Liderazgo Institucional vs Liderazgo unipersonal

Las naciones que han salido mejor libradas de esta crisis, más que héroes salvadores y milagrosos, poseen instituciones sólidas, confiables y funcionales. Se requieren Estados cuya fortaleza resida en la solidez de los procesos y sistemas que...

19 de febrero, 2021

Las naciones que han salido mejor libradas de esta crisis, más que héroes salvadores y milagrosos, poseen instituciones sólidas, confiables y funcionales.

Se requieren Estados cuya fortaleza resida en la solidez de los procesos y sistemas que componen sus instituciones y no del carisma personal de sus líderes. 

Una de las crisis más claras, y quizá la menos esperada, que nos ha dejado esta pandemia es la del liderazgo. Esta percepción surge en parte de la ineptitud auténtica de quienes nos gobiernan y en parte porque tenemos una comprensión errónea de lo que es y debe hacer un lider, en especial los políticos.

Habitualmente se piensa que un jefe de Estado, –en el mejor de los casos, producto de una contienda democrática– una vez que es elegido debe resolverlo todo, proveernos de todo aquello que nos falte, poseer todas las respuestas, mejorar sustancialmente el estado general de las cosas y todo ello sin elevar impuestos, sin salirse de tono, sin caer en corruptelas, sin cometer un sólo error y sin perder la sonrisa. 

Esto, desde luego, no es posible. Por eso conviene mucho más apostar a la construcción cuidadosa y sostenida de leyes e instituciones que den solidez, credibilidad y confianza al Estado en su conjunto, más allá profesar fe ciega hacia los personajes individuales que lo conformen. 

Si algo hemos aprendido en la práctica es que las naciones que han salido mejor libradas, más que héroes salvadores y milagrosos, poseen instituciones sólidas, confiables y funcionales. Lo que en realidad se requiere es un Estado fuerte, pero cuya fortaleza resida en la solidez de los procesos y sistemas que vigorizan el funcionamiento de sus instituciones y no del temperamento, carisma o estridencia personal de sus lideres. 

La pandemia por Covid-19 se ha expandido por el mundo entero; sin embargo, los resultados no han sido los mismos en todas las naciones. A estas alturas estoy convencido de que el desastre es directamente proporcional al rechazo que el lider máximo expresa por las instituciones del Estado. Es decir, donde las políticas públicas, económicas y sanitarias dependen menos del lider y más de las instituciones del Estado, el caos y la catástrofe es menor.

No se trata de ningún fenómeno inexplicable. En general las naciones con mejores instituciones –parlamentarias, educativas, de justicia, financieras, comerciales, etc.– suelen funcionar de manera más eficiente, suelen entender y atender problemas más complejos y hacerlo con mayores matices, y suele tratarse de sociedades con mejores sistemas –el de salud incluido– que suelen operar según sus propios protocolos y procedimientos en vez de por decisiones impulsivas o irreflexivas del mandamás de turno. 

En general, los Estados con instituciones sólidas poseen presupuestos equilibrados y equitativamente distribuidos a lo largo y ancho de las instituciones del Estado, lo cual facilita el aprovechamiento de los recursos y con ello una mayor fortaleza para afrontar con éxito cualquier contrariedad. Incluso los errores individuales son más fáciles de detectar y subsanar, existe una mayor transparencia, lo que obliga a una mejor utilización de los recursos disponibles y la obligatoriedad de rendir cuentas desincentiva la corrupción y la desidia. 

En 2016, durante la campaña del Brexit, donde los ingleses decidieron mediante un plebicito abandonar la Unión Europea, uno de los argumentos que se repetía con mayor insistencia a favor de salir de la unión era el de la supuesta “pérdida de soberanía”. Los ingleses a favor del sí, solían hacerse preguntas del tipo: ¿por qué un grupo de políticos por los que no votamos habrían de decidir desde Bruselas la funcionalidad de las leyes británicas? 

La pregunta tiene su pertinencia, sin embargo, si bien es cierto que al formar parte de una organización como la Unión Europea debe cederse un cierto nivel de soberanía al tener que ajustar las políticas internas a las políticas colectivas dictadas por la comunidad, una vez que se forma parte del club, en caso de una crisis se tiene acceso a una cantidad y calidad de recursos –institucionales y no discrecionales– de todo tipo que permiten atender a la población propia de una manera más eficaz y justa. Además, la fuerza misma de la red institucional tejida entre las naciones permite poner límites a liderazgos fuera de tono, a corporaciones rapaces, así como subsanar cuando menos en parte, la posible ineptitud o pasmo del lider de turno. 

Lo mismo ocurre en una nación en lo individual. Si las decisiones de gobierno emanan de la voluntad caprichosa de un estrecho grupo de personas, es casi natural que tendrán sesgos autoritarios y estarán basadas en intereses personales o de grupo. Mientras que en un Estado institucional, las funciones y decisiones están entrelazadas y coordinadas por procedimientos y sistemas que se pueden perfeccionar y adaptar a las nuevas condiciones que emerjan, pero no están sujetas al capricho de alguien en particular, con lo cual la posibilidad de errores o desvaríos individuales se reduce.  

Pero hay otra razón fundamental para priorizar, no solo las instituciones de carácter nacional, sino los acuerdos regionales e incluso globales entre naciones institucionalizadas: la democracia ha entrado en una etapa donde lo que pone y quita gobernantes no es tanto el voto popular como el poder económico, que controla campañas, información y redes sociales. Es impensable ganar una elección sin dinero, y empieza a serlo también la idea de ganar una elección sin descalificar al oponente con “fake news”, “bots” o cualquier otra herramienta, legal o ilegal, siempre y cuando penetre e incline la opinión pública a favor de quien la patrocina. Estos mecanismos otorgan un enorme poder a las grandes corporaciones financieras, energéticas, industriales y comerciales de todo tipo que, sin tener que someterse a buena parte de la legislación local, dada su condición de “empresas globales”, apoyan a candidatos a modo en aras de defender sus intereses. 

Este fenómeno es uno los principales causantes del desencanto en la democracia que priva en diversas naciones y que ha abierto la puerta nuevamente a caudillos, supuestamente “anti-sistema”, que prometen cambiarlo todo, para que al final lo único que resulta de verdad debilitado sean justamente esas instituciones que en el fondo son la verdadera salvación. 

Esta es otra de las grandes enseñanzas de esta Era Covid: cuando funcionan bien, los Estados con instituciones fuertes, con facultades y atribuciones equilibradas y bien gestionadas son mucho más eficaces y justos que los gobiernos unipersonales o formados por minorías política y/o económicamente dominantes; en especial en tiempos de crisis. 

En las naciones donde el líder en turno adapta las instituciones a su “estilo personal de gobernar”, la fragilidad del Estado en su conjunto es mucho mayor. Más allá de la buena intención, el acierto o error del dirigente máximo, en una organización donde el poder se ejerce de forma piramidal, determina la suerte de la mayoría. 

Mientras que en las naciones institucionalizadas mandan los procesos, protocolos y sistemas, que se construyen e interrelacionan de forma horizontal –tomando en cuenta experiencias previas y escuchando expertos en diversas áreas–, en el caso del liderazgo unipersonal, puesto que las decisiones del gobierno están concentradas en un puñado de elegidos, muy pocos deciden por demasiados. 

En última instancia la Era Covid vino a confirmar que las naciones, o agrupaciones de naciones, sólidamente institucionalizadas son capaces de abordar los grandes desafíos –globales y locales– de manera mucho más eficaz y solidaria que las naciones dependientes de mandatarios carismáticos y autoritarios. De hecho, en gran medida es la debilidad institucional la que abre espacios a la tentación de caudillismos mesiánicos desaforados, por eso todo esfuerzo que se haga por fortalecerlas tonifica la esperanza de un futuro más justo y mejor.

Web: www.juancarlosaldir.com

Instagram:  jcaldir

Twitter:   @jcaldir   

Facebook: Juan Carlos Aldir

 

Comentarios
object(WP_Query)#17651 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(3) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(61770) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2021" ["before"]=> string(10) "28-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(3) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(61770) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2021" ["before"]=> string(10) "28-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(11) "vivir-mejor" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17650 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(3) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(3) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17657 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17658 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "31-12-2021" ["before"]=> string(10) "28-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(462) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-12-31 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-01-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (61770) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (3) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17647 (24) { ["ID"]=> int(74424) ["post_author"]=> string(1) "5" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-10 13:05:38" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:05:38" ["post_content"]=> string(5545) "“El que no cree en la magia nunca la encontrará.”  – Roald Dahl (1916-1990), escritor británico. En algún momento de la historia de mi vida, dediqué mi tiempo a generar ingresos para una universidad privada a través de la capacitación empresarial. Un buen día conseguí un contrato para cuatro diplomados en ciencias de la educación. Para llevarse a cabo se requerían de aulas, equipo de audio y video, materiales y una compleja logística que debía coordinar con la dirección administrativa correspondiente cuyo titular al sentirse sorprendido por tales requerimientos solo atinó a decir: “Eli, soy director administrativo no hago magia”. Por aquél entonces su comentario me pareció fuera de lugar (yo que me tomaba la vida tan en serio y desempeñaba a cabal cumplimiento mi rol en aquélla institución) y lo que siguió fue que el señorito en cuestión no tuvo más que conseguir los recursos solicitados para dar inicio a la capacitación y fin del asunto.  Hoy me pareció oportuno recordar aquel pasaje porque generalmente se asocia la magia a lo instantáneo, a lo que surge de forma inexplicable o a lo fantástico. Y es que la magia (del latín magīa y este del griego μαγεία = mageía) no es un tema fácil. Lo primero que se viene a la mente es la figura de una bruja en su caldero o un mago con su sombrero, pero lo cierto es que el tema va más allá de princesas encantadas o brujas maléficas al puro estilo de Disney. En la antigüedad, los magos eran sacerdotes eruditos; la palabra “mago” proviene del persa ma-gu-u-sha = sacerdote. Llegó al griego como μάγος (magos, plural: μάγοι, magoi) refiriéndose a una casta de sacerdotes persas o babilonios, que estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios. Del griego pasó al latín como magus, plural magi, /mágui/ de donde llegó al español mago. Durante la época medieval, la magia estuvo relacionada con la astrología y la alquimia, ambas consideradas por la iglesia católica como asunto del demonio. En la actualidad, la antropología considera a la magia en un plano paralelo a la evolución de las religiones y en lo general, se relaciona con el poder para modificar o manipular la naturaleza a voluntad propia sin caer en el extremo de la superstición. Me refiero a la magia como ese poder, emoción o intención que mueve algo dentro de nosotros y nos impulsa a actuar; la publicidad nos habla de la magia del cine, la magia de la navidad o la magia de los nuevos comienzos y existen cantidad de producciones cuyo eje temático es la magia vista como un superpoder, pero no se trata de varitas ni de palabras mágicas sino de la actitud que asumimos ante la vida y que hace posible lo que nos proponemos. Pensemos por un momento en las hadas que aparecen en los cuentos infantiles, mejor aún, recordemos aquel pasaje del cuento de la Bella durmiente: “Cuando la niña cumple un año de edad, invitan a un festejo en honor de la niña a tres hadas madrinas que, mediante encantamientos, le otorgan dones positivos”. Si trasladamos esa idea a la vida terrenal, encontraremos que nacemos con diversos dones como la belleza, la inocencia, la bondad, entre otros. Así que no hace falta tener hadas madrinas que los otorguen como tampoco es necesario ser Samantha, la bruja encantada o Hermione de Harry Potter, porque la magia se traduce en cada una de #laspequeñascosas que realizamos en lo cotidiano y que son el mejor hechizo o encantamiento que podemos tener al alcance de la mano: fuerza de voluntad, compromiso, constancia, honestidad, lealtad, preparación, etc.  Solemos decir o escuchar que algo sucedió “como por arte de magia” porque generalmente vemos el resultado pero desconocemos el proceso y los antecedentes porque “Roma no se hizo en un día” y detrás de cada logro hay una gran dosis de disciplina, habilidad, estudio, sacrificio y un sinfín de acciones que dan como resultado algo que parece “mágico” en apariencia, pero que en lo tangible, no funciona de esa manera porque eso que llamamos magia no está en lo externo sino en lo que somos, en lo que hacemos, en nuestros pensamientos, en nuestras emociones e intenciones. A manera de colofón: la serie Once Upon a Time nos propone que “el amor verdadero es la magia más poderosa existente, capaz de romper cualquier maldición y de enfrentarse a la brujería. Este puede manifestarse en diversas maneras, además de las relaciones románticas, también puede existir entre personas de lazos familiares, como padres e hijos o entre hermanos, y amistades.” Así que si hay algo en lo que nos gustaría creer como una fuerza poderosa se trata del amor como esa emoción que nos motiva a vencer cualquier obstáculo o crear y si le queremos llamar magia, se lo merece porque desde el amor, todo es posible.  " ["post_title"]=> string(26) "Las pequeñas cosas: magia" ["post_excerpt"]=> string(220) "La magia se traduce en cada una de #laspequeñascosas que realizamos en la vida cotidiana. El mejor hechizo que podemos tener al alcance de la mano es la fuerza de voluntad, compromiso, constancia, honestidad, lealtad…" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(24) "las-pequenas-cosas-magia" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-10 13:07:17" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:07:17" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74424" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17623 (24) { ["ID"]=> int(74863) ["post_author"]=> string(1) "5" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-24 13:09:26" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-24 18:09:26" ["post_content"]=> string(5313) "“La derrota tiene algo positivo: nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo: jamás es definitiva”.  –José Saramago (1922-2010), escritor portugués. Lo positivo (del latín positivus) afirmativo, beneficioso, cierto, efectivo, que no ofrece duda, que implica la existencia de algo y se aplica al resultado de una prueba (como el positivo a COVID-19), también se aplica a una persona que tiende a ver el aspecto favorable de las cosas. En el ámbito de la fotografía es la imagen reproducida con sus claros y oscuros y los colores como se ven en la realidad y en física significa que tiene carga eléctrica de tipo opuesto a la del electrón. Lo negativo (del latín negativus), relativo a la negación, se aplica a la inexistencia de algo como el resultado de una prueba (como el negativo a COVID-19). Se refiere al rechazo, lo perjudicial, y se dice de la persona que ve el aspecto desfavorable de las cosas, así como del valor menor a cero. En fotografía es la imagen reproducida contraria a lo que se ve en realidad y en física se refiere a que tiene carga eléctrica del mismo tipo que la del electrón. Hemos pasado los últimos tres años entre resultados positivos y negativos, lo que me hace pensar en la relatividad constante en que vivimos porque recibir un resultado positivo nos coloca al mismo tiempo en el plano de lo negativo como “fuera de la jugada” y cuando obtenemos el tan ansiado resultado negativo; en realidad, nos colocamos en el lado favorable de la pandemia (si es que alguno queda) y volvemos al “campo de juego”. Así vamos de lo positivo a lo negativo como polos opuestos de una pila eléctrica. Obtener un resultado negativo en tiempos pandémicos también provoca cierto grado de culpa por estar del otro lado del campo de batalla y desconocer el sufrimiento que padecen los que resultan positivos y entonces todo se vuelve confuso y contradictorio porque ser positivo equivale a entrar en el plano negativo de la existencia y viceversa. Ver el lado positivo de una situación no siempre es posible si se está sumido en una actitud negativa por algún suceso en particular. Y así vamos de positivo a negativo sin lograr distinguir lo uno de lo otro porque apenas se vislumbra un pensamiento positivo y llega la sombra de lo negativo para derrumbar toda ilusión y porque resulta complejo sentirse positivo en medio de tanta negatividad esparciéndose por todas partes. Así es que se le va dando importancia a #laspequeñascosas de la vida porque es probable que no hayamos dedicado tiempo a reflexionar respecto a esas cuestiones positivas o negativas que nos rodean y a la interpretación que les damos o a la percepción desde la cual las juzgamos puesto que no habíamos experimentado un suceso de tal magnitud como lo es una pandemia que nos colocara de cabeza en todos los sentidos y que pusiera el foco en todo eso que es invisible a los ojos (parafraseando al personaje de El Principito). No es que se trate de ser lo uno o lo otro sino de reconocer que vivimos entre ambas polaridades, lo cual nos impulsa a guardar el equilibrio para no perecer en las garras del falso positivo ni del extremo negativo. A manera de colofón: En menos de una semana, tres de siete colaboradores de mi equipo de trabajo resultaron positivos a COVID-19, una más tiene fuerte infección en la garganta con probabilidad de evolucionar a bronquitis y al cierre de la presente colaboración, la profesora titular de mi hijo envió mensaje de suspensión de clases virtuales por el mismo caso. Hace algunas semanas la doctora Jo Ruiz-Healy advertía que esto sucedería y que el problema no paraba en los contagios sino en los ausentismos laborales, en la falta de servicios y en la baja de productividad; desde entonces, empecé a utilizar doble cubrebocas y reforcé las medidas de prevención que todos ya conocemos, aun así, el día sábado tuve que hacer una prueba para descartar el contagio y afortunadamente salí negativa (lo cual me hizo sentir positiva) pero sin fuerza de trabajo nada puede hacerse en el campo laboral; del otro lado de la moneda, la angustia por tener que elegir entre conectar a mi hijo a sus clases virtuales o dedicarle tiempo al trabajo desaparece con el resultado positivo de su profesora, lo cual se vuelve un impacto negativo para la formación y aprovechamiento escolar del niño.  " ["post_title"]=> string(39) "Las pequeñas cosas: positivo, negativo" ["post_excerpt"]=> string(224) "“Positivo” y “negativo” son dos términos cotidianos de la “nueva normalidad” que demuestran la relatividad en la que vivimos, donde un resultado positivo es lo más negativo que nos puede suceder en estos días." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(36) "las-pequenas-cosas-positivo-negativo" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-24 13:09:26" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-24 18:09:26" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74863" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17647 (24) { ["ID"]=> int(74424) ["post_author"]=> string(1) "5" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-10 13:05:38" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:05:38" ["post_content"]=> string(5545) "“El que no cree en la magia nunca la encontrará.”  – Roald Dahl (1916-1990), escritor británico. En algún momento de la historia de mi vida, dediqué mi tiempo a generar ingresos para una universidad privada a través de la capacitación empresarial. Un buen día conseguí un contrato para cuatro diplomados en ciencias de la educación. Para llevarse a cabo se requerían de aulas, equipo de audio y video, materiales y una compleja logística que debía coordinar con la dirección administrativa correspondiente cuyo titular al sentirse sorprendido por tales requerimientos solo atinó a decir: “Eli, soy director administrativo no hago magia”. Por aquél entonces su comentario me pareció fuera de lugar (yo que me tomaba la vida tan en serio y desempeñaba a cabal cumplimiento mi rol en aquélla institución) y lo que siguió fue que el señorito en cuestión no tuvo más que conseguir los recursos solicitados para dar inicio a la capacitación y fin del asunto.  Hoy me pareció oportuno recordar aquel pasaje porque generalmente se asocia la magia a lo instantáneo, a lo que surge de forma inexplicable o a lo fantástico. Y es que la magia (del latín magīa y este del griego μαγεία = mageía) no es un tema fácil. Lo primero que se viene a la mente es la figura de una bruja en su caldero o un mago con su sombrero, pero lo cierto es que el tema va más allá de princesas encantadas o brujas maléficas al puro estilo de Disney. En la antigüedad, los magos eran sacerdotes eruditos; la palabra “mago” proviene del persa ma-gu-u-sha = sacerdote. Llegó al griego como μάγος (magos, plural: μάγοι, magoi) refiriéndose a una casta de sacerdotes persas o babilonios, que estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios. Del griego pasó al latín como magus, plural magi, /mágui/ de donde llegó al español mago. Durante la época medieval, la magia estuvo relacionada con la astrología y la alquimia, ambas consideradas por la iglesia católica como asunto del demonio. En la actualidad, la antropología considera a la magia en un plano paralelo a la evolución de las religiones y en lo general, se relaciona con el poder para modificar o manipular la naturaleza a voluntad propia sin caer en el extremo de la superstición. Me refiero a la magia como ese poder, emoción o intención que mueve algo dentro de nosotros y nos impulsa a actuar; la publicidad nos habla de la magia del cine, la magia de la navidad o la magia de los nuevos comienzos y existen cantidad de producciones cuyo eje temático es la magia vista como un superpoder, pero no se trata de varitas ni de palabras mágicas sino de la actitud que asumimos ante la vida y que hace posible lo que nos proponemos. Pensemos por un momento en las hadas que aparecen en los cuentos infantiles, mejor aún, recordemos aquel pasaje del cuento de la Bella durmiente: “Cuando la niña cumple un año de edad, invitan a un festejo en honor de la niña a tres hadas madrinas que, mediante encantamientos, le otorgan dones positivos”. Si trasladamos esa idea a la vida terrenal, encontraremos que nacemos con diversos dones como la belleza, la inocencia, la bondad, entre otros. Así que no hace falta tener hadas madrinas que los otorguen como tampoco es necesario ser Samantha, la bruja encantada o Hermione de Harry Potter, porque la magia se traduce en cada una de #laspequeñascosas que realizamos en lo cotidiano y que son el mejor hechizo o encantamiento que podemos tener al alcance de la mano: fuerza de voluntad, compromiso, constancia, honestidad, lealtad, preparación, etc.  Solemos decir o escuchar que algo sucedió “como por arte de magia” porque generalmente vemos el resultado pero desconocemos el proceso y los antecedentes porque “Roma no se hizo en un día” y detrás de cada logro hay una gran dosis de disciplina, habilidad, estudio, sacrificio y un sinfín de acciones que dan como resultado algo que parece “mágico” en apariencia, pero que en lo tangible, no funciona de esa manera porque eso que llamamos magia no está en lo externo sino en lo que somos, en lo que hacemos, en nuestros pensamientos, en nuestras emociones e intenciones. A manera de colofón: la serie Once Upon a Time nos propone que “el amor verdadero es la magia más poderosa existente, capaz de romper cualquier maldición y de enfrentarse a la brujería. Este puede manifestarse en diversas maneras, además de las relaciones románticas, también puede existir entre personas de lazos familiares, como padres e hijos o entre hermanos, y amistades.” Así que si hay algo en lo que nos gustaría creer como una fuerza poderosa se trata del amor como esa emoción que nos motiva a vencer cualquier obstáculo o crear y si le queremos llamar magia, se lo merece porque desde el amor, todo es posible.  " ["post_title"]=> string(26) "Las pequeñas cosas: magia" ["post_excerpt"]=> string(220) "La magia se traduce en cada una de #laspequeñascosas que realizamos en la vida cotidiana. El mejor hechizo que podemos tener al alcance de la mano es la fuerza de voluntad, compromiso, constancia, honestidad, lealtad…" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(24) "las-pequenas-cosas-magia" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-10 13:07:17" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:07:17" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74424" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(10) ["max_num_pages"]=> float(5) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "ee6e08b1d3eead9af15c81df02795dc7" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Las pequeñas cosas: magia

La magia se traduce en cada una de #laspequeñascosas que realizamos en la vida cotidiana. El mejor hechizo que podemos tener al...

enero 10, 2022

Las pequeñas cosas: positivo, negativo

“Positivo” y “negativo” son dos términos cotidianos de la “nueva normalidad” que demuestran la relatividad en la que vivimos, donde un resultado...

enero 24, 2022




Más de categoría
¿Aún no sabes cómo convertirte en alquimista?

¿Aún no sabes cómo convertirte en alquimista?

Prepara la capa de mago, tubos de ensayo y toda tu energía pues te conduciré hasta un mágico laboratorio...

enero 26, 2022

Las pequeñas cosas: positivo, negativo

“Positivo” y “negativo” son dos términos cotidianos de la “nueva normalidad” que demuestran la relatividad en la que vivimos,...

enero 24, 2022

Certificación Great Place to Study: ¿la felicidad se puede medir?

El bienestar no solo se traduce en un mayor estado de felicidad, sino también en un ambiente más sano...

enero 21, 2022
El efecto búmeran

El efecto búmeran

A menudo nos invade la queja y no entendemos por qué nos suceden ciertas cosas. La respuesta llega después...

enero 19, 2022