Una nueva actitud

Quien me conoce o se haya acercado a mis colaboraciones estará consciente que no soy partidario de AMLO, de su movimiento o cualquier cosa que...

8 de febrero, 2019 independent-woman-confident-woman-powerful-strong-arms

Quien me conoce o se haya acercado a mis colaboraciones estará consciente que no soy partidario de AMLO, de su movimiento o cualquier cosa que se le parezca. Sin embargo, tengo que afrontar el hecho consumado de que hoy ocupa el puesto de Presidente de la República muy a mi pesar.

No deseo que le vaya mal porque implica que le va a ir mal a mi país y a mí en lo personal como consecuencia, creo que la votación mayoritaria en su favor fue motivada profundamente por la necesidad nacional de reencontrarse con los valores que él predica, aunque los desconozca, y por ende, es incapaz de practicar, mas eso no quiere decir que los valores dejen de existir.

En la Fundación Corazones de Cristal se recibieron 15 jóvenes del programa Jóvenes construyendo el futuro para capacitarse en atención y rehabilitación de niños con capacidades diferentes, objeto de la fundación y centro de su ocupación.

Para desempeñar esta función se requiere de una vivencia auténtica, profunda, sincera, intensa y cotidiana de valores que les permiten a quienes trabajan con las personas de capacidades diferentes realizar con eficacia su labor mediante un compromiso a rajatabla y una entrega cercana al fanatismo.

Los gobernantes se han acercado a la fundación a fin de utilizar su imagen en su propio beneficio en publicidad, o presionando la participación en eventos políticos para lucirse como las personas altruistas que estaban tan lejos de ser, hoy la presencia de estos jóvenes que ayudarán dentro de sus funciones de capacitación y experimentarán que en carne propia la vivencia de los valores que la fundación ofrece una oportunidad de hacer un bien a México y con gusto prestaré mi colaboración.

Las decisiones que actualmente está tomando el gobierno son, cuando menos, cuestionables; sin embargo, tienen entre su diversidad varias notablemente positivas como lo es este programa que involucra a jóvenes, aparentemente improductivos y que los empieza a involucrar en la vida nacional.

Si nos dedicamos a censurar y a oponernos a su aplicación solo polarizaremos la opinión pública y acentuaremos la división que ya existe en perjuicio del país, apoyar lo apoyable redundará en beneficio común y permitirá el florecimiento de los tan olvidados valores, mostrándole a las nuevas generaciones que hay una manera de vivir diferente a la que estamos habituados.

Debemos dar tiempo a que los efectos de las nuevas políticas y acciones de gobierno maduren, sin omitir los comentarios que ayuden a matizar las equivocaciones que, por las causas que sean, seguirá cometiendo el gobierno ayudando a rectificar en lo posible como es el caso de la descalificación a la calificadora que costará a PEMEX 30,000 millones de dólares, que se podrán resarcir si el cambio de régimen fiscal de la petrolera se ve  modificado racionalmente haciéndola competitiva en el plano internacional y se le permite desarrollarse como empresa.

Una buena ayuda sería limpiar el sindicato, pero la lucha anticorrupción es selectiva y a los sindicatos no se les toca ni con el pétalo de una rosa.

El resultado anual del PIB dará la razón a quien la tenga y será el punto de apoyo que apalancará nuestro crecimiento, entretanto pongamos cada quien nuestro granito de arena en el bien común.

Comentarios
object(WP_Query)#18572 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(68371) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "27-08-2021" ["before"]=> string(10) "24-09-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(68371) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "27-08-2021" ["before"]=> string(10) "24-09-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18571 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18578 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18580 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "27-08-2021" ["before"]=> string(10) "24-09-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-08-27 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-09-24 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (68371) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18568 (24) { ["ID"]=> int(69823) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2021-08-27 08:56:17" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-08-27 13:56:17" ["post_content"]=> string(6485) "Una vez que distinguimos la diferencia entre lo verdadero y lo interpretado, estamos en posibilidad de decidir conscientemente en qué queremos creer, que tipo de convicciones generales nos gustaría que nos rijan como humanidad.  Sólo a partir de ejercicios dialécticos serios y profundos podemos discernir cuánto queda de verdad en nuestra manera de estar en el mundo.  A lo largo de toda la historia humana hemos construido nuestras narrativas a partir de creencias arraigadas tan hondo que ni siquiera nos resultaban perceptibles.  La metodología ha sido más o menos la siguiente: primero nos enfrentábamos a la necesidad imperiosa de explicar algo –un fenómeno natural, una situación, algún elemento de nuestra subjetividad, nuestra propia existencia, etc.–. Paulatinamente la exploración al respecto de esta inquietud se asentaba configurando una creencia que le diera respuesta. Y, finalmente, se articulaban los relatos que racionalizaban la creencia originaria, dando lugar a una cosmovisión que organizara coherentemente el mundo alrededor de ella. Esta cosmovisión era interiorizada por cada miembro del grupo –incluso en aquellos que la criticaban– y se trasmitía a cada nueva generación con una certeza tal, que terminaba por convertirse en verdades incuestionables.  De este modo suponemos erróneamente que ser católico, capitalista, aristócrata o intocable (en el sistema de castas hindú) se convierte justo en eso, en una condición del “ser” y no en un cuerpo de ideas y creencias susceptibles de ser cuestionadas. Y de ahí que estos “modos de ser” se asuman como Verdades Absolutas y tangibles y aquel que no las comparta –puesto que está contra la Verdad– simplemente está equivocado y merece persecución y escarmiento.  Sin embargo hemos llegado a un nivel de evolución humana donde podemos dar un paso adelante y diferenciar lo que es una verdad universal –como la fuerza de gravedad o el funcionamiento objetivo de nuestra fisiología– de una construcción humana que funciona distinto en cada tiempo y cultura –como las estructuras políticas o económicas, las leyes, los modos de vestir, etc.–.  Una vez que estamos en la posibilidad de distinguir esta diferencia central entre lo verdadero y lo interpretado, estamos también en la posibilidad de decidir conscientemente en qué queremos creer, que tipo de convicciones generales, que se superpongan a prejuicios y miedos, nos gustaría que nos rijan como humanidad.  Pensemos en tres ejemplos de cómo podemos racionalizar nuestras creencias para convertirlas en convicciones de carácter general:  1.- Para explicarnos los fenómenos naturales, ¿preferimos un mito o una tradición, o mejor optamos por la investigación científica? 2.- Por más que “el otro” nos asuste y nos produzca rechazo por ser distinto a nosotros, ¿estamos dispuestos a entenderlo como un igual, con dignidad, derechos y obligaciones semejantes a los nuestros o decidimos continuar viviendo en un mundo de racismo, segregación, fronteras inexpugnables y rechazo a la diferencia? 3.- A pesar de que la economía es una creación humana, ¿estamos dispuestos a aceptar que sea el capital quien dirija el destino del ser humano, en vez de que sea el ser humano quien dicte las reglas que rigen al capital? Estos son sólo tres ejemplos del tipo de pregunta que podríamos hacernos para desafiar nuestras creencias más arraigadas. Sólo a partir de ejercicios dialécticos serios y profundos podemos discernir cuánto queda de verdad en aquellas ideas que, de tan antiguas, ni siquiera sabemos que tenemos, pero que, seamos conscientes de ellas o no, rigen nuestra manera de estar en el mundo.   La respuesta a estas preguntas puede estar, en primera instancia, alejada de nuestras creencias individuales, pero una vez que racional, ética y moralmente –como personas y como grupo– escogemos una de las alternativas posibles como la mejor forma de gestionarnos como especie ante los retos del presente, se convierte en una convicción que habrá de regir nuestros actos, las leyes que promulguemos, las políticas públicas que se apliquen e incluso la manera en que nos vinculamos con nuestra gente querida.  Esta manera de encararlo no niega ni limita la diversidad cultural. Una vez que hemos optado por una convicción de carácter general, la ideología y el tipo de relato que se utilicen para articular la narrativa que sostenga dicha convicción pueden ser muy diversos y en concordancia con la cultura que los elabore. Una vez que la convicción implícita se interioriza con seriedad, el relato resultante defenderá valores profundos que, una vez contrastados con otras culturas que hayan pasado por el mismo proceso, resultarían externamente distintos, pero análogos en su esencia.  Al contrario de limitar la diversidad cultural, el asumir una misma convicción racional y conscientemente y expresarla desde múltiples idiosincrasias particulares, daría lugar a un mosaico de formas heterogéneas en que el ser humano es capaz de expresar un mismo valor.    En el siguiente artículo exploraremos si dentro de las convicciones que podemos decidir tener, hay algunas más deseables que otras o si todas tienen el mismo valor. Y, en caso de que no de lo mismo una cosa que otra, cuál es el criterio para seleccionar la mejor convicción.      Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir" ["post_title"]=> string(58) "Creando nuevas narrativas: de la creencia a la convicción" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(56) "creando-nuevas-narrativas-de-la-creencia-a-la-conviccion" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-08-27 08:56:17" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-08-27 13:56:17" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=69823" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18489 (24) { ["ID"]=> int(70390) ["post_author"]=> string(2) "77" ["post_date"]=> string(19) "2021-09-14 14:09:04" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-09-14 19:09:04" ["post_content"]=> string(6663) "Opinión H1   “La patria del escritor es su lengua”.                                                                   –Francisco Ayala (1906-2009), escritor español. Entramos en la época del año cuando se celebra a México en infinidad de formas: Comenzamos con la conmemoración de los Niños Héroes en la toma del Castillo de Chapultepec.  Dicen los expertos que no fueron niños, como nos lo enseñaron en primaria, y que ninguno de ellos se envolvió en la bandera y se tiró desde las alturas para preservarla de los invasores norteamericanos. Como adulta entiendo que se trata de una leyenda romantizada, pero a la vez reconozco que esa imagen que se formó en mi mente en tercero de primaria sigue tan viva como entonces. Contribuyó a  forjar mi identidad, a sentir que una nación por la cual se llevan a cabo esos grandes sacrificios representa una gran nación. Llega unos días después la celebración de nuestra Independencia, ocasión cuando se manifiesta en todo su esplendor la mexicanidad: desde las caracterizaciones de nuestros héroes de la Independencia, las representaciones teatrales, la poesía. Los desfiles en cada una de las poblaciones grandes y pequeñas, frente a los cuales se exalta dentro de nosotros ese particular orgullo de ser mexicanos. No pueden faltar en esa ocasión los deleites gastronómicos, desde los sofisticados chiles en nogada con su gama de leyendas urbanas y modos de preparación, hasta los populares elotes con chile y la fruta picada, que se venden en cualquier esquina durante el desfile. La mexicanidad nos pone a vibrar a todos los oriundos la noche del 15, en el territorio nacional y allende las fronteras.  Ese “Viva México” que respondemos a coro los presentes en tres ocasiones, seguido por los nombres de los héroes de la Independencia, así como la réplica de la campana de Dolores en cada inmueble que representa a nuestro país a lo largo y ancho del mismo, y de igual manera en las sedes oficiales en el extranjero. Se sigue la –ahora controversial– fecha del 12 de octubre que, así queramos borrar de nuestra historia, constituye la mitad de nuestra identidad.  Un festejo que ha perdido mucho lucimiento por cuestiones ajenas al reconocimiento de nuestra identidad mestiza, cuyo epítome este año es la sustitución de un bello monumento de Colón en el Centro Histórico de la Ciudad de México, por una figura estilizada de una  mujer que busca  representar los pueblos originales, pero que a ratos parece sacada de una cinta galáctica. Ella no me significa ninguna identidad en absoluto. Ni por los rasgos que le imprimieron, ni por la frialdad del material con que está hecha, ni por la forma tan arbitraria con que se ha decidido imponerla. Durante primaria y secundaria estudié fundamentalmente, en colegios de monjas. En los libros de historia de primaria, sistemáticamente, nos brincábamos el capítulo de las Leyes de Reforma.  Sabíamos que existió Benito Juárez; conocíamos la historia del niño de un pequeño pueblo oaxaqueño que pasó de cuidar ganado menor a convertirse en presidente de la República. Esto es, no se acentuaba el hecho de que Juárez haya decretado la separación del Estado y de la Iglesia, pero tampoco se arrancaban las hojas de los libros para vetarlo. Ya en secundaria sí aprendí lo necesario sobre las Leyes de Reforma y la figura de Juárez para el México actual. Sería como en los enamoramientos, tiene más efecto la indiferencia que las acciones directas de resistencia. Seguimos en noviembre con los festejos de la Revolución. A mí me remiten a diversos momentos, en particular con mis hijos pequeños en atuendos de ocasión.  Los desfiles asociados con el deporte y las danzas folclóricas entre las que no puede faltar: “La marcha de Zacatecas” y “La Adelita”. Otra vez la gastronomía en pleno para sentirnos aún más mexicanos. Arribamos finalmente a diciembre, a la celebración de la Virgen de Guadalupe. Sucede ese pensamiento paradójico único en México: proveniente de la tradición católica, la figura de la Guadalupana atraviesa cualesquiera creencias religiosas para instalarse en el corazón de todos los mexicanos. Ahora  las calles se ven pobladas por  peregrinaciones de distintos templos de cada parroquia, y en buena parte del territorio nacional se hacen acompañar de danzantes de todas las edades, vestidos de gran colorido, conocidos como “matachines”, cuyo traje incluye una nahuilla adornada con carrizos cortos, o bien pulseras de guijarros en las piernas, que al danzar generan un sonido muy característico. Sobre la cabeza  portan un penacho multicolor a base de plumas, y a lo largo de toda la peregrinación los danzantes van ejecutando cuadros que  han preparado a lo largo del año, al compás de un tambor. Quien encabeza cada contingente porta un estandarte, generalmente bordado, que identifica al templo y a la parroquia que representan. Podríamos seguir hablando mucho más de los elementos que nos dotan de nuestra  identidad como mexicanos. Esta vez quisiera utilizarlo como parangón frente a las acciones ciudadanas que, de manera contraria, señalan nuestro desapego a la patria, término –este último– que nació del mismo vocablo de “padre” y que significa casa, tierra propia, familia, grupo original. ¿Por qué, tantas veces, en lugar de cuidar nuestro suelo, actuamos con descuido, y hasta nos empeñamos en  dañarlo? ¿Por qué sacamos tajada “a la brava”? ¿Por qué tratamos mal a nuestros hermanos? Pareciera que nos aferramos a la idea de sentir que alguien es más que otros por su color de piel, por el nivel académico o por su  solvencia económica. En la denostación que emprendemos queda expuesta nuestra pequeñez. Habría que tomar lo bueno de cada episodio de nuestra historia, como una amalgama, y con base en ella construir lo mejor de nuestra generación. Proponernos dejar una huella que marque a futuro nuestro paso, como signo de una diferencia dignificadora.  " ["post_title"]=> string(20) "Historia e identidad" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(22) "historia-e-identidad-2" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-09-14 14:09:04" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-09-14 19:09:04" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=70390" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18568 (24) { ["ID"]=> int(69823) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2021-08-27 08:56:17" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-08-27 13:56:17" ["post_content"]=> string(6485) "Una vez que distinguimos la diferencia entre lo verdadero y lo interpretado, estamos en posibilidad de decidir conscientemente en qué queremos creer, que tipo de convicciones generales nos gustaría que nos rijan como humanidad.  Sólo a partir de ejercicios dialécticos serios y profundos podemos discernir cuánto queda de verdad en nuestra manera de estar en el mundo.  A lo largo de toda la historia humana hemos construido nuestras narrativas a partir de creencias arraigadas tan hondo que ni siquiera nos resultaban perceptibles.  La metodología ha sido más o menos la siguiente: primero nos enfrentábamos a la necesidad imperiosa de explicar algo –un fenómeno natural, una situación, algún elemento de nuestra subjetividad, nuestra propia existencia, etc.–. Paulatinamente la exploración al respecto de esta inquietud se asentaba configurando una creencia que le diera respuesta. Y, finalmente, se articulaban los relatos que racionalizaban la creencia originaria, dando lugar a una cosmovisión que organizara coherentemente el mundo alrededor de ella. Esta cosmovisión era interiorizada por cada miembro del grupo –incluso en aquellos que la criticaban– y se trasmitía a cada nueva generación con una certeza tal, que terminaba por convertirse en verdades incuestionables.  De este modo suponemos erróneamente que ser católico, capitalista, aristócrata o intocable (en el sistema de castas hindú) se convierte justo en eso, en una condición del “ser” y no en un cuerpo de ideas y creencias susceptibles de ser cuestionadas. Y de ahí que estos “modos de ser” se asuman como Verdades Absolutas y tangibles y aquel que no las comparta –puesto que está contra la Verdad– simplemente está equivocado y merece persecución y escarmiento.  Sin embargo hemos llegado a un nivel de evolución humana donde podemos dar un paso adelante y diferenciar lo que es una verdad universal –como la fuerza de gravedad o el funcionamiento objetivo de nuestra fisiología– de una construcción humana que funciona distinto en cada tiempo y cultura –como las estructuras políticas o económicas, las leyes, los modos de vestir, etc.–.  Una vez que estamos en la posibilidad de distinguir esta diferencia central entre lo verdadero y lo interpretado, estamos también en la posibilidad de decidir conscientemente en qué queremos creer, que tipo de convicciones generales, que se superpongan a prejuicios y miedos, nos gustaría que nos rijan como humanidad.  Pensemos en tres ejemplos de cómo podemos racionalizar nuestras creencias para convertirlas en convicciones de carácter general:  1.- Para explicarnos los fenómenos naturales, ¿preferimos un mito o una tradición, o mejor optamos por la investigación científica? 2.- Por más que “el otro” nos asuste y nos produzca rechazo por ser distinto a nosotros, ¿estamos dispuestos a entenderlo como un igual, con dignidad, derechos y obligaciones semejantes a los nuestros o decidimos continuar viviendo en un mundo de racismo, segregación, fronteras inexpugnables y rechazo a la diferencia? 3.- A pesar de que la economía es una creación humana, ¿estamos dispuestos a aceptar que sea el capital quien dirija el destino del ser humano, en vez de que sea el ser humano quien dicte las reglas que rigen al capital? Estos son sólo tres ejemplos del tipo de pregunta que podríamos hacernos para desafiar nuestras creencias más arraigadas. Sólo a partir de ejercicios dialécticos serios y profundos podemos discernir cuánto queda de verdad en aquellas ideas que, de tan antiguas, ni siquiera sabemos que tenemos, pero que, seamos conscientes de ellas o no, rigen nuestra manera de estar en el mundo.   La respuesta a estas preguntas puede estar, en primera instancia, alejada de nuestras creencias individuales, pero una vez que racional, ética y moralmente –como personas y como grupo– escogemos una de las alternativas posibles como la mejor forma de gestionarnos como especie ante los retos del presente, se convierte en una convicción que habrá de regir nuestros actos, las leyes que promulguemos, las políticas públicas que se apliquen e incluso la manera en que nos vinculamos con nuestra gente querida.  Esta manera de encararlo no niega ni limita la diversidad cultural. Una vez que hemos optado por una convicción de carácter general, la ideología y el tipo de relato que se utilicen para articular la narrativa que sostenga dicha convicción pueden ser muy diversos y en concordancia con la cultura que los elabore. Una vez que la convicción implícita se interioriza con seriedad, el relato resultante defenderá valores profundos que, una vez contrastados con otras culturas que hayan pasado por el mismo proceso, resultarían externamente distintos, pero análogos en su esencia.  Al contrario de limitar la diversidad cultural, el asumir una misma convicción racional y conscientemente y expresarla desde múltiples idiosincrasias particulares, daría lugar a un mosaico de formas heterogéneas en que el ser humano es capaz de expresar un mismo valor.    En el siguiente artículo exploraremos si dentro de las convicciones que podemos decidir tener, hay algunas más deseables que otras o si todas tienen el mismo valor. Y, en caso de que no de lo mismo una cosa que otra, cuál es el criterio para seleccionar la mejor convicción.      Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir" ["post_title"]=> string(58) "Creando nuevas narrativas: de la creencia a la convicción" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(56) "creando-nuevas-narrativas-de-la-creencia-a-la-conviccion" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-08-27 08:56:17" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-08-27 13:56:17" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=69823" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(41) ["max_num_pages"]=> float(21) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "4a3d8d361591f6e352f5778064b1423a" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Creando nuevas narrativas: de la creencia a la convicción

Una vez que distinguimos la diferencia entre lo verdadero y lo interpretado, estamos en posibilidad de decidir conscientemente en qué queremos creer,...

agosto 27, 2021

Historia e identidad

Opinión H1   “La patria del escritor es su lengua”.                                                                   –Francisco Ayala (1906-2009), escritor español. Entramos en la época del año cuando...

septiembre 14, 2021




Más de categoría
Violencia escala a niveles de terrorismo

Violencia escala a niveles de terrorismo

El acontecimiento suscitado en Salamanca (Guanajuato) con el regalo-bomba, implica un modus operandi del crimen organizado similar a la...

septiembre 24, 2021
Día Internacional Contra la Explotación Sexual y Trata de Personas

Día Internacional Contra la Explotación Sexual y Trata de Personas

México es el tercer país con más casos de trata de niñas y niños con fines de explotación sexual...

septiembre 24, 2021
Construyendo creencias que amplíen el mundo

Construyendo creencias que amplíen el mundo

Se trata de que creemos –y creamos– no las narrativas posibles, sino las necesarias para configurar el mundo donde...

septiembre 24, 2021

VER CON LOS OJOS DEL CORAZÓN

“El 13 de agosto de 1521, heroicamente defendido por Cuauhtémoc, cayó Tlatelolco en poder de Hernán Cortés. No fue...

septiembre 24, 2021