CARTAS A TORA 272

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana.

27 de junio, 2022

Querida Tora:

Ya te he hablado varias veces del muchacho que trabaja (o que está buscando trabajar) en televisión. Te acuerdas, ¿no? Bueno, el otro día llegó muy contento porque había hecho un “casting” para un comercial, y se lo habían dado. Aún no sabía de qué se trataba, pero ya se veía haciendo comerciales a diestro y siniestro, y convirtiéndose en una cara famosa.

Pero resulta que el comercial era de una casa que vende y atiende de todo a todo a perros. ¡Y él odia a los perros! Desde chiquito les ha tenido aversión; y cuando tenía cinco años un perrazo lo mordió, y ahora les tiene verdadero pavor. La madre le dijo que no lo aceptara; pero él contestó que no podía rechazar una oportunidad así, que lo haría.

Para prepararse, empezó por llenar su casa de fotos de perros. Las sacó de revistas, de internet, de donde pudo. Y las contemplaba todo el día. Pobrecito. No podía ni comer. Y por las tardes, le dolía el estómago. Luego, intentó hacer amistad con Pucho, el perro ese tan sangrón de una vecina. Se le acercó (previo permiso de su quisquillosa dueña), le habló bonito, le dio algo de comer y luego intentó acariciarlo. Pero no pudo ni tocarlo. Hizo todo lo posible, a mi me consta, pero no pudo ponerle la mano encima. Y, además, Pucho le ladró, furioso. Esa noche, el chavo no durmió. Sin  embargo, no se dio por vencido. Buscó otro perro con el cual hacer amistad, pero no lo halló. Y el día de la filmación del comercial se acercaba a pasos agigantados.

Entonces, se le ocurrió ir a la perrera a trabajar. Y como lo pensó, lo hizo. Le dieron un puesto en el equipo de limpieza, y se encargaba de recoger todos los desechos que había. Haciendo de tripas corazón, logró limpiar la perrera entera, pero no tuvo contacto con los animales. Todo fue de lejecitos. Sin embargo, se sintió bastante animado. Pero el día siguiente le dijeron que llevara un perro bulldog al veterinario, porque estaba deprimido. Pero no logró ponerle la cadena para sacarlo de la jaula, y lo corrieron de su empleo.

Se conformó con volver a tratar de intimar con Pucho, pero el desgraciado le enseñaba los dientes en cuanto se le acercaba, y el recuerdo de aquella mordida lo hacía temblar de la cabeza a los pies. La madre estaba muy angustiada, y todos los días le rogaba que renunciara al comercial; pero el chavo decía que no, que era su obligación hacerlo.

Por fin , llegó el día tan temido… y tan deseado. Yo me fui con él, deseoso de ver qué ocurría; y la madre se quedó llorando, después de darle la bendición y tres estampitas de santos “para que lo ampararan y protegieran”- El muchacho iba pálido y tembloroso; pero en cuanto llegó al lugar de la filmación se irguió, se pellizcó los cachetes para que adquirieran color, y se dirigió con paso firme hacia el perro que un ayudante tenía bien sujeto, porque no hacía más que ladrar y tirar dentelladas al aire. ¿Y qué crees que pasó? El muchacho se agachó, acarició al perro (así como lo oyes: le pasó la mano desde la cabeza hasta la cola, sin temblar ni nada), y el animalito volteó a mirarlo, así como agradecido. Total, que el chavo se puso a jugar con él, y las cámaras filmaron todo eso, que quedó muy bonito. Ya parecía que todo había acabado, pero el productor dijo que faltaba una parte, porque el patrocinador era un dentista de perros; y el muchacho tuvo que abrirle la boca al animal y bajarle el labio para que se vieran bien los dientes. Pues lo hizo. Y a la primera. El director quedó muy complacido.

Yo estaba francamente asombrado. ¿Cómo logró el chavo dominarse tan completamente? Después de mucho pensar, concluí que había sido la necesidad… y el deseo de hacer las cosas bien. Fue un esfuerzo enorme de voluntad, pero logró lo que se había propuesto, aunque esa tarde tuvo la presión muy alta. Pero la madre le dio de comer cosas ligeras y sabrosas, que no le cayeron mal. ¡Y lo hubieras oído platicar la experiencia! El mismo no lo podía creer, y besó todas las estampitas que su madre le había dado en señal de agradecimiento. Sin embargo, cuando salió al patio, Pucho venía de la calle y se le quiso echar encima, ladrando furiosamente. La dueña apenas lo pudo contener, y el chavo casi se desmaya (tenía la presión alta, no se te olvide). Pero logró sonreír y hasta decir a la vecina, de muy buena manera, que había que mandar a Pucho a la escuela para perros para que aprendiera a comportarse.

Total, fue un asunto que acabó muy bien. Yo quise recompensar al muchacho (a mi manera, claro), y me acerqué a lamerle la mano. Pero en cuanto vio mis dientes retiró la mano. Por si acaso.

Te quiere

Cocatú

Comentarios


object(WP_Query)#18051 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(80266) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "22-07-2022" ["before"]=> string(10) "19-08-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(80266) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "22-07-2022" ["before"]=> string(10) "19-08-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18049 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18018 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18012 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "22-07-2022" ["before"]=> string(10) "19-08-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-07-22 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-08-19 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (80266) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18052 (24) { ["ID"]=> int(81894) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-08-08 13:31:27" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-08-08 18:31:27" ["post_content"]=> string(4180) "Querida Tora: Otra del portero. Hace unos días reunió a sus guaruras y les dijo que necesitaba dinero para un fondo de ayuda con propósitos humanitarios. Nadie entendió lo que eso era (sólo el guapito, el que sí terminó la Prepa, dijo que se daba cuenta más o menos de lo que quería decir); y que con ese fin, les iba a retener el diez por ciento de sus salarios (que no son muy altos). Todos protestaron; pero el que paga manda, y más si es el padre o padrino o figura de autoridad. De modo que en la primera semana, les retuvo el diez por ciento a todos. Pero cuando vio la cantidad reunida, se dio cuenta de que era muy pequeña. Es que no estudió más allá de tercero de primaria, y los porcentajes nunca los entendió. Entonces, se les ocurrió cobrar lo mismo a todos los trabajadores que llegaran a la vecindad a hacer algún trabajo. Un  electricista, un plomero, un albañil o cualquier otro que recibiera un pago, le tenía que entregar el diez por ciento, aunque fueran contratados por los vecinos en forma particular. Y para eso instaló una especie de aduana en la puerta, de modo que a las personas que querían entrar se les preguntaba a dónde iban, y por qué: y se les exigía el pago, que los vecinos no tardaron en bautizar como Impuesto que le Sale de las Narices al Portero. Hubo muchas protestas, y en todos los tonos. Pero el portero se mantuvo inconmovible, diciendo que era un mal para obtener un bien, pues los propósitos humanitarios era el fin último de la humanidad, y que así lo habían establecido la ONU y la Sociedad de las Naciones en Marcha Hacia la Gloria (que nunca ha existido, ni existirá). Es curioso, pero cuando la gente no entiende lo que le dicen, se somete. No sé si para que no se den cuenta de que no sabe nada del asunto o porque las palabras los atontan, pero siempre el que habla alto y fuerte se sale con la suya. (Esta es una reflexión mía que a lo mejor no viene al caso, pero no podía dejar de hacerla). Muchos de los trabajadores así asaltados (porque era un asalto en toda forma) se iban sin hacer el trabajo, con lo que los vecinos hacían unos berrinches horribles, porque se les inundaba la vivienda o estaban unos días sin televisión o se les caía el revoque de las paredes. Varios propusieron  emprender una acción legal contra el portero; pero los abogados que consultaron  les dijeron  que perdían el tiempo, que eso no iba a prosperar nunca, y solamente iban a gastar en balde. Total, que andaban desesperados. Empezaron a hacer juntas para hallar una solución al asunto; pero no podían ponerse de acuerdo en nada, y los problemas en las viviendas se acumulaban. Así estuvieron hasta que el chavo del 7, que es abogado y trabaja en el gobierno, les dijo que lo más práctico era que ellos pagaran el diez por ciento que exigía el portero. Todos gritaron “¡No!” con todas las fuerzas de sus pulmones. Pero el chavo insistió en que era lo más práctico y más sencillo, que así resolvían el problema de una vez y sin pleitos, y que eso era lo que habían hecho en otros lugares cuando se les había presentado un problema semejante. (Esto último era mentira, pero impresionó mucho a los vecinos). El caso es que después de mucho discutir, aceptaron la sugerencia del chavo del 7, y se sometieron a la voluntad del portero. A los pocos días, la Flor recibió de regalo, no sólo un fondo, sino unas pantaletas y unas medias de seda, que mucha falta le estaban haciendo. Y el portero quedó ante ella como un potentado. Yo, cada vez que veo al portero, me dan ganas de arañarlo. Pero siempre anda con sus guaruras, y son muchos contra un gato. Ya llegará la ocasión en que lo encuentre solo. Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "Cartas a Tora 277" ["post_excerpt"]=> string(182) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-277" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-08-08 13:31:27" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-08-08 18:31:27" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=81894" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17953 (24) { ["ID"]=> int(82209) ["post_author"]=> string(3) "132" ["post_date"]=> string(19) "2022-08-16 10:05:57" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-08-16 15:05:57" ["post_content"]=> string(12137) "La libertad y la igualdad son valores, como hoy los entendemos, con raigambre religiosa, al menos en la tradición y cosmogonía (relato del origen y comprensión del mundo) judeocristiana. Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. Luego, los hombres nacen libres e iguales. Este punto de partida o principio origina el constitucionalismo. La independencia de Estados Unidos y la Revolución Francesa fueron pioneras en la adopción de los derechos del hombre y del ciudadano. En 1789 la Asamblea Nacional de Francia “reconoce y declara, en presencia del Ser Supremo y bajo sus auspicios, los siguientes derechos del Hombre y del Ciudadano…”. Y su primer artículo dice así: “Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común”. El concepto moderno de libertad tiene una larga historia. Quizá su primer balbuceo fue aquella sentencia de Jesús cuando los maestros de la Ley lo cuestionaron acerca de si un denario (antigua moneda romana de plata), que traía esculpida la esfinge de César, pertenecía a Dios o al César. El hijo del hombre respondió: ¿de quién es la imagen de la moneda? El fariseo reconoció, “es del César”. La respuesta del nazareno fue lapidaria: “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Los asuntos de Dios y del César son de orden diferentes. Se trata de la idea primigenia que separa los asuntos de Dios y del Estado o, si se prefiere, de la Iglesia y del Estado. A su vez, es el punto de partida de la libertad de conciencia: si bien el César es dueño y señor de los dominios terrenales, carece de autoridad en mi fuero interno. La historia de las ideas se cuece a fuego lento. Su evolución es pausada e incierta. En estos artículos hemos dado cuenta de que siglos después, en el IV de nuestra era, tuvo lugar una intensa polémica entre dos grandes teólogos cristianos Agustín de Hipona (mejor conocido como san Agustín; Hipona fue la ciudad donde oficiaba de obispo, y en la antigüedad las personas recibían el apellido del lugar de nacimiento) y Pelagio. La esencia de su discusión versa sobre la salvación y el pecado original. La cuestión parece trivial, pero involucra algo muy caro para la gente del mundo occidental. El quid es la libertad. ¿Es libre el hombre para decidir y responder sobre sus actos o su destino ya está determinado? Si el hombre nace con la mancha del pecado original y sólo Dios puede salvarlo, su destino está escrito. Nada puede hacer. En cambio, si el hombre es, a imagen y semejanza de Dios, puede alcanzar la salvación mediante sus decisiones, su libertad de actuar de una manera o de otra. Agustín de Hipona sostuvo que el hombre sólo tenía salvación por la gracia divina. En tanto, Pelagio argumentó que, gracias a su libre albedrío, el hombre podría elegir acciones buenas o malas que le ganaran la salvación o lo condenaran al Averno. Está en manos del hombre cambiar y redimir sus pecados. La salvación pende de su voluntad: es responsabilidad de cada persona. A esa conclusión llega a partir de las escrituras que señalan que Dios creó al hombre a su imagen (Génesis 1:27). Luego, el hombre igual que Dios, es capaz de elegir. Actualmente el concepto de libertad, como lo entendemos, es cuestionado por los descubrimientos de la biología y la neurociencia. Sabemos que las reacciones químicas, neuronales y hormonales determinan nuestra conducta y elecciones. La ciencia de los datos nos ha mostrado que nuestra conducta sigue determinados patrones, sujetos a manipulación. Si nuestra química, hormonas y neuronas determinan nuestras reacciones y elecciones, así como los algoritmos permiten saber y anticipar lo que elegimos, y alterar esas decisiones, entonces, ¿qué tan libres somos? ¿Existe el libre albedrío, como lo conceptualizaron los antiguos? La discusión sigue. No obstante, hay indicios que sugieren que la libertad, entendida como la establece el constitucionalismo estadounidense y francés, es relevante y vigente en el ámbito político y social, pese a nuestras limitaciones para elegir libremente, a conciencia y voluntad. Es un medio invaluable para contener la tiranía: el dominio y poder del más fuerte sobre la vida y bienes de otros. La libertad arraiga en el instinto de supervivencia Ahora bien, ¿qué podemos decir de la igualdad, también de raíz religiosa? Hace algunos años dos investigadores, los epidemiólogos Richard Wilkinson y Kate Pickett, en un libro señero, Desigualdad. Un análisis de la (in) felicidad colectiva, desvelan que muchos de los males de nuestra sociedad actual provienen de las desigualdades sociales, tales como descontento creciente, criminalidad, violencia y sus manifestaciones en la salud como ansiedad, insomnio, obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, la disminución de la calidad y esperanza de vida de millones de personas, así como la pobreza, a pesar de la abundancia de bienes. No se trata de especulación filosófica sino de ciencia, de acuerdo con los estudios citados en este párrafo, el libro mencionado y otras investigaciones. La desigualdad se mete por la piel, demuestran Wilkinson y Pickett. La ansiedad que provoca la desigualdad por intentar imitar los patrones y estilos de vida de los más pudientes produce un estado constante de alerta en el cuerpo por la liberación continua de cortisol. Esta sustancia eleva la presión arterial y, para mitigar el estrés, la angustia causada por tratar de imitar y obtener los inalcanzables patrones de consumo, socializados por la publicidad, se recurre a la ingesta de alimentos y bebidas ricas en grasas saturadas y carbohidratos, que son a las que se tiene acceso. El consumo de estos productos alivia momentáneamente la angustia por la liberación de dopamina, pero al poco tiempo se repite el ciclo. Así descubrieron el porqué de la epidemia mundial de obesidad y diabetes, que se presenta y azota particularmente a los sectores de bajas rentas económicas. Ante esta problemática global de salud pública, se recomienda comer menos y ejercitarse. Si bien es deseable, esta propuesta tiende a responsabilizar al individuo, a culparlo de una problemática que lo rebasa, pues no se trata de una cuestión personal sino un asunto de políticas públicas que tienen que ver con la producción y elaboración de alimentos, su acceso, su precio y distribución, así como a la provisión de servicios públicos, de empleos estables y remunerados con salario suficiente, vivienda digna y lugares de recreación y deporte. De acuerdo con el estudio Social inequities in cardiovascular risk factors in women and men by autonomous regions in Spain, la relación entre desigualdad y obesidad es mayor en mujeres de bajos recursos (23%) que en las de altos ingresos (8%). En Obesity and inequities Guidance for addressing inequities in overweight and obesity, la OMS muestra que la desigualdad educativa explica 26% de la obesidad en hombres y 50% en mujeres. La conclusión de responsabilizar a las personas de su sobrepeso y obesidad -que desencadenan males cardiovasculares y cerebrales, y ciertos tipos de cáncer-, equivale a decir, estás gordo porque quieres, porque careces de fuerza de voluntad; comes en exceso “vitamina T” (tacos, tamales, tortas…). Es tu libre albedrío, tus elecciones, las que te enferman. Esta teoría olvida convenientemente o ignora que los distintos metabolismos, por razones hormonales y bioquímicas, ocasionan que la saciedad individual requiera de mayor o menor ingesta de alimentos, y que la ansiedad, ocasionada por el estrés (niveles muy altos de cortisol) que ocasiona el ambiente en el que viven los individuos (desvelos, largos trayectos en transporte, acceso exclusivo a “vitamina T”, los bajos salarios, sistemas de salud precarios o inaccesibles, educación de mala calidad, violencia intrafamiliar, servicios públicos deficientes o inexistentes, son los condicionantes sociales que determinan tu masa corporal y bienestar. Como se aprecia, somos menos libres de lo que sostiene la idea de libre albedrío y estamos altamente condicionados por las influencias orgánicas y sociales. Sin embargo, requerimos de libertades políticas y económicas para evitar la tiranía. Y necesitamos igualdad para eludir el malestar, la angustia y la polarización consecuente que ocasionan las brechas que separan a los sectores privilegiados de los que carecen de lo elemental. El abismo que separa a unos y otros grupos sociales ha causado que dejen de comunicarse. Hemos perdido la capacidad de entender al otro, en detrimento de la pluralidad y la diversidad, de la tolerancia y de la convivencia pacífica. En suma, libertad e igualdad son valores cardinales de la sociedad moderna, arraigados en el mismo instinto de supervivencia. Pero ninguno de los valores es absoluto, como enseñó Isaiah Berlin. Conviven en equilibrio, delicado, precario, fugaz. Este filósofo inglés preguntaba en Árbol que crece torcido: qué tanta igualdad queremos para qué tanta libertad. Su conclusión es que la libertad absoluta de los coyotes implica el exterminio del gallinero, y la igualdad absoluta aniquila la libertad: es el camino del totalitarismo. En resumen, responsabilizar al individuo del control de su entorno social, económico y político es una doble trampa y una aberración. La primera trampa consiste en eximir al Estado y a las corporaciones de su responsabilidad e igualar el poder personal con el de los grandes grupos económicos cuando la democracia ha degenerado en plutocracia; es decir, pesa menos el voto del ciudadano común que el voto de las élites económicas: con sus vastos recursos inclinan a un lado u otro la decisión política, salvo excepciones. Una de ellas es cuando un potente relato moviliza a los indignados y encumbra a hombres providenciales. La segunda trampa es una aberración: si todo depende de la voluntad personal del individuo, de su libre elección, y cuando enfrenta sus problemas y malestares se siente y se sabe impotente, se frustra. Alimenta el malestar social saberse incapaz de controlar y cambiar el entorno. Se condena a la impotencia y a la inmovilidad porque el individuo solitario es incapaz de cambiar el statu quo. Estamos ante un nuevo determinismo. La libertad que conduce a la impotencia termina por aceptar como inamovible el orden de cosas. Una sociedad de personas frustradas e impotentes se convierte en una olla de presión que eleva la inconformidad y la frustración a grados quizá explosivos. Libertad e igualdad se necesitan y condicionan. Una sin la otra conduce a sociedades disfuncionales y a la infelicidad colectiva.  " ["post_title"]=> string(42) "El origen religioso de libertad e igualdad" ["post_excerpt"]=> string(129) "Libertad e igualdad se necesitan y condicionan. Una sin la otra conduce a sociedades disfuncionales y a la infelicidad colectiva." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(42) "el-origen-religioso-de-libertad-e-igualdad" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-08-16 10:17:05" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-08-16 15:17:05" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=82209" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18052 (24) { ["ID"]=> int(81894) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-08-08 13:31:27" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-08-08 18:31:27" ["post_content"]=> string(4180) "Querida Tora: Otra del portero. Hace unos días reunió a sus guaruras y les dijo que necesitaba dinero para un fondo de ayuda con propósitos humanitarios. Nadie entendió lo que eso era (sólo el guapito, el que sí terminó la Prepa, dijo que se daba cuenta más o menos de lo que quería decir); y que con ese fin, les iba a retener el diez por ciento de sus salarios (que no son muy altos). Todos protestaron; pero el que paga manda, y más si es el padre o padrino o figura de autoridad. De modo que en la primera semana, les retuvo el diez por ciento a todos. Pero cuando vio la cantidad reunida, se dio cuenta de que era muy pequeña. Es que no estudió más allá de tercero de primaria, y los porcentajes nunca los entendió. Entonces, se les ocurrió cobrar lo mismo a todos los trabajadores que llegaran a la vecindad a hacer algún trabajo. Un  electricista, un plomero, un albañil o cualquier otro que recibiera un pago, le tenía que entregar el diez por ciento, aunque fueran contratados por los vecinos en forma particular. Y para eso instaló una especie de aduana en la puerta, de modo que a las personas que querían entrar se les preguntaba a dónde iban, y por qué: y se les exigía el pago, que los vecinos no tardaron en bautizar como Impuesto que le Sale de las Narices al Portero. Hubo muchas protestas, y en todos los tonos. Pero el portero se mantuvo inconmovible, diciendo que era un mal para obtener un bien, pues los propósitos humanitarios era el fin último de la humanidad, y que así lo habían establecido la ONU y la Sociedad de las Naciones en Marcha Hacia la Gloria (que nunca ha existido, ni existirá). Es curioso, pero cuando la gente no entiende lo que le dicen, se somete. No sé si para que no se den cuenta de que no sabe nada del asunto o porque las palabras los atontan, pero siempre el que habla alto y fuerte se sale con la suya. (Esta es una reflexión mía que a lo mejor no viene al caso, pero no podía dejar de hacerla). Muchos de los trabajadores así asaltados (porque era un asalto en toda forma) se iban sin hacer el trabajo, con lo que los vecinos hacían unos berrinches horribles, porque se les inundaba la vivienda o estaban unos días sin televisión o se les caía el revoque de las paredes. Varios propusieron  emprender una acción legal contra el portero; pero los abogados que consultaron  les dijeron  que perdían el tiempo, que eso no iba a prosperar nunca, y solamente iban a gastar en balde. Total, que andaban desesperados. Empezaron a hacer juntas para hallar una solución al asunto; pero no podían ponerse de acuerdo en nada, y los problemas en las viviendas se acumulaban. Así estuvieron hasta que el chavo del 7, que es abogado y trabaja en el gobierno, les dijo que lo más práctico era que ellos pagaran el diez por ciento que exigía el portero. Todos gritaron “¡No!” con todas las fuerzas de sus pulmones. Pero el chavo insistió en que era lo más práctico y más sencillo, que así resolvían el problema de una vez y sin pleitos, y que eso era lo que habían hecho en otros lugares cuando se les había presentado un problema semejante. (Esto último era mentira, pero impresionó mucho a los vecinos). El caso es que después de mucho discutir, aceptaron la sugerencia del chavo del 7, y se sometieron a la voluntad del portero. A los pocos días, la Flor recibió de regalo, no sólo un fondo, sino unas pantaletas y unas medias de seda, que mucha falta le estaban haciendo. Y el portero quedó ante ella como un potentado. Yo, cada vez que veo al portero, me dan ganas de arañarlo. Pero siempre anda con sus guaruras, y son muchos contra un gato. Ya llegará la ocasión en que lo encuentre solo. Te quiere Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "Cartas a Tora 277" ["post_excerpt"]=> string(182) "Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas a Tora, su amada, quien lo espera en una galaxia no muy lejana. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-277" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-08-08 13:31:27" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-08-08 18:31:27" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=81894" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(21) ["max_num_pages"]=> float(11) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "98d462d68949459ec0eef56a4f0036da" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Cartas a Tora 277

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días le escribe cartas...

agosto 8, 2022
gente en juicio dibujo

El origen religioso de libertad e igualdad

Libertad e igualdad se necesitan y condicionan. Una sin la otra conduce a sociedades disfuncionales y a la infelicidad colectiva.

agosto 16, 2022




Más de categoría

Genealogía

Poema en verso libre.

agosto 18, 2022
David Fincher

Feliz cumpleaños, David Fincher

David Fincher es uno de los mejores directores de cine actualmente. Santiago Osio nos ofrece una breve semblanza a...

agosto 18, 2022
El ataque contra Salman Rushdie es un ataque a la humanidad

El ataque contra Salman Rushdie es un ataque a la humanidad

El atentado contra Salman Rushdie también es un ataque contra la libertad de expresión, uno de los pilares fundamentales...

agosto 17, 2022
gente en juicio dibujo

El origen religioso de libertad e igualdad

Libertad e igualdad se necesitan y condicionan. Una sin la otra conduce a sociedades disfuncionales y a la infelicidad...

agosto 16, 2022