Qué bonito escribe el señor diputado

Cuando a Charles de Gaulle le preguntaron quién era su escritor favorito, con enorme sorna dijo mon négre (mi negro): el anónimo autor que escribía los textos y discursos que luego el general firmaba; una broma tal...

4 de mayo, 2021

Cuando a Charles de Gaulle le preguntaron quién era su escritor favorito, con enorme sorna dijo mon négre (mi negro): el anónimo autor que escribía los textos y discursos que luego el general firmaba; una broma tal vez, porque se dice que en sus mocedades escribió todo lo publicado en la época por Pétain.

Extraño aunque común oficio, antiguo como la compleja relación entre el poder, la cultura y desde luego, la necesidad. Al escritor fantasma recurrieron algunos como Churchill, Washington o Franklin; se dice, porque el mundo de los fantasmas lo es siempre de sombras y suposiciones. El anónimo amo de la pluma no saldrá nunca de la oscuridad, no por su propio pie, a menos que una fuerza muy poderosa lo empuje.

En 2004 Jennie Endal rompió ese pacto de silencio. Publicó Escritora en la sombra, peculiar libro de memorias que se lee como una buena y sencilla novela, donde reveló cómo durante 20 años escribió novelas, reportajes, entrevistas y hasta cartas de amor, bajo la firma de Naim Attallah, quien entonces fuera un próspero editor y autor de buena fortuna. Presionada por una relación profesional sofocante, bajo el peso de un éxito del que no le correspondía ningún laurel, se reveló con el único elemento que tenía –literalmente– a la mano: la pluma.
Attallah respondió tres años después con un amargo libro de memorias, todavía no traducido al español, Fulfilment and Betrayal, pero el enorme daño a su prestigio y aún a su patrimonio, ya estaba hecho; hoy corren tiempos distintos, del deschongue cultural digamos y si lo que alguno quiere es producto, también se puede, cómo no. Paris Hilton “escribió” su autobiografía, faltaba más y digo, cómo no se va a revolucionar el mercado del negro literario si un “influencer” de 20 años quiere escribir su interesantísima y sagaz autobiografía, o las existencialísimas reflexiones del “YouTuber” que se ha jubilado a los cuarenta. No solo eso, la necesidad de dejar huella en un mundo y un tiempo en el que la fama es más rápida y más efímera requiere del talento para labrar un mausoleo a prueba de olvido o al menos que eso prometa, Rick Mayston, el director de Getty Images, afirma con razón que un buen escritor fantasma es casi un psiquiatra que puede hacer que su cliente recuerde aún lo que no ha sucedido y es que en el otro extremo del trato, o de la balanza, si se quiere, está el comprador que luego de una somera lectura y la corrección de una coma sentirá que el trabajo lo ha escrito él mismo y unos años después, en la charla memorable de una sobremesa augusta recordará la tarde lejana en que … bueno, se acordará cuando escribió las célebres líneas homenajeadas por sus contertulios.

Pero el drama, o el problema se inscribe en otras trincheras, en el debate sobre Shakespeare y Marlowe, los sesenta y tres negros –una tribu caníbal entera– que sirvieron a Dumas; o de manera dramática, en el servidor del Señor Diputado, de su Excelencia el Empresario, así con mayúsculas reverenciales que también le viene el tiempo de dejar su legado y hacernos enjugar nuestras impías lágrimas de derrotados perpetuos mientras leemos, conste que por nuestra propia voluntad, la epopeya del “yernísimo”, nacido en pañal de seda y sonajero de plata que nos dice cómo salir de la miseria y empoderarse hasta el infinito previo matrimonio que en lugar de salir en sociales cotiza en bolsa.

Independientemente de los juicios morales, siempre a destiempo y siempre parciales. Esta penosa situación nos lleva a preguntarnos ¿quién es el escritor: el que en efecto escribe o el que publica? ¿Cuál es la ecuación válida, la del talento y el trabajo o la del nombre y la fama? y en tal sentido ¿a quién corresponde la gloria?
Nadie crea para otro solo por gusto. En la práctica del oficio de servir al ego de los demás siempre hay una amarga sombra, pero también una enorme esperanza: la del que confía en que algún día le llegará su turno de ser tocado por la diosa fortuna y desde luego, también un gigantesco y solitario placer: el de crear y ver plasmado aquello que, de otra manera, tal vez nunca habría pasado por las imprentas.

En todo el mundo publican dos tipos de autores: los que sirven a los libros y los que se sirven de ellos. Para los primeros escribir es un duelo a muerte entre la vocación y la necesidad. Para los segundos, un traje a la medida y un catalizador de carreras mejor remuneradas. La necesidad y la vocación por un lado, y la perversidad del juego entre el poder y el nombre por el otro, no siempre es revelada pero siempre resuelta patética en ambos extremos.
Algún día escribiré una ficción que me traigo entre manos desde hace mucho: la historia de la rebelión de los negros, de los fantasmas literarios que una vez decididos a liberarse, pusieran en la pluma y en la voz de sus amos, los más soberbios disparates, las historias más inverosímiles y las promesas más absurdas; que dieran a conocer así, no solo una ridícula realidad de emperador desnudo, sino crearán tal caos que ni el talento de sus maquinadores fuera capaz de detener.

Cuando uno encuentra historias como la de Erdal y Attallah, sucede lo mismo que cuando a uno lo asaltan en la calle, después de eso pasa mucho tiempo antes de que uno deje de ver en todos los rostros una cara de malo.

@cesarbc70

Comentarios


object(WP_Query)#18547 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64868) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(64868) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18545 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18555 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18556 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "26-04-2022" ["before"]=> string(10) "24-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(467) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-26 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-24 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (64868) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18542 (24) { ["ID"]=> int(78346) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content"]=> string(4489) "Querida Tora: El otro día llegó una compañía de gitanos a la calle donde está la vecindad. Se pusieron a tocar y a cantar, y una muchachita bailó unas piezas muy bonitas. Y digo ésto no sólo porque a mi me gustaran, pues todos los que los estaban viendo aplaudieron mucho. Los vecinos no tardaron en pedirles que entraran a la vecindad y que trabajaran en el patio, para que pudieron verlos los que están impedidos (por ejemplo, la señora del 27 que no puede caminar, el señor que está todo el día en la cama por no sé qué enfermedad y la gorda del 18, que ya no pasa por la puerta). Los gitanos obedecieron, y se armó la función en el patio. No sé cuántas cosas tocaron y bailaron; y hasta representaron pequeñas comedias muy graciosas y bastante picantes algunas de ellas. Hasta el portero salió a velos, y se reía más que nadie. Total, que estuvieron ahí hasta que empezó a anochecer. Entonces sacaron sus sombreros y se pusieron a pedir la cooperación de los espectadores. Casi todo el mundo les dio, pues los habían entretenido todo el día, pero ¿qué crees? Cuando terminaron de recoger el dinero y se despidieron, el portero se acercó a ellos y les dijo que tenían que pagar su impuesto. Así dijo, textualmente: su impuesto. Los gitanos protestaron Los vecinos también. Y yo, por supuesto. Los gitanos habían trabajado todo el día, y el portero no había hecho nada. Luego les dijo que estaban ocupando el edificio de la vecindad, que era de los vecinos, para ganar dinero, y que era justo que pagaran por ello; entonces, los vecinos le dijeron que ellos no querían nada, que no tenía que cobrarles si ellos no querían. La gitanilla, que es chiquita pero muy brava, lo encaró y le dijo que se fuera a robar a Río Frío. El portero mandó cerrar las puertas, y afirmó que no saldrían de ahí hasta que pagaran su impuesto. Los gitanos deliberaron, y la gitanilla fue luego a enfrentar al portero; pero antes de que pudiera decir algo, el portero hizo una seña, y los guaruras sacaron sus pistolas. Los gitanos retrocedieron y se apelotonaron en una esquina del patio. Verdaderamente, tenían miedo: Hablaron entre ellos y parecieron tomar una decisión, pero antes de que pudieran decir nada, se oyó el vozarrón del señor del 37. -Son de chin… Un bofetón del portero le impidió continuar. Además, se le cayeron dos dientes; y la inflamación le impedía decir palabra alguna. El portero hizo una seña, y los muchachos amartillaron las armas. El jefe de los gitanos sacó un pañuelo blanco, se adelantó y dijo que estaba bien, que pagarían el impuesto; y preguntó cuánto era. El portero contestó que generalmente pedía el diez por ciento; pero que como ellos se habían mostrado rebeldes y majaderos, les cobraba el quince por ciento. El jefe sacó el dinero, lo contaron y luego, moneda a moneda le dio al portero lo que exigía. Los guaruras bajaron las armas y abrieron las puertas, y los gitanos fueron saliendo, con malas caras y maldiciendo por lo bajo al portero y a toda su familia. Y la gitanilla, que era la última, se paró en la puerta y dijo al portero, con voz alta y clara: -Ojalá te tragues un paraguas, y te lo tengan que sacar abierto. Y se fue rápidamente. El portero puso blanco y no podía hablar; pero se aguantó y se metió a la portería; se escondió debajo de la cama y dijo que si dejaban entrar a alguien que trajera un paraguas, se lo haría comer a él y al responsable. Y cuando llegó la Flor, diciendo que iba a trabajar en una carpa de los alrededores cantando ”El Dúo de los Paraguas”, la insultó y le dijo que no quería verla hasta que hubiera olvidado esa canción. Para que veas que los más “echados pa´lante” también son supersticiosos y cobardes; y que de poco vale gritar cuando los otros son mas inteligentes que ellos. Te quiere Cocatú " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 265" ["post_excerpt"]=> string(190) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ahí ve. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-265" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78346" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18469 (24) { ["ID"]=> int(78273) ["post_author"]=> string(2) "42" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-27 11:23:18" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-27 16:23:18" ["post_content"]=> string(3007) "Un golpe que cimbró su existencia misma, seco, inesperado y brusco, lo tiró en el caliente pavimento de aquel día alrededor de las tres y media de la tarde. Escuchó risas mientras no podía incorporarse, hasta que una de las cajeras de la farmacia donde trabajaba como botarga le tendió la mano. No tuvo mayores lesiones que no fueran un par de magulladuras y la pasajera confusión por el impacto. Un grupo de chavos de la prepa cercana fueron quienes le produjeron semejante golpe. Él lo intuyó porque los veía a diario a esa misma hora pasar por docenas, con sus despreocupadas risas y su desgarbado aspecto uniformado, que desbordaba siempre optimismo jovial ante la vida y sus, cada vez más, cotidianas atrocidades.  Pero en su mente sólo él concebía una realidad, la suya, la que acaso es la auténticamente válida para todos. Segundos antes había pateado una lata de refresco vacía que pasó entre dos postes frente al establecimiento farmacéutico, pegadita al derecho para ser exactos, apenas elevadita del piso, y lo más importante, imaginó que el tiro era inalcanzable para cualquier portero. Ese gol hacía que su equipo ganara la final del campeonato de la Liga mexicana; los compañeros, mucho antes que estudiantes inconscientes y crueles, no fueron sino sus compañeros celebrando el gol y el inminente título, al restar sólo simbólicos segundos en el tiempo añadido de la segunda mitad del segundo tiempo extra. Su corazón y ánimo, lejos de estar deprimidos por la felonía preparatoriana, no eran sino exultantes, eufóricos, lo que no extrañó tanto a sus compañeros, Armando siempre estaba de buen talante.  A las dos horas, yendo ya de camino de regreso a su casa, Armando divisó en un basurero improvisado de una esquina lo que era un ventilador viejo. Lo tomó con ambas manos y lo llevó alzado en sus brazos a manera del codiciado trofeo, hasta que, tres cuadras más tarde, llegó a su casa. Ahí el saludo a su madre y hermanos fue el cotidiano: amable y cariñoso. Ante la pregunta acostumbrada de "¿cómo te fue?", respondió que “muy bien”, que incluso quizás había sido uno de los mejores días, sino es que el mejor, de los casi cuatro años que llevaba laborando en la farmacia.  A los dos días, llegó una llamada de su tío, invitándolo a ocupar una vacante en las oficinas administrativas del Club de primera división de su Ciudad, un empleo de oficina, con aire acondicionado y con un sueldo que cuadruplicaba al de botarga más prestaciones que superaban lo generoso. De inmediato lo aceptó, y a los cinco días su vida había cambiado radicalmente para bien. Nada mal su última semana: campeón del fútbol mexicano, con un gol suyo y además un fichaje con un sueldo soñado; muy probablemente, un puñado de días perfectos en su tan feliz, joven y plena vida." ["post_title"]=> string(17) "Un día de gloria" ["post_excerpt"]=> string(46) "A veces la vida recompensa a los soñadores. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(16) "un-dia-de-gloria" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-27 11:23:18" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-27 16:23:18" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78273" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18542 (24) { ["ID"]=> int(78346) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content"]=> string(4489) "Querida Tora: El otro día llegó una compañía de gitanos a la calle donde está la vecindad. Se pusieron a tocar y a cantar, y una muchachita bailó unas piezas muy bonitas. Y digo ésto no sólo porque a mi me gustaran, pues todos los que los estaban viendo aplaudieron mucho. Los vecinos no tardaron en pedirles que entraran a la vecindad y que trabajaran en el patio, para que pudieron verlos los que están impedidos (por ejemplo, la señora del 27 que no puede caminar, el señor que está todo el día en la cama por no sé qué enfermedad y la gorda del 18, que ya no pasa por la puerta). Los gitanos obedecieron, y se armó la función en el patio. No sé cuántas cosas tocaron y bailaron; y hasta representaron pequeñas comedias muy graciosas y bastante picantes algunas de ellas. Hasta el portero salió a velos, y se reía más que nadie. Total, que estuvieron ahí hasta que empezó a anochecer. Entonces sacaron sus sombreros y se pusieron a pedir la cooperación de los espectadores. Casi todo el mundo les dio, pues los habían entretenido todo el día, pero ¿qué crees? Cuando terminaron de recoger el dinero y se despidieron, el portero se acercó a ellos y les dijo que tenían que pagar su impuesto. Así dijo, textualmente: su impuesto. Los gitanos protestaron Los vecinos también. Y yo, por supuesto. Los gitanos habían trabajado todo el día, y el portero no había hecho nada. Luego les dijo que estaban ocupando el edificio de la vecindad, que era de los vecinos, para ganar dinero, y que era justo que pagaran por ello; entonces, los vecinos le dijeron que ellos no querían nada, que no tenía que cobrarles si ellos no querían. La gitanilla, que es chiquita pero muy brava, lo encaró y le dijo que se fuera a robar a Río Frío. El portero mandó cerrar las puertas, y afirmó que no saldrían de ahí hasta que pagaran su impuesto. Los gitanos deliberaron, y la gitanilla fue luego a enfrentar al portero; pero antes de que pudiera decir algo, el portero hizo una seña, y los guaruras sacaron sus pistolas. Los gitanos retrocedieron y se apelotonaron en una esquina del patio. Verdaderamente, tenían miedo: Hablaron entre ellos y parecieron tomar una decisión, pero antes de que pudieran decir nada, se oyó el vozarrón del señor del 37. -Son de chin… Un bofetón del portero le impidió continuar. Además, se le cayeron dos dientes; y la inflamación le impedía decir palabra alguna. El portero hizo una seña, y los muchachos amartillaron las armas. El jefe de los gitanos sacó un pañuelo blanco, se adelantó y dijo que estaba bien, que pagarían el impuesto; y preguntó cuánto era. El portero contestó que generalmente pedía el diez por ciento; pero que como ellos se habían mostrado rebeldes y majaderos, les cobraba el quince por ciento. El jefe sacó el dinero, lo contaron y luego, moneda a moneda le dio al portero lo que exigía. Los guaruras bajaron las armas y abrieron las puertas, y los gitanos fueron saliendo, con malas caras y maldiciendo por lo bajo al portero y a toda su familia. Y la gitanilla, que era la última, se paró en la puerta y dijo al portero, con voz alta y clara: -Ojalá te tragues un paraguas, y te lo tengan que sacar abierto. Y se fue rápidamente. El portero puso blanco y no podía hablar; pero se aguantó y se metió a la portería; se escondió debajo de la cama y dijo que si dejaban entrar a alguien que trajera un paraguas, se lo haría comer a él y al responsable. Y cuando llegó la Flor, diciendo que iba a trabajar en una carpa de los alrededores cantando ”El Dúo de los Paraguas”, la insultó y le dijo que no quería verla hasta que hubiera olvidado esa canción. Para que veas que los más “echados pa´lante” también son supersticiosos y cobardes; y que de poco vale gritar cuando los otros son mas inteligentes que ellos. Te quiere Cocatú " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 265" ["post_excerpt"]=> string(190) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ahí ve. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-265" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78346" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(6) ["max_num_pages"]=> float(3) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "1006a20c103b5ed77b0fb9f09e8ca740" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
CARTAS A TORA

CARTAS A TORA 265

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora,...

abril 29, 2022
Un día de gloria

Un día de gloria

A veces la vida recompensa a los soñadores.

abril 27, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 13, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

mayo 6, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022