El Auge
Evito = Evo Morales, gobernó desde 2006 a 2019 basado en la movilización étnica de los indígenas; quienes alcanzaron algunas posiciones cercanas al vértice del poder, tal como nunca lo hicieron durante más de 500 años de discriminación. El mismo Morales, logró capitalizar su imagen como presidente y caudillo a la vez , a fin de capturar las emociones y los sentimientos de su base ciudadana fundamentalmente indígena y cocalera.
Su administración de gobierno disminuyó la pobreza que en 2021 registró 36.4% de la población con relación al 59.9% del 2006. Subvencionó a las personas de la tercera edad y a los niños escolarizados; construyó escuelas, hospitales y campos deportivos; en varias regiones del país asfaltó las carreteras, instaló drenajes y financió la compra de tractores.
Morales supo conquistar el afecto de los electores como representante de una renovación de la élite gobernante que, en vez de excluir a sus propios apoyadores, tal como hacen las aristocracias rentistas más autoritarias, cooptó a dirigentes indígenas y campesinos. Al carisma y al instinto político de Morales se sumaron los buenos resultados económicos que multiplicaron por tres al PIB. El usufructo de la renta minera capturada mediante la nacionalización de 2006 ganó rentabilidad por medio de la mejoría de los términos del intercambio con respecto a las materias primas como el petróleo, el gas y el estaño; pero no por obra de las ganancias de productividad.
Bajó la inflación desde 4.06% en 2015 hasta 0.74 en 2021, cerró 2022 con 1.75 y 2023 con 3.98%. En 2017, el PIB creció 4.3% como encarnación de uno de los más altos de América Latina, aunque su nivel siguió siendo muy bajo porque ocupo la posición 125 en una lista de 196 países y otros tantos PIB para el año 2006. Si comparamos el PIB per cápita de las economías más competitivas del planeta, el cual redondea los 40,000 dólares anuales, con el mismo indicador durante el auge del populismo boliviano cercano a los 3,000, podemos dimensionar el rezago competitivo de Bolivia, aun en una época de notoria redistribución del ingreso nacional y de propagación de expectativas positivas con respecto al futuro.
Las estadísticas del auge fueron elocuentes: entre 2006 y 2014 el PIB se multiplicó por 4; la pobreza pasó de 60% a 37%, y la indigencia de 38 a 13%. Las reservas en divisas se multiplicaron por 5. La prosperidad populista permitió financiar una política social generosa propia de los gobernantes que otorgan “pan para hoy, pero hambre para mañana”.
¿Por qué pan para hoy, pero hambre para mañana? Porque la política social financiada con la bonanza financiera de la mejoría en los términos del intercambio no se empleó para institucionalizar un crecimiento sustentable y duradero, sino para capturar la adhesión de los beneficiarios de esa política social indemnizatoria.
El Ocaso
El ocaso del populismo boliviano se debió al reciclaje del modelo primario exportador y la economía rentista, pero sin diversificar ni profundizar el mercado interno propios de una economía de producción competitiva.
Ocaso porque: (a) las expectativas positivas del futuro fueron deviniendo negativas en la medida que el funcionamiento de la economía mostró fallos estructurales muy gravosos; (b) Bolivia se convirtió en una economía bolivariana miembro del ALBA; (c) las reservas de divisas de fines de 2019 regresaron al nivel de 2007 dentro de un proceso de doble sentido: si por una parte la reserva del Banco Central dibujó una curva decreciente; el déficit fiscal hizo lo propio con otra creciente; (d) el populismo de izquierda boliviano no tuvo los dólares suficientes para pagar el combustible necesariamente importado y escaso; (e) la moneda nacional se devaluó rápidamente en el mercado informal; (f) la inflación interanual alcanzó el 25% del IPC, pero el 30% en alimentos; siempre perversamente financiada con el emisionismo monetario; (g) el gasto público se incrementó 11 veces desde que Morales tomó el poder hasta ahora (h) la inversión pública se redujo un tercio (h) la ilusión de industrializar el litio, devino un resplandeciente espejismo.
La elección del 17 de agosto del presente año fue un interruptor del régimen económico, político y social del populismo boliviano, donde se escenificó el espectáculo electoral del menguado Evo Morales abogando por el voto nulo. Allí y entonces bajó el telón.
Te puede interesar:
La inversión de Grupo Marabis que impulsa el futuro industrial de Guanajuato
La conveniencia de que el sector salud regule la economía
Los daños a la salud derivados de privilegiar la producción económica sin una visión a favor de la vida...
abril 15, 2026
Sheinbaum reescribe la ortodoxia energética de la 4T al amparo de la soberanía
Las mañaneras de la semana pasada dejaron claro que Sheinbaum está virando hacia el modelo que siguen la mayoría...
abril 15, 2026
LA CRISIS SILENCIOSA DE LOS GASOLINEROS
Mientras la atención pública se centra en los precios al consumidor, las políticas fiscales y la competencia entre marcas,...
abril 14, 2026
De Frente Y Claro | LITIOMX, OTRO FRACASO MÁS DE LÓPEZ
De las ocurrencias y caprichos que tuvo López en su administración, siguen saliendo a la luz una larga lista...
abril 2, 2026