Escuchar y comprender

A continuación comparto  el mail de Viviana; una joven preparatoriana que vive en la Ciudad de México.  Señorita doctora: Soy Viviana. Antes de la epidemia del virus estaba yo en tercero de prepa. Desde marzo ya no...

30 de junio, 2020

A continuación comparto  el mail de Viviana; una joven preparatoriana que vive en la Ciudad de México. 

Señorita doctora:

Soy Viviana.

Antes de la epidemia del virus estaba yo en tercero de prepa.

Desde marzo ya no pudimos ir a clases y en la casa no tenemos computadora.

Me he tenido que poner de acuerdo con un compañero de la escuela que vive en mi edificio  para poder tomar las clases y ahora me dio chance de escribirle a usted, porque él me dijo que la había visto en Internet.




Tengo mucho miedo porque no sé a quién creerle.

La autoridad dice una cosa y los periódicos dicen otra, y en mi casa mis papás se enojan porque dicen que estamos rodeados de puras mentiras.

Me siento impotente y frustrada.

Mi amigo (el que me comparte su computadora para tomar las clases) me dijo que usted ayuda a la gente que como yo tenemos miedo por la incertidumbre.

Es como si el  tiempo no pasara.

Es como estar enterrada viva, a veces.

Mis papás nos dan cariño y la verdad es que no nos falta lo necesario, pero somos seis en la casa (mis dos hermanas, un hermano y mis papás) y es difícil porque al mismo tiempo quisiera poder estar sola, pero necesito estar con ellos, sentirme acompañada y protegida.

No sé si me estoy dando a entender bien, pero  quisiera que usted me diga algo que me tranquilice, que me ayude a controlar el miedo y la preocupación.

__________________________

Querida Viviana

Gracias por tu carta y por permitirme publicarla. Cambiaré, por supuesto, tu nombre. 

A través de tus palabras se pude percibir tu angustia y puedo comprender muy bien ese sentimiento de querer mucho a tu familia y al mismo tiempo necesitar tu espacio. Me imagino que a todos les debe estar pasando algo  parecido. 

Además, a tu edad, estar encerrada, sin actividades físicas y poca o ninguna vida social, es todo un reto.  Realmente me puedo imaginar  cuando dices que “a veces te sientes como enterrada viva”.  Y luego con todas esas noticias contradictorias que confunden, enojan y preocupan. 

Me parece que lo estás manejando muy bien, haciendo lo posible por seguir tus estudios a pesar de las circunstancias, eso es un gran mérito.  Estás consciente y puedes comunicar tus sentimientos muy claramente y estas dispuesta a buscar ayuda cuando te hace falta. 

¿Cómo está la comunicación en familia?  ¿Han hablado entre ustedes de cómo se siente cada quién? A veces, aunque haya mucho amor en la familia, es difícil comunicar sentimientos profundos, preocupaciones, miedos, frustración.

Si no acostumbran comentar sobre estas cosas,  tal vez tú podrías intentar que se discutan estos temas.

Sacar los miedos y exponerlos en la conversación les quita su dominio sobre nuestras emociones y ayuda a disiparlos.

Tampoco es que TENGAN que hablar todo el tiempo de ello, es solo que a veces puede haber malentendidos si uno comunica muy poco y al mismo tiempo puede surgir la sensación de aislamiento interno, a pesar de estar todo el dia acompañados.  

No sé si en tu casa cada quién tenga un espacio propio para estar.  Si así es, son afortunados, cada quién puede recluirse y darse un tiempecito para sí mismo cuando le hace falta. Recomiendo que así lo hagas, si puedes. No se trata de aislarte, solo de respirar y tener tu espacio. 

Si no es así, propongo una idea: así como es saludable abordar estos temas en familia, tambien pueden ponerse de acuerdo en tener ratos de silencio que permitan a cada uno tener algo de privacía para leer,  meditar o descansar.

Esto se puede sentir casi como “salir” ya que eso por el momento no es posible. Y les puede ayudar mucho a estar más relajados y contentos. 

Puede ser que en ese tiempo a solas hagas ejercicio o pongas música que te guste y bailes. O puedes dibujar, cualquier cosa creativa que te guste o te interese probar. Piensa en un hobby que te interese.  Leer, escribir, incluso puedes en ese tiempo simplemente descansar, mirar por la ventana. Escucha tu interior, ¿qué te hace falta? Este tiempo es solo para ti. 

¿Me imagino que alguien de la familia tendrá que salir de vez en cuando a comprar comida?

 Si es posible, acompaña a esa persona, para que salgas aunque sea un poquito, y veas otros panoramas. 

Si tienen oportunidad, dense una vuelta por un parque. Me parece que el bosque de Chapultepec ya lo abrieron. Pueden salir un poco, tomando precauciones de distanciamiento. Es muy curativo estar en la naturaleza, ver los árboles, respirar y moverse. Te sentirás otra. No vayas sola. 

Preferiblemente si sales, que sea en horas en que haya luz de día y preferiblemente acompañada.

En todo el mundo hay sobreabundancia de información, sobre de la pandemia: información de redes sociales, de informativos institucionales, versiones del gobierno, y, para colmo de males,  no concuerdan y por ello confunden.

Es necesario y saludable tener acceso a la información, pero no sobreexponerse al flujo contradictorio que aumenta el miedo y la incertidumbre.

Si en tu familia son creyentes o practican alguna religión,  sería bueno que hagan oración en común con alguna regularidad; no tiene que ser mucho  tiempo, pero no está de más agradecer lo que se tiene y tener en mente el sufrimiento de otros, que es mucho.

Te agradezco tu contacto y por favor, no dudes en escribirme de nuevo o si lo necesitas, podemos ponernos de acuerdo para tener una charla en la que podríamos incluir a alguien o algunos miembros de tu familia.

Cuídate mucho y sigue adelante con tus estudios.

     __________________________________

Agradezco mucho su correspondencia y espero que sigan acercándose para compartir sus vivencias.

Todos necesitamos escuchar y ser escuchados;  comprender y ser comprendidos.

[email protected]

Bosque de Finlandia

Bosques de Finlandia: cofres llenos de tesoros

A los finlandeses les encantan sus bosques. Según una encuesta de 2017, el 46% se dedica a recolectar bayas, mientras que el...

·

Nuestros demonios

Dentro de tantas otras cosas que venimos descubriendo durante la pandemia, están esas sombras interiores que difícilmente veríamos en  “modo no COVID”....

·




Más de categoría
Restaurante Migrante

Migrante, una invitación a quitar los muros culinarios

Para quienes desean disfrutar de platillos diferentes e innovadores, Migrante se convertirá en una gran opción, un restaurante que muy pronto...

·

SIGO AQUÍ, NO ME FUI

Al despedirme de esta realidad que es la vida, mi presencia material no estará más; no estará mi voz....

·

¡Que paren el mundo!… 

Los “químicos de la felicidad” y cómo nos ayudan en el confinamiento No cabe duda de que cuanto más...

·
Perrito

¿Un perro puede ser feliz en espacios pequeños?

Debido al estilo de vida, actualmente millones de mexicanos habitan en lugares pequeños dentro de las ciudades urbanas; por...

·