Crítica Película: “Siempre te esperaré”

“Hay sentimientos que es mejor que se queden en lo platónico, y es mejor recordarlos así, irreales, inacabados, porque eso es lo que los hace perfectos”. “Hay sentimientos que es mejor que se queden en lo platónico,...

17 de agosto, 2018 siempre_te_esperare1

“Hay sentimientos que es mejor que se queden en lo platónico, y es mejor recordarlos así, irreales, inacabados, porque eso es lo que los hace perfectos”.

“Hay sentimientos que es mejor que se queden en lo platónico, y es mejor recordarlos así, irreales, inacabados, porque eso es lo que los hace perfectos”.

FICHA TÉCNICA:

Título original: Submergence

Director: Wim Wenders

Actores: Alicia Vikander, James McAvoy, Alexander Siddig, Reda Kateb




Guión: Erin Dignam

Fotografía: Benoît Debie

País: Alemania-EUA-Francia-España

Año: 2017

SINOPSIS:

En un hotel en Normandía se conocen Danielle, una investigadora de las profundidades marinas y James, que es un agente británico que se hace pasar por un ingeniero especialista en agua para ocultar que más bien trata de descubrir a un grupo terrorista en Somalia. Danielle y James tienen un romance.

CRÍTICA:

Siempre te esperaré es el título que le pusieron en español que no tiene nada que ver con su título original Submergence, es inevitable pensar que el título en nuestro país se lo dieron para que la gente fuera a ver la cinta.

La forma de contar la historia no es lineal, nos llevan al pasado y al presente, nos cuentan cómo se conocieron los personajes y sobre lo que está pasando cada uno por separado en sus respectivos trabajos.

James es prisionero de una célula terrorista y Danielle se está preparando para una inmersión en un submarino que viajará hasta el fondo del mar para tomar muestras de las formas de vida que ahí existen.

En no mucho tiempo se empieza a hacer lenta la cinta porque no es convincente que ella ya no encuentre sentido a su vida sin él, por haber pasado unos cuantos días juntos, cuando se supone que Danielle era una apasionada de su trabajo y éste ya casi no le importa.

En cuanto a él, está tan agobiado si lo van a matar o no, que aunque a momentos aparece ella en su mente, más vale que piense cómo salvarse de la muerte.

Según el psicoanalista francés Jacques Lacan, cuando se da el famoso “flechazo”, el “otro” es un producto de nuestra idealización y posée todas las cualidades que siempre soñamos y que no son ciertas.

Calificación:

Rangos:

Mala ★

Regular ★★

Buena ★★★

Muy Buena ★★★★

Excelente ★★★★★

MENSAJE:

Realmente no hay mucho mensaje.

Tal vez que lo más importante es contar con el amor de una persona antes que cualquier otra cosa; lo que pasa es que esta premisa no se comprende bien aquí porque no existe fundamento para ese gran amor.

Estrellas: ★★

DIRECCIÓN:

Wim Wenders es un alemán con una gran trayectoria que incluso ha sido nominado al Premio Oscar, ha hecho cintas como El amigo americano, Paris-Texas, Las alas del deseo, Historia de Lisboa, y sus documentales Buena Vista Social Club, La sal de la Tierra.

Con esta cinta, no consigue el éxito de varios de sus trabajos.

¿Por qué le pareció interesante hacer esta historia?

Estrellas: ★★★★

ACTUACIONES:

Está protagonizada por James McAvoy (Split, Victor Frankestein, X-men) y la premiada actriz Alicia Vikander (La chica danesa, La luz entre los oceanos, Tomb Raider), por cierto Alicia es esposa del muy atractivo y buen actor Michael Fassbender.

Tanto las actuaciones de McAvoy como de Vikander son excelentes y podríamos decir que sus actuaciones son casi lo único que vale la pena en la cinta.

Siempre me he preguntado cómo le hace un actor para actuar convincentemente en una historia que no tiene mucho sentido, pero aquí ambos lo logran.

Estrellas:  ★★★★

GUIÓN:

Siempre te esperaré está basada en la novela Submergence, de J. M. Ledgard, la adaptación es de Erin Dignam y el guión es lo que hace que esta cinta no sea buena. Sin una buena historia no se puede hacer una buena pelicula aunque todo lo demás esté bien.

Estrellas:

FOTOGRAFÍA:

Muy buena fotografía.

Estrellas:  ★★★★

CALIFICACIÓN  TOTAL:  ★★ REGULAR

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Comentarios
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Es por ello que el día de hoy en esta columna, haremos honor al Dr. Gianluigi Colalucci, el restaurador más importante del siglo XX, quien el martes 29 de marzo falleció a los 92 años. Mucha gente se puede preguntar cómo se han mantenido centenares de obras del trecento, quattrocento y cinquecento italiano en los Museos Vaticanos. La gran labor no fue del artista, si no, pongamos de ejemplo al fresco de Leonardo da Vinci, ubicado en la Catedral de Santa Maria delle Grazie, en Milán, mundialmente conocido por se la representación más famosa de la escena bíblica de la Última Cena, donde gran parte de los pigmentos y detalles de la obra han desaparecido por tanto una mala técnica usada por el florentino y por la mala calidad de la conservación y restauración de la obra a lo largo de los siglos.  Por otro lado, en el costado derecho de la Basílica de San Pedro, se encuentra la obra pictórica más grande del mundo (abarcando más de 1,100 m2), y cuya restauración, que terminó en 1994, además de ser altamente controversial, les dio una luz nueva a los frescos diseñados por el artista (que para mi es el más grande de todos los tiempos) Michelangelo Buonarroti. Estos frescos, se pensaba, eran opacos, dramáticos, basados en la técnica popularizada en el manierismo “chiaroscuro” y con pocos matices lumínicos, pero cuando el Dr. Colalucci fue nombrado por el Papa Juan Pablo II en 1980 para realizar la restauración más dramática de dicho siglo, se encontraron escenas bíblicas llenas de colores, nítidas, brillantes y absolutamente majestuosas debajo de capas de suciedad y restauraciones pasadas que no beneficiaron a la obra. Un ejemplo clásico para observar el dramatismo de este contraste es la Gioconda del Louvre (oscura, con un tono ocre, sucia) y la del Prado, esta última estando bien conservada y restaurada por el museo español (llena de colores, justo como la vio da Vinci). El Dr. Colalucci puede ser un desconocido por varios lectores de esta pequeña columna hasta el día de hoy, pero en el mundo del arte es un punto de inflexión sobre la forma de restaurar obras tan complicadas (porque recordemos que un fresco es una técnica difícil de hacer, basada en huevo y pigmentos orgánicos, y la ubicación del de Miguel Ángel no es para nada fácil de acceder por su elevación a más de 13.4 metros del espectador), y tan importantes por su valor religioso, artístico y cultural (¡quién no conoce el detalle de la mano de Adán aproximándose a la mano de Dios!), y por ello se merece el más alto respeto del mundo entero. Además, caben mencionar en esta columna varias maravillas que se encuentran en la Sistina, como las decenas de símil a la anatomía humana ubicadas a lo largo del fresco, como la forma de cerebro que se encuentra en la escena de la creación, donde Dios, su manto rojo y sus ángeles forman una silueta casi perfecta de un encéfalo humano, o el parecido exacto de la sibila libia a la de la primera vértebra cervical (llamada “Atlas). Finalmente, quiero hacer la invitación al lector a cuatro cosas: La primera, poder visitar la magnífica réplica de la Capilla Sixtina que viaja por todo México (y que al día de hoy se ubica en Cancún), o una réplica bastante semejante pintada por Don Miguel Macías, ubicada en la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, localizada en la Colonia Moctezuma, de la Alcaldía Venustiano Carranza; segunda, la lectura de Miguel Ángel y yo, libro del Dr. Colalucci sobre la restauración de la Capilla; tercera, a la lectura de varios artículos que se ubican en la parte inferior de la columna, donde se realizan detallados análisis de las pinturas miguelangelinas; y cuarto, a ver las próximas videocolumnas que empezaré a realizar y varios de mis compañeros colaboradores han estado realizando en la plataforma (https://www.youtube.com/watch?v=Lyd8CG0Yo7o) . Referencias:
  1. Colalucci G. Michelangelo Buonarroti: Restoration of the Frescoes on the Vaulted Ceiling and the Last Judgment in the Sistine Chapel. Conservation Science in Cultural Heritage 2016;16(1):89-108.
  2. Colalucci G. On the Science of Art Restoration. World Futures 1994;40(1-3):133-134.
  3. Colalucci G, Plasencia A. Touching the Soul of Michelangelo. MIT Press Scolarship Online 2017; May(1).
  4. Grassi E, Palumnbo P. Seen/Unseen: Michelangelo master of camouflage and deception. Progress in Neuroscience 2013;1(1-4):117-123.
  5. Verlicchi A. Hidden anatomy in the Sistine Chapel ceiling: an overview. Progress in Neuroscience 2013;1(1-4):124-127.
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CARTAS A TORA 219

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