TELEVISA Deportes en los últimos 15 años se ha visto en predicamentos al surgir (y de forma muy exitosa) un estilo de narrar y comentar los partidos: el del grupo de la televisora del Ajusco (Azteca) comandado por Christian Martinoli y Luis Garcia. Este estilo es por completo espontáneo, simpático, ameno y divertido; sin dejar de lado los aspectos serios del deporte, bromean, ríen y disfrutan, al tiempo de provocar el mismo efecto en los aficionados que los sintonizan y prefieren por sobre los de la empresa de Chapultepec 18, misma que solo ha dado tumbos y desatinos en sus decisiones desesperadas y tomadas sin la meditación debida, lo que no ha hecho sino acrecentar aún más la predilección de los televidentes hacia su competencia.
Pero hay algo en lo que los altos directivos y los encargados del área de deportes en general y fútbol en lo particular de TELEVISA parecen no haber reparado: hay un nada despreciable segmento de los televidentes a los que simplemente el estilo Martinoli no les gusta y prefieren ver el futbol (sobre todo en casos como los partidos de la Selección Mexicana donde ambas televisoras transmiten en simultáneo) por los canales de TELEVISA. Y ahí es donde caen, y al parecer lo siguen haciendo, en un error grosero: el tratar de IMITAR las formas de su competencia, dando un triste y lastimoso espectáculo de “pena ajena”. Primero contratando a unos jóvenes imberbes y carentes de no solo gracia, sino ni siquiera conocimientos mínimos; después metiendo exfutbolistas y árbitros, cosa que es muy buena, son expertos, pero se falla al darles la consigna de “echar desmadre”, pues se nota que es forzado, con nula espontaneidad. En cambio “los de enfrente” continúan siendo la sensación, precisamente por no forzar nada, simplemente “siendo ellos mismos”, y esto último se vio en la transmisión de la selección mexicana en Copa Oro contra Guatemala: fue un éxito más que rotundo, que se posicionó incluso como tendencia en redes sociales y tema de conversación por días.
Realmente es innecesario que, teniendo ya al que el mejor comentarista de fútbol en México, Don Emilio Fernando Alonso, se tenga que recurrir a recursos de imitación barata de formas ajenas. Es inconcebible que habiendo tenido TELEVISA, hace muy pocos días también, un exitazo en su transmisión de la final de la Eurocopa (Inglaterra Vs. Italia) con Don Emilio vistiéndose de frac narrando y comentando, se continúe en el afán de transmitir el futbol con la más que fallida intención de copiar a los competidores. Eso no ha funcionado y no solo no va funcionar, sino que se corre el riesgo que los ratings en ese tipo de partidos se vayan cargando más del lado de TvAzteca, en detrimento de TELEVISA. Es pertinente que adopten su propio estilo, que el capital humano de calidad lo tienen ya, y de sobra: serio, fino y de experiencia. Ya si hay situaciones de humor, que este fluya por sí mismo y no por medio de una orden salida de alguna oficina ejecutiva.
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