No han pasado ni dos semanas de enero y ya vimos la detención de Nicolás Maduro en manos de la inteligencia estadounidense, a la Casa Blanca, eligiendo a Delcy Rodríguez y la estructura chavista para un gobierno de transición, sobre María Corina Machado. Trump anunciando el regreso y necesidad geopolítica de la doctrina Monroe o “Donroe”. Partiendo por la adquisición monetaria o militar de Groenlandia y poniendo en riesgo la sostenibilidad diplomática de la OTAN. Para el día 10 ya se hablaba de una intervención militar terrestre en México, contra los cárteles de la droga.
Donald Trump demostró una vez más su capacidad narrativa e influencia con los medios de comunicación. Después de detener a Maduro, fueron los mensajes del presidente sobre sus planes imperialistas lo que se habló en los medios, más que un discurso global de paz y fiesta en Venezuela. Por otro lado, la captura de Maduro no fue la caída del chavismo y si bien el hecho es un símbolo de empoderamiento para el pueblo venezolano. Sabe amargo que María Corina fue traicionada y la cúpula chavista persiste intacta.
La cooperación entre MAGA y el chavismo ocurrió antes que la presidencia de Edmundo González, Estados Unidos parece más enfocado en la obtención de recursos y quizás desde una óptica más profunda, se trate del desmantelamiento de un incómodo centro de operaciones ruso-chino-cubano-iraní, en el corazón de Latinoamérica.
La política del más fuerte y en la que se dirige hasta donde quiera la moral del presidente y no el derecho internacional. Recordemos que después de la detención de Maduro, se retiraron las acusaciones sobre el Cártel de los Soles; un término creado por medios de comunicación venezolanos para referirse a funcionarios que recibía dinero corrupto del narcotráfico en los 90s.
Por estas razones, la transición es motivo de observación y cuestionamiento. Marco Rubio anunció un plan en tres pasos que culmina en la transición a la democracia. Primero, estabilización social (se coloca un gobierno chavista para evitar choques políticos, Estados Unidos mantiene control sobre las acciones del gobierno). Segundo recuperación económica, atracción de capital americano y venta de petróleo a precio de mercado. Finalmente, se buscaría en el escenario adecuado organizar elecciones democráticas con una Venezuela reestructurada y capaz de sostener una verdadera democracia.
Trump ha dicho que el proceso puede durar años y su Doctrina “Donroe” provoca angustia si queremos pensar que la intención es de liberación, en lugar de intereses territoriales y sobre los recursos naturales de Latinoamérica. El gobierno de MAGA ha mostrado una cara agresiva en donde el dinero y el poder militar pesan sobre la ley.
Desde Venezuela la vida no ha cambiado mucho, tampoco la estructura de gobierno y el sistema corrupto del chavismo puede ser una pieza útil para la expropiación de recursos que planea Estados Unidos. Por ello es cuestionable si esto terminará en una verdadera transición a la democracia y no el inicio de un imperialismo desmedido por parte de Estados Unidos.
Trump: el orden y el caos
Estremece leer la Carta del Atlántico , firmada en agosto de 1941 por Franklin Delano Roosvelt y Winston Churchill. Los principios...
enero 29, 2026
De Frente Y Claro | LAS CHEROKEE DESTAPAN LA CLOACA EN LA SCJN
Nada más ad hoc que el dicho “más pronto cae un hablador que un cojo” para entender lo que...
enero 29, 2026
La larga noche de Venezuela y el amanecer posible
Los mexicanos debemos ser muy conscientes de los riesgos reales de la sistemática destrucción democrática e institucional que está...
enero 29, 2026
