89) "Somos lo que leemos – Las edades de Lulú, la imprescindible novela de Almudena Grandes" ["post_excerpt"]=> string(130) "Título: Las edades de Lulú; Autora: Almudena Grandes (España); Tusquets, 1989; 288 páginas; Mi calificación: 4.5 puntos de 5." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(83) "somos-lo-que-leemos-las-edades-de-lulu-la-imprescindible-novela-de-almudena-grandes" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-12-02 11:39:37" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-12-02 16:39:37" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=73105" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17671 (24) { ["ID"]=> int(73075) ["post_author"]=> string(2) "73" ["post_date"]=> string(19) "2021-12-01 10:59:05" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-12-01 15:59:05" ["post_content"]=> string(4186) "En 1947 Blanche Dubois, la protagonista de Un tranvía llamado deseo dio vida a una de las mejores frases de Tennessee Williams y tal vez, a una de las verdades más lacerantes y profundas de la existencia: “siempre he dependido de la bondad de los extraños”.  Parte central de ese hecho encarna nuestro ser desvalido frente a la naturaleza y el entorno, a esa bondad le llamamos compasión y consiste en la facultad de sentir con el otro, de acompañarlo en su dolor y, en ese sentido, procurar evitarlo o mitigarlo de alguna manera. Creo, que en este siglo, en lo que va de él, con toda la diversidad a la que hemos dado aliento, encontraremos de todo entre las mujeres y los hombres, pero lo más escaso será la compasión. Hace unos días, platicando sobre el género futurista con algunos amigos, honré la memoria cinematográfica de uno de los libros más logrados de la ciencia ficción, Blade Runner de Ridley Scott, basada en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip Dick. Ambas, obras magníficas. El hecho es que los autores sitúan los hechos en noviembre de 2021; del mismo modo en que en su época, “1984” de Orwell, despertó mi curiosidad y conforme a lo que podría esperarse me puse a cazar los aciertos y desaciertos de su predicción. Me encuentro con que hoy muchos se han detenido en el hecho de que en nuestro 2021 no hay los coches voladores de Scott y de Dick. Tal vez, ahora ya mucho más viejo, no sean esos detalles los que atraigan mi atención, sino algunos aspectos de fondo.  En 1984 yo tenía 14 años, hoy tengo 50; el mensaje de ambos momentos me llega, pues, en circunstancias muy distintas. Entiendo ahora, por ejemplo, que tanto el libro como la película son un alegato sobre la muerte de la compasión y, en eso sí que acertaron aunque sus ciudades futuristas no se parezcan a las nuestras de la actualidad. Para exterminar a los “replicantes”, sus verdugos se basan en una prueba que mide la capacidad de empatía, esto es, de compasión, los androides no pueden generar emociones, cuando se identifica ello, son retirados. El problema comienza cuando Nexus, la nueva generación de replicantes, viene con memorias humanas incluidas y son capaces de generar emociones, algunos de ellos ni siquiera saben que son robots sofisticados; a cambio de su humanidad se les ha programado para vivir cuatro años. No contaré la trama, desde luego, pero sí debo apuntar que es la compasión del más cruel de los replicantes el que le permite vivir a Rick Deckard, el más afamado de los exterminadores de robots y es su propia compasión la que le permite vivir a Rachael, la replicante que tiene que enfrentarse a la realidad de no ser humana y es gracias a la compasión de Gaff, el colega de la policía que Deckard y Rachael pueden comprometerse en un amor sin esperanzas. Todo en medio de la banalización de la muerte y el dolor en una sociedad donde la compasión está muriendo. Asistimos furibundamente alegres a los linchamientos en las redes sociales. Cualquier traspié, cualquier defecto, cualquier error, aunque no sea cierto, es suficiente para abonar con la ofensa, la denuncia, el señalamiento o sencillamente con el silencio; respondemos con furia enorme cuando se trata de atacar al que ha expresado ideas que no nos gustan, al que quiere vivir diferente o vaya, con humano derecho, al que se ha equivocado. Celebrábamos antes nuestras libertades, ahora celebramos cuando hemos hecho callar a alguien; temas que no se tocan, cosas que no se dicen y, si me apuran y volvemos a Dick, pronto habrá cosas que no se deban pensar.  " ["post_title"]=> string(28) "Blade Runner y la compasión" ["post_excerpt"]=> string(216) "A 53 años de la publicación de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, la distopía de Philip K. Dick es cada día más real: perdemos nuestra humanidad en una sociedad cada vez menos empática. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(27) "blade-runner-y-la-compasion" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-12-01 11:01:06" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-12-01 16:01:06" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=73075" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(11) ["max_num_pages"]=> float(6) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "6344aa884863554d164b8a4780a1e200" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
Blade Runner y la compasión

Blade Runner y la compasión

A 53 años de la publicación de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, la distopía de Philip K. Dick es cada día...

diciembre 1, 2021

Somos lo que leemos – Las edades de Lulú, la imprescindible novela de Almudena Grandes

Título: Las edades de Lulú; Autora: Almudena Grandes (España); Tusquets, 1989; 288 páginas; Mi calificación: 4.5 puntos de 5.

diciembre 2, 2021




Más de categoría

Somos lo que leemos – Las edades de Lulú, la imprescindible novela de Almudena Grandes

Título: Las edades de Lulú; Autora: Almudena Grandes (España); Tusquets, 1989; 288 páginas; Mi calificación: 4.5 puntos de 5.

diciembre 2, 2021
Blade Runner y la compasión

Blade Runner y la compasión

A 53 años de la publicación de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, la distopía de Philip K. Dick...

diciembre 1, 2021
¿Qué pasó con Baby Annette?

¿Qué pasó con Baby Annette?

Crítica epistolar de la película Annette, dirigida por Léos Carax y estrenada recientemente.

diciembre 1, 2021

La actividad filosófica: defendiendo la verdad en un mundo plagado por la mentira

Ante un mundo donde las mentiras, supersticiones y el pensamiento mágico se presentan de manera atractiva, la filosofía juega...

noviembre 26, 2021