Ted Lasso, la serie televisiva que el mundo necesitaba

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17 de agosto, 2021

Actualmente vivimos en tiempos extraordinarios para los que pocos de nosotros estábamos preparados. La información negativa que nos llega de todos lados y la cual nos puede ahogar, especialmente si hemos pasado en casa por la situación de la pandemia. Por ello es un alivio encontrar un oasis, aunque sea en forma de serie televisiva, en medio de todo el caos en el que vivimos. 

En estos momentos, la segunda temporada de la serie “Ted Lasso” que vio la luz del día en 2020, está siendo transmitida por Apple TV+. Entre las propuestas actuales de los servicios de streaming, debo reconocer que esta serie, protagonizada por Jason Sudeikis, me llamó la atención por las virtudes del personaje titular, las cuales lo hacen único en un mercado rebosante de contenido. 

Sé un pez dorado

La serie nos relata la travesía del entrenador estadounidense de fútbol americano Ted Lasso, quien es contratado por Rebeca Welton (interpretada por Hannah Waddingham), la dueña del equipo de fútbol soccer AFC Richmond de la Liga Premier de Inglaterra. En un principio, Rebeca contrata a Lasso como parte de un plan para llevar a la ruina al equipo, que era propiedad de su exmarido. Sin embargo, en el desarrollo de la serie, la personalidad optimista y un tanto naive de Lasso se gana el corazón de la dueña del equipo. 

Pero ¿cómo Ted Lasso pasa de ser el personaje más odiado del equipo y de la prensa, quien lo considera un inútil para dirigir a un equipo de soccer, a ser el eje del equipo? Muy fácil: con una empatía por los jugadores y un optimismo férreo ante las adversidades por las que atraviesa el equipo. Esta actitud hace que los fanáticos del club de fútbol lo vean como un idiota, cuyo único resultado será hundir al equipo.  

Y es que, a pesar de no conocer el mundo del soccer, Lasso acepta el encargo con sus limitadas habilidades. Así, el nuevo entrenador del AFC Richmond tendrá que tratar con las diferentes personalidades dentro del equipo: los novatos entusiastas, las estrellas venidas a menos y a punto del retiro, así como a las estrellas ascendientes. Tal es el empeño que pone en su trabajo, que algunos de sus jugadores comienzan a creer en sí mismos. 

En un momento de la serie, cuando un jugador comete un error, Lasso le da este consejo: “¿Sabes cuál es el animal más feliz sobre la faz de la Tierra? El pez dorado. ¿Sabes por qué? Porque tiene una memoria de diez segundos. Sé un pez dorado, Sam”.

Lo realmente interesante del personaje encarnado por Jason Sudeikis es que, a pesar de que al primer golpe parece ser algo caricaturesco, en realidad es un personaje muy humano y profundo. Porque es verdad, su optimismo es infeccioso y siempre intenta ver el lado positivo de las cosas; sin embargo, eso no le exime de tener dudas e inseguridades a nivel personal. Esto se ve reflejado en el divorcio por el cual atraviesa  Lasso desde el inicio de la serie. 

Hacer lo correcto

A pesar de que la serie televisiva cae, en ocasiones, en los lugares comunes de las series acerca de fútbol soccer (como la caracterización híper entusiasta por el fútbol del jugador mexicano Dani Rojas), la historia está llena de corazón y nos deja reflexionar un poco acerca del estado actual del mundo y de la sociedad. Así como Lasso es visto como si fuese un verdadero alienígena por tener siempre una cantidad ilimitada de empatía, paciencia, apoyo y fe en sus jugadores, ¿acaso no deberíamos todos intentar ser más cómo él? Ted Lasso es un personaje digno del universo vonnegutiano, si se me permite el término. El entrenador es un personaje lleno de bondad, empatía y optimismo, en un mundo cada vez más cínico, egoísta y obsesionado con el éxito. Una de las frases más emblemáticas de Lasso es «hacer lo correcto nunca es lo incorrecto». Un principio que parece ir en contracorriente con el mundo moderno, en donde el fin siempre justifica los medios y los principios quedan enterrados y olvidados. 

Por ello, es un alivio que, a lo largo de la serie, Lasso infecte a todos los que rodea con sus virtudes y, al final del día, hace de este mundo un lugar mejor con pequeñas acciones.  Mejor aún es que, al final de la primera temporada, aunque el AFC Richmond desciende de división en la liga, los jugadores y fanáticos encuentran una recompensa mucho mejor: la renovación de la pasión por el fútbol, por la vida, por el trabajo en equipo y por mantenerse unidos a pesar de lo que pase.  

Si aún no ha visto las andanzas de Ted Lasso, es un momento perfecto para hacerlo y tratar de contagiarnos de su actitud. No hay mejor momento para hacerlo que en el que vivimos. Si buscamos a alguien quien crea en nosotros de forma incondicional, Ted Lasso es el indicado. 

Comentarios
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