¿Preso político?

Cuando estuve en una cama de urgencias del Instituto Mexicano del Seguro Social, apenas podía respirar, no hacia el mas mínimo movimiento y mis pensamientos se sumergían en los pitidos de las alarmas de los respiradores y...

28 de julio, 2020

Cuando estuve en una cama de urgencias del Instituto Mexicano del Seguro Social, apenas podía respirar, no hacia el mas mínimo movimiento y mis pensamientos se sumergían en los pitidos de las alarmas de los respiradores y otros aparatos de monitoreo cardiaco de quienes estaban conmigo recibiendo el año 2020. En medio de ese silencio maquinal, de repente se escuchó un fuerte golpe, como cuando cae una sandía o melón al suelo, en este caso el golpe fue por la caída de una mujer que acaba de llegar a urgencias ese 31 de diciembre para el día 1º de enero. La caída fue de un metro y medio más o menos, desde la camilla del IMSS en el área de urgencias. En ese momento, la persona que la acompañaba solamente alcanzó a dar un fuerte sollozo, un quejido fuerte seguido por un silencio sepulcral; las enfermeras corrieron desde el puesto de control de urgencias hacia el lugar que ocupaba la camilla y nada pudieron hacer por la señora que había entrado a urgencias del IMSS por una tos incontrolable que no la dejaba respirar, como muchos otros que estábamos ahí.

Nadie culpó al cuidador ni a las enfermeras que estaban en urgencias. Nadie culpó a los médicos de guardia de la noche de fin de año, nadie, fue un lamentable y fatal accidente. Recuerdo que lloré calladamente, despacio porque los médicos no sabían qué tenía, pero decían que me iba a morir, parecía una conferencia del Dr. López-Gatell cada vez que llegaban los médicos a ver mi situación… Es que estás gordo, es que fumas, has de tomar mucho trago… No daban qué enfermedad tenía y hasta la fecha no se explican por qué mi corazón creció de la noche a la mañana.

Yo sufrí una caída también desde mi camilla, quedé con un moretón en el ojo, me caí porque llegó un momento que mi enfermedad era puro mareo y total disociación de la realidad. Después de caer estuve a punto de golpear a uno de los enfermeros, bien recuerdo el grito que me detuvo: ¡Tranquilo estas en el seguro! Eso me sacó del estado de mi mente perdida y disociativa. Ayudó mucho a esa caída una medicina aplicada por el respirador del oxígeno que me causó un mareo muy fuerte.

A pesar de todo lo que viví, estoy muy agradecido con todo el IMSS, desde con Zoé Robledo hasta con los de nutrición que me daban mi comida diaria, Cabe hacer mención de manera honorifica a los doctores que en gran o menor medida tuvieron la amabilidad de recetar “probando” qué me iba a funcionar para sobrevivir esa enfermedad que me dio. Después de varios días de probar lo consiguieron y comencé a salir adelante. Solo tuve problema con una doctora, jefa del piso dos del hospital del IMSS, que no le gustó que le dijera lo que era: prepotente y abusiva. Pero, bueno, esa es otra historia.

En ningún momento dudé de los médicos. Cuando uno llega a un hospital está en manos de los médicos, tienes que ser humilde ante la prueba que Dios Nuestro Señor te pone, los médicos no son dioses, aunque algunos se sientan así, por lo que cualquiera puede morir si llega a un hospital muy enfermo o herido.

Todo esto nos lleva a la situación que hoy por hoy viven los médicos, que no son reconocidos por nadie en la lucha que están llevando a cabo contra el COVID-19. Todo el personal de los hospitales son objeto de golpes, vapuleadas, insultos, amenazas y hoy en Chiapas son objeto de cárcel.

Sí como lo lees, son objeto de cárcel por parte de familiares de un político dueño de un partido palero del gobierno de Manuel Velasco y del hoy Gobernador Rutilio Escandón Cadenas. Resulta que el pasado 7 de julio falleció el político chiapaneco Miguel Arturo Ramírez López (Descanse en Paz), quien se contagió de Covid-19 y no pudo sobrevivir a los estragos ocasionados por el SARS-CoV-2 (en inglés, Severe Acute Respiratory Syndrome coronavirus 2; en español: coronavirus tipo 2 del síndrome respiratorio agudo grave). Fue atendido por el médico especialista Urgenciólogo Gerardo Vicente Grajales Yuca en el Hospital de Especialidades Vida Mejor del Instituto de Seguro Social de los Trabajadores del Estado de Chiapas (ISSTECH).

La familia del influyente político fallecido que engrosa la larga lista de enfermos por el COVID-19 no quedó satisfecha y demandaron al médico que ya está en la cárcel.

De manera “fast track”, el Doctor Gerardo Vicente Grajales Yuca fue enjuiciado y puesto en la cárcel, saltándose todas las trancas y haciendo de él el segundo preso político del estado de Chiapas. Al Doctor Grajales Yuca una vez en el transcurso de esta pandemia fue elogiado en twitter @isstechdifus  (https://twitter.com/isstechdifus/status/1263632518076600321 ) donde dice: “Gracias al trabajo dedicado del personal médico, encabezados por el Dr. Vicente Grajales Yuca, Coordinador del Área COVID de nuestro Hospital de Especialidades Vida Mejor  brindamos alta hospitalaria a un paciente COVID-19, masculino de 70 años.”

¿Dónde quedó el amor? Resulta que circula en el estado información no confirmada de la vox populi de los chiapanecos del ISSTECH donde refieren lo siguiente: “Me llega el audio de un trabajador del ISSTECH donde revela su versión de los hechos más o menos en estos términos: “El médico Urgenciólogo Grajales Yuca, conversó con la señora madre del gobernador Rutilio Escandón cuando esta señora estaba recuperándose del Covid-19. En esa plática le informó que no tenían insumos, que batallaban mucho para tratar a los pacientes y que hacían falta medicamentos y equipo. La señora, ya sana y en su casa, le contó eso a su hijo Rutilio y le pidió hacer algo. El gobernador le jaló las orejotas al pelón. Éste montó en cólera, tan temperamental como es, y urdió toda esta trama carente de sustento jurídico para sacar del ISSTECH al Urgenciólogo quien, dicho sea de paso, es uno de los mejores elementos de ese nosocomio. El pelón se sintió herido en lo más íntimo de su ser y acabó moviendo sus palancas para que la hija del fallecido presentara la denuncia. Lo demás ya se sabe. Ese es el fondo del problema. Lo provocó el Pelonote (refiriéndose al Tabasqueño Dr. Cruz, Secretario de Salud de Chiapas y según cuenta la Vox Populi compadre del mismísimo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, que por cierto, comenta la vox populi, futuro diputado local por el partido del difuntito en cuestión).

Esta versión de la vox populi Chiapaneca del ISSTECH y en general revela que Dr. Grajales Yuca solamente está preso por haber pedido medicinas y equipo para combatir el COVID-19. Médicos de la capital del estado, entrevistados por DE FRONTERA A FRONTERA y que piden el anonimato, refieren que no hay medicinas, y la gente muere por no tener medicinas ni suficientes respiradores. Esto pasa tanto en el ISSSTECH como en el IMSS, como en el ISSSTE.

La información revela que la madre del gobernador tuvo COVID-19, que fue atendida por el médico en cuestión y no fue informado a los chiapanecos. La información revela que la crisis actual del COVID-19 no está para darle a Chiapas el estatus de Semáforo Amarillo, como se filtró en estos días, porque la gente está muriendo en sus casas y dentro de los hospitales COVID-19 del estado, y como dijo un médico que pidió el anonimato “Hay camas porque la gente no está llegando a los hospitales a tratarse porque no hay medicinas ni respiradores suficientes para todos”.

La información tanto confirmada como la no confirmada y los comentarios anónimos por temor a represalias dan cuenta de la triste realidad que estamos viviendo en un estado donde todos somos “Presos Políticos” en mayor o menor medida.

Entonces, ahora se preguntan por qué puse como pregunta el título de esta colaboración, porque no se sabe a ciencia cierta si al gobernador Rutilio Escandón Cadenas le enojó tanto la denuncia de la falta de medicinas y equipamiento en los hospitales del estado y lo mandó a aprehender, o si fue un ardid de venganza del Secretario de Salud de Chiapas contra el Dr. Gerardo Vicente Grajales Yuca, hoy segundo preso político del Gobierno Chiapaneco (según la vox populi).

Comentarios


object(WP_Query)#18808 (52) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(26537) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2022" ["before"]=> string(10) "28-01-2023" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(66) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(26537) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2022" ["before"]=> string(10) "28-01-2023" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["update_menu_item_cache"]=> bool(false) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18812 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18810 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18811 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "31-12-2022" ["before"]=> string(10) "28-01-2023" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-12-31 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2023-01-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (26537) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18809 (24) { ["ID"]=> int(87488) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2023-01-06 12:30:29" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2023-01-06 17:30:29" ["post_content"]=> string(7384) "Frederic Nietzsche pone los cimientos de la posmodernidad con sus famosas frases: “Dios ha muerto” y “no hay hechos, hay interpretaciones”.   Para el posmoderno no existe nada universal y permanente en qué creer. Las grandes metanarrativas perdieron su validez para transformarse en vehículos de opresión. De este modo la verdad no existe por sí misma sino; siempre depende de la perspectiva cultural que la emite. Una metanarrativa es un relato totalizador, un esquema matriz que da cabida y entreteje la totalidad de los conocimientos, comportamientos, anhelos y experiencias de una visión del mundo de tal modo que la experiencia humana pueda ser entendida de manera universal y cohesionada. La primera manifestación del paradigma posmoderno se observa en el esfuerzo por desmontar las narrativas universales, tanto tradicionales como modernas, que desde esta visión han probado ser falsas. Jean-François Lyotard, en su obra clásica La condición posmoderna, lo expresa así: “Simplificando al máximo, se tiene por “postmoderna” la incredulidad con respecto a los metarrelatos1”. Frederic Nietzsche, el filósofo germinal de la posmodernidad hace dos declaraciones que terminaron por convertirse en los cimientos de esta nueva forma de entender el mundo: “Dios ha muerto” y “no hay hechos, hay interpretaciones”.   En contra de la idea ilustrada de que la realidad se manifiesta a partir de hechos objetivos, Nietzsche defiende la primacía de los diferentes puntos de vista: son las perspectivas y las interpretaciones las que producen el verdadero conocimiento.  Por su parte, José Ortega y Gasset se hizo eco de esta visión proclamando que “no existe esa supuesta realidad inmutable y única: hay tantas realidades como puntos de vista2”. Si la revelación divina no fue la respuesta a los problemas y dilemas humanos, tampoco lo fue el afán ilimitado de progreso y desarrollo que, en última instancia, conduce a la guerra, la devastación, la sobreexplotación de los recursos, la desigualdad y los campos de exterminio.  De pronto para el posmoderno no existe nada realmente sólido a lo que asirse ni nada universal y permanente en qué creer. Las grandes metanarrativas que se habían constituido a lo largo de los siglos perdieron su validez para transformarse en vehículos de opresión una vez que se comprenden como formas de imponer creencias y valores con la intención de mantener sometidas a las masas. Como nos dice Ken Wilber: “Las afirmaciones de verdades “universales” válidas para todo el mundo no son, desde esta perspectiva, más que formas de imponer las propias creencias y valores sobre los demás, un claro intento de opresión y dominio3”. Es así como la idea de “deconstruir” lo preexistente toma forma y sentido.  Así, el posmodernismo se consolidó a partir de la crítica mordaz de las grandes narrativas universales, de cualquier proyecto de idea que pretendiera aplicarse a la generalidad de los seres humanos. Con el paso del tiempo la tendencia a cuestionar y, en última instancia, renegar de cualquier premisa universalista llevó al pensamiento posmoderno a un relativismo extremo. Ya nada es verdad para todos, el conocimiento es relativo y la verdad está situada dentro de una cultura específica, y no sólo eso: todas las jerarquías o categorías de valor son opresivas y por lo tanto carecen de valor.  Estas premisas nos llevan al callejón sin salida más grave que ha enfrentado la posmodernidad: si todas las ideas, valores y culturas son equivalentes, no hay una que resulte más deseable que otra y con ello se ha despojado de criterios de validez que reconozcan, por ejemplo, que las ideas de Gandhi son más deseables que las de Hitler.    De este modo la verdad no existe por sí misma sino que siempre depende de la perspectiva cultural desde donde se mire. Como asegura Richard Tarnas, “Para esta manera de entender las cosas, no se puede decir que el mundo posea características que en un principio sean anteriores a la interpretación. El mundo no existe como cosa en sí, con independencia de la interpretación; más bien accede al ser sólo en y a través de interpretaciones4 El discurso posmoderno niega la existencia de cualquier metanarrativa que abarque a todos los seres humanos. Salvo la declaración misma de que “nada de lo humano es universal”, para el posmodernismo, “nada es universal”, todo es subjetivo, todo es parcial, todo es relativo y depende de la perspectiva con que se mire, todo es producto de construcciones culturales, nada es propio de lo humano y lo único que debe tomarse en cuenta es la manifestación particular de cada manera de entender el mundo.     Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir   1 Lyotard, Jean-François, La condición posmoderna, Doceava Edición, España, Cátedra, 2014, Págs. 10. 2 Rifkin, Jeremy, La civilización empática. La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis. Primera Edición, España, Paidós, 2010, Págs. 370 3 Wilber, Ken, Meditación Integral. Mindfulness para despertar y estar presentes en nuestra vida, Primera Edición, España, Kairós, 2016, Págs. 107 4 Tarnas, Richard, La pasión de la mente occidental. Para una comprensión de las ideas que han configurado nuestra visión del mundo, Cuarta Edición, España, Atalanta, 2016, Pág. 500" ["post_title"]=> string(26) "Deconstrucción posmoderna" ["post_excerpt"]=> string(195) "El posmodernismo se consolidó a partir de la crítica mordaz de las grandes narrativas universales, de cualquier proyecto de idea que pretendiera aplicarse a la generalidad de los seres humanos." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(25) "deconstruccion-posmoderna" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2023-01-06 12:30:29" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2023-01-06 17:30:29" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=87488" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18786 (24) { ["ID"]=> int(87578) ["post_author"]=> string(2) "72" ["post_date"]=> string(19) "2023-01-09 10:39:26" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2023-01-09 15:39:26" ["post_content"]=> string(2397) "

Durante 2022, Puebla registró un crecimiento económico superior a la media nacional del 3.8 por ciento, informó la secretaria de Economía, Olivia Salomón, quien agregó que la suma de voluntades entre gobierno, población y sectores productivos coadyuvó para que la entidad superara las afectaciones generadas por la pandemia de la COVID-19.

Durante la conferencia de prensa del gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina, la funcionaria explicó que, desde que inició la actual administración estatal en agosto de 2019, las actividades industriales mostraron un repunte positivo, de acuerdo a los indicadores de instituciones oficiales como el INEGI.

Mencionó que la industria manufacturera pasó de un crecimiento de 5.5 a 23.9 por ciento en el valor de la producción entre enero y octubre del 2019 al mismo periodo del 2022; la alimentaria de 2.5 a 19.8 por ciento y las industrias metálicas básicas pasaron de 5.0 a 14.6 por ciento, ambas en el mismo periodo mencionado. En el caso de la producción y exportación de vehículos, mientras que el crecimiento era de 3.3 y 9 por ciento en 2019, para 2022 fue 13.7 y 16 por ciento, respectivamente.

Otros sectores con resultados favorables fueron la industria textil que pasó de un decrecimiento del -4.5 por ciento en su valor de producción en el periodo enero-octubre 2019 a un repunte del 27.6 por ciento para el mismo lapso del 2022. Una tendencia similar se registró en la construcción que vio pasar en ese periodo su valor de ingresos de decrecimientos del -1.1 por ciento a 9.0 por ciento.

El salario promedio diario de cotización ante el IMSS mantuvo crecimientos superiores a la inflación, al repuntar en 25.2 por ciento entre 2019 y 2022 para ubicarse en un monto de 415.90 pesos, así como 17 mil 13 nuevos empleos en 2022, un 84.7 por ciento mayor con relación a 2019.

Las exportaciones de Puebla repuntaron 13.9 por ciento para ubicarse en 14 mil 473 millones de dólares, en el comparativo enero-agosto 2019 con el mismo lapso del 2022. Finalmente, la inversión extranjera directa acumulada en la administración estatal entre agosto 2019 y septiembre del 2022 rebasó los 3 mil 69.5 millones de dólares.

" ["post_title"]=> string(91) "En 2022, Puebla registró crecimiento económico superior a media nacional: Olivia Salomón" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(86) "en-2022-puebla-registro-crecimiento-economico-superior-a-media-nacional-olivia-salomon" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2023-01-10 12:40:42" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2023-01-10 17:40:42" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=87578" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18809 (24) { ["ID"]=> int(87488) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2023-01-06 12:30:29" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2023-01-06 17:30:29" ["post_content"]=> string(7384) "Frederic Nietzsche pone los cimientos de la posmodernidad con sus famosas frases: “Dios ha muerto” y “no hay hechos, hay interpretaciones”.   Para el posmoderno no existe nada universal y permanente en qué creer. Las grandes metanarrativas perdieron su validez para transformarse en vehículos de opresión. De este modo la verdad no existe por sí misma sino; siempre depende de la perspectiva cultural que la emite. Una metanarrativa es un relato totalizador, un esquema matriz que da cabida y entreteje la totalidad de los conocimientos, comportamientos, anhelos y experiencias de una visión del mundo de tal modo que la experiencia humana pueda ser entendida de manera universal y cohesionada. La primera manifestación del paradigma posmoderno se observa en el esfuerzo por desmontar las narrativas universales, tanto tradicionales como modernas, que desde esta visión han probado ser falsas. Jean-François Lyotard, en su obra clásica La condición posmoderna, lo expresa así: “Simplificando al máximo, se tiene por “postmoderna” la incredulidad con respecto a los metarrelatos1”. Frederic Nietzsche, el filósofo germinal de la posmodernidad hace dos declaraciones que terminaron por convertirse en los cimientos de esta nueva forma de entender el mundo: “Dios ha muerto” y “no hay hechos, hay interpretaciones”.   En contra de la idea ilustrada de que la realidad se manifiesta a partir de hechos objetivos, Nietzsche defiende la primacía de los diferentes puntos de vista: son las perspectivas y las interpretaciones las que producen el verdadero conocimiento.  Por su parte, José Ortega y Gasset se hizo eco de esta visión proclamando que “no existe esa supuesta realidad inmutable y única: hay tantas realidades como puntos de vista2”. Si la revelación divina no fue la respuesta a los problemas y dilemas humanos, tampoco lo fue el afán ilimitado de progreso y desarrollo que, en última instancia, conduce a la guerra, la devastación, la sobreexplotación de los recursos, la desigualdad y los campos de exterminio.  De pronto para el posmoderno no existe nada realmente sólido a lo que asirse ni nada universal y permanente en qué creer. Las grandes metanarrativas que se habían constituido a lo largo de los siglos perdieron su validez para transformarse en vehículos de opresión una vez que se comprenden como formas de imponer creencias y valores con la intención de mantener sometidas a las masas. Como nos dice Ken Wilber: “Las afirmaciones de verdades “universales” válidas para todo el mundo no son, desde esta perspectiva, más que formas de imponer las propias creencias y valores sobre los demás, un claro intento de opresión y dominio3”. Es así como la idea de “deconstruir” lo preexistente toma forma y sentido.  Así, el posmodernismo se consolidó a partir de la crítica mordaz de las grandes narrativas universales, de cualquier proyecto de idea que pretendiera aplicarse a la generalidad de los seres humanos. Con el paso del tiempo la tendencia a cuestionar y, en última instancia, renegar de cualquier premisa universalista llevó al pensamiento posmoderno a un relativismo extremo. Ya nada es verdad para todos, el conocimiento es relativo y la verdad está situada dentro de una cultura específica, y no sólo eso: todas las jerarquías o categorías de valor son opresivas y por lo tanto carecen de valor.  Estas premisas nos llevan al callejón sin salida más grave que ha enfrentado la posmodernidad: si todas las ideas, valores y culturas son equivalentes, no hay una que resulte más deseable que otra y con ello se ha despojado de criterios de validez que reconozcan, por ejemplo, que las ideas de Gandhi son más deseables que las de Hitler.    De este modo la verdad no existe por sí misma sino que siempre depende de la perspectiva cultural desde donde se mire. Como asegura Richard Tarnas, “Para esta manera de entender las cosas, no se puede decir que el mundo posea características que en un principio sean anteriores a la interpretación. El mundo no existe como cosa en sí, con independencia de la interpretación; más bien accede al ser sólo en y a través de interpretaciones4 El discurso posmoderno niega la existencia de cualquier metanarrativa que abarque a todos los seres humanos. Salvo la declaración misma de que “nada de lo humano es universal”, para el posmodernismo, “nada es universal”, todo es subjetivo, todo es parcial, todo es relativo y depende de la perspectiva con que se mire, todo es producto de construcciones culturales, nada es propio de lo humano y lo único que debe tomarse en cuenta es la manifestación particular de cada manera de entender el mundo.     Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir   1 Lyotard, Jean-François, La condición posmoderna, Doceava Edición, España, Cátedra, 2014, Págs. 10. 2 Rifkin, Jeremy, La civilización empática. La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis. Primera Edición, España, Paidós, 2010, Págs. 370 3 Wilber, Ken, Meditación Integral. Mindfulness para despertar y estar presentes en nuestra vida, Primera Edición, España, Kairós, 2016, Págs. 107 4 Tarnas, Richard, La pasión de la mente occidental. Para una comprensión de las ideas que han configurado nuestra visión del mundo, Cuarta Edición, España, Atalanta, 2016, Pág. 500" ["post_title"]=> string(26) "Deconstrucción posmoderna" ["post_excerpt"]=> string(195) "El posmodernismo se consolidó a partir de la crítica mordaz de las grandes narrativas universales, de cualquier proyecto de idea que pretendiera aplicarse a la generalidad de los seres humanos." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(25) "deconstruccion-posmoderna" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2023-01-06 12:30:29" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2023-01-06 17:30:29" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=87488" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(44) ["max_num_pages"]=> float(22) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "202ac73a4e8273a9645a3b5abfc249d3" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["allow_query_attachment_by_filename":protected]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Deconstrucción posmoderna

El posmodernismo se consolidó a partir de la crítica mordaz de las grandes narrativas universales, de cualquier proyecto de idea que pretendiera...

enero 6, 2023

En 2022, Puebla registró crecimiento económico superior a media nacional: Olivia Salomón

Durante 2022, Puebla registró un crecimiento económico superior a la media nacional del 3.8 por ciento, informó la secretaria de Economía, Olivia...

enero 9, 2023




Más de categoría
amlo detras de su estrado

El instigador

Hay muchísimas formas de dar órdenes, especialmente cuando se ejerce la presidencia de un país. Basta un gesto, un...

enero 27, 2023
Quien ejerce la posverdad no asume estar mintiendo. Se basa en una premisa simple: la verdad no existe, sólo existen las interpretaciones. Asumiendo como dogma esta declaración, no tiene más que conducir su relato hasta los límites donde las fronteras entre los hechos, las percepciones y lo que le gustaría que hubiese ocurrido se diluyen. En enero de 2017, tras la ceremonia de investidura de Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos, el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, declaró que dicha ceremonia había sido “la más atendida de la historia”, citando números desfasados y negando la enorme cantidad de material fotográfico, videos y datos procedentes de prensa, instituciones y hasta del propio transporte público que mostraban una realidad muy distinta. Más tarde, cuando en entrevista televisiva, le preguntaron a la Consejera de Presidencia, Kellyanne Conway, acerca de dichas declaraciones, respondió, esbozando una enigmática sonrisa, que los datos inventados por Spicer no eran falsos sino “hechos alternativos”, a lo que el presentador de NBC News, Chuck Todd, le respondió: "Los hechos alternativos no son hechos. Son falsedades". Y dicho periodista hizo énfasis en otra cosa más: si en su primera presentación ante la prensa, y acerca de un hecho en última instancia tan intrascendente, el nuevo gobierno era capaz de mentir de un modo tan flagrante y cínico, qué podría esperarles en el futuro. El equipo del expresidente Trump no reconocía estar mintiendo. Paras ellos la nueva versión de la verdad, construida a partir de sus propias percepciones, era tan válida como los conteos objetivos y las referencias históricas de las toma de posesión anteriores. La verdad era producto de la percepción y su validez se asentaba en el hecho simple de considerarla como tal. El Oxford English Dictionary asegura que la posverdad “denota circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos en la opinión pública que aquellos que apelan al emoción y a las creencias personales”. Quien ejerce la posverdad no asume estar mintiendo. De hecho se basa en una premisa muy simple, sostenida en la visión posmoderna que afirma que la verdad no existe, sólo versiones o interpretaciones de la realidad. Tras asumir como dogma esta declaración, no tiene más que conducir su relato hasta los límites donde las fronteras entre los hechos, las percepciones y lo que le gustaría que hubiese ocurrido se diluyen, y es ese territorio ambiguo el individuo se siente con la capacidad de construir una versión de los acontecimientos que reflejen aquello que desea expresar. La verdad ya no es sólo relativa a una perspectiva o un contexto, ya no es que se vea influida por la interioridad, los miedos, las creencias o los deseos de un individuo, sino que simple y llanamente es producto de la voluntad de quien la crea. La Posverdad se ajusta a las conveniencias de quien pretende imponerla y es inmune a cualquier evidencia empírica u objetiva si ésta contradice los prejuicios, ideología, visión del mundo o, incluso, apetencias u odios coyunturales de quien la defiende. Equivale a aceptar que vivimos en un mundo donde los hechos dejan de ser objetivos y se convierten en optativos, donde lo concreto se ajusta a la interpretación personal del momento y, aunque en principio parece cómodo y satisfactorio, a la larga nos obliga a vivir en un mundo incierto donde no hay referentes comunes a los cuales asirse. Antecedentes de la posverdad Desde el siglo XVIII, o incluso antes, comenzó a intuirse que el contenido de la psique ejerce una influencia importante sobre la percepción, la cognición y el comportamiento humano. La forma en que entendemos lo que nos rodea se vuelve determinante para manifestar una conducta, con lo cual comenzó a entrar en crisis la idea de que la realidad es sólo aquello que ocupa un lugar en el espacio-tiempo para comenzar a darle una cierta importancia a lo que sucede en la subjetividad. Freud lleva todo esto un paso más allá y diseña sus potentes teorías acerca del inconsciente y de ahí podríamos hacer un seguimiento de todo el desarrollo de la psicología del siglo XX. Sin embargo, quizá el más claro antecedente, tanto del posmodernismo como de su manifestación patológica que conocemos como posverdad, lo tengamos en el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, quien en el siglo XIX aseguró que “no hay hechos, sino sólo interpretaciones”. La verdad dejó de ser algo objetivamente válido para todos y pasó, tras el abuso perverso de quien la lleva hasta la posverdad, a convertirse en una propiedad particular, donde la verdad es lo que yo interpreto como ocurrido sin importar datos, testimonios o referencias que lo desmientan. Quienes en su momento defendieron el Brexit no basaron su postura en los hechos, sino en la creencia inducida por quienes defendían esa narrativa, de que Inglaterra estaría mejor fuera de la Unión, aunque no hubiese ningún dato objetivo que lo probara esa hipótesis. Ken Wilber asegura que la generación Boomer, la inmediata posterior a la Segunda Guerra Mundial y primera posmoderna, educó a sus hijos, no tanto enfocados en defender la verdad, pues sabían que ésta era una construcción, sino centrados en enseñar y promover la autoestima. Sentirme validado es mucho más importante que prestar atención a los hechos. La autoestima enfocada así, asegura Wilber, no hace sino fomentar el narcisismo. Si bien puede considerársele a Donald Trump como el rey de la posverdad, lo cierto es que se trata de una práctica mucho más extendida y popular de que se supone. Este narcisismo del que habla Wilber se manifiesta de muchas formas. Quizá la más inocua sea la representada por la “cultura selfie”, donde la realidad directamente se retoca sin pudor para que la imagen personal se adapte, no a lo que veo, no a lo que es, sino a lo quisiera ver y es esa imagen “renovada” la que se muestra como verdadera. Las redes sociales se convierten entonces en cajas de resonancia para trasmitir posverdades complacientes y reconfortantes. Pero es cada vez más habitual, y mucho más dañino para la construcción de un mundo en común, participar en discusiones que terminan con frases como esta: “yo tengo mi verdad y tú tienes la tuya”. Ante esta forma de entender la realidad no sólo no consideramos necesario esforzarnos por encontrar puntos en común y buscar un acuerdo, ni siquiera nos interesa lo que el otro pretende decirnos con “su verdad” ni que parte de esa versión podría servirnos para ampliar o complementar la nuestra. Estamos tan identificados con nuestras creencias y es tan frecuente encontrar voces que confirman nuestra visión, que resulta muy difícil cuestionarlas. Como asegura Rutger Bregman en Utopía para realistas, se requiere ser tremendamente valiente para cambiar de opinión porque muchas veces implica rectificar nuestra comprensión de las cosas: “Cuando la realidad choca con nuestras convicciones más profundas, preferimos recalibrar la realidad que corregir nuestra visión del mundo. No sólo eso, nos volvemos aún más inflexibles que antes en nuestras creencias” (Bregman, Utopía para realistas, 2017, P. 217-218). Web: www.juancarlosaldir.com Instagram: jcaldir Twitter: @jcaldir Facebook: Juan Carlos Aldir

La posverdad, el extremo de la patología posmoderna

Quien ejerce la posverdad no asume estar mintiendo. Se basa en una premisa simple: la verdad no existe, sólo...

enero 27, 2023

Justicia para María Elena Ríos

María Elena Ríos Ortiz es una saxofonista que sufrió un ataque de ácido que le desfiguró gran parte de...

enero 26, 2023
carga en avion

El problema del manejo de la carga aérea

El AIFA hoy no tiene las instalaciones necesarias para el manejo de carga aérea. Tienen un área para ello...

enero 25, 2023