Puebla, tercer lugar en crecimiento de remuneraciones en manufacturas: Economía

CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – En Puebla, las remuneraciones al personal ocupado en la industria manufacturera crecieron en 4.3 por ciento en abril con respecto a marzo del 2022, por lo que la entidad ocupó el tercer...

20 de junio, 2022

CIUDAD DE PUEBLA, Pue. – En Puebla, las remuneraciones al personal ocupado en la industria manufacturera crecieron en 4.3 por ciento en abril con respecto a marzo del 2022, por lo que la entidad ocupó el tercer lugar nacional en dicha materia, informa la Secretaría de Economía con base en datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En trabajo, el estado sumó 116 mil 403 puestos en abril en comparación con el mismo mes del año pasado, un repunte anual de alrededor del 1.7 por ciento. Mientras que, en el valor de ventas, ocupó el quinto sitio en aumento con más de 47 mil 606 millones de pesos, el mayor monto en lo que va del presente año, así como del 16.75 por ciento con respecto a abril del 2021.

En el acumulado del primer cuatrimestre del 2022 (enero-abril), el valor de producción de la industria manufacturera sumó 167 mil 594.1 millones de pesos, un crecimiento del 7.26 por ciento con respecto al mismo periodo del 2021; mientras que, en ventas, 162 mil 834.7 millones de pesos; es decir, 7.65 por ciento más.

Según la encuesta mensual de la industria manufacturera del INEGI, la fabricación de insumos textiles (34.7 por ciento), industria de papel (30.9 por ciento), otras industrias manufactureras (30.7 por ciento) e industria del plástico y hule (30.4 por ciento) fueron las de mayor crecimiento en producción en términos anuales.

En términos anuales, otros de los subsectores que más crecieron respecto a abril de 2021, con base en la clasificación del INEGI, fueron: fabricación de maquinaria y equipo (26.8 por ciento), industrias metálicas básicas (20.8 por ciento), fabricación de productos textiles (14.1 por ciento), industria de la madera (13.9 por ciento), industria alimentaria (12.3 por ciento), industria de las bebidas y del tabaco (11.2 por ciento) y fabricación de equipo de transporte (10.4 por ciento).

Otros subsectores con crecimientos fueron: fabricación de prendas de vestir (8.4 por ciento), fabricación de productos metálicos (5.2 por ciento) e industria química (4 por ciento) en el comparativo anual.

Comentarios


object(WP_Query)#18053 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(80067) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "12-07-2022" ["before"]=> string(10) "09-08-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(80067) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "12-07-2022" ["before"]=> string(10) "09-08-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18051 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18020 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18018 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "12-07-2022" ["before"]=> string(10) "09-08-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-07-12 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-08-09 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (80067) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18054 (24) { ["ID"]=> int(81299) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-07-22 10:10:54" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-07-22 15:10:54" ["post_content"]=> string(9225) "La autenticidad es un producto híbrido, que implica contención y razonamiento, lo mismo que aceptación de los impulsos, instintos, pulsiones y emociones. La animalidad nos constituye en la misma medida que la capacidad de reflexión y pensamiento. Sin embargo, en la búsqueda de la autenticidad solemos toparnos con diversos obstáculos. Aquí abordamos los cuatro principales.   La semana anterior decíamos que una persona auténtica es aquella fiel a sí misma, que vive de acuerdo a valores y convicciones personales y que posee la capacidad de expresar talentos y características propias, ya sea que estas se correspondan, o no, con los estándares éticos, conductuales y morales que la sociedad de cada tiempo considera “correctas”. Sin embargo, hay una serie de actitudes internas, detonadas por diversos motivos que nos alejan, impiden o cuando menos complican que nos manifestemos plenamente auténticos.  Desde una visión “esencialista” se defiende la idea de que, desde que nacemos, debido a nuestra genética, a nuestro temperamento y al carácter que potencialmente habremos de desarrollar, somos “algo” de manera innata y desde esta perspectiva somos auténticos cuando permitimos que se fluya con libertad esa esencia de la forma más pura posible.  Otra visión, más existencialista, defiende la idea de que somos más bien una especie de “tabula rasa” y lo que somos lo vamos construyendo a lo largo de nuestra vida con nuestras decisiones, con las influencias de quienes nos rodean, con nuestros actos y con nuestras omisiones y desde esta visión somos auténticos si somos fieles a las posturas, decisiones y convicciones que asumamos consciente y racionalmente en cada momento de nuestra vida. El problema viene cuando nuestras decisiones, que suelen tener un carácter racional, no siempre están alineadas con nuestros instintos, pulsiones, obsesiones y deseos, lo que convierte esa búsqueda de autenticidad en una lucha entre diversos aspectos internos y externos del individuo.  En lo que coinciden ambas visiones es en que el apremio de ser auténtico tiene como motivación y objetivo liberarse de los condicionamientos sociales y culturales que en apariencia lastran nuestra libertad y nuestra manifestación más honesta de lo que sentimos y pensamos.   Si ser auténticos consistiese en dejar fluir nuestros impulsos naturales, los ingentes esfuerzos por educarnos y civilizarnos, crear reglas, leyes, marcos normativos que regulen la convivencia y el sin fin adicional de límites que ponemos justamente a esos impulsos harían que la historia humana fuese un despropósito. Pero por el otro lado, si la rigidez moral, conductual, ética, legal, sexual… si todo el andamiaje de restricciones y censuras que hemos creado a lo largo de los siglos se cumpliera a rajatabla, produciendo represiones, cupla y opresión que llegarían a lo patológico, no tengo duda de que el mundo sería un lugar mucho peor del que hoy habitamos. Eso indica que la autenticidad es más bien un producto híbrido, que implica porciones importantes de contención, límites y razonamiento, lo mismo que aceptación de los impulsos, instintos, pulsiones, emociones, anhelos y demás manifestaciones de animalidad que no conviene negar, porque, nos guste o no, nos constituye en la misma medida que la capacidad de reflexión y pensamiento.  Centrémonos en el proceso que experimenta un bebé promedio que nace en un entorno occidental urbano: en sus primeras etapas, el bebé en puro instinto, pura naturaleza. Su energía vital está centrada en sobrevivir, en alimentarse, en encontrar calor y afecto sin que condicionamiento alguno lo limite. Sin embargo, conforme crece y recorre diversas etapas de desarrollo, requiere modular, mediante una educación que lo mismo impulsa que reprime, según el caso y el contexto, aquellas características tanto genéticas como aprendidas que permitan al nuevo individuo integrarse de la manera más sana y menos traumática posible al grupo social en que ha nacido.     Quizá el momento crucial en lo referente a la autenticidad llega con la adolescencia. Se trata de una etapa donde llega la primera gran crisis existencial del individuo, donde entran en auténtica tensión los dos factores centrales de la vida hasta ese momento: la necesidad de pertenecer (a una familia, a un grupo de amigos, a un equipo deportivo, etc.) y el impulso de individualización que nos motiva a construirnos una identidad propia, única y singular. Esta tirantez entre los polos opuestos del Yo en muchas ocasiones encuentra formas de distensión y relajamiento, pero en muchas otras llega hasta la ruptura y casi siempre la gasolina que alimenta al motor de la rebeldía es precisamente la búsqueda de la autenticidad, de la voz, la acción, la forma personal y genuina de estar en el mundo, mediante la cual el Yo se asienta moldeando un primer bosquejo de identidad y personalidad propia, muchas veces a partir del contraste y la oposición.    Sin embargo, en cualquiera de las formas y sentidos en que se manifieste, esta búsqueda de autenticidad suele toparse con cuatro obstáculos principales.  El primero es que cuando somos adolescentes, nos damos cuenta por primera vez que no tenemos la menor idea de quién somos en realidad. Hemos vivido siempre bajo las reglas de la familia, de la escuela, del grupo de amigos, cediendo ante cualquier condicionamiento social con la intención de ser aceptados y sin una perspectiva clara de hacia dónde nos queremos dirigir. En este escenario de confusión no resulta sencillo dilucidar qué es aquello que responde a mi auténtico Yo.  El segundo obstáculo es que, en aras de ser aceptados, nos comprometemos con ideologías, conductas, intenciones que no siempre tienen que ver con nuestras convicciones profundas y terminamos por no cumplir con las expectativas que creamos en los demás ni tampoco logramos ser fieles esa voz interior que contravenía aquellas promesas. Este escenario suele crear una profunda frustración y vacío, pues ni complacimos a los otros ni fuimos fieles con nuestros impulsos y necesidades.  Un tercer obstáculo para alcanzar la autenticidad está en la suposición de que “ese que de verdad somos” habrá de gustarle y deberá ser aceptado por todos. No será así. Vivimos en un mundo polarizado como consecuencia de encarnizadas guerras culturales y en el caso de que logremos encontrar una expresión genuina de nuestra interioridad, si bien será bien recibida por muchos, para otro grupo será inaceptable. Entre más original y específica sea la manifestación del yo, el rechazo y la descalificación, así como la aceptación y el reconocimiento serán más puntuales y encontrados. Esta imposibilidad de una aprobación unánime es quizá el precio más evidente que debemos pagar por ser auténticos. Gestionar ese rechazo parcial de manera responsable y serena es, sin duda, señal de crecimiento y de consolidación de un yo maduro y equilibrado.  El cuarto y más grave obstáculo para alcanzar la autenticidad está en renunciar a nuestros impulsos y deseos internos en aras de ajustarnos a los condicionamientos sociales en uso. Esta modalidad suele ser una de las más frecuentes; se trata de una racionalización del miedo a no ser aceptado. Ante esta posibilidad buscamos una solución práctica y fundamentada donde barajamos las supuestas mejores opciones a nuestro alcance, aceptando el trabajo “apropiado”, la pareja “correcta”, la personalidad con las virtudes “mejor valoradas”, el consejo bien intencionado y, mientras en la apariencia se nos admira por nuestra sensatez, en realidad implica una profunda renuncia que a larga no será valorada por nadie, puesto que seremos igual que los demás, y que, puesto que las costumbres y condicionamientos cambian, eventualmente será una postura superada y que nos producirá una frustración muy honda.   Sin embargo, para poder esquivar estos cuatro obstáculos, hay una pregunta clave que debemos respondernos: ¿En qué consiste “ser fiel a uno mismo”? En la siguiente entrega profundizaremos en ella.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir  " ["post_title"]=> string(31) "Obstáculos para ser auténtico" ["post_excerpt"]=> string(116) "Debido a factores como el miedo al rechazo social, podemos adoptar conductas que nos alejen de nuestra autenticidad." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(29) "obstaculos-para-ser-autentico" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-07-22 10:10:54" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-07-22 15:10:54" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=81299" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17957 (24) { ["ID"]=> int(81126) ["post_author"]=> string(3) "189" ["post_date"]=> string(19) "2022-07-19 09:56:34" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-07-19 14:56:34" ["post_content"]=> string(4710) "Hace muchos años ya, cuando salí de la carrera y me di a la tarea de llevar mi curriculum vitae a diferentes empresas para buscar trabajo, me tope en todos lados con la misma pregunta por parte de los reclutadores:  ¿Está en tus planes embarazarte? Siempre contesté que no. Nunca me sentí ofendida y mucho menos se me ocurrió contestar que ese era un asunto personal que no le incumbía a la empresa. En una sociedad conservadora, pensé yo, es normal que los departamentos de recursos humanos prefieran contratar hombres o mujeres solteras para los puestos administrativos ya que una mujer joven siempre representa un riesgo para la empresa que tendrá que pagar seguro social y sustituto o sustituta en caso de que la trabajadora resulte embarazada. Como si esto fuera una falta a la empresa, un mal comportamiento o una deslealtad. Qué equivocada viví por mucho tiempo. Después conocí otros tipos de ideas, otras culturas, tristemente muy lejanas a lo que vivimos en México, en donde la mujer no solo no tiene por qué responder,  incluso puede demandar por un cuestionamiento de esta índole acusando discriminación y cuenta con todo el apoyo de la empresa, de la sociedad y de su pareja si es que la tiene para poder compaginar su trabajo con la maternidad. Puede sin ningún problema tomar el permiso por maternidad con la tranquilidad de que seguirá en su puesto cuando éste termine. Tendrá espacio para poder seguir amamantando a su bebé, para regresar temprano a su casa. Sabe que el Estado la apoyará con servicios de guardería de calidad y que su pareja se encargará a la par del trabajo en el hogar y del cuidado de sus hijos. Sabe también la mujer que podrá seguir trabajando y aspirar a escalar puestos dentro de la empresa sin miedo a que su condición de madre se interponga y que igual que a los hombres en México, ser cabeza de familia le da un plus y se traduce en responsabilidad y estabilidad en el trabajo. Las sociedades más avanzadas que la nuestra saben que una mujer representa un elemento indispensable dentro de la vida social, que genera productividad y que es necesaria como parte de la fuerza laboral de un país, que es responsabilidad de hombres y mujeres repartir equitativamente el trabajo de la casa para que la mujer pueda desempeñarse profesionalmente y que esto dará una mejor calidad de vida a la familia y a corto, mediano y largo plazo beneficiará al Estado, porque en una sociedad en donde una de dos personas se queda en casa el ingreso económico es mucho menor y no hace falta mucha ciencia para entenderlo. Yo fui de una de esas mujeres que padecieron discriminación de género. En cada empresa que trabaje me encontré siempre con el mismo tope hasta que decidí seguir por mi cuenta y desarrollar yo mi propio negocio, afortunadamente pude hacerlo y me siento muy orgullosa de recordar que a la primera persona que contrate fue a una mujer con un hijo cuyo marido se había ido hacía dos años a Estados Unidos en busca de mejor trabajo y que tenía sin enviar dinero a su casa ya un año, la segunda trabajadora que se incorporó tenía seis meses de embarazo y así fui confirmando mi equipo con mujeres todas en edad de procrear, que igual que yo estuvimos embarazadas, tuvimos permiso remunerado por maternidad y dispusimos de un espacio en el local donde está nuestro negocio para que nuestros hijos pudieran estar seguros y cuidados. Algunas nos divorciamos después de un tiempo y fue necesario para nosotras generar más dinero para cubrir nuestras necesidades y las de nuestros hijos, cuando injustamente nuestros excónyuges exigieron que aportáramos la misma cantidad al gasto familiar que ellos sin considerar que éramos nosotras quienes nos quedábamos a cargo de los hijos, quienes nos partíamos en veinte para llevarlos y recogerlos de la escuela, darles de comer, apoyarlos en las tareas, llevarlos al doctor cuando estuvieron enfermos, cuidarlos y educarlos de forma presencial y además trabajar para cubrir gastos a diferencia de la mayoría de los padres divorciados que pueden disponer de todo el día para trabajar, viajar y cubrir horas extras. Solo con la comprensión y el apoyo del gobierno y la sociedad lograremos algún día obtener el calificativo de ciudadanas de primera y no veremos como “Oportunidad” el hecho de poder desarrollarnos libremente en nuestra profesión sino como un merecido derecho." ["post_title"]=> string(41) "Discriminación por género en el trabajo" ["post_excerpt"]=> string(142) "Yo fui de una de esas mujeres que padecieron discriminación de género. En cada empresa que trabaje me encontré siempre con el mismo tope. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(39) "discriminacion-por-genero-en-el-trabajo" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-07-19 10:01:09" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-07-19 15:01:09" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=81126" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18054 (24) { ["ID"]=> int(81299) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-07-22 10:10:54" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-07-22 15:10:54" ["post_content"]=> string(9225) "La autenticidad es un producto híbrido, que implica contención y razonamiento, lo mismo que aceptación de los impulsos, instintos, pulsiones y emociones. La animalidad nos constituye en la misma medida que la capacidad de reflexión y pensamiento. Sin embargo, en la búsqueda de la autenticidad solemos toparnos con diversos obstáculos. Aquí abordamos los cuatro principales.   La semana anterior decíamos que una persona auténtica es aquella fiel a sí misma, que vive de acuerdo a valores y convicciones personales y que posee la capacidad de expresar talentos y características propias, ya sea que estas se correspondan, o no, con los estándares éticos, conductuales y morales que la sociedad de cada tiempo considera “correctas”. Sin embargo, hay una serie de actitudes internas, detonadas por diversos motivos que nos alejan, impiden o cuando menos complican que nos manifestemos plenamente auténticos.  Desde una visión “esencialista” se defiende la idea de que, desde que nacemos, debido a nuestra genética, a nuestro temperamento y al carácter que potencialmente habremos de desarrollar, somos “algo” de manera innata y desde esta perspectiva somos auténticos cuando permitimos que se fluya con libertad esa esencia de la forma más pura posible.  Otra visión, más existencialista, defiende la idea de que somos más bien una especie de “tabula rasa” y lo que somos lo vamos construyendo a lo largo de nuestra vida con nuestras decisiones, con las influencias de quienes nos rodean, con nuestros actos y con nuestras omisiones y desde esta visión somos auténticos si somos fieles a las posturas, decisiones y convicciones que asumamos consciente y racionalmente en cada momento de nuestra vida. El problema viene cuando nuestras decisiones, que suelen tener un carácter racional, no siempre están alineadas con nuestros instintos, pulsiones, obsesiones y deseos, lo que convierte esa búsqueda de autenticidad en una lucha entre diversos aspectos internos y externos del individuo.  En lo que coinciden ambas visiones es en que el apremio de ser auténtico tiene como motivación y objetivo liberarse de los condicionamientos sociales y culturales que en apariencia lastran nuestra libertad y nuestra manifestación más honesta de lo que sentimos y pensamos.   Si ser auténticos consistiese en dejar fluir nuestros impulsos naturales, los ingentes esfuerzos por educarnos y civilizarnos, crear reglas, leyes, marcos normativos que regulen la convivencia y el sin fin adicional de límites que ponemos justamente a esos impulsos harían que la historia humana fuese un despropósito. Pero por el otro lado, si la rigidez moral, conductual, ética, legal, sexual… si todo el andamiaje de restricciones y censuras que hemos creado a lo largo de los siglos se cumpliera a rajatabla, produciendo represiones, cupla y opresión que llegarían a lo patológico, no tengo duda de que el mundo sería un lugar mucho peor del que hoy habitamos. Eso indica que la autenticidad es más bien un producto híbrido, que implica porciones importantes de contención, límites y razonamiento, lo mismo que aceptación de los impulsos, instintos, pulsiones, emociones, anhelos y demás manifestaciones de animalidad que no conviene negar, porque, nos guste o no, nos constituye en la misma medida que la capacidad de reflexión y pensamiento.  Centrémonos en el proceso que experimenta un bebé promedio que nace en un entorno occidental urbano: en sus primeras etapas, el bebé en puro instinto, pura naturaleza. Su energía vital está centrada en sobrevivir, en alimentarse, en encontrar calor y afecto sin que condicionamiento alguno lo limite. Sin embargo, conforme crece y recorre diversas etapas de desarrollo, requiere modular, mediante una educación que lo mismo impulsa que reprime, según el caso y el contexto, aquellas características tanto genéticas como aprendidas que permitan al nuevo individuo integrarse de la manera más sana y menos traumática posible al grupo social en que ha nacido.     Quizá el momento crucial en lo referente a la autenticidad llega con la adolescencia. Se trata de una etapa donde llega la primera gran crisis existencial del individuo, donde entran en auténtica tensión los dos factores centrales de la vida hasta ese momento: la necesidad de pertenecer (a una familia, a un grupo de amigos, a un equipo deportivo, etc.) y el impulso de individualización que nos motiva a construirnos una identidad propia, única y singular. Esta tirantez entre los polos opuestos del Yo en muchas ocasiones encuentra formas de distensión y relajamiento, pero en muchas otras llega hasta la ruptura y casi siempre la gasolina que alimenta al motor de la rebeldía es precisamente la búsqueda de la autenticidad, de la voz, la acción, la forma personal y genuina de estar en el mundo, mediante la cual el Yo se asienta moldeando un primer bosquejo de identidad y personalidad propia, muchas veces a partir del contraste y la oposición.    Sin embargo, en cualquiera de las formas y sentidos en que se manifieste, esta búsqueda de autenticidad suele toparse con cuatro obstáculos principales.  El primero es que cuando somos adolescentes, nos damos cuenta por primera vez que no tenemos la menor idea de quién somos en realidad. Hemos vivido siempre bajo las reglas de la familia, de la escuela, del grupo de amigos, cediendo ante cualquier condicionamiento social con la intención de ser aceptados y sin una perspectiva clara de hacia dónde nos queremos dirigir. En este escenario de confusión no resulta sencillo dilucidar qué es aquello que responde a mi auténtico Yo.  El segundo obstáculo es que, en aras de ser aceptados, nos comprometemos con ideologías, conductas, intenciones que no siempre tienen que ver con nuestras convicciones profundas y terminamos por no cumplir con las expectativas que creamos en los demás ni tampoco logramos ser fieles esa voz interior que contravenía aquellas promesas. Este escenario suele crear una profunda frustración y vacío, pues ni complacimos a los otros ni fuimos fieles con nuestros impulsos y necesidades.  Un tercer obstáculo para alcanzar la autenticidad está en la suposición de que “ese que de verdad somos” habrá de gustarle y deberá ser aceptado por todos. No será así. Vivimos en un mundo polarizado como consecuencia de encarnizadas guerras culturales y en el caso de que logremos encontrar una expresión genuina de nuestra interioridad, si bien será bien recibida por muchos, para otro grupo será inaceptable. Entre más original y específica sea la manifestación del yo, el rechazo y la descalificación, así como la aceptación y el reconocimiento serán más puntuales y encontrados. Esta imposibilidad de una aprobación unánime es quizá el precio más evidente que debemos pagar por ser auténticos. Gestionar ese rechazo parcial de manera responsable y serena es, sin duda, señal de crecimiento y de consolidación de un yo maduro y equilibrado.  El cuarto y más grave obstáculo para alcanzar la autenticidad está en renunciar a nuestros impulsos y deseos internos en aras de ajustarnos a los condicionamientos sociales en uso. Esta modalidad suele ser una de las más frecuentes; se trata de una racionalización del miedo a no ser aceptado. Ante esta posibilidad buscamos una solución práctica y fundamentada donde barajamos las supuestas mejores opciones a nuestro alcance, aceptando el trabajo “apropiado”, la pareja “correcta”, la personalidad con las virtudes “mejor valoradas”, el consejo bien intencionado y, mientras en la apariencia se nos admira por nuestra sensatez, en realidad implica una profunda renuncia que a larga no será valorada por nadie, puesto que seremos igual que los demás, y que, puesto que las costumbres y condicionamientos cambian, eventualmente será una postura superada y que nos producirá una frustración muy honda.   Sin embargo, para poder esquivar estos cuatro obstáculos, hay una pregunta clave que debemos respondernos: ¿En qué consiste “ser fiel a uno mismo”? En la siguiente entrega profundizaremos en ella.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir  " ["post_title"]=> string(31) "Obstáculos para ser auténtico" ["post_excerpt"]=> string(116) "Debido a factores como el miedo al rechazo social, podemos adoptar conductas que nos alejen de nuestra autenticidad." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(29) "obstaculos-para-ser-autentico" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-07-22 10:10:54" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-07-22 15:10:54" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=81299" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(59) ["max_num_pages"]=> float(30) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "401bb315a359ef645a9ce94c0d4a7985" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Obstáculos para ser auténtico

Debido a factores como el miedo al rechazo social, podemos adoptar conductas que nos alejen de nuestra autenticidad.

julio 22, 2022

Discriminación por género en el trabajo

Yo fui de una de esas mujeres que padecieron discriminación de género. En cada empresa que trabaje me encontré siempre con el...

julio 19, 2022




Más de categoría

Registra Puebla el mejor nivel en empleos con seguridad social en 28 meses

Gracias a las condiciones de estabilidad económica en pro de los factores de la producción, en julio, el estado...

agosto 6, 2022

Crecen producción y exportaciones automotrices de Puebla

De enero a julio del presente año, la producción automotriz de Puebla aumentó al alcanzar 273 mil 843 vehículos...

agosto 5, 2022

Autenticidad: la audacia de mostrar nuestro yo más genuino

Ser auténtico implica no tener miedo de manifestar una individualidad que nos contraste con los otros.

agosto 5, 2022
De Frente Y Claro | POBREZA FRANCISCANA, UNA MENTIRA MÁS

De Frente Y Claro | POBREZA FRANCISCANA, UNA MENTIRA MÁS

Detrás de la “austeridad franciscana” se esconde el desmantelamiento de servicios públicos y organismos autónomos indispensables para el país.

agosto 4, 2022