12 recomendaciones para el Día Internacional del Libro

El 23 de abril de cada año se celebra el día internacional del libro. En esa fecha recordamos que antes de Wikipedia y Netflix existían esas cosas chistosas de papel llamadas libros, los cuales usábamos para aprender...

22 de abril, 2022

El 23 de abril de cada año se celebra el día internacional del libro. En esa fecha recordamos que antes de Wikipedia y Netflix existían esas cosas chistosas de papel llamadas libros, los cuales usábamos para aprender y entretenernos, a veces hasta las dos cosas al mismo tiempo. ¿Qué loco, no? Esos eran buenos tiempos, cuando los escritores no eran considerados como “creadores de contenido”.   

Con este espíritu lector en mente, en lugar de echarme un rollo acerca de la belleza de la literatura y sus efectos positivos, vengo a recomendar 12 libros por si usted quiere comenzar un reto de lectura y echarse una obra cada mes durante un año. ¡La diversión estará garantizada en casa con esta selección totalmente aleatoria de títulos chidos! Aquí va la lista:  

12 reglas para la vida: un antídoto al caos, de Jordan B. Peterson. ¿Convive usted actualmente con algún adolescente rijoso y desobediente? No se diga más. Esta obra, del famoso psicólogo y autor canadiense, es lo que usted necesita. Dele este libro al chamaco en cuestión y disfrute de los efectos secundarios. Por ejemplo, el lector realizará actos radicales como caminar derecho y con los hombros hacia atrás, ordenar su casa y encontrar un significado a su vida. Nada mal, ¿eh?

Acid house, de Irvine Welsh. Cuentos cortos, brutales, directos y groseros, de la pluma del autor de Trainspotting. Así que corra por él a su librería de confianza, ¡antes de que los censores modernos le echen el ojo y lo quemen por usar lenguaje subido de tono!

Crimen y castigo, de Fiódor Dostoyevski. Si usted cree que el capitalismo y eso de las deudas es algo nuevo (Capitalism sucks!) le sorprenderá lo actual que resulta esta obra del genio ruso. ¡Advertencia! No es recomendable para aquellos que tengan algún tipo de deuda monetaria. En serio. 

Desde el jardín, de Jerzy Kosinski. Esta novela narra la híper ficticia y superinverosímil historia de cómo un hombre que no sabe leer ni escribir llega, a base de puras frases huecas (las cuales algunos consideran como joyas de sabiduría), hasta el nivel más alto de la política de Estados Unidos. Menos mal que eso nunca ha pasado, ni pasará en ningún lado del mundo. ¡Mucho menos en México!

Drácula, de Bram Stoker. Es una novela que usted puede recomendar a algún adolescente, quien probablemente será familiar con otras historias de vampiros, como «Crepúsculo» (¡Dios lo libre!). La historia de Jonathan Harker es interesante por sí misma. Sin embargo, esta novela sirve para que la juventud sepa que, en alguna época remota, SÍ existieron las cartas, ¡y hasta las usábamos para comunicarnos! Lo cual nos lleva a la pregunta inevitable: de haber escrito la novela en esta época, ¿qué servicio de mensajería habría escogido Stoker: Whatsapp o Telegram? ¡El debate en familia está servido!

El bebé de Rosemary, de Ira Levin. Esta es una de las mejores historias de horror del siglo XX, acerca de la llegada del mismísimo…bueno, no quiero hacerle spoilers. Para maximizar el efecto de la historia, léala de noche y solo. Allá usted si decide hacerlo sin una Biblia cerca. 

El llano en llamas, de Juan Rulfo. Vale la pena leerlo porque, de que está bueno, está bueno, especialmente por la descripción del México posrevolucionario. Pero, más que nada, léalo para que en alguna reunión social evite usted el perro oso de decir que esta colección de cuentos es una «gran novela»

Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago. Esta es una recomendación especial para aquellas personas que tengan una redacción un tanto…mejorable. Así, después de leer esta obra del Nobel portugués, esa persona hipotética que SIEMPRE omite los signos ortográficos, podrá argüir «¡es que estoy copiando el estilo de Saramago!». 

Grandes esperanzas, de Charles Dickens. Escogí esta por ser una de las novelas más famosas de la historia. En realidad, cualquier obra del oriundo de Portsmouth es una buena elección. En una época anterior a esta, en la que recibimos una docena de películas de Marvel al año (¿o son dos docenas? ¡Ya perdí la cuenta!), la chaviza decimonónica se entretenía leyendo las historias del Dickensverso. A la chaviza actual le digo: si no han visto al menos una adaptación de Cuento de navidad, no han vivido. El universo creado por Dickens, que no le pide nada al Marvel Cinematic Universe, es en donde habitan personajes inolvidables como Ebenezer Scrooge, Jacob Marley, Uriah Heep, Philip Pirrip, Oliver Twist, Fagin y muchos más. Dicho sea de paso, este universo no es ajeno al cine: sus obras se han adaptado a la pantalla grande y chica ¡cerca de 100 veces! ¡Tomen eso, Thanos y los Vengadores, a ver si alguien los recuerda en el siguiente siglo! 

La metamorfosis, de Franz Kafka. Esta es una excelente recomendación para todos aquellos que nos hemos sentido como unos insectos en el trabajo o en la familia, ya que empatizaremos de inmediato con Gregorio Samsa. Al terminar de leer la obra, usted podrá decir «tuve un mal día en el trabajo, ¡pero al menos no me he convertido en un monstruoso insecto como el Goyo ese!». 

La rebelión de Atlas, de Ayn Rand. Esta es una de las obras más amadas por los conservadores estadounidenses (o eso dicen). Este libro tiene una ventaja: después de leerlo, puede usarlo para colocar encima su celular, tablet o incluso una lámpara de tan grandote que está. Además, usted ganará puntos extra en su karma lector si, en el mismo mes, se chuta La broma infinita de David Foster Wallace y En busca del tiempo perdido de Marcel Proust. 

A la mitad del camino, de Andrés Manuel López Obrador. Incluí este título al final porque las probabilidades de que lo consiga son exactamente del menos cero por ciento. ¿Por qué, preguntará usted? Porque su autor es una fábrica de best sellers y cada nueva obra se agota en un tris. No por nada López, quien ahora compagina su faceta de escritor con la de ser el presidente de cierta república, ha podido vivir de sus libros durante más de veinte años, sin necesidad de tener otro trabajo. Con sus regalías, ¡hasta pudo fundar un partido político, mire usted! 

¡Espero que con estos títulos chidillos comience usted con el reto de lectura 2022-2023!

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