CARTAS A TORA 223

Querida Tora: Va a haber un sorteo de la lotería, con un premio gordo muy importante (¿por qué gordo y no otra cosa? Misterios del idioma). Y al portero se le ocurrió organizar una “vaquita” (uso incomprensible...

7 de mayo, 2021

Querida Tora:

Va a haber un sorteo de la lotería, con un premio gordo muy importante (¿por qué gordo y no otra cosa? Misterios del idioma). Y al portero se le ocurrió organizar una “vaquita” (uso incomprensible de la palabra “vaca”, porque ese animal no tiene nada que ver con la lotería). Para que te enteres, llaman “vaquita” a que mucha gente se junte para comprar un billete de lotería; y si se gana, se reparte lo que sea entre todos los compradores.

Casi todos los vecinos compraron su participación, y todo iba muy bien. Hasta que llegó doña Sura, la adivina, a comprar la suya. El portero le dijo que no, que ella no podía entrar a la “vaquita”. “¿Por qué?” preguntó airada la mujer. “Porque usted trae la mala suerte”, fue la respuesta del portero. Doña Sura respiró fuerte y dijo, con una voz que tronó en todo el patio: “Pues siento decirle que no van a ganar ustedes nada”; y se retiró con toda la dignidad que puede tener una mujer ofendida (que es mucha).

Los vecinos se dividieron, unos apoyando a doña Sura y otros opinando que mejor “no tentaran la suerte”. Ella, sencillamente, se limitó a sonreír y a mover compasivamente la cabeza. Algunos, amoscados, pidieron  al portero ver el billete. Al principio se negó, alegando que no era bueno “airear” el billete, porque luego se salan. Pero la insistencia fue tanta que al final accedió a ponerlo en un marco, en el pizarrón de “Avisos” de la vecindad, recomendando que nadie lo tocara “para evitar que las malas ondas lo fueran a dañar”. Los vecinos obedecieron, y se limitaron a verlo con ojos de hambre; y algunos hasta hablaban en voz baja cuando se acercaban, “no fueran a agitar las alas de la maledicencia (que tampoco sé qué tenga que ver con un sorteo de dinero, Pero así son por aquí).

A medida que se acercaba la fecha del sorteo, el nerviosismo aumentaba, y los guaruras tenían que emplearse a fondo para evitar que los vecinos se reunieran ante el billete y le rezaran para que los favoreciera. El día del sorteo, el portero organizó “un pequeño cocktail” para escuchar el resultado. Y en el patio se reunió la vecindad entera. Solo faltó doña Sura, que dijo que tenía cosas más importantes que hacer.

¿Y qué crees? El billete recibió el premio mayor.

¡Cómo se pusieron los vecinos! Cantaron, bailaron, gritaron, comieron y bebieron  hasta el amanecer, haciendo planes para gastarse lo que a cada uno le tocaba. Todos estaban en el colmo de la euforia… menos el portero. Yo noté que al anunciar el número ganador, se había quedado quieto y que palidecía intensamente, y hasta estuvo a punto de desvanecerse. Pensé que era por la emoción del dinero ganado, y no sabes lo que tardó en reaccionar. Cuando logró hablar, se reunió con los guaruras en la portería, que estaba cerrada a piedra y lodo, y estuvo como tres horas hablando con ellos. Algunos vecinos fueron a anunciar la buena noticia a doña Sura; pero ésta se limitó a decir: “Al freír será el reír”. ¿Qué quiso decir con eso? ¿Qué tiene que ver lo que se fríe con la alegría de ganar un premio? Nada, ¿verdad? Y, sin embargo, creo que tuvo razón.

Al día siguiente, todos querían ir a cobrar el premio, y desde muy temprano se formaron ante el pizarrón de “Avisos” para organizar el asunto. Pero el portero no salía. Los vecinos empezaron a  aporrear la portería, exigiendo su presencia; pero el que salió fue uno de los guaruras, el más guapito, que se lleva bien con todos (sobre todo, con las chavas). El muchacho tomó el billete; y en el momento de doblarlo para metérselo a la bolsa e ir a cobrarlo descubrió que la fecha del billete era ¡del año pasado!

Empezaron las cavilaciones, pues muchos afirmaban haber verificado la fecha. ¿Cómo era posible que fuera del año anterior? Y cuando más violenta se hacía la discusión salió el portero y con voz tonante dijo “¡Es la maldición que nos lanzó doña Sura!”

Eso bastó para que los vecinos se lanzaran a la vivienda de la adivina con ánimos, algunos, de reclamarle; y otros, de despedazarla. Mal lo hubiera pasado la mujer, si no es que el propio portero (audaz que es, y que le salen bien las cosas) los contuvo diciendo que “alguien” había pegado sobre la fecha los número “2021”, y así la había modificado; que eso era un fraude contra los vecinos, un atentado a sus capitales tan honestamente ganados y una “violación de los más elementales derechos humanos, de los derechos de posesión y de la esperanza a la que todos tenemos derecho (Otra vez “derecho”) de alimentar”. Y prometió hacer una investigación “hasta llegar a las últimas consecuencias, ¡caiga quien caiga!”.

¿Crees que con  eso se apaciguaron los vecinos? Ya no les importó lo que habían perdido al comprar las participaciones en la “vaquita”, pues la promesa del portero les hizo creer que el responsable se los devolvería. Y se fueron a sus casas, un poco inquietos, pero conformes. Y al otro día volvieron a visitar a doña Sura, como siempre. Yo creo que eso de “caiga quien caiga” les hizo mucho efecto. Pero ya lo han oído tantas veces, que no debían hacerle caso.

Yo no me conformé. Quería averiguar la verdad. Y aprovechando un descuido de los guaruras, me metí a la portería, seguro de que allí iba a n encontrar algo. Y sí: encontré varios recortes de billetes que tenían la fecha de este año, y no me quedó la menor duda: la falsificación del billete la hizo el portero, secundado por sus guaruras. Yo cogí esos recortes (con la boca, ¿con qué otra cosa?) y los fui a dejar en el patio; pero los que los vieron fueron los niños, que andan siempre buscando “tesoros” en el piso. Los mayores nunca voltean para abajo. Y como el portero se fue de vacaciones, se olvidaron muy pronto del asunto. ¿Qué te parece cómo arreglan los problemas estas autoridades?

Te quiere,

Cocatú

 

Comentarios


object(WP_Query)#18551 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(65050) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(65050) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18549 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18559 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18560 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(467) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-26 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-24 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (65050) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18546 (24) { ["ID"]=> int(78883) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-13 08:35:15" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 13:35:15" ["post_content"]=> string(4301) "Querida Tora: Fíjate que la señora (Perdón: señorita, porque no se le conoce hombre alguno) va a cumplir 51 años. Y dijo que como sus papás no le hicieron fiesta de 15 años, se la va a hacer ahora ella, porque 51 es lo mismo que 15, pero al revés. Y no sabes la ola de comentarios que la ocurrencia levantó. Pero ella siguió adelante. La fiesta fue el sábado pasado. Para eso, alquiló el patio de la vecindad (al precio que el portero le puso), y lo decoró con flores en todas las columnas y en todas las ventanas, hielo seco en las escaleras. No podían faltar las nubes de humo de hielo seco, entre las que apareció la feliz festejada como en un mundo irreal, de fantasía, en brazos de su chambelán. Fue difícil conseguir el chambelán que la llevara en brazos, porque a los 51 años no se pesa lo que a los 15, y la festejada tuvo que alquilar un muchacho del gimnasio del barrio para que ejecutara la hazaña. Pero no sabes cómo la envidiaron todas las viejas, que pidieron que el chambelán les diera una vueltecita en brazos a cada una. El muchacho se negó rotundamente, con el pretexto de que no podía cometer abusos en una cosa tan delicada que podría resultar en el “aguadamiento” (así lo dijo el pobre, que se ve que no domina el idioma) de los pectorales, y luego iba a parecer señora madre de muchos hijos. Las viejas se enojaron, y entonces propusieron celebrar una carrera entre sus maridos llevándolas en brazos y el del gimnasio con la cincuenta y un añera, que ganó fácilmente este último, y aún se les rió en las barbas. Sirvieron unos cocteles muy raros, que nadie pudo identificar qué contenían, pero que la festejada afirmó que estaban deliciosos. Las señoras sí se los tomaron; pero los señores los tiraron en las macetas, afirmando que sabían a limonada podrida, excepto los del 41 y el del gimnasio, que los encontraron exquisitos. El número fuerte era el vals, naturalmente. Y ahí apareció la festejada, del brazo del chavo fortachón, tambaleándose sobre sus tacones extra-recontra-altos,  dando vueltas y haciendo piruetas con la gracia de un pato reumático. Y por más que el muchacho la alzaba en brazos (Por eso no quería cargar a las otras, porque era exigirle demasiado), la pobre apenas lograba despegarse del suelo. Pero la señorita lo disfrutó en grado sumo; y cuando los invitados rompieron a aplaudir se le llenaron los ojos de lágrimas y no tenía voz ni para agradecer la ovación. Al chavo le pusieron oxígeno un rato, para que se le regularizara la respiración, pero la cosa no pasó de ahí. Luego vino la cena. Ahí sí se lució la festejada porque, como hizo saber públicamente, todo lo había hecho ella con sus manecitas (Ayudada por su mamá y su abuelita, como debe ser); y fuera de que el mole estaba muy empalagoso, lo demás pasaba bastante bien. Entonces sí sirvieron “cubas” y otras bebidas conocidas, y los señores se reconciliaron con la festejada y su familia, a la cual ya habían mandado muy lejos por no servir “chupe” adecuado. El baile siguió hasta las primeras horas del día siguiente. La festejada se tuvo que quitar los tacones, porque no había manera de mantener el equilibrio más de cinco minutos seguidos, y se puso sus chanclas de diario; pero con esas bailó hasta que se descompuso el tocadiscos, que si no… En fin, que todos se divirtieron mucho. Y lo más importante: la festejada salió con novio: un señor recién llegado a la vecindad que quedó deslumbrado con los ciento veintitrés moñitos que cubrían el vestido de la “muchacha”; y cayó redondito, como si fuera trampa para osos. Mucho de ésto lo oí a las comadres el día siguiente, porque me tomé dos cocteles y me quedé dormido sin darme cuenta. Pero todas esas fiestas de 15 años son iguales, y pasan las mismas cosas, así que no me perdí de nada. Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 267" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-267" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-13 10:37:47" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 15:37:47" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78883" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18469 (24) { ["ID"]=> int(78508) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-02 10:08:38" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-02 15:08:38" ["post_content"]=> string(4926) "El 2021 fue un año excelente para los fanáticos de The Velvet Underground, ya que se estrenó, en Apple TV+,  el documental que Todd Haynes realizó acerca del grupo neoyorkino. Sin embargo, este 2022 no se queda atrás, ya que el recital Songs for Drella, de Lou Reed y John Cale, ambos miembros fundadores de The Velvet Underground, acaba de llegar a la plataforma de streaming MUBI.  Songs for Drella es un ciclo de canciones compuestas e interpretadas por Lou Reed y John Cale acerca de la vida de Andrew Warhola Jr. (1928-1987), mejor conocido como Andy Warhol, quien fuera uno de los artistas plásticos más reconocidos del siglo XX. El nombre del proyecto fue tomado de uno de los apodos de Warhol, acuñado por Ondine, actor y uno de sus protegidos, al unir los nombres de Drácula y Cenicienta (Cinderella en inglés). En 1989, Reed y Cale interpretaron estas canciones en la Brooklyn Academy of Music y Ed Lachman grabó el acontecimiento. En 1990, las canciones se publicaron en el álbum del mismo nombre y en 2021 la película fue restaurada y llevada a los cines y al streaming El filme es minimalista: sólo encontramos a Lou Reed, guitarra en mano, y a John Cale, al piano y la ocasional viola. Como fondo, se proyectan obras, fotografías o palabras relacionadas con Andy Warhol. No hay nada más: ni bajo, ni batería, ni público. Este es el telón perfecto para las canciones, las cuales ofrecen un viaje personal por la vida del artista plástico, en donde encontraremos a personajes como Billy Name, Valerie Solanas (escritora que disparó e hirió a Warhol en 1968) y personajes de la Factory warholiana, como Edie Sedgwick. Este punto es una de las ventajas y desventajas de Songs for Drella: al abordar pasajes personales de la vida de Warhol, las canciones pueden parecer poco interesantes si uno no es conocedor de la obra del artista y del ambiente neoyorkino de la década de los sesenta y setenta. Sin embargo, todos aquellos seguidores del artista podrán conocer aspectos más personales acerca de él, ya que Lou Reed tomó pasajes de los diarios del mismo Warhol para confeccionar las letras de las composiciones. Por ejemplo, en «A Dream», John Cale narra un sueño de Warhol en el que menciona su resentimiento con el propio Lou Reed (una de las líneas dice “You know I hate Lou/I really do”). También hay menciones a los héroes de Warhol, como Truman Capote (mencionado en “Smalltown”). En ocasiones, Reed ensalza la ética laboral del artista; por ejemplo, cuando canta “The most important thing is work” (en la canción titulada justamente “Work”). En el plano musical, aunque las canciones carecen de sección rítmica, la combinación de la guitarra de Reed y el piano (y en ocasiones, la viola) de Cale produce resultados muy interesantes al oído. Por ejemplo, “Forever Changed” es una de las piezas más rápidas y en la que Reed toca un riff poderoso (y ver cómo lo toca en concierto, casi sin expresión en su rostro, es otra onda) con el piano de Cale como fondo. De hecho, con tan pocos instrumentos presentes, podemos apreciar los talentos de Reed en las seis cuerdas. En ocasiones, el piano es sustituido por viola, como en la final “Hello It's Me”, la despedida del dúo para Warhol. Sin embargo, este estilo musical, por muy bueno que sea, comienza a resultar un poco tedioso después de 15 canciones. Lo positivo es que tanto el álbum como el filme duran poco menos de una hora.  Aunque Songs for Drella es un recital austero, es también un tributo honesto y conmovedor por parte de Reed y Cale para Andy Warhol. Si tiene usted una hora libre, vale la pena adentrarse en la mente de tres de los artistas más importantes del siglo XX. " ["post_title"]=> string(50) "Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol" ["post_excerpt"]=> string(37) "Reseña de “Songs for Drella”. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(49) "songs-for-drella-un-tributo-musical-a-andy-warhol" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-02 10:08:38" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-02 15:08:38" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78508" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18546 (24) { ["ID"]=> int(78883) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-05-13 08:35:15" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 13:35:15" ["post_content"]=> string(4301) "Querida Tora: Fíjate que la señora (Perdón: señorita, porque no se le conoce hombre alguno) va a cumplir 51 años. Y dijo que como sus papás no le hicieron fiesta de 15 años, se la va a hacer ahora ella, porque 51 es lo mismo que 15, pero al revés. Y no sabes la ola de comentarios que la ocurrencia levantó. Pero ella siguió adelante. La fiesta fue el sábado pasado. Para eso, alquiló el patio de la vecindad (al precio que el portero le puso), y lo decoró con flores en todas las columnas y en todas las ventanas, hielo seco en las escaleras. No podían faltar las nubes de humo de hielo seco, entre las que apareció la feliz festejada como en un mundo irreal, de fantasía, en brazos de su chambelán. Fue difícil conseguir el chambelán que la llevara en brazos, porque a los 51 años no se pesa lo que a los 15, y la festejada tuvo que alquilar un muchacho del gimnasio del barrio para que ejecutara la hazaña. Pero no sabes cómo la envidiaron todas las viejas, que pidieron que el chambelán les diera una vueltecita en brazos a cada una. El muchacho se negó rotundamente, con el pretexto de que no podía cometer abusos en una cosa tan delicada que podría resultar en el “aguadamiento” (así lo dijo el pobre, que se ve que no domina el idioma) de los pectorales, y luego iba a parecer señora madre de muchos hijos. Las viejas se enojaron, y entonces propusieron celebrar una carrera entre sus maridos llevándolas en brazos y el del gimnasio con la cincuenta y un añera, que ganó fácilmente este último, y aún se les rió en las barbas. Sirvieron unos cocteles muy raros, que nadie pudo identificar qué contenían, pero que la festejada afirmó que estaban deliciosos. Las señoras sí se los tomaron; pero los señores los tiraron en las macetas, afirmando que sabían a limonada podrida, excepto los del 41 y el del gimnasio, que los encontraron exquisitos. El número fuerte era el vals, naturalmente. Y ahí apareció la festejada, del brazo del chavo fortachón, tambaleándose sobre sus tacones extra-recontra-altos,  dando vueltas y haciendo piruetas con la gracia de un pato reumático. Y por más que el muchacho la alzaba en brazos (Por eso no quería cargar a las otras, porque era exigirle demasiado), la pobre apenas lograba despegarse del suelo. Pero la señorita lo disfrutó en grado sumo; y cuando los invitados rompieron a aplaudir se le llenaron los ojos de lágrimas y no tenía voz ni para agradecer la ovación. Al chavo le pusieron oxígeno un rato, para que se le regularizara la respiración, pero la cosa no pasó de ahí. Luego vino la cena. Ahí sí se lució la festejada porque, como hizo saber públicamente, todo lo había hecho ella con sus manecitas (Ayudada por su mamá y su abuelita, como debe ser); y fuera de que el mole estaba muy empalagoso, lo demás pasaba bastante bien. Entonces sí sirvieron “cubas” y otras bebidas conocidas, y los señores se reconciliaron con la festejada y su familia, a la cual ya habían mandado muy lejos por no servir “chupe” adecuado. El baile siguió hasta las primeras horas del día siguiente. La festejada se tuvo que quitar los tacones, porque no había manera de mantener el equilibrio más de cinco minutos seguidos, y se puso sus chanclas de diario; pero con esas bailó hasta que se descompuso el tocadiscos, que si no… En fin, que todos se divirtieron mucho. Y lo más importante: la festejada salió con novio: un señor recién llegado a la vecindad que quedó deslumbrado con los ciento veintitrés moñitos que cubrían el vestido de la “muchacha”; y cayó redondito, como si fuera trampa para osos. Mucho de ésto lo oí a las comadres el día siguiente, porque me tomé dos cocteles y me quedé dormido sin darme cuenta. Pero todas esas fiestas de 15 años son iguales, y pasan las mismas cosas, así que no me perdí de nada. Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 267" ["post_excerpt"]=> string(180) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-267" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-05-13 10:37:47" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-05-13 15:37:47" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78883" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(6) ["max_num_pages"]=> float(3) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "949c6e2060bc85602d5469f19927e1a6" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

mayo 13, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 13, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

mayo 6, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022