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De 1791 – Se estrena “La flauta mágica” de Mozart

Se estrena en el Theater an der Wien de Viena (Austria), bajo la dirección del propio autor, la que será su última ópera “La flauta mágica” de Mozart, considerada como… Se estrena en el Theater an der...

30 de septiembre, 2014 mozart_magic_flute

Se estrena en el Theater an der Wien de Viena (Austria), bajo la dirección del propio autor, la que será su última ópera “La flauta mágica” de Mozart, considerada como…

Se estrena en el Theater an der Wien de Viena (Austria), bajo la dirección del propio autor, la que será su última ópera "La flauta mágica" de Mozart, considerada como una de las obras maestras del género. Es un singspiel en dos actos con música de Wolfgang Amadeus Mozart y libreto en alemán de Emanuel Schikaneder. El singspiel es un tipo de ópera popular cantada en alemán, en el que se intercalan partes habladas. Además de ser gran obra musical expresa unos valores a modo de crítica.

Cuando Mozart estrenó La flauta mágica tenía treinta y cinco años y sólo le quedaban dos meses de vida. El empresario teatral Emanuel Schikaneder pasaba graves apuros económicos y el compositor, gran amigo suyo desde los años de juventud y en su misma situación financiera, resolvió escribir para él una obra que podría dar dinero. Al conocer que un teatro rival iba a estrenar otra ópera con igual asunto, se modificó por completo la acción dotándola, además, de una significación simbólica supuestamente de acuerdo con ciertas prácticas masónicas, logia a la que según algunos autores pertenecían. El elemento mítico y maravilloso adquirió en La flauta mágica un gran relieve.

Schikaneder era hermano masón de Mozart. Fue el primero que interpretó a Papageno, mientras que el papel de la Reina de la Noche era interpretado por Josepha Hofer, cuñada de Mozart. Otros intérpretes del estreno fueron: Benedikt Schack (Tamino), Anna Gottlieb (Pamina), Franz Xaver Gerl (Sarastro), Johann Joseph Nouseul (Monostatos), Herr Winter (Orador) y Barbara Gerl (Papagena). 

La flauta mágica sigue siendo importante dentro del repertorio operístico estándar y aparece como la número 4 en la lista de Operabase de las óperas más representadas en todo el mundo para el período 2005-2010. Su estatus como obra maestra de la ópera es incuestionable y ciertamente único dentro del más reducido ámbito del singspiel, donde no tiene comparación posible.

Algunas de sus melodías son muy familiares, como el dúo de Papageno y Papagena, o el aria de coloratura de la Reina de la Noche titulada Der Hölle Rache kocht in meinem Herzen (La venganza del infierno hierve en mi corazón), para cuya interpretación se necesita un grado de virtuosismo importante, y el aria del príncipe Tamino.

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Hay un dicho muy popular aquí: “Perro que ladra, no muerde”. Y no, no lo mordía; pero le rasgaba las mangas de las chamarras o los pantalones; aunque su blanco favorito era el fondillo de los pantalones, que no sé cuántas veces los tuvo que mandar al zurcido invisible. El caso es que el pobre hombre no podía vivir más que encerrado en su vivienda. Y eso, relativamente, porque muchas veces iba el perro a ladrar ante su puerta, que en más de una ocasión se quedó ronco. ¿A qué se debía tanta hostilidad? Nadie se lo explicaba. Un día el hombre salió al patio y en cuanto vio al perro correr hacia él, lanzó algo al suelo. Era un pedazo de carne, sangriento y apetitoso (para el perro, pensó). Pero el animal lo ignoró completamente, y se le lanzó al cuello. No sabes el grito de horror que dieron los vecinos (ya todos saben a qué hora sale para el trabajo, y se asoman para ver qué le hace el perro). Pero se limitó a arrancarle la corbata y a perseguirlo hasta la avenida. 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CARTAS A TORA 248

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