Las pequeñas cosas: elección

“Cada elección tiene su anverso, es decir, una renuncia, por lo que no hay diferencia entre el acto de elegir y el acto de renunciar.”  – Italo Calvino / Escritor italiano / 1923 – 1985   La...

7 de junio, 2021

“Cada elección tiene su anverso, es decir, una renuncia, por lo que no hay diferencia entre el acto de elegir y el acto de renunciar.” 

– Italo Calvino / Escritor italiano / 1923 – 1985

 

La política no es lo mío. No soy especialista en la materia, pero respiro, vivo y siento los efectos políticos en cada paso que doy, no desde el privilegio (como algunos le llaman) y tampoco desde la falta de oportunidades (gracias al esfuerzo de mis padres), sino desde mi condición de ciudadana mexicana. Mi formación en escuelas públicas y el paso por la gloriosa UNAM (aunque se diga lo contrario) hasta que la huelga del año 99 me obligó a emigrar al sistema privado, me hizo adquirir una visión dual de las cosas, un sentido crítico y un análisis del discurso desde mi formación en comunicación y a decir verdad, no hay manera de creer en azules, amarillos, rojos, verdes, naranjas o del color que pinten sus aspiraciones quienes forman la esfera del poder y que (ellos sí) desde el privilegio, pretenden hacer creer que trabajan por y para la población. 

El día de ayer se celebraron las elecciones intermedias en nuestro país y ello me hundió en una serie de reflexiones en torno a la elección, ese acto y efecto de elegir (del latín electio, derivado de electus = elegido), cuyo origen está en el proceso mental que nos permite evaluar las ventajas de múltiples opciones y seleccionar alguna; sin embargo, ¿cómo se ejecuta ese acto en nuestra mente? Existen teorías que afirman que elegimos en función del costo-beneficio que recibimos, lo cual hacemos de forma racional y que, en términos de política, es importante cuestionar: ¿cuál es el beneficio real de elegir entre éste o aquél candidato? O más aún: ¿existe tal beneficio?

Elegimos todo el tiempo, desde la ruta más rápida a la oficina hasta el color de la camisa o blusa que vestimos, el sabor de la bebida que tomamos, la marca de los accesorios que utilizamos, el modelo de auto, etc.  Elegimos de forma racional no solo en relación al beneficio, sino a múltiples factores que incluso pueden ser motivados por el marketing, el estatus o la manipulación. Y es que el acto de elegir no es poca cosa: ¿qué nos motivó a elegir la carrera universitaria?; ¿cómo fue que elegimos a nuestra pareja?; ¿cuál es el factor que determina el próximo destino turístico? Elegimos por moda, por economía, por revancha, por salir del paso, por presión externa o no elegimos y de todas formas, hay una elección de por medio. 

Se dice que “elección es renuncia” porque al elegir renunciamos a las otras posibilidades, pero elegir también implica un acto de diálogo interno y de reflexión si se racionaliza el proceso, o puede ser un simple acto cotidiano, algo de todos los días como elegir ponerse el calzado para salir a la calle y entonces equivale a eso que hemos escuchado de “más vale viejo conocido, que nuevo por conocer”. Nos rodea una vorágine mediática con el fin de manipular nuestras elecciones, vivimos inmersos en un mundo de publicidad y somos atacados virtualmente gracias a los algoritmos que le permiten a Internet conocer nuestras preferencias, gustos, actividades, etc. Elegimos en función de lo que hay, sin posibilidad de explorar más allá o de pedir más opciones porque el mundo está diseñado de esa forma.




Elegir sin evaluar el costo-beneficio no es un acto racional, sino mecánico (o mediático) porque la elección no razonada anula toda posibilidad de exigencia y/o cumplimiento. Las elecciones de la vida son tan solo un breve momento en nuestra historia de vida, pero determinan gran parte de ella, porque elegir no llevar paraguas en un día lluvioso auspicia una empapada y sus respectivas consecuencias, porque es en #laspequeñascosas que la vida toma forma y si no elegimos desde la razón, nos perdemos la posibilidad de algo mejor.

 

Comentarios
object(WP_Query)#17834 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(66481) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "21-05-2021" ["before"]=> string(10) "18-06-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(66481) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "21-05-2021" ["before"]=> string(10) "18-06-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17820 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17808 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17812 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "21-05-2021" ["before"]=> string(10) "18-06-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-05-21 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-06-18 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (66481) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17824 (24) { ["ID"]=> int(65883) ["post_author"]=> string(2) "60" ["post_date"]=> string(19) "2021-05-26 08:45:56" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-05-26 13:45:56" ["post_content"]=> string(8882) "Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco nació en Caracas el 24 de julio de 1783 y falleció en Santa Marta el 17 de diciembre de 1830. Simón Bolívar, como mejor se le conoce, fue un militar y político venezolano fundador de las repúblicas de la Gran Colombia y Bolivia. Una de las figuras más destacadas de la emancipación hispanoamericana frente al Imperio español. Contribuyó a inspirar y concretar de manera decisiva la independencia de BoliviaColombiaEcuadorPanamá, Perú y Venezuela. En 1799 viajó por primera vez a España, visitando de paso Veracruz y Ciudad de México y haciendo una corta escala en la Habana. En Madrid, bajo la dirección de sus tíos Esteban y Pedro Palacios y del sabio Marqués de Ustáriz, su mentor intelectual, Simón perfeccionó sus conocimientos literarios y científicos (el francés, la historia, las matemáticas, etc.) y su educación de hombre de mundo con la esgrima y el baile. La frecuentación de tertulias y salones en la corte pulió su espíritu, enriqueció su idioma y le dio mayor aplomo. Conoció a la Marquesa María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, joven española con antepasados venezolanos, de la cual se enamoró. "Amable hechizo del alma mía" le decía en sus cartas. Pensaba en construir un hogar, tener descendencia y volver a Venezuela para atender al fomento de sus propiedades. Pero hubo un compás de espera: en la primavera de 1801, viajó a Bilbao, donde permaneció casi todo el resto del año. Hizo luego un breve recorrido por Francia que le condujo a París y Amiens. Le encantó ese país, su cultura y su gente. En mayo de 1802, estaba de nuevo en Madrid, donde contrajo matrimonio el día 26 con María Teresa [el día de hoy se cumplieron 219 años de tal matrimonio].  Al mes siguiente, el 15 de junio, partieron los recién casados hacia Caracas, desembarcando el 12 de julio en La Guaira. Después de una corta estadía en Caracas, en la Casa del Vínculo y del Retorno, ubicada en una esquina que daba a la Plaza Mayor de Caracas, hoy Plaza Bolívar, se trasladaron a la "Casa Grande" del ingenio Bolívar en San Mateo. María Teresa enfermó poco después de «fiebres malignas» —hoy día identificadas indistintamente como fiebre amarilla o paludismo— por lo que el matrimonio regresó a su Casa del Vínculo, en Caracas, donde ella murió el 22 de enero de 1803. En una carta dirigida desde Caracas a un amigo suyo que vivía en Francia, Bolívar expresaba sus sentimientos ante la muerte de la esposa: "Yo la he perdido; y con ella la vida de dulzura de que gozaba mi tierno pecho conmovido del Dios de Amor... el dolor un solo instante no me deja consuelo". Era una emoción profunda y sincera, expresada en el lenguaje del romanticismo que entonces empezaba a tener boga en la vida real, antes de penetrar la literatura. El joven viudo regresó a Europa a fines de ese mismo año, pasó por Cádiz y Madrid, y se estableció en París desde la primavera de 1804. Ahí Bolívar empezó a disipar las penas que le dejara la muerte de María Teresa, llevando una intensa vida social, y disfrutando los placeres que brindaba la gran ciudad. Tuvo amores con una hermosa dama francesa que se decía su prima, Fanny Du Villars, cuyo salón frecuentaba, y al cual acudían políticos, militares, diplomáticos, científicos, negociantes y hermosas mujeres. Pero también leyó mucho, asistió a conferencias, y observó con sagaz mirada los acontecimientos políticos y militares que estaban cambiando al mundo.  Era la época, en 1804, en que Napoleón se convertía en emperador. Este hecho impresionó mucho a Bolívar, quien admiraba el genio militar de Bonaparte, pero criticaba su ascenso al trono imperial. En sus conversaciones con los sabios Humboldt y Bonpland - sobre todo con el segundo, más receptivo - ya Bolívar tocaba el tema de la independencia sudamericana.  ¡Nada que ver el señorón Simón Bolívar con Hugo Chávez ni con Nicolás (in)Maduro! NOTAS https://es.wikipedia.org/wiki/Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar https://html.rincondelvago.com/simon-bolivar.html" ["post_title"]=> string(82) "219 Aniversario del Matrimonio de Simón Bolívar y Ma. Teresa Rodríguez del Toro" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(78) "219-aniversario-del-matrimonio-de-simon-bolivar-y-ma-teresa-rodriguez-del-toro" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-26 08:45:56" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-26 13:45:56" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=65883" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17766 (24) { ["ID"]=> int(66138) ["post_author"]=> string(2) "73" ["post_date"]=> string(19) "2021-06-01 12:04:02" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-06-01 17:04:02" ["post_content"]=> string(6775) "Hay cosas que uno sabe hacer y otras que nos resultan imposibles; en mi caso, el amable lector tendrá la generosidad de saber que me esfuerzo todos los días por escribir de la mejor manera y de dominar mi idioma, una lucha eterna cuyos resultados mejoran o empeoran, avanzan y retroceden al ritmo en que voy conociendo nuestra lengua, un camino que nunca termina. Tengo cierta facilidad para los idiomas, pocas cosas me causan tanta admiración como aquellos que pueden hablar 15 o 16 lenguas, saltar de una a otra sin perder el hilo de la conversación ni la concentración cuando lo hacen. Hay algo que nunca podré hacer y debo reconocerlo, por más que quiera y por más que lo intente jamás poder cantar; aunque pueda citar a Cervantes diciendo a través del Quijote que quien canta las penas espanta, o recordar a León Felipe afirmando que si la España territorial se había quedado con la el trigo y la pistola, la peregrina se había llevado la canción. El hecho es que mi voz fue diseñada para dar clases, para dictar conferencias, sobre todo para platicar –la charla es un don que agradezco– pero que nació imposibilitada para cantar; por eso, en cuanto escucho una voz melodiosa, mi goce carece de límites tanto como mi admiración. Ya desde muy joven sentí atracción por aquellas canciones que denunciaban la realidad, me cautivaron la voz de Miriam Makeba en Sudáfrica, la de Melina Mercouri en Grecia, de Moustaki en Francia, las de la lucha por los derechos civiles en el sur de Estados Unidos y en mi propia en Latinoamérica Inti-Illimani o los Folcloristas, cuya música señalábamos con la nebulosa expresión: música de protesta;  después la nueva trova, Silvio y Pablo; todo aquello que en una larga y hermosa evolución en todo el continente llegó a tocar las puertas de la Ciudad de México con Fernando Delgadillo y su canción informal. Víctor Jara y Violeta Parra me enseñaron la grandeza de nuestro continente por su resistencia contra la opresión y la dictadura, en México Oscar Chávez se burlaba de la casita del Pedregal y me daba entender que el mundo no estaba bien por más que pareciera y por más que las apariencias dijeron otra cosa. Hace unos días, en un servicio de streaming, pude ver una película que trataba sobre los últimos días de Billie Holliday, en particular sobre su relación con la canción Strange Fruit,  aquel poema que un miembro del Partido Comunista de los Estados Unidos, Abel Meeropol, escribió para hablar de los linchamientos en el sur profundo de los Estados Unidos; el mismo que adoptó y crió a los hijos de los Rosenberg.   La crítica denominó a Strange Fruit la canción del siglo y si bien este tipo de etiquetas nunca hacen justicia ni a todas las canciones ni a todas las circunstancias, deja en claro la profunda marca que dejaron en la conciencia colectiva de estadounidenses de todas las etnias, de latinoamericanos y ciudadanos de todo el mundo, una canción y un poema hermosos y al mismo tiempo brutales; cito un poco de memoria para recrear la emoción que tuve hace tantos años la primera vez que escuché aquella canción. Hablan de un árbol en el romántico y bucólico sur de los Estados Unidos, con flores cómo magnolias aromáticas y cuyos extraños frutos son cuerpos de negros que se balancean pendiendo de sus ramas, sangre las hojas y sangre la raíces, frutos de bocas torcidas y ojos desorbitados para que se los coman los cuervos,  para que caigan y se pudran al sol con el aroma de los hombres que después del linchamiento son quemados. A Billie Holiday le costó no solamente la cárcel, sino también la persecución y hasta la muerte entonar esta canción en varias ocasiones. El hecho es que hasta la fecha el acta contra el linchamiento no ha sido probada en el Senado de los Estados Unidos aunque pesan ya sobre ella más de 60 años de haber sido propuesta.   Y es que en cuanto literatura y canción se refiere, los procesos son lentos pero irrefrenables; la conciencia colectiva comienza a través de la poesía y de la música, se organiza en la conciencia y en la voz participativa, el efecto de un poema contado de boca a oído, versificado en la penumbra de una alcoba o cantado en un colegio o en una marcha, acumula una cantidad de energía suficiente para generar cambios políticos y sociales,  algo que los políticos acostumbrados al mercadeo electrónico de la sonrisa, la mentada y la payasada digital, suelen no considerar porque siempre están lejos de ver en la cultura y en el arte una fuerza capaz de cambio.   Recuerdo la voz de Mercedes Sosa cantando sobre los desaparecidos que danzan solos, recordándole a Pinochet que su madre danza también en soledad y entonces pienso en todos cuantos están pasando en soledad este momento en nuestro país y en todo el continente, tantos y tantos marginales que no alcanzan los beneficios de la cultura y que muy pronto se verán también exiliados de la tecnología; la tarea de la canción, del poema, del libro, del teatro y el cine, es integrar, formar conciencia y con crear comunidades más compactas a través del uso de palabras y valores comunes, de anhelos compartidos y en ese sentido, ganarle la carrera al futuro.   Hace mucho tiempo, los escritores latinoamericanos identificados como el Boom, se dieron a pensar cómo caricaturizar nuestras sociedades de dictadores, los viejos y los nuevos, los contemporáneos y los decimonónicos para, de esa manera, dotar de palabras y voces al deseo de una sociedad en democracia; hoy parece que es voz se hubiera acabado, sin embargo, está ahí, en los libros que leemos todos los días y en las canciones que nos regalan belleza, en los artesanos infatigables.    Lo que nuestros artistas están haciendo ahora es plantear la posibilidad de una sociedad de ciudadanos en la que hagamos unos por otros lo que el Estado no quiere o no puede hacer, democratizar la tecnología, las fuentes de ingreso, el contacto directo entre todos, en fin dar el paso a la conciencia de la igualdad que hoy, como en tiempos de Holliday, es lo que más nos falta." ["post_title"]=> string(32) "Canciones, esos frutos extraños" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(30) "canciones-esos-frutos-extranos" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-06-01 12:11:54" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-06-01 17:11:54" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=66138" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17824 (24) { ["ID"]=> int(65883) ["post_author"]=> string(2) "60" ["post_date"]=> string(19) "2021-05-26 08:45:56" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-05-26 13:45:56" ["post_content"]=> string(8882) "Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco nació en Caracas el 24 de julio de 1783 y falleció en Santa Marta el 17 de diciembre de 1830. Simón Bolívar, como mejor se le conoce, fue un militar y político venezolano fundador de las repúblicas de la Gran Colombia y Bolivia. Una de las figuras más destacadas de la emancipación hispanoamericana frente al Imperio español. Contribuyó a inspirar y concretar de manera decisiva la independencia de BoliviaColombiaEcuadorPanamá, Perú y Venezuela. En 1799 viajó por primera vez a España, visitando de paso Veracruz y Ciudad de México y haciendo una corta escala en la Habana. En Madrid, bajo la dirección de sus tíos Esteban y Pedro Palacios y del sabio Marqués de Ustáriz, su mentor intelectual, Simón perfeccionó sus conocimientos literarios y científicos (el francés, la historia, las matemáticas, etc.) y su educación de hombre de mundo con la esgrima y el baile. La frecuentación de tertulias y salones en la corte pulió su espíritu, enriqueció su idioma y le dio mayor aplomo. Conoció a la Marquesa María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza, joven española con antepasados venezolanos, de la cual se enamoró. "Amable hechizo del alma mía" le decía en sus cartas. Pensaba en construir un hogar, tener descendencia y volver a Venezuela para atender al fomento de sus propiedades. Pero hubo un compás de espera: en la primavera de 1801, viajó a Bilbao, donde permaneció casi todo el resto del año. Hizo luego un breve recorrido por Francia que le condujo a París y Amiens. Le encantó ese país, su cultura y su gente. En mayo de 1802, estaba de nuevo en Madrid, donde contrajo matrimonio el día 26 con María Teresa [el día de hoy se cumplieron 219 años de tal matrimonio].  Al mes siguiente, el 15 de junio, partieron los recién casados hacia Caracas, desembarcando el 12 de julio en La Guaira. Después de una corta estadía en Caracas, en la Casa del Vínculo y del Retorno, ubicada en una esquina que daba a la Plaza Mayor de Caracas, hoy Plaza Bolívar, se trasladaron a la "Casa Grande" del ingenio Bolívar en San Mateo. María Teresa enfermó poco después de «fiebres malignas» —hoy día identificadas indistintamente como fiebre amarilla o paludismo— por lo que el matrimonio regresó a su Casa del Vínculo, en Caracas, donde ella murió el 22 de enero de 1803. En una carta dirigida desde Caracas a un amigo suyo que vivía en Francia, Bolívar expresaba sus sentimientos ante la muerte de la esposa: "Yo la he perdido; y con ella la vida de dulzura de que gozaba mi tierno pecho conmovido del Dios de Amor... el dolor un solo instante no me deja consuelo". Era una emoción profunda y sincera, expresada en el lenguaje del romanticismo que entonces empezaba a tener boga en la vida real, antes de penetrar la literatura. El joven viudo regresó a Europa a fines de ese mismo año, pasó por Cádiz y Madrid, y se estableció en París desde la primavera de 1804. Ahí Bolívar empezó a disipar las penas que le dejara la muerte de María Teresa, llevando una intensa vida social, y disfrutando los placeres que brindaba la gran ciudad. Tuvo amores con una hermosa dama francesa que se decía su prima, Fanny Du Villars, cuyo salón frecuentaba, y al cual acudían políticos, militares, diplomáticos, científicos, negociantes y hermosas mujeres. Pero también leyó mucho, asistió a conferencias, y observó con sagaz mirada los acontecimientos políticos y militares que estaban cambiando al mundo.  Era la época, en 1804, en que Napoleón se convertía en emperador. Este hecho impresionó mucho a Bolívar, quien admiraba el genio militar de Bonaparte, pero criticaba su ascenso al trono imperial. En sus conversaciones con los sabios Humboldt y Bonpland - sobre todo con el segundo, más receptivo - ya Bolívar tocaba el tema de la independencia sudamericana.  ¡Nada que ver el señorón Simón Bolívar con Hugo Chávez ni con Nicolás (in)Maduro! NOTAS https://es.wikipedia.org/wiki/Sim%C3%B3n_Bol%C3%ADvar https://html.rincondelvago.com/simon-bolivar.html" ["post_title"]=> string(82) "219 Aniversario del Matrimonio de Simón Bolívar y Ma. Teresa Rodríguez del Toro" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(78) "219-aniversario-del-matrimonio-de-simon-bolivar-y-ma-teresa-rodriguez-del-toro" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-26 08:45:56" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-26 13:45:56" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=65883" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(17) ["max_num_pages"]=> float(9) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "6a0c9f37ab06da3529e52ab509765d13" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

219 Aniversario del Matrimonio de Simón Bolívar y Ma. Teresa Rodríguez del Toro

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco nació en Caracas el 24 de julio de 1783 y falleció...

mayo 26, 2021

Canciones, esos frutos extraños

Hay cosas que uno sabe hacer y otras que nos resultan imposibles; en mi caso, el amable lector tendrá la generosidad de...

junio 1, 2021




Más de categoría

No me esperes despierta... 

De pronto, patria, vértigo y angustia, Miedo, distancia, huecos y vacíos, De pronto lágrimas… Todo se disipa al ver...

junio 17, 2021
CARTAS A TORA 228

CARTAS A TORA 228

Querida Tora 1: Fíjate que en el King’s el servicio está de lo peor y los empleados, cada día...

junio 11, 2021
LOS ROSTROS DEL ARTE POPULAR 

LOS ROSTROS DEL ARTE POPULAR 

Tantoyuca, Ver.- Flaviana, mujer generosa, entre canastos coloridos y grillos pintados sueña con una casa de block, pero todo...

junio 10, 2021

¿Quién fue Ernesto Blunac?

Desfallecientes se mostraban ya las postreras ventiscas invernales de 1875, cuando se hallaba de regreso en La Paz el...

junio 9, 2021