No me esperes despierta… 

De pronto, patria, vértigo y angustia, Miedo, distancia, huecos y vacíos, De pronto lágrimas… Todo se disipa al ver brillar el sol de tus volados. Saberte, imaginarte entre mis brazos; Acudir a tu encuentro, acariciarte, oler tus...

17 de junio, 2021

De pronto, patria, vértigo y angustia,

Miedo, distancia, huecos y vacíos,

De pronto lágrimas…

Todo se disipa al ver brillar el sol de tus volados.

Saberte, imaginarte entre mis brazos;

Acudir a tu encuentro, acariciarte, oler tus humedades y tu polvo,




Y tus resequedades,

La injusticia.

De pronto Patria; delirio de tres silabas,

Te vuelves coro abrumador en mi alma

Porque me acompañaste en mi destierro

Cargando tu sabor y mis recuerdos,

Tu música, tus rincones y mis duelos.

has traído conmigo por donde quiera

Mi orgullo de tu piel sobre mis huesos

Tus trompos, tus canicas, tus baleros.

Patria y voz en el eco de mis gritos

Que desafían al mar que nos separa;

Sabes que desde niño te he adorado;

Que te llevo marcada como a fuego

En el cuerpo y el alma.

Cuántas veces arena entre tus dedos,

 He salido de ti con mis hermanos;

Prófugo entre migrantes;

La dolorosa Eucaristía del hambre

Hambre e incertidumbre

Incertidumbre y miedo.

Eres patria, camión por el desierto,

Cargada de pesadillas y de anhelos.

Nunca me fui de ti;

Tus raíces se tejen bajo tierra 

Entre los huesos amados de mis muertos,

Que nutren las manzanas de tus huertos.

Tu nombre en las batallas y en los júbilos

Por los patios vacíos de mi regreso

Y esta vejez que apenas amanece

 Sobre los claroscuros del silencio.

Me imaginaba envuelto con tus besos,

 Mientras corría tu llanto por mis sienes,

 Y yo miraba oscuros los insomnios solo pensando en ti…

Con ansias de abrazar tus litorales y de cruzar el río de tus regresos.

Vuelven a ti mi joven y mi niño

Vuelve a ti mi nostalgia y se derrite

Al calor de volverte a ver de nuevo.

Patria de organilleros y de magos;

 De héroes y de quimeras;

Vuelan mis golondrinas a tus costas;

 A tus senos nevados.

Me imagino volviendo a ti

Por el mismo desierto que he cruzado,

Asido a tus canciones entonadas para que no olvidaras que soy tu hijo; Para que no olvidaras mi esperanza.

Tierra de Guadalupe y de San Judas; 

Tu  imagen no se borra en la distancia

Tu amor no se marchita con los años. 

Te llevo en mi, con orgullo en las heridas/

Que se abrieron al irme y añorarte;

Estas en mis arrugas y en los callos

De estas manos que sueñan con tocarte.

Vértigo de volver

De haberme ido,

Nunca saldrás de mí porque te amo

En tu crisol de lágrimas y abrazos,

Calaveras de azúcar y cohetones

Te recuerdo sonriendo en tus balcones.

En la inmensa distancia de estos años

Han llorado tus nubes a mi lado tu grito pertinaz multiplicado

Caleidoscopio de canciones y relámpagos

Me acercan a tu espera y tu vigilia.

Quería llegar a ti;  no morir lejos.

Volverme polvo sobre del suelo amado de tu norte;

Morir en ti como renace el trigo.

No me esperes despierta patria mía/ permite que te lleve serenata/

Y que vierta en tu suelo todo el llanto que no ha sido llorado.

No me esperes despierta patria mía; deja que te me acerque por la noche,

Y te diga al oído que te amo; y me acueste a tu lado ya sin miedo,

Sabiéndome arropado en tu paisaje.

 

Stahringen Am Bodensee

Baden Wurttemberg, 

Alemania

Verano  2011

     ______________________________________

 

Comentarios
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Al principio parecía que los vecinos se habían olvidado de los “estímulos económicos” con el incendio en la azotea. Pero ese mismo incendio se los recordó, porque resulta que los humos se dispersaron por toda la colonia y  afectaron a muchos habitantes. A unos les dio por lo pacífico, y andaban por la calle medio dormidos, como zombies descoloridos; pero otros se pusieron  agresivos y hasta hubo uno que pintó una raya en el suelo y dijo que al que pasara de esa raya lo iba a rajar en dos o en tres partes o en lo que resultara; y como sacó una navaja como de a metro, todos se lo creímos. Pero eso sólo duró unas horas, y acabó por convertirse en una juerga, porque el pobre intoxicado no acertaba ni a una pared que, según él, lo había desobedecido; y se lo llevaron a la comisaría más pronto que enseguida. Luego, los vecinos fueron  a exigir al portero la entrega de los estímulos. Y ahí fue donde el portero empezó a parir chayotes (perdóname por la expresión, pero no encuentro otra que se ajuste mejor a su situación). Cuando las exigencias arreciaron, les pidió unas horas de plazo para resolver la “logística” del asunto, y se encerró en la portería. Ahí estuvo horas y horas, yendo de un lado para otro y sin saber qué hacer. Hasta pidió que le llevaran un diccionario, a ver si “económico” tenía otro significado que fuera distinto a dar dinero. Con el trabajo que le cuesta leer, y se estuvo buscando y pensando hasta altas horas de la noche. Cuando ya no podía más, llamó a sus guaruras y les dijo que le resolvieran el problema, para el día siguiente; y que si no… Ahí lo dejó, porque así se oye más amenazador. Al otro día le tuvieron que echar una cubeta de agua para que despertara, porque como se había desvelado “trabajando”, no había manera de que se levantara. Pero ya estaba un grupo de vecinos en la puerta, exigiendo la solución del asunto. El guarura que sí acabó la secundaria estuvo un rato hablando con él, hasta que las facciones se le iluminaron con algo parecido a una sonrisa de triunfo. Y entonces sí salió a dar la cara. Entonces se echó una parrafada muy larga, adornando lo que su guarura le había dicho que, en resumen, era lo siguiente: la palabra económico no significa solamente “dar dinero” sino que también es adjetivo gentilicio (eso fue lo que dijo, porque no pudo recordar lo que el muchacho le dijera; pero a los vecinos les daba lo mismo una palabra que otra) que significa que el sustantivo, en este caso la palabra “estímulos” es algo de poco precio, no necesariamente dinero (eso lo repitió unas catorce veces), sino algo pequeño pero significativo que valía más que el dinero (esto no lo entendió nadie, ni siquiera él) y luego empezó a hablar de adjetivos, de gerundios, del nominativo y del ablativo, e hizo un  revoltijo que los vecinos se retiraron sin pedir explicaciones porque ya les dolía la cabeza. Pero algo tenía que darles, dijeron  los guaruras; porque si no, luego se iban a quejar con ellos, y les costaba mucho trabajo quitárselos de encima. Entonces, mandó hacer unas tarjetitas blancas y brillosas que decían, con letras góticas, bien renegridas: “Al Mérito Agrícola”, y las entregó en una ceremonia convocada para el domingo siguiente, ante un mantel limpísimo sobre el que había unos dulcecitos de limón que compró en la tiendita de la esquina. Y con cada tarjetita entregaba un dulcecito. No es que los vecinos quedaran satisfechos, pero pensaron que podían poner la tarjetita en la sala, bajo un cristal; o en la entrada de su casa, junto a la plantita que tenían. Los dulcecitos los guardaron como recuerdo, porque ya los conocían y sabían que eran malísimos. Pero, al fin y al cabo, algo habían conseguido arrancarle al portero. Y ya no ha habido más “programas sociales”. Ya veremos lo que pasa en el futuro. Te quiere Cocatú
1Contexto: Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones sobre lo que ve en ese lugar. Su correspondencia tiene algo de crítica social y toques de humor.
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Justo veinte años después de mi primer encuentro con Julio, en aquel 2006 cuando ya no era un niño que soñaba con los personajes de Rayuela y de todos los juegos, pero que la vida quiso que esa tarde me sentara junto a uno de los más grandes poetas de nuestro tiempo, un hombre ejemplar en su bondad y que para mí era, en ese momento, un personaje de Julio que se había escapado de Apocalipsis en Solentiname y al que le pregunté su opinión sobre la poesía revolucionaria, no porque me preocupara, sino por el placer de escucharlo y que me respondió con casi las mismas palabras que usó Julio en su curso de literatura en Berkeley: la poesía, para ser revolucionaria, primero debe ser auténtica poesía. 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Y así, como siempre, como cada vez que mi viejo ejemplar de Rayuela me lo reclama, vuelvo a las paginas de Julio, temeroso y ansioso al mismo tiempo de descubrir cuál es la siguiente jugada que me depara este cronópico divertimento al que llamamos vida y también literatura.   @cesarbc70" ["post_title"]=> string(41) "Julio Cortázar, la literatura como juego" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(39) "julio-cortazar-la-literatura-como-juego" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-06-29 09:46:23" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-06-29 14:46:23" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=67433" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(23) ["max_num_pages"]=> float(12) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "01f91aaeec3d252cc14756812e3c7c68" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
Julio Cortázar, la literatura como juego

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