Mis Artículos acerca del Hipódromo y la Industria Hípica

Como deben saber, estimados lectores, desde 2014 me he especializado en escribir acerca de un virus que tenemos los amantes de las carreras de caballos ―que es más peligroso que el mismísimo Covid-19― del cual se puede...

25 de junio, 2021

Como deben saber, estimados lectores, desde 2014 me he especializado en escribir acerca de un virus que tenemos los amantes de las carreras de caballos ―que es más peligroso que el mismísimo Covid-19― del cual se puede infectar una persona que le gusten los caballos de carrera. El remedio para curarse del mal lo proporciona la empresa permisionaria al no ofrecer premios suficientes para que los propietarios puedan mantener sus ejemplares.

Así, pues, hace poco decidí editar un libro que contiene todos los artículos que he escrito; faltan los que he firmado después de julio de 2020 a la fecha, los cuales se pueden leer en el portal en donde escribo: https://ruizhealytimes.com/author/enrique-rodriguez/.

En el prefacio del libro escribí lo siguiente:

“Desde hace mucho tiempo, un grupo de “amigos del caballo” hemos estado tratando de convencer a las autoridades mexicanas de que la Industria que se puede producir, como resultado de una reglamentación adecuada de las carreras de caballos con apuesta, merece su atención.

“Un caballo de carreras estabulado en un Hipódromo que funcione como Dios manda, puede crear 3.5 empleos directos más otro tanto de servicios, negocios y empleos indirectos.

“La derrama económica que genera esta actividad es importante: producción de granos y forrajes; elaboración de medicamentos veterinarios. Empleos especializados: herreros y talabarteros; jinetes y caballerangos; transporte especializado; alimentos y bebidas para los aficionados; impuestos, derechos y contribuciones. Además del empleo que en los ranchos de cría que los producen es importante y así, se puede disfrutar del espectáculo incomparable que nos ofrecen.




“Cada capital del mundo tiene un Hipódromo funcionando y muchas ciudades importantes también los mantienen y disfrutan.

“¿Qué ha pasado en nuestro país? La corrupción y la impunidad ha imperado y la empresa permisionaria no ha permitido que esta industria crezca y se desarrolle. Al contrario, antes de la pandemia que azota al mundo ya estaba muy deteriorada.

“El lector podrá constatar en manos de quien ha estado esta actividad; empresas financieramente emproblemadas que no han podido cumplir con el objeto de su permiso, a pesar de la gran cantidad de giros complementarios que se les otorgaron, es decir, sus casinos.

“Así pues, esta serie de artículos publicados desde 2014 a la fecha; las entrevistas que se han divulgado en periódicos importantes como Milenio y La Jornada, la gran cantidad de notas destacadas que se han publicado en blogs, como son “El Sendero del Apostador” y otros tantos, no han encontrado eco en las autoridades responsables de sexenios pasados y en el gobierno de la Cuarta Transformación tampoco ha habido quien escuche (aunque recientemente ya ha cambiado).

“Cuando se encontró alguna respuesta favorable, los servidores públicos fueron removidos por causa de cambios en los equipos de nuevos servidores públicos que entran en funciones, sin tener idea de que se trata. La industria de las carreras de caballos con apuesta es una actividad especializada.

“Desde que empezamos con esta lucha nos hemos entrevistado probablemente con 9 directores de la Dirección General de Juegos y Sorteos de la secretaria de Gobernación. Se ha tenido que recurrir a los tribunales federales para buscar una solución y a la fecha la impunidad sigue favoreciendo a la empresa permisionaria y sus socios del Hipódromo de las Américas.

“De esta manera, a la persona ―servidor público, legislador, periodista o interesado― que quiera documentarse de lo que ha pasado en este sector, se podrá convencer de que la corrupción, la impunidad y el influyentismo han bastado para que los intereses mezquinos de unos cuantos han llevado a la Industria Hípica de Carreras de Caballos a su posible desaparición, cuando debería ser un actividad creadora de muchos empleos bien remunerados, no solo en la planta hípica de las “Lomas de Sotelo” sino en todo el país, pues la acción a las carreras de caballos, son una larga tradición en cada rincón del país, pero la discrecionalidad en la Ley ha permitido este desastre.

“Así pues, la publicación de este largo historial de hechos y denuncias sirva para lograr que las autoridades responsables de todos los niveles de gobierno, así como legisladores federales y estatales contribuyan a crear una Industria Hípica que cumpla con su verdadera función social: la creación de miles de empleos bien remunerados”.

La buena noticia es que en la Dirección General de Juegos y Sorteos de la secretaría de Gobernación actual, hemos encontrado por fin el interés de saber qué pasa en esta actividad, ante la gran cantidad de reclamos y demandas que ha recibido.

Así, ha empezado por reunir a todos los participantes de esta actividad para escucharlos y así poder formarse una opinión para poder tomar determinaciones al respecto. La esperanza de que emprenda acciones contundentes, como autoridad reguladora, para el rescate de la crianza de caballos Pura Sangre que está a punto de extinguirse y que ésta, como el ave fénix, renazca de sus cenizas.

El libro digital (ebook) se puede comprar en http://www.amazon.com.mx a un precio muy cómodo de solo 95.00 pesos. Los miles de pesos que voy a recolectar de la venta se destinarán a premios… (no puedo dejar de ser irónico).

Comentarios
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Habló de los escenarios dentro de los cuales se desarrolla su novela Tristes Sombras (Paraíso Perdido, 2021). Dichos escenarios corresponden al manicomio “La Castañeda” y la cárcel de Lecumberri, ambos edificios construidos en la Ciudad de México y sus inmediaciones. Su plática estuvo aderezada con presentaciones digitales que dan cuenta de la historia de la fundación de cada uno de los complejos arquitectónicos; las expectativas que se tenían para uno y otra; su historia natural y su terminación.  En el caso de La Castañeda, la escritora profiere una frase muy significativa: “México no estaba preparado para algo de tal envergadura”. Inaugurada por Porfirio Díaz en 1910, además de los problemas intestinos de la institución, tuvo que enfrentar las asonadas de la Revolución Mexicana, lo que llevó al psiquiátrico a atravesar  diversas crisis, en particular alimentarias.  La atención fue bajando de calidad, y en 1968, con la construcción del Periférico de la Ciudad de México resultó obligado derruir el inmueble, logrando rescatarse la fachada. Esta última fue a dar a un predio particular en Amecameca, Estado de México, para hermosear un señorial salón de fiestas, que años después fue vendido al grupo de los Legionarios de Cristo. “De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco”, reza el refrán popular. Así como La Castañeda conserva historias de personajes singulares que vivieron dentro de ella, de igual forma en las ciudades de menor tamaño, tenemos nuestra colección de individuos que rompen con la llamada “normalidad”, para revelarnos elementos que, igual llega a haber en nuestro propio interior.  Cuando leemos una novela, amamos sobre todos los demás a los personajes entrañables, ésos que se hermanan con  nosotros, con quienes compartimos defectos, tropiezos y desatinos.  Por su parte, los del género telenovela comercial, guapos, ricos y talentosos, no despiertan en nosotros esa empatía. Si repasamos desde los personajes de un Lazarillo de Tormes o las Novelas Ejemplares de Cervantes, disfrutamos más las travesuras y la picardía de ésos que nos atrapan y nos llevan a pensar que, a pesar de esa falta de cualidades por las que se distinguen, son capaces de emprender actos trascendentales. Recién terminé la obra de Guillermo Fadanelli, ganadora del Premio Grijalbo 2012: Mis mujeres muertas.  Narra la historia de tres hermanos: un médico, un abogado y un “bueno para nada”.  Conforme se avanza en su lectura, este último personaje se vuelve entrañable.  A la muerte de la madre, sus hermanos de buena posición económica le encomiendan una única misión: mandar hacer y colocar la lápida en la tumba materna.  A lo largo de la obra vamos descubriendo los motivos que no le permiten cumplir con su cometido único.  Ubicados en tiempo presente conocemos la historia de Domingo, el personaje en cuestión, con el cual terminamos por simpatizar y solidarizarnos.  Regresando a la charla de Lola Ancira: Me parece de lo más acertado el nombre del libro. Antes de la locura y detrás de ella, en cada enfermo hay sombras que no terminan nunca por revelarse del todo.  Hay historias de patología familiar  y de maltrato; de genialidad que no es apoyada ni promovida por el círculo cercano al enfermo.  Hay sombras oscuras detrás de la forma como muchas veces son “tratados” o retirados de la vía pública. Como desechos sépticos de los que nadie quiere hablar para no contaminarse. Una persona con alteración en sus facultades mentales  la identificamos por su aspecto, su mirada, tal vez sus expresiones guturales cuando busca comunicarse. La señalamos por su vestimenta y en particular por su olor corporal.  Luce descuidada y actúa de modos poco o nada compatibles con lo aceptable, como si viviera en un mundo paralelo, donde importan poco los juicios que el entorno haga sobre su persona. A ratos pienso que es una forma de libertad que el resto de nosotros, sujetos a los cánones sociales, no seríamos capaces de experimentar.  Hasta donde sé, la colección fotográfica más completa que circula fue integrada por Porfirio Díaz y alojada en el INAH; sin embargo, hay otros álbumes que han venido a complementar al primero. En alguna visita al Museo Amparo en la ciudad de Puebla tuve oportunidad de ver una exposición temporal de la fotógrafa húngara nacionalizada mexicana Kati Horna, que despliega en su trabajo las muchas caras del manicomio en cuestión.  El complejo arquitectónico se inauguró en 1910, en los albores de la psiquiatría mundial. En sus inicios fue atendido por 15 médicos generales deseosos de especializarse en psiquiatría, y fue sólo durante una etapa  cuando contaron con un asesor de la especialidad, un francés de nombre Jean Étienne Esquirol. El sistema de internamiento puso a convivir a pacientes mentales con delincuentes no psiquiátricos y personas en situación de calle, entre ellos muchos niños pequeños abandonados.  Lo heterogéneo de la población en dicho centro psiquiátrico, aunado a la sobrepoblación de sus instalaciones y la escasez de víveres, devino en caos. La exclusión social es el concepto detrás de estos sistemas, que inician con los leprosarios referidos en la Biblia, según señala de manera acertada Lola Ancira.  Es una forma de no tener próximos a los contaminados, tanto por razón de imagen urbana, como por liberación de culpas ciudadanas.  Pasa el tiempo y avanzan las concepciones que se desarrollan con el fin de evitar que la sociedad “sana” se tope con estos personajes.  Acotación mía: La verdad es que todos los humanos poseemos, en alguna proporción, elementos de locura y suciedad mental.  El sistema social se empeña en que lo olvidemos. 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Los verdaderos estudiantes de la vecindad (que son dos o tres, nada más) no aceptaron ni la versión de la Mocha ni la del portero, y se pusieron  a cavilar (así como lo oyes). Ya entrada la madrugada, y después de consultar mucho Internet y algunos libros especializados, concluyeron que cuando un hombre cae al vacío sufre una especie de inconsciencia que hace que el cuerpo se relaje completamente, y que eso hace que el golpe no sea tan duro. Tu cree lo que quieras, pero así fue como ocurrieron las cosas. ¿Ciencia? ¿Religión? ¿Sentido común? Que lo averigüe otro, porque yo no estoy para esos trotes. Ah, la bandera la usó la del 53 para lavar el piso de su vivienda, porque se le había acabado la jerga. Te quiere  Cocatú 1 Contexto: Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones sobre lo que ve en ese lugar. 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CARTAS A TORA 232

CARTAS A TORA 234

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