De la precariedad al extremismo

Cuando un gobierno es cada vez menos capaz de regular los mercados informales, gradualmente pierde el control de los mercados formales por el creciente poder de extorsión de las mafias.

4 de octubre, 2022 precariedad al extremismo

La inseguridad ha activado el instinto básico de sobrevivencia. Por inseguridad entiendo la física, la patrimonial y la económica. Si bien cada tipo de inseguridad responde a ámbitos específicos, se entretejen y producen la sensación de peligro inminente. Ante el peligro, la respuesta es el estado de alerta. Embargan la angustia y el miedo. La disyuntiva es huir para ponerse a salvo o enfrentar la amenaza. ¿Qué ha activado los instintos primarios de millones de personas en México y el mundo? ¿Cuáles son las consecuencias sociales de ese continuo estado de alerta y de estrés, ante la amenaza? Y, ¿en qué consiste la amenaza? Sin duda en este país nadie está exento de un delito y hasta de perder la vida. Todos los días conocemos hechos trágicos de sangre.

Igualmente, la seguridad patrimonial está en perpetuo riesgo. La inobservancia de la ley y el creciente poder del crimen exponen a las personas ante dos poderes indómitos, fuera de control: la mafia estatal y la mafia criminal. La primera usa el poder público para la extorsión: doblegar a rivales políticos, en vez de aplicarles la ley, someter a instituciones y comprar voluntades. La segunda impone cobros a las actividades comerciales y productivas (derecho de piso), extorsiona, priva de la libertad, invade propiedades y un sinfín de delitos contra la vida y patrimoniales. Impera un estado de cosas donde cada quien debe salvar su pellejo. El efecto es desconfianza generalizada que destruye la solidaridad. La nación se asoma al abismo del imperio del más fuerte.

A estas dos manifestaciones de la inseguridad se ha sumado otra altamente perniciosa y, hasta ahora, sus efectos sociales han sido más perturbadores. Se trata de la precarización del trabajo o, si se prefiere, de inseguridad laboral. El término que se ha acuñado para nombrar a este tipo de trabajo es “flexibilidad laboral”. El propósito ha sido reducir los salarios; facilitar los despidos sin o con la mínima indemnización; la movilidad del empleado a otras actividades o de residencia; la contratación a tiempo parcial sin derecho a seguridad social (acceso a servicios de salud, vacaciones, seguro por accidente o invalidez, pensión, indemnización por despido anticipado, etc.); desaparición del empleo estable, durable, a tiempo completo, así como seguridad social.

De esta manera en todo el mundo, países ricos y pobres, se ha formado una gran masa de trabajadores informales, sea cual sea su calificación o habilidades. A esta gente, el economista Guy Standing le denominó precariado (que deriva de precario y proletario). En su libro El precariado. Una nueva clase social, este prestigiado investigador relata una historia dramática y reveladora de un pueblo de la toscana, llamado Prato, que a finales de los años ochenta del siglo pasado se dedicaba a la manufactura de ropa. Su población de unas 180 mil personas gozaba de empleo estable y seguro, de ingresos suficientes. Era una ciudad donde imperaban la solidaridad, la confianza y la moderación. Su inclinación política era hacia la izquierda. La gente era socialdemócrata.

Con la apertura comercial y flexibilidad laboral acaecida en esos años todo cambió. En la región se instalaron industrias chinas que traían a trabajadores de su país, a quienes pagaban salarios bajos, sin prestaciones y sus condiciones laborales eran cuasi esclavistas. Poco a poco los productores chinos desplazaron a los de Prato. Los despidos se pusieron a la orden del día, los salarios y prestaciones se redujeron al mínimo para que las empresas pudieran competir y sobrevivir. Según las autoridades municipales las fábricas chinas elaboraban un millón de prendas al día, de manera que en 365 días producían suficientes para vestir a toda Italia por un periodo de 20 años. Junto con la inundación de productos baratos de India y Bangladesh, la industria local se arruinó.

Luego llegó el crac financiero de 2008. Desempleo y bancarrotas se fueron a los cielos. Alteraron los ánimos e inclinaciones políticas de la gente de Prato la hostilidad ideológica y política a la intervención del Estado y la austeridad a ultranza. En meses, relata Standing, la izquierda fue borrada del mapa político de la región. Llegó al poder la xenófoba Liga Norte. Favoreció este giro político el hecho de que, desde tiempo atrás, los gobiernos socialdemócratas habían adoptado las políticas públicas neoliberales. Rechazaron elegir un cambio económico ordenado, evitar el sufrimiento de miles de personas y reindustrializar a la región. Las heridas de la liberación económica caótica aún perduran, y hoy gobierna la ultraderecha con el lema de Dios, Patria y Familia.

El caso de esta pequeña ciudad de la toscana ilustra cómo la precariedad económica ocasiona la radicalización y el arribo de los populistas al poder, de izquierda o de derecha, que al final del día sus semejanzas son mayores que sus diferencias. La pérdida del modo de vida de las personas, de estatus, altera sus sentimientos y las induce a poner por delante el instinto de sobrevivencia. No menos grave es la precarización que disuelve la confianza y reduce al mínimo la relación de la gente con el Estado. El debilitamiento de los lazos entre el Estado y las personas, fruto de la precarización y la informalidad, favorece la movilidad del voto de extremo a extremo ideológico y la inestabilidad. Y lo peor, ese vacío lo llenan poderes informales y las grandes empresas.

En México, el desamparo y la falta de protección en la que se encuentran miles y miles, la gran mayoría en la informalidad, aunado a un Estado de chueco (Zaid) es tierra fértil para la expansión del crimen. No en vano, algunos calculan que las mafias controlan 40% del país. Cuando un gobierno es cada vez menos capaz de regular a los mercados informales, gradualmente tiende a perder el control de los mercados formales debido al creciente poder de extorsión de las mafias. En este contexto cabe preguntar, ¿qué impacto tiene en la inflación el debilitamiento de los lazos entre sociedad y Estado, así como su incapacidad para enfrentar a las mafias y regular los mercados informales? Y peor: ¿están en riesgo la gobernación y la paz social?

Comentarios


object(WP_Query)#18806 (52) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(84111) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2022" ["before"]=> string(10) "28-01-2023" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(66) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(84111) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2022" ["before"]=> string(10) "28-01-2023" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["update_menu_item_cache"]=> bool(false) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18810 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18808 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18809 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "31-12-2022" ["before"]=> string(10) "28-01-2023" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-12-31 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2023-01-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (84111) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18807 (24) { ["ID"]=> int(87837) ["post_author"]=> string(2) "94" ["post_date"]=> string(19) "2023-01-17 13:26:28" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2023-01-17 18:26:28" ["post_content"]=> string(4460) "Recientemente un  accidente ocurrió el sábado 7 de enero en la Línea 3 debido a un choque de los trenes 24 y 23  entre las estaciones Potrero y la Raza, con un saldo fatal de una persona fallecida y 106 heridos. La Línea 3 traslada habitualmente un promedio de 500 000 pasajeros al día y corre de CU a Indios Verdes con 21 estaciones. El 8 de enero, el director de SCT, Guillermo Calderón Aguilera, informó que el tramo de Indios Verdes a la Raza permanecerá cerrado hasta que se concluyan los trabajos de reparación en el área del siniestro. Así, el lunes 9 de enero el servicio se ofrecería de Tlatelolco a Universidad en ambas direcciones. Esta medida  saturó las líneas 1 y 3 del Metrobús y el servicio RTP de Indios Verdes a Tlatelolco en ambas direcciones. Entró el apoyo del trolebús en las estaciones Dr. Pascual, la Raza, Central de Autobuses del Norte e Indios Verdes. Se extendió el servicio del Mexibus del Estado de México desde Tecámac-Indios Verdes haciéndolo funcionar hasta Buenavista.  Crónica de una desgracia anunciada, apenas el 19 de diciembre pasado la jefa de gobierno había recordado que por su antigüedad la Línea 3 debía ser sujeta de una urgente modernización y advirtió que las obras no se realizarán durante la presente administración.  La Línea 3 empieza a operar a partir del martes 10 entre las estaciones Universidad e Indios Verdes con andenes repletos, con retrasos de más de 10 minutos entre trenes, provocados por la decisión de reducir las velocidades a no más de 35 km/hora para observar la operación y el resultado de las pruebas posteriores al accidente realizadas en las vías, sistemas de comunicación y pilotaje. El miércoles 11 hubo que desalojar uno de los trenes en la estación la Raza por un incendio sin consecuencias fatales en uno de los vehículos. Eventos como este, prolongan notablemente los tiempos de recorrido en perjuicio de los usuarios para llegar a la escuela, el trabajo o la atención de situaciones de salud. Así retrasos de 10 a 15 minutos en cada estación, general de dos a tres horas en el tiempo de recorrido de la línea, lo que obliga a los usuarios a salir de los trenes en los intervalos con las consecuentes aglomeraciones en las estaciones, riesgos en la salud, aire envanecido y en muchos casos la necesidad de salir de la estación a buscar medios alternativos para desplazarse. Jueves 12 de enero, en las líneas 3 se reportaron a las 8:30 a.m. retrasos y suspensiones parciales de servicio con retrasos entre cada tren de 10 a 15 minutos que acumulados son de más de 1 hr 45 min en todo el tramo. En la línea 9, en dirección a Tacubaya un tren se quedó detenido en la estación Pantitlán… El mismo jueves, la Jefa de Gobierno anuncia que la Guardia Nacional con alrededor de 6000 elementos apoyará las labores de “seguridad” en todas las líneas. Concluyo La línea tres, lleva operando en distintos tramos desde 1970 y 1983 es decir 52 años y 40 el tramo más reciente. La   necesidad de una reconstrucción y dotación de nuevos trenes y sistemas es más que evidente. La Jefa de Gobierno reconoce que por su antigüedad en todos los ámbitos de esa línea es urgente (pero no se hará en esta administración aunque resten 2 años). Es inaceptable pues que siga operando así, a pesar de los enormes riesgos que entraña. Las fallas no solo generan nuevos accidentes, también generan retrasos a la población usuaria ante la imposibilidad de desplazarse en tiempo a realizar sus actividades. ¿Incorporar a la Guardia Nacional para garantizar la seguridad es pensando en que su presencia garantizara que la operación técnica será ahora sí segura?" ["post_title"]=> string(73) "El Sistema de Transporte Colectivo Metro de la CDMX sigue dando problemas" ["post_excerpt"]=> string(99) "La  necesidad de una reconstrucción y dotación de nuevos trenes y sistemas es más que evidente." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(73) "el-sistema-de-transporte-colectivo-metro-de-la-cdmx-sigue-dando-problemas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2023-01-19 01:34:37" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2023-01-19 06:34:37" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=87837" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18776 (24) { ["ID"]=> int(87924) ["post_author"]=> string(3) "132" ["post_date"]=> string(19) "2023-01-19 10:50:10" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2023-01-19 15:50:10" ["post_content"]=> string(9526) "¿Qué tiene a México postrado, entrampado en la violencia y la precariedad? Los mexicanos hemos transitado de un sistema autoritario, patrimonialista (aquel donde el gobierno es dueño del patrimonio y hasta de la vida misma de las personas) y clientelar (empresas, empleos son concesiones del gobernante) a otro con el que se pretendía que el viejo régimen fuera sustituido por uno de derechos políticos (elecciones libres donde el voto cuenta), económicos (la competencia, la transparencia y el mérito determinan el futuro de las empresas) y sociales (construcción de una red universal de salud, educación, seguro de desempleo e invalidez y vejez) para cada persona. Todo se quedó en proyecto. Persisten los vicios de beneficiar a familiares y amigos con el gasto y los contratos públicos. El avance mayor fue la liberación política que permitió cambiar pacíficamente a las élites gobernantes. En salud apenas se dio un paso nimio con el seguro popular. Y paro de contar. La transición fue fallida. La apuesta de cambio se limitó al acuerdo comercial de México con Estados Unidos y Canadá. Se creyó que a la larga sería suficiente para lograr un Estado de leyes y de derechos sociales. No sucedió en los más de 40 años de liberalización económica: se creyó ciegamente en que el mercado forjaría el Estado de derecho y traería justicia y bienestar. El Estado abdicó a su papel de regulador y forjador de instituciones. En ese periodo si acaso se erigieron pequeñas ínsulas de una economía moderna, vinculadas al comercio con nuestro vecino del norte. Pero los derechos fueron suspendidos. El arribo de nuevas industrias extranjeras apenas se reflejó en el bienestar de sus trabajadores, pero jamás benefició a las poblaciones donde se ubicaron. La destrucción del sistema autoritario y patrimonialista no fue acompañada por el desarrollo de derechos sociales ni servicios públicos. El cambio de un modelo de desarrollo autárquico y autoritario a otro de libre comercio y flujo de capitales fue obligado por la bancarrota del Estado mexicano en los años ochenta. En ese contexto se retiraron subsidios y apoyos al campo y a las empresas. Miles de campesinos y rancheros, así como de empresarios quebraron. Su destino fue la migración, vincularse a las economías informal e ilícita o morir en el desamparo. Se apostó a que la apertura comercial por sí sola resolviera el problema económico, social y político que trajo la insolvencia del gobierno. Apenas se crearon algunos organismos autónomos, algunos inútiles y cooptados por intereses económicos. Se invirtió poco y mal en construir un sistema judicial y una policía competente. Al mismo tiempo que se desmanteló el añejo aparato policial y de justicia, el narcotráfico dio un salto gigantesco gracias a que México se convirtió en puente del tráfico de cocaína y de precursores químicos para producir drogas más letales. Fue una combinación catastrófica para la seguridad y la paz. Entonces ¿dónde estamos? Ámbito económico: una parte del país se vincula con el sector exportador, el moderno de la economía. La otra mitad está en la informalidad, ligada a economías ilícitas: narcotráfico, extorsión, secuestro, cobro de piso, asesinatos… Pero entre un sector y otro hay una relación parasitaria y utilitaria: en el campo y la minería el sector informal suele proveer seguridad e incluso trabajadores al formal. Ámbito de seguridad y justicia: la liberación del sistema político desmanteló el orden autoritario, lo cual desarticuló al sistema policiaco que tenía un pie en la legalidad -pues dependía de un mando policial jerárquico- y otro pie en la ilegalidad: robaba, extorsionaba y se quedaba con los decomisos de drogas y botines de ladrones. Este doble papel permitía regular y mediar con los criminales. Su disgregación favoreció que las policías se vincularan al crimen organizado. Y lo peor, no se creó un sistema de justicia y policiaco que lo sustituyera. Resultado: crimen y violencia. Fue así como la única opción fue la militarización. Ámbito de la informalidad y el narcotráfico: el desmantelamiento de las policías ocurrió en el momento que los cárteles mexicanos de la droga se internacionalizaron por efecto del comercio de cocaína y de las drogas sintéticas. Los bolsillos de los narcotraficantes se llenaron a tope. Su abundancia de dólares permitió enrolar a los policías que fueron defenestrados e incluso reclutar a militares (origen de los Z). Al mismo tiempo, los cárteles extendieron su dominio hacia el campo y la minería, el comercio, la construcción y otros sectores económicos, que fueron abandonados a su suerte para enfrentar la apertura comercial sin apoyo ni servicios públicos. Así, compraron ranchos, respaldaron a la economía campesina y enrolaron a desempleados. De este modo los cárteles pasaron de narcotraficantes a controlar regiones enteras, tanto por la vía de sus actividades económicas como por su incursión en la política mediante el financiamiento a candidatos y sus campañas. A partir de entonces, mantienen un pie en la economía y la política formal. Ámbito del Estado y del gobierno: los gobiernos que han estado a cargo de la cosa pública han dado palos de ciego y renunciado a las obligaciones básicas del Estado moderno: la seguridad pública y la provisión de bienes y servicios públicos universales, tales como salud, educación, seguro de desempleo. Al tiempo, la nueva política migratoria de Estados Unidos ha limitado la salida a la crisis de desempleo y desamparo en el que se encuentran millones de mexicanos. La combinación de ambos factores más el florecimiento de las economías ilícitas ha fortalecido enormemente a los grupos criminales. El resultado es que los mexicanos vivimos en el reino de la contingencia. La suerte nos salva de morir en un enfrentamiento o un asalto. La misma suerte nos favorece si logramos un empleo formal o nos da la espalda si no logramos emprender, pues para ello se requieren conexiones y dinero. Ante la dislocación del Estado, la narrativa ha permitido ocultar sus carencias y mantener el control político. El relato político sirve para que la gente soporte los desastres cotidianos. Los cambios, escribe Claudio Lomnitz en El tejido social rasgado, “requieren una narrativa que les otorgue una finalidad y que marque una dirección: la transición democrática y la modernización en un caso [fue el relato que dio cobijo a la fase neoliberal, que causó gran destrucción; este ciclo terminó con el inicio de la guerra a las drogas], y la “Cuarta Transformación” -con su obsesión con “la recuperación de la soberanía”-, en el otro”. Además, añade el antropólogo, la narrativa teleológica “sirve también para minimizar [el horror y el dolor de la vida diaria], los cuales parecen poca cosa frente a la grandiosidad de una serie de metas que se vislumbran en el horizonte”. El uso de la historia cumple un papel vital en el relato. Como nada o muy poco se hace para enfrentar tan terribles males del presente, la acción pública se limita a ritos y conjuras del pasado. Es así como se celebra solemnemente, dice Lomnitz, la matanza del 2 de octubre de 1968, “que dejó menos muertos que hoy hay en México casi cualquier semana del año”. Asimismo, agrega, se firmó con “bombo y platillo la creación de la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las violaciones graves a los derechos humanos cometidos de 1965 a 1990”. Remata su reflexión así: “La teleología hoy en México tiene mucho de siniestro y mucho de mala fe. Los entusiastas del gobierno se llenan la boca con la Historia, con hache mayúscula, para minimizar los efectos desastrosos de sus políticas y presentarlos como un mal menor o como un efecto retardado del sistema anterior”. Así se dulcifica el desastre. Cuando los males sociales y la ineficiencia e indiferencia del Estado se minimizan y consideran como contingencia o mala suerte, se responsabiliza a la persona de los problemas sociales, que trascienden al individuo. De esta manera se genera impotencia y condena a la inmovilidad: ¿qué se puede hacer contra la mala suerte? ¿Qué se puede hacer cuando llueve o soplan los vientos fríos del norte? Así, el Estado abdica a enfrentar los cambios sistémicos que provocan sus decisiones y afectan el funcionamiento de la sociedad. Lomnitz apunta: “Nuestros gobiernos han estado implementando cambios importantes en el funcionamiento mismo del Estado sin tener en sus manos los hilos para impedir que hubiera resultados catastróficos y sin que hubiera siempre instrumentos para mitigar esos resultados catastróficos. La teleología sirve para distraernos de eso”. ¿Despertaremos algún día?" ["post_title"]=> string(40) "El relato minimiza el desastre cotidiano" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(40) "el-relato-minimiza-el-desastre-cotidiano" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2023-01-19 10:50:10" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2023-01-19 15:50:10" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=87924" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18807 (24) { ["ID"]=> int(87837) ["post_author"]=> string(2) "94" ["post_date"]=> string(19) "2023-01-17 13:26:28" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2023-01-17 18:26:28" ["post_content"]=> string(4460) "Recientemente un  accidente ocurrió el sábado 7 de enero en la Línea 3 debido a un choque de los trenes 24 y 23  entre las estaciones Potrero y la Raza, con un saldo fatal de una persona fallecida y 106 heridos. La Línea 3 traslada habitualmente un promedio de 500 000 pasajeros al día y corre de CU a Indios Verdes con 21 estaciones. El 8 de enero, el director de SCT, Guillermo Calderón Aguilera, informó que el tramo de Indios Verdes a la Raza permanecerá cerrado hasta que se concluyan los trabajos de reparación en el área del siniestro. Así, el lunes 9 de enero el servicio se ofrecería de Tlatelolco a Universidad en ambas direcciones. Esta medida  saturó las líneas 1 y 3 del Metrobús y el servicio RTP de Indios Verdes a Tlatelolco en ambas direcciones. Entró el apoyo del trolebús en las estaciones Dr. Pascual, la Raza, Central de Autobuses del Norte e Indios Verdes. Se extendió el servicio del Mexibus del Estado de México desde Tecámac-Indios Verdes haciéndolo funcionar hasta Buenavista.  Crónica de una desgracia anunciada, apenas el 19 de diciembre pasado la jefa de gobierno había recordado que por su antigüedad la Línea 3 debía ser sujeta de una urgente modernización y advirtió que las obras no se realizarán durante la presente administración.  La Línea 3 empieza a operar a partir del martes 10 entre las estaciones Universidad e Indios Verdes con andenes repletos, con retrasos de más de 10 minutos entre trenes, provocados por la decisión de reducir las velocidades a no más de 35 km/hora para observar la operación y el resultado de las pruebas posteriores al accidente realizadas en las vías, sistemas de comunicación y pilotaje. El miércoles 11 hubo que desalojar uno de los trenes en la estación la Raza por un incendio sin consecuencias fatales en uno de los vehículos. Eventos como este, prolongan notablemente los tiempos de recorrido en perjuicio de los usuarios para llegar a la escuela, el trabajo o la atención de situaciones de salud. Así retrasos de 10 a 15 minutos en cada estación, general de dos a tres horas en el tiempo de recorrido de la línea, lo que obliga a los usuarios a salir de los trenes en los intervalos con las consecuentes aglomeraciones en las estaciones, riesgos en la salud, aire envanecido y en muchos casos la necesidad de salir de la estación a buscar medios alternativos para desplazarse. Jueves 12 de enero, en las líneas 3 se reportaron a las 8:30 a.m. retrasos y suspensiones parciales de servicio con retrasos entre cada tren de 10 a 15 minutos que acumulados son de más de 1 hr 45 min en todo el tramo. En la línea 9, en dirección a Tacubaya un tren se quedó detenido en la estación Pantitlán… El mismo jueves, la Jefa de Gobierno anuncia que la Guardia Nacional con alrededor de 6000 elementos apoyará las labores de “seguridad” en todas las líneas. Concluyo La línea tres, lleva operando en distintos tramos desde 1970 y 1983 es decir 52 años y 40 el tramo más reciente. La   necesidad de una reconstrucción y dotación de nuevos trenes y sistemas es más que evidente. La Jefa de Gobierno reconoce que por su antigüedad en todos los ámbitos de esa línea es urgente (pero no se hará en esta administración aunque resten 2 años). Es inaceptable pues que siga operando así, a pesar de los enormes riesgos que entraña. Las fallas no solo generan nuevos accidentes, también generan retrasos a la población usuaria ante la imposibilidad de desplazarse en tiempo a realizar sus actividades. ¿Incorporar a la Guardia Nacional para garantizar la seguridad es pensando en que su presencia garantizara que la operación técnica será ahora sí segura?" ["post_title"]=> string(73) "El Sistema de Transporte Colectivo Metro de la CDMX sigue dando problemas" ["post_excerpt"]=> string(99) "La  necesidad de una reconstrucción y dotación de nuevos trenes y sistemas es más que evidente." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(73) "el-sistema-de-transporte-colectivo-metro-de-la-cdmx-sigue-dando-problemas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2023-01-19 01:34:37" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2023-01-19 06:34:37" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=87837" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(44) ["max_num_pages"]=> float(22) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "d49d2a6829d14712b91ebce8b3af4634" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["allow_query_attachment_by_filename":protected]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
Sistema de Transporte Colectivo Metro de la CDMX

El Sistema de Transporte Colectivo Metro de la CDMX sigue dando problemas

La  necesidad de una reconstrucción y dotación de nuevos trenes y sistemas es más que evidente.

enero 17, 2023
desastre cotidiano

El relato minimiza el desastre cotidiano

¿Qué tiene a México postrado, entrampado en la violencia y la precariedad? Los mexicanos hemos transitado de un sistema autoritario, patrimonialista (aquel...

enero 19, 2023




Más de categoría
amlo detras de su estrado

El instigador

Hay muchísimas formas de dar órdenes, especialmente cuando se ejerce la presidencia de un país. Basta un gesto, un...

enero 27, 2023
Quien ejerce la posverdad no asume estar mintiendo. Se basa en una premisa simple: la verdad no existe, sólo existen las interpretaciones. Asumiendo como dogma esta declaración, no tiene más que conducir su relato hasta los límites donde las fronteras entre los hechos, las percepciones y lo que le gustaría que hubiese ocurrido se diluyen. En enero de 2017, tras la ceremonia de investidura de Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos, el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, declaró que dicha ceremonia había sido “la más atendida de la historia”, citando números desfasados y negando la enorme cantidad de material fotográfico, videos y datos procedentes de prensa, instituciones y hasta del propio transporte público que mostraban una realidad muy distinta. Más tarde, cuando en entrevista televisiva, le preguntaron a la Consejera de Presidencia, Kellyanne Conway, acerca de dichas declaraciones, respondió, esbozando una enigmática sonrisa, que los datos inventados por Spicer no eran falsos sino “hechos alternativos”, a lo que el presentador de NBC News, Chuck Todd, le respondió: "Los hechos alternativos no son hechos. Son falsedades". Y dicho periodista hizo énfasis en otra cosa más: si en su primera presentación ante la prensa, y acerca de un hecho en última instancia tan intrascendente, el nuevo gobierno era capaz de mentir de un modo tan flagrante y cínico, qué podría esperarles en el futuro. El equipo del expresidente Trump no reconocía estar mintiendo. Paras ellos la nueva versión de la verdad, construida a partir de sus propias percepciones, era tan válida como los conteos objetivos y las referencias históricas de las toma de posesión anteriores. La verdad era producto de la percepción y su validez se asentaba en el hecho simple de considerarla como tal. El Oxford English Dictionary asegura que la posverdad “denota circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos en la opinión pública que aquellos que apelan al emoción y a las creencias personales”. Quien ejerce la posverdad no asume estar mintiendo. De hecho se basa en una premisa muy simple, sostenida en la visión posmoderna que afirma que la verdad no existe, sólo versiones o interpretaciones de la realidad. Tras asumir como dogma esta declaración, no tiene más que conducir su relato hasta los límites donde las fronteras entre los hechos, las percepciones y lo que le gustaría que hubiese ocurrido se diluyen, y es ese territorio ambiguo el individuo se siente con la capacidad de construir una versión de los acontecimientos que reflejen aquello que desea expresar. La verdad ya no es sólo relativa a una perspectiva o un contexto, ya no es que se vea influida por la interioridad, los miedos, las creencias o los deseos de un individuo, sino que simple y llanamente es producto de la voluntad de quien la crea. La Posverdad se ajusta a las conveniencias de quien pretende imponerla y es inmune a cualquier evidencia empírica u objetiva si ésta contradice los prejuicios, ideología, visión del mundo o, incluso, apetencias u odios coyunturales de quien la defiende. Equivale a aceptar que vivimos en un mundo donde los hechos dejan de ser objetivos y se convierten en optativos, donde lo concreto se ajusta a la interpretación personal del momento y, aunque en principio parece cómodo y satisfactorio, a la larga nos obliga a vivir en un mundo incierto donde no hay referentes comunes a los cuales asirse. Antecedentes de la posverdad Desde el siglo XVIII, o incluso antes, comenzó a intuirse que el contenido de la psique ejerce una influencia importante sobre la percepción, la cognición y el comportamiento humano. La forma en que entendemos lo que nos rodea se vuelve determinante para manifestar una conducta, con lo cual comenzó a entrar en crisis la idea de que la realidad es sólo aquello que ocupa un lugar en el espacio-tiempo para comenzar a darle una cierta importancia a lo que sucede en la subjetividad. Freud lleva todo esto un paso más allá y diseña sus potentes teorías acerca del inconsciente y de ahí podríamos hacer un seguimiento de todo el desarrollo de la psicología del siglo XX. Sin embargo, quizá el más claro antecedente, tanto del posmodernismo como de su manifestación patológica que conocemos como posverdad, lo tengamos en el filósofo alemán Friedrich Nietzsche, quien en el siglo XIX aseguró que “no hay hechos, sino sólo interpretaciones”. La verdad dejó de ser algo objetivamente válido para todos y pasó, tras el abuso perverso de quien la lleva hasta la posverdad, a convertirse en una propiedad particular, donde la verdad es lo que yo interpreto como ocurrido sin importar datos, testimonios o referencias que lo desmientan. Quienes en su momento defendieron el Brexit no basaron su postura en los hechos, sino en la creencia inducida por quienes defendían esa narrativa, de que Inglaterra estaría mejor fuera de la Unión, aunque no hubiese ningún dato objetivo que lo probara esa hipótesis. Ken Wilber asegura que la generación Boomer, la inmediata posterior a la Segunda Guerra Mundial y primera posmoderna, educó a sus hijos, no tanto enfocados en defender la verdad, pues sabían que ésta era una construcción, sino centrados en enseñar y promover la autoestima. Sentirme validado es mucho más importante que prestar atención a los hechos. La autoestima enfocada así, asegura Wilber, no hace sino fomentar el narcisismo. Si bien puede considerársele a Donald Trump como el rey de la posverdad, lo cierto es que se trata de una práctica mucho más extendida y popular de que se supone. Este narcisismo del que habla Wilber se manifiesta de muchas formas. Quizá la más inocua sea la representada por la “cultura selfie”, donde la realidad directamente se retoca sin pudor para que la imagen personal se adapte, no a lo que veo, no a lo que es, sino a lo quisiera ver y es esa imagen “renovada” la que se muestra como verdadera. Las redes sociales se convierten entonces en cajas de resonancia para trasmitir posverdades complacientes y reconfortantes. Pero es cada vez más habitual, y mucho más dañino para la construcción de un mundo en común, participar en discusiones que terminan con frases como esta: “yo tengo mi verdad y tú tienes la tuya”. Ante esta forma de entender la realidad no sólo no consideramos necesario esforzarnos por encontrar puntos en común y buscar un acuerdo, ni siquiera nos interesa lo que el otro pretende decirnos con “su verdad” ni que parte de esa versión podría servirnos para ampliar o complementar la nuestra. Estamos tan identificados con nuestras creencias y es tan frecuente encontrar voces que confirman nuestra visión, que resulta muy difícil cuestionarlas. Como asegura Rutger Bregman en Utopía para realistas, se requiere ser tremendamente valiente para cambiar de opinión porque muchas veces implica rectificar nuestra comprensión de las cosas: “Cuando la realidad choca con nuestras convicciones más profundas, preferimos recalibrar la realidad que corregir nuestra visión del mundo. No sólo eso, nos volvemos aún más inflexibles que antes en nuestras creencias” (Bregman, Utopía para realistas, 2017, P. 217-218). Web: www.juancarlosaldir.com Instagram: jcaldir Twitter: @jcaldir Facebook: Juan Carlos Aldir

La posverdad, el extremo de la patología posmoderna

Quien ejerce la posverdad no asume estar mintiendo. Se basa en una premisa simple: la verdad no existe, sólo...

enero 27, 2023

Justicia para María Elena Ríos

María Elena Ríos Ortiz es una saxofonista que sufrió un ataque de ácido que le desfiguró gran parte de...

enero 26, 2023
carga en avion

El problema del manejo de la carga aérea

El AIFA hoy no tiene las instalaciones necesarias para el manejo de carga aérea. Tienen un área para ello...

enero 25, 2023