,

Bosques de Finlandia: cofres llenos de tesoros

A los finlandeses les encantan sus bosques. Según una encuesta de 2017, el 46% se dedica a recolectar bayas, mientras que el 32% recolecta setas, ejercitando lo que se denomina “derecho de acceso público a la naturaleza”,...

24 de septiembre, 2020 Bosque de Finlandia

A los finlandeses les encantan sus bosques. Según una encuesta de 2017, el 46% se dedica a recolectar bayas, mientras que el 32% recolecta setas, ejercitando lo que se denomina “derecho de acceso público a la naturaleza”, o “derecho común”, un concepto finlandés que establece formalmente el derecho de las personas a transitar y recoger setas o bayas en cualquier lugar, incluso en una propiedad privada, mientras no trastornen el medio ambiente ni a otras personas.

La temporada de recogida de setas depende del tiempo, pero en el sur de Finlandia las variedades más tempranas suelen aparecer muy poco después del solsticio de verano.

Finlandia

La recolección suele terminar con la llegada de las primeras heladas, pero las trompetas amarillas están entre las más tardías de la temporada, y pueden incluso sobrevivir a heladas leves.

En Finlandia hay muchas variedades de setas comestibles, y muchos se ciñen a aquellas cuya identificación es sencilla, señala una publicación de la embajada de Finlandia en México.

Los hongos blancos es más probable encontrarlos en bosques de abetos gruesos cuya tierra es oscura. El boleto naranja se puede encontrar en los bosques de abedules.

Hongos

La familia suele comerse las setas inmediatamente después de su recolección, friéndolas en mantequilla y añadiéndolas a sus platos de pasta, arroz o huevos, y a las salsas. También las conservan congelándolas, deshidratándolas o encurtiéndolas. Para su almacenamiento combinan los sistemas más modernos con los más antiguos, desde los resplandecientes congeladores de acero inoxidable a una bodega de paredes de piedra.




Entre finales de verano y principios de otoño, las temporadas del mirtilo y el arándano rojo se superponen por unos días, así que se pueden recolectar ambos durante una misma salida al bosque.

Arándanos

Los mirtilos, también conocidos como arándanos, crecen silvestres en los países nórdicos y son más pequeños que sus primos norteamericanos. En otoño es más probable encontrar arándanos rojos, que son más ácidos.

Disfrutar de la naturaleza es algo muy beneficioso, y esa es la filosofía que sirve de guía a las familias finlandesas.

Comentarios
object(WP_Query)#18096 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(29635) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-03-2021" ["before"]=> string(10) "23-04-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(29635) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-03-2021" ["before"]=> string(10) "23-04-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(false) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17989 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18024 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18008 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "26-03-2021" ["before"]=> string(10) "23-04-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-03-26 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-04-23 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (29635) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18004 (24) { ["ID"]=> int(63627) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2021-04-12 08:26:35" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-04-12 13:26:35" ["post_content"]=> string(8298) "“¡Debemos destruir… (inserte el nombre de la institución, sistema económico o político que esté de moda)!”. Usted, amable lector, seguramente ha leído algún post, nota, artículo o libro que lleve por título algo similar a lo anterior.  Cada vez que alguien propone la destrucción como la solución a cierto problema de la sociedad, recuerdo La naranja mecánica de Anthony Burgess. Al leer este título, lo más probable es que recordemos la película de 1971, dirigida por Stanley Kubrick y estelarizada por Malcolm McDowell. Es una película cuyos valores cinematográficos innegables la volvieron un clásico del séptimo arte y que merecería, por sí misma, varios artículos.  Sin embargo, hoy no deseo hablarles de la película, sino del final de la novela, el cual no aparece en la adaptación de Kubrick. ¿Recuerda usted el final del filme? ¿Ese en el que Alex, el protagonista, dice con un tono algo ambiguo “sí, yo ya estaba curado” y parece volver a su antigua vida de violencia? Ese no fue el final que Anthony Burgess, escritor británico, dio al personaje de Alex DeLarge en su obra. La permanencia de la historia “truncada” en la memoria colectiva se debe a que Kubrick adaptó la versión estadounidense de la novela. En esta versión, el final original fue eliminado por el editor, al considerarlo “poco realista” y “poco atractivo” para los lectores norteamericanos.  La novela fue escrita, de acuerdo con las propias palabras de Burgess, en un lapso de tres semanas con el fin de ganar un poco de dinero. La obra fue publicada en 1962 y narra la historia de Alex DeLarge, un adolescente amante de la música de Ludwig van Beethoven y líder de la banda formada por él y sus amigos Dim, Georgie y Pete. Los jóvenes asisten, noche tras noche, al bar lácteo Korova a beber moloko-plus (leche adicionada con drogas). Después de tomar esta bebida, el grupo sale a las calles a realizar actos aleatorios de “ultraviolencia”. La espiral de destrucción que comienza con robos y golpizas a transeúntes inocentes rápidamente se transforma en una vorágine delictiva sin freno.  Alex DeLarge es detenido y condenado a prisión después de una violación que termina en asesinato. En prisión, el antiguo líder será sujeto a una novedosa terapia experimental de aversión desarrollada por el gobierno cuyo fin es quitarle todos los impulsos violentos.   No le cuento más para que experimente usted mismo la travesía de Alex si es que aún no ha visto la película o leído el libro. Le recomiendo que busque alguna de las dos opciones y si puede conseguir ambas, mejor.   ¿Una novela o una fábula? La historia narrada en La naranja mecánica es más profunda que el nadsat (la jerga juvenil, conformada en su mayoría por palabras de origen ruso) o los actos de “ultraviolencia” que cometen los adolescentes. Burgess nos presenta varias cuestiones al final de la novela: ¿es aceptable la intromisión de la ciencia para modificar la conducta humana? ¿Es ético que el gobierno utilice a los individuos como conejillos de indias usando como pretexto del “bien común”? Sin embargo, la cuestión que me gustaría comentar es la que se expone en el último capítulo de la versión inglesa original. En un prefacio a la edición de 1986 de la novela, Burgess escribió lo siguiente al respecto de la omisión del capítulo final, el número veintiuno, en la adaptación cinematográfica:    El capítulo veintiuno concede a la novela una cualidad de ficción genuina, un arte asentado sobre el principio de que los seres humanos cambian. De hecho, no tiene demasiado sentido escribir una novela a menos que pueda mostrarse la posibilidad de una transformación moral o un aumento de sabiduría que opera en el personaje o personajes principales. Incluso los malos bestsellers muestran a la gente cambiando. Cuando una obra de ficción no consigue mostrar el cambio, cuando solo muestra el carácter humano como algo rígido, pétreo, impenitente, abandona el campo de la novela y entra en la fábula o la alegoría. La naranja mecánica norteamericana o de Kubrick es una fábula; la británica o mundial es una novela. Anthony Burgess, de acuerdo con sus propias palabras, termina su novela en el capítulo veintiuno porque este número representa el momento de la madurez humana plena. En dicho capítulo, se nos muestra a un Alex DeLarge que ya no encuentra satisfacción en los actos de violencia. Un cambio se gestó dentro de él: desea un mejor futuro que el que la destrucción sin sentido puede ofrecerle. Alex piensa en formar una familia. Construir, por fin lo comprende el protagonista, es la única forma de labrarse un mejor futuro.  Actualmente, nos encontramos en una encrucijada similar a la del drugo Alex. Vivimos en una época cuyas condiciones sociales, políticas y económicas nos han llevado a pensar que la destrucción es el camino más adecuado para la sociedad. Solo es necesario abrir cualquier periódico para darse cuenta de esta mentalidad: “Destruir… (lugares, instituciones, personajes públicos y un largo etcétera) parece ser la orden del día en las agendas de diferentes grupos”. Es entendible esta posición, que apela a nuestra parte adolescente: para atraer adeptos a alguna causa en particular, siempre es más atractivo llamar a la gente a quemar un puente que convocarla para construir uno.  Las redes sociales son un ejemplo perfecto de esto, ya que ahí encontramos un volumen enorme de críticas negativas, burlas o memes que pretenden “destruir” a cualquier ente con el que no se esté de acuerdo. Una pregunta que debemos hacernos en el aquí y ahora es, ¿qué tanta energía y tiempo estamos dispuestos a utilizar para construir algo valioso en lugar de desperdiciarla en destruir? Destruir algo es cosa de segundos; construir lo que sea, en cambio, puede tardar meses, años o décadas y requiere de madurez y paciencia. Esta es una verdad de Perogrullo, pero que muchas veces olvidamos, especialmente en una sociedad obsesionada con la satisfacción que provoca la inmediatez moderna (con entregas de artículos “al día siguiente” y demás servicios ultrarrápidos). Destruir nos permite liberar temporalmente nuestras frustraciones y nuestra ira, pero en la resaca únicamente encontraremos vacío y aislamiento. Construir, en la faceta que sea, al contrario: nos llena y nos hace humanos.  Esta disyuntiva es la que se encuentra Alex DeLarge al final de la novela: si decide hacerse más humano o convertirse en un agente de destrucción perene. El momento actual nos pide a gritos hacer esa misma elección. Decantarnos por una opción u otra, en gran parte, decidirá el futuro que tendremos como personas y como sociedad. Así que, estimado lector, ¿con cuál Alex DeLarge se identifica usted: con el de la película o con el del filme?" ["post_title"]=> string(65) "La naranja mecánica: destrucción, cambio y su lección olvidada" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(60) "la-naranja-mecanica-destruccion-cambio-y-su-leccion-olvidada" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-04-12 08:26:35" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-04-12 13:26:35" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=63627" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18114 (24) { ["ID"]=> int(64382) ["post_author"]=> string(2) "39" ["post_date"]=> string(19) "2021-04-22 12:54:38" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-04-22 17:54:38" ["post_content"]=> string(5110) "La Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística (SNHGE) presenta con éxito su revista Academia Semper Número 5, con la Coordinación Editorial y Presidente de la SNHGE, MCP. Óscar Tamez Rodríguez quien expresa: "Hemos alcanzado el No. 5 de nuestra revista Academia Semper editada por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, AC; el reto se dice sencillo pero ha sido un gran ejercicio editorial (...) En las páginas de este número, encontramos escritos históricos, cultura, arte y más (...) Seguimos en el esfuerzo de difundir los estudios e investigaciones históricas de las y los socios de número de la SNHGE, por igual que aquellas personas no socias nuestras". La revista Academia Semper es una publicación bimestral de aporte histórico, distribuida en formato digital. Por su contenido encuadra en lo que la Unesco denomina revistas académicas y científicas. Su distribución es gratuita y sin fines de lucro. En esta edición encontramos el siguiente contenido:
Autor(es) Título del artículo Páginas
Alberto Casillas Hernández Influencia de ingenieros y consultoras en la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, SA por 5
Mario Treviño Villarreal La Insurgencia en el Noreste Novohispano 12
Luis Enrique Pérez Castro Sobre la (nueva) historia política 19
Juan Carlos Tolentino Flores Los niños que participaron en la revolución mexicana 25
Ana María Herrera Arredondo Análisis de dos obras de Fray Luis de León 29
Félix Ledezma Bocanegra La Historia también se pinta... Arte Sacro: Evangelizador y redentor 36
Miguel Ángel Kiyama Rodríguez La industria del vidrio en Nuevo León 39
Angélica Murillo Garza y Luis Arturo Fuentes Ramos A 40 años de Las Batallas en el Desierto: Retrato de una sociedad en llamas 47
Erasmo Enrique Torres López En el perdón de la cruz 54
José de Jesús Martínez Perales Intervención francesa en Montemorelos, NL 56
Mireya Chapa Chapa Pequeñas grandes historias: mujeres sabinenses que cambiaron vidas 62
  Luis Arturo Fuentes Ramos y una servidora, Angélica Murillo Garza, agradecemos al MCP. Óscar Tamez Rodríguez por la publicación de nuestro artículo, así como nuestro reconocimiento por el esfuerzo editorial para la difusión de trabajos de investigación en las diferentes áreas del conocimiento. Revista Academia Semper, Año 1. Número 05. Abril 17 de 2021. Monterrey, Nuevo León, México.  https://historiadores.org/revista-academia-semper-no-5/ Contacto: @Dra_AngelicaMG [email protected] www.facebook.com/angelica.murillo.5496 https://www.facebook.com/RIEHMTY IG dra.angelicamg www.ruizhealytimes.com  " ["post_title"]=> string(54) "La SNHGE presenta su revista Academia Semper número 5" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(53) "la-snhge-presenta-su-revista-academia-semper-numero-5" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-04-22 12:54:38" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-04-22 17:54:38" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=64382" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18004 (24) { ["ID"]=> int(63627) ["post_author"]=> string(3) "180" ["post_date"]=> string(19) "2021-04-12 08:26:35" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-04-12 13:26:35" ["post_content"]=> string(8298) "“¡Debemos destruir… (inserte el nombre de la institución, sistema económico o político que esté de moda)!”. Usted, amable lector, seguramente ha leído algún post, nota, artículo o libro que lleve por título algo similar a lo anterior.  Cada vez que alguien propone la destrucción como la solución a cierto problema de la sociedad, recuerdo La naranja mecánica de Anthony Burgess. Al leer este título, lo más probable es que recordemos la película de 1971, dirigida por Stanley Kubrick y estelarizada por Malcolm McDowell. Es una película cuyos valores cinematográficos innegables la volvieron un clásico del séptimo arte y que merecería, por sí misma, varios artículos.  Sin embargo, hoy no deseo hablarles de la película, sino del final de la novela, el cual no aparece en la adaptación de Kubrick. ¿Recuerda usted el final del filme? ¿Ese en el que Alex, el protagonista, dice con un tono algo ambiguo “sí, yo ya estaba curado” y parece volver a su antigua vida de violencia? Ese no fue el final que Anthony Burgess, escritor británico, dio al personaje de Alex DeLarge en su obra. La permanencia de la historia “truncada” en la memoria colectiva se debe a que Kubrick adaptó la versión estadounidense de la novela. En esta versión, el final original fue eliminado por el editor, al considerarlo “poco realista” y “poco atractivo” para los lectores norteamericanos.  La novela fue escrita, de acuerdo con las propias palabras de Burgess, en un lapso de tres semanas con el fin de ganar un poco de dinero. La obra fue publicada en 1962 y narra la historia de Alex DeLarge, un adolescente amante de la música de Ludwig van Beethoven y líder de la banda formada por él y sus amigos Dim, Georgie y Pete. Los jóvenes asisten, noche tras noche, al bar lácteo Korova a beber moloko-plus (leche adicionada con drogas). Después de tomar esta bebida, el grupo sale a las calles a realizar actos aleatorios de “ultraviolencia”. La espiral de destrucción que comienza con robos y golpizas a transeúntes inocentes rápidamente se transforma en una vorágine delictiva sin freno.  Alex DeLarge es detenido y condenado a prisión después de una violación que termina en asesinato. En prisión, el antiguo líder será sujeto a una novedosa terapia experimental de aversión desarrollada por el gobierno cuyo fin es quitarle todos los impulsos violentos.   No le cuento más para que experimente usted mismo la travesía de Alex si es que aún no ha visto la película o leído el libro. Le recomiendo que busque alguna de las dos opciones y si puede conseguir ambas, mejor.   ¿Una novela o una fábula? La historia narrada en La naranja mecánica es más profunda que el nadsat (la jerga juvenil, conformada en su mayoría por palabras de origen ruso) o los actos de “ultraviolencia” que cometen los adolescentes. Burgess nos presenta varias cuestiones al final de la novela: ¿es aceptable la intromisión de la ciencia para modificar la conducta humana? ¿Es ético que el gobierno utilice a los individuos como conejillos de indias usando como pretexto del “bien común”? Sin embargo, la cuestión que me gustaría comentar es la que se expone en el último capítulo de la versión inglesa original. En un prefacio a la edición de 1986 de la novela, Burgess escribió lo siguiente al respecto de la omisión del capítulo final, el número veintiuno, en la adaptación cinematográfica:    El capítulo veintiuno concede a la novela una cualidad de ficción genuina, un arte asentado sobre el principio de que los seres humanos cambian. De hecho, no tiene demasiado sentido escribir una novela a menos que pueda mostrarse la posibilidad de una transformación moral o un aumento de sabiduría que opera en el personaje o personajes principales. Incluso los malos bestsellers muestran a la gente cambiando. Cuando una obra de ficción no consigue mostrar el cambio, cuando solo muestra el carácter humano como algo rígido, pétreo, impenitente, abandona el campo de la novela y entra en la fábula o la alegoría. La naranja mecánica norteamericana o de Kubrick es una fábula; la británica o mundial es una novela. Anthony Burgess, de acuerdo con sus propias palabras, termina su novela en el capítulo veintiuno porque este número representa el momento de la madurez humana plena. En dicho capítulo, se nos muestra a un Alex DeLarge que ya no encuentra satisfacción en los actos de violencia. Un cambio se gestó dentro de él: desea un mejor futuro que el que la destrucción sin sentido puede ofrecerle. Alex piensa en formar una familia. Construir, por fin lo comprende el protagonista, es la única forma de labrarse un mejor futuro.  Actualmente, nos encontramos en una encrucijada similar a la del drugo Alex. Vivimos en una época cuyas condiciones sociales, políticas y económicas nos han llevado a pensar que la destrucción es el camino más adecuado para la sociedad. Solo es necesario abrir cualquier periódico para darse cuenta de esta mentalidad: “Destruir… (lugares, instituciones, personajes públicos y un largo etcétera) parece ser la orden del día en las agendas de diferentes grupos”. Es entendible esta posición, que apela a nuestra parte adolescente: para atraer adeptos a alguna causa en particular, siempre es más atractivo llamar a la gente a quemar un puente que convocarla para construir uno.  Las redes sociales son un ejemplo perfecto de esto, ya que ahí encontramos un volumen enorme de críticas negativas, burlas o memes que pretenden “destruir” a cualquier ente con el que no se esté de acuerdo. Una pregunta que debemos hacernos en el aquí y ahora es, ¿qué tanta energía y tiempo estamos dispuestos a utilizar para construir algo valioso en lugar de desperdiciarla en destruir? Destruir algo es cosa de segundos; construir lo que sea, en cambio, puede tardar meses, años o décadas y requiere de madurez y paciencia. Esta es una verdad de Perogrullo, pero que muchas veces olvidamos, especialmente en una sociedad obsesionada con la satisfacción que provoca la inmediatez moderna (con entregas de artículos “al día siguiente” y demás servicios ultrarrápidos). Destruir nos permite liberar temporalmente nuestras frustraciones y nuestra ira, pero en la resaca únicamente encontraremos vacío y aislamiento. Construir, en la faceta que sea, al contrario: nos llena y nos hace humanos.  Esta disyuntiva es la que se encuentra Alex DeLarge al final de la novela: si decide hacerse más humano o convertirse en un agente de destrucción perene. El momento actual nos pide a gritos hacer esa misma elección. Decantarnos por una opción u otra, en gran parte, decidirá el futuro que tendremos como personas y como sociedad. Así que, estimado lector, ¿con cuál Alex DeLarge se identifica usted: con el de la película o con el del filme?" ["post_title"]=> string(65) "La naranja mecánica: destrucción, cambio y su lección olvidada" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(60) "la-naranja-mecanica-destruccion-cambio-y-su-leccion-olvidada" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-04-12 08:26:35" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-04-12 13:26:35" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=63627" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(16) ["max_num_pages"]=> float(8) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "d659f66db2795cc791a0ae0e2b7043b1" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

La naranja mecánica: destrucción, cambio y su lección olvidada

“¡Debemos destruir… (inserte el nombre de la institución, sistema económico o político que esté de moda)!”. Usted, amable lector, seguramente ha leído...

abril 12, 2021

La SNHGE presenta su revista Academia Semper número 5

La Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística (SNHGE) presenta con éxito su revista Academia Semper Número 5, con la Coordinación Editorial...

abril 22, 2021




Más de categoría

La SNHGE presenta su revista Academia Semper número 5

La Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística (SNHGE) presenta con éxito su revista Academia Semper Número 5, con...

abril 22, 2021

El St. Denis mexicano

El Tata Dionisio, capo del narcotráfico de México, comenzó su trayectoria desde un poblado de Sonora que ni en...

abril 21, 2021
Los Olvidos

Los Olvidos - Parte 30

Regresé a Acapulco después de tres semanas que dediqué a atender pendientes de mi despacho para poder  “hacer mi...

abril 21, 2021

Ciudad de mis amores

Hace unas horas terminé de escribir un relato con el pretexto de desmenuzar la Ciudad de México como personaje...

abril 20, 2021