🚀 Evaluando Campaña...
advertising: Esperando...

YA NO QUEDA MUCHO POR QUEMAR

En México las mujeres no están seguras en ningún lado a ninguna hora.

26 de abril, 2022

Este domingo las sociedad salió nuevamente a la calle para exigir justicia, otra vez el color morado, las canciones, el grafiti, las cruces y los letreros con consignas, no es porque fuera día de la mujer, es porque en este país, ya no hay otra forma de vivir más que protestando, la protesta es la única forma que nos queda para luchar, es el desahogo y la esperanza de las almas que aún creen que algo puede mejorar.

El caso de Debahni  parece haber tocado el corazón de todo el mundo y no es porque fuera un caso aislado, fue tal vez porque por alguna razón nos espejeamos en él muchísimas mujeres y padres de familia, porque tal vez conocimos más de su historia, porque tal vez se nos hizo conocida o muy parecida a alguien que conocemos, porque tal vez nos recuerda cuántas veces estuvimos en riesgo sin saber que nuestra última foto vivas le daría la vuelta al país.

Si existiera un semáforo  por desaparición de mujeres en México, estaría en rojo en todo el territorio nacional, ya no es un problema de estados fronterizos o de zonas marginales, en México las mujeres no están seguras en ningún lado a ninguna hora.

Los machistas le echan la culpa a cualquier mujer involucrada; a la chica desaparecida por andar sola en la madrugada, a sus amigas por no cuidarla y no quedarse con ella, a su madre por dejarla ir a una fiesta, las mujeres por nuestro lado buscamos culpables en cada hombre que vemos en la calle, queremos ver en sus ojos alguna respuesta o más bien alguna alarma, algo que nos indique que el que pasa junto a nosotros en la calle, el profesor, el compañero, el tío, el conductor de un taxi, el propio padre pueda ser un posible feminicida a punto de revelarse.

 No hay nada que nos indique con certeza que un hombre haya tenido la vida que haya sido pueda convertirse en un violador en cualquier momento, al parecer todo viene de la formación en la infancia pero cada vez hay menos constantes y  más espacios sin respuesta.

En esta marcha como en las anteriores no hay mucho nuevo que contar, solo nuevos nombres, nuevas historias, rostros que se acumulan, demandas por el mismo crimen, más indignación que se suma a la anterior, pero no hay solución, no hay justicia ni mejora, exigimos al gobierno seguridad, a la sociedad ser visibilizadas, como si con esto lográramos componer los números, los números que todos los días se mueven, las estadísticas que nos hacen temblar aun sin salir de casa, aun con la puerta cerrada, vivir con miedo y soñar cada noche la peor pesadilla del mundo, conocer el nombre de la siguiente desaparecida.

La población en México se compone aproximadamente de 128 millones de personas de las cuales el 52% somos mujeres, poco más de la mitad, en el último siglo la esperanza de vida se duplicó gracias a los avances científicos y tecnológicos, le ganamos la batalla a muchas enfermedades, en base a la prevención y detección temprana se ha logrado combatir batallas que antes se consideraban inevitablemente perdidas.

¿Va a empezar a disminuir por culpa de los feminicidios? ¿Es posible que algún día nuestro género se vea amenazado a la extinción?

¿Qué soluciones podemos buscar para estar a salvo las mujeres? Vivir siempre en un vagón rosa, atrincherarnos como cebras resguardándose del león en una especie de isla de Lesbos.

No hay consigna, ni canción, ni grito, ni color que pueda retratar esta angustia, esta humillación que sufrimos todas cada vez que una nueva hermana desaparece, cada nueva historia diferente o parecida, a la anterior, no es un tema ya de edad, ni de nivel social o económico, lo único cierto es que habitamos un mundo y por lo que nos concierne a nosotros un país en el que las mujeres son la presa de cualquier depredador que no pueda contener en algún momento sus instintos y se sienta con el derecho de destruir su vida. 

No es un tema, sin embargo, de hombres y mujeres, es un tema de buenos y malos, de víctimas y victimarios. ¿Hay esperanza para la humanidad? ¿O sería mejor que un meteorito reinicie la vida de nuevo en este planeta?

Perdón, pero esta noche la tristeza no me permite ver las cosas de otro color.

Comentarios

author avatar
Barbara Lejtik
Soy Bárbara Lejtik, Queretana Licenciada en ciencias de la comunicación, columnista, poeta, Mujer de mediana, que busca el punto medio entre la media vida Y la vida a medias, medio entiende y medio olvida que la clase media es como la media talla medio parece medio no convence y las medias tintas a medias permanecen. Facebook: Bárbara Lejtik Twitter: barbarlejtik Instagram: Labarbariux Sitio web: www.barbara Lejtik escribe.com
En el presente sexenio no hay atisbos de combate a la corrupción, pero sí se pide (desde la cúpula del partido) ¡HIPOCRESÍA!

La corrupción en México: la foto del INEGI

El gran reto de México no es solamente crecer económicamente. Es recuperar la confianza pública. Y ésta no se recupera con narrativa...

mayo 29, 2026
El Mundial: un examen fuera de la cancha

El Mundial: un examen fuera de la cancha

El verdadero desafío del mundial en México no está dentro de los estadios, sino fuera.

junio 10, 2026




Más de categoría

El acuerdo de paz podría poner fin a la guerra con Irán, pero ¿qué han conseguido realmente Estados Unidos e Israel?

Amin Saikal | Emeritus Professor of Middle Eastern Studies, Australian National University; The University of Western Australia; Victoria University...

junio 15, 2026
El Mundial: un examen fuera de la cancha

Lo bueno, lo malo y lo feo de la inauguración del evento deportivo del año

Venus Rey hace un balance de lo que fue la inauguración del mundial en nuestro país: un día sumamente...

junio 15, 2026
Código de Bioética

Código de Bioética

No todo lo que se puede hacer se debe hacer. En la labor profesional de cualquier área rige este...

junio 12, 2026
Un mundial de retos y eternas decepciones

Un mundial de retos y eternas decepciones

Pese a todo, se espera que en lo deportivo la competencia internacional traiga alegría y un poco de bálsamo...

junio 12, 2026