Muchos de nosotros alguna vez nos hemos preguntado qué hay después de la muerte, y pocas veces paramos para preguntarnos… ¿Vivimos antes de morir?
La verdad es que nos da miedo pensar en la muerte o pensamos que eso no va a pasar con nosotros o con nuestros seres queridos o por lo menos ¡No ahora!
Hablar sobre nuestra muerte es un tabú, es algo que preferimos evitar alejando ese pensamiento “tocando madera” o no pensando en eso para no atraer “mala suerte” pues todavía tenemos tantos planes en nuestra vida. Lo más irónico de todo esto es que es la única certeza que tenemos y que tarde o temprano todos vamos a morir.
“Todos sabemos intelectualmente que vamos a morir un día, pero, en general, somos tan renuentes a pensar sobre nuestra muerte, que tal conocimiento no toca nuestro corazón, y vivimos la vida como si fuéramos a quedarnos para siempre en este mundo. Consecuentemente, las cosas de este mundo – como poses materiales, reputación, popularidad y placeres- asumen extrema importancia, de modo que dedicamos casi todo nuestro tiempo y energía para obtenerlas. Cuando la muerte llega, descubrimos que, por haberla ignorado durante toda la vida, no estamos en absoluto preparados para afrontarla” (Gyatso, 2016) (Gyatso, Novo Manual de Meditação, 2016).
Recuerdo perfectamente un día en una ponencia de una monja budista al iniciar su discurso, la primera pregunta que nos hizo fue: ¿Sabían que van a morir? Fue unánime la cara de espanto de nuestros invitados que no estaban acostumbrados a hablar de la muerte tan abierta y naturalmente como se hace dentro de la filosofía budista. No quiero decir que los budistas seamos mejores para encarar la muerte, simplemente nos preparamos pensando que “Puede ser que muera hoy”.
“Prepararse para la muerte es una de las cosas más sabias y mejores que podemos hacer, tanto por nosotros como por los otros. Este mundo no es nuestra casa, somos viajantes, estamos de paso. Entramos en este mundo solos y de manos vacías y vamos a salir de la misma forma” (Gyatso, Viver significativamente, morrer com alegria, 2007).
Y es aquí justamente donde cabe esta pregunta: ¿Vivimos antes de morir?
Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo haciendo planes, trabajando árduamente para conseguir miles de cosas materiales, queriendo tener éxito, una posición social, etc. Dedicamos nuestra vida a lo que queremos para nuestro futuro, que nos olvidamos de vivir en el aquí y ahora. Muchas veces hasta la salud perdemos por esa lucha incansable. Cuando lo conseguimos, queremos más dinero, un mejor carro, una casa mayor, el viaje de mis sueños. Nunca estamos satisfechos. No que esto esté mal, pues es importante tener objetivos, sueños, esperanza; el problema es cuando vivimos para trabajar y no trabajar para vivir.
El problema es cuando la vida pasa por nosotros sin darnos cuenta y no pasamos nosotros por la vida. Cuando menos nos damos cuenta se pasaron los años, se pasó la vida y todavía estamos esperando el momento ideal para ser felices y hacer aquello que soñábamos cuando tuviéramos tiempo.
Tal vez todo aquello que planeamos para mañana, para un corto o largo plazo nunca llegue, pues no sabemos cuánto tiempo tenemos por aquí.
Por eso lo más adecuado y sabio sería decirnos cada día: “Puede ser que muera hoy”
Te invito a vivir cada día como si fuera el único y el mejor día de tu vida.
Solo por hoy.
Referencias:
“Novo Manual de Meditação”, Geshe Kelsang Gyatso, 2016, São Paulo, Ed. Tharpa Brasil.
“Viver significativamente, morrer com alegria”, Geshe Kelsang Gyatso, 2007, São Paulo, Ed. Tharpa Brasil.
OBSESSION
Recomendación para ver Obsession: Llevar algo para apretar y tener listo en casa un tecito de algo que te...
junio 16, 2026
Blanco y Negro: Súperhombre
“I wanna feel sunlight on my face. I see that dust cloud disappear without a trace. I wanna take...
junio 15, 2026
Sentir demasiado no siempre es amor
No siempre es fácil aprender a reconocer que la paz también puede ser una forma de amor y quizá...
junio 15, 2026
Blanco y Negro
“It's a turf war on a global scale. I'd rather hear both sides of the tale” – Black or...
junio 8, 2026