Nuevo Marco Curricular y Plan de Estudios 2022 SEP: lo que sabemos, lo que podemos hacer y lo que debemos esperar…

Como colegios, nuestro trabajo debe enfocarse en tomar lo mejor de lo que los planes oficiales puedan ofrecer, aplicarlo y enriquecerlo.

26 de mayo, 2022

A raíz del anuncio realizado por la Secretaría de Educación Pública en cuanto a ciertas reformas estructurales en el marco curricular del Modelo Educativo Mexicano (como la “transformación” de los grados escolares que conocemos actualmente por Fases de aprendizaje divididas en campos formativos), las reacciones, las preocupaciones y las incontables preguntas no se han hecho esperar dentro de nuestras comunidades escolares.

Lo cierto es que, antes de dar una opinión en contra o favor, es preciso tener en cuenta algunos aspectos fundamentales. Por un lado, todos sabemos que todo cambio es bueno y, en este sentido, la educación es un proceso vivo que debe transformarse y evolucionar con el mundo; por el otro, necesitamos conocer, estudiar y analizar a fondo la propuesta desde el punto de vista pedagógico, formativo, social e incluso (aunque no parezca importante) administrativo.

Por lo pronto, es importante hacer una breve revisión de los datos más importantes que conocemos hasta hoy al respecto de esta reforma educativa y de las acciones que podemos ir tomando en consecuencia.

Lo que sí sabemos

  • El Marco Curricular y Plan de Estudios 2022 de la SEP plantea un nuevo modelo educativo dividido en seis fases de aprendizaje y cuatro campos formativos, que deberá implementarse en los niveles de educación básica de todo el país. 
  • El objetivo de las autoridades educativas es “dedicar mayor tiempo a procesos cognitivos y sociales y culturales que las y los estudiantes requieren para el desarrollo óptimo de sus capacidades”, así como “lograr que nuestras niñas, niños y adolescentes desarrollen autonomía y pensamiento crítico, pero a la vez un mayor apego e interés por su familia y por las personas con quienes conviven y comparten su vida”.
  • Según el plan presentado, las primeras dos fases de aprendizaje no contarán con asignaturas, mientras que en las cuatro fases restantes (primaria y secundaria) las asignaturas se dividirán en cuatro campos formativos:
    • Lenguajes.
    • Saberes y pensamiento científico.
    • Ética, naturaleza y sociedad.
    • Temas de lo humano y lo comunitario.
  • Las fases de aprendizaje quedarían estructuradas de esta forma: 
  • Fase 1. Educación inicial. Con el objetivo de “potencializar el desarrollo integral de las niñas y los niños de cero a tres años de edad, en un ambiente rico en experiencias afectivas, educativas y sociales, y el acompañamiento de las familias en el sostén de las crianzas”.
  • Fase 2. Educación preescolar. Enfocada a alumnos y alumnas de tres a seis años de edad, priorizando el desarrollo de los lenguajes verbales, no verbales, gráficos y artísticos al considerarse como elementos fundamentales para que niñas y los niños se comuniquen, convivan e interactúen entre sí.
  • Fase 3. Primero y segundo de Primaria. Para alumnos de seis a nueve años de edad y con el objetivo de “favorecer en las y los estudiantes el uso gradual y continuo de múltiples lenguajes, como los de las artes, las lenguas maternas y las segundas lenguas, para comunicarse, interpretar, representar y difundir manifestaciones culturales y artísticas”.
  • Fase 4. Tercero y cuarto de Primaria. Para estudiantes de nueve a 11 años de edad y dividido en cuatro categorías: lenguajes, saberes y pensamiento científico, de lo humanitario y lo comunitario y ética, naturaleza y sociedad.
  • Fase 5. Quinto y sexto de Primaria. Se considera prioritario el conocimiento y el aprecio de la diversidad lingüística y cultural de México, “fundamentado en las lenguas y los saberes de los pueblos indígenas, es un propósito esencial de la educación básica”.
  • Fase 6. Primero, segundo y tercero de secundaria. “El campo considera la enseñanza del inglés como lengua extranjera, con la idea de generar un intercambio intercultural, en el que el inglés sea visto como una posibilidad expresiva adicional que permite que las niñas y niños desarrollen su comprensión y uso de la lengua”.

En cuanto a las estrategias de evaluación, la Secretaría señala que “estas deben ser claras y flexibles, por lo que es importante que se identifique qué, cómo, para qué y cuándo se va a evaluar, así como a las y los sujetos involucrados (docentes, estudiantes, grupos y escuela en general), estableciendo criterios claros y graduales que permitan dar acompañamiento activo a las niñas, niños y adolescentes durante los procesos de enseñanza y aprendizaje, otorgándoles un sentimiento de control sobre su aprendizaje”.

  • Por ello, las pautas para las evaluaciones serán:
    • Documentar en la medida de lo posible lo que hacen las niñas, niños y adolescentes durante los procesos formativos; las tareas, exposiciones o un examen como única evidencia de su aprendizaje “es insuficiente”.
    • Identificar de manera específica las áreas de oportunidad de las y los estudiantes en relación con su aprendizaje.
    • Dar retroalimentación continua, siempre utilizando un lenguaje descriptivo y generando la posibilidad de que realicen ajustes y regulaciones a sí mismos.

El nuevo Marco considera a los maestros como factores clave para la nueva propuesta curricular ya que “en los últimos tiempos hemos comprobado cómo las y los docentes se convirtieron en auténticos líderes comunitarios”.

Las familias también tendrán un lugar preponderante en este cambio porque “la educación que estamos proponiendo no está constreñida al aula, sino que va más allá: compete a la casa, a la plaza, al mercado, al parque, al espacio público y comunitario, desde la interculturalidad y la igualdad de género”.

Al parecer el plan iniciará en 2022-2023, con programas piloto en 1ero y 2do de Primaria y 1ero de Secundaria y quedaría completamente implementado en 2024.

Lo que podemos hacer

La SEP ha demostrado (especialmente en la últimas décadas) que cuenta con programas muy completos y bien elaborados que no nada más se enfocan en el desarrollo de las competencias esenciales, promueven el trabajo colaborativo y vinculan los contenidos, sino que además se preocupan por el fortalecimiento de las distintas áreas que conforman al ser humano (incluyendo materias como Vida Saludable, Igualdad de Género e Interculturalidad Crítica).

Por ello, como hemos logrado hacerlo hasta ahora y mientras los nuevos programas no sean implementados oficialmente, debemos continuar trabajando en:

  • Fortalecer la parte emocional y las habilidades sociales de los alumnos.
  • Recuperar, desarrollar y/o reforzar los procesos cognitivos, habilidades y competencias que les correspondan de acuerdo con su etapa de desarrollo.
  • Subsanar el rezago académico, haciendo especial énfasis en las poblaciones y comunidades más afectadas.
  • Re-conectar a los alumnos con los hábitos que les dan estructura y estabilidad (cuadernos, lectura, modales, tolerancia, disciplina, etc.).
  • Promover la sana competencia, el trabajo en equipo y demás valores que se adquieren por medio del deporte.
  • Utilizar la enseñanza de las artes como un pretexto para motivar la expresión de sentimientos e ideas, así como para permitir el desarrollo de la imaginación y la creatividad.
  • Realizar un trabajo diario enfocado a la comprensión lectora y el seguimiento de instrucciones.

Lo que debemos esperar

Aunque a la fecha ya se han dado a conocer los planes de estudio completos y algunos otros datos relevantes sobre el nuevo programa, aún nos queda esperar que ciertos aspectos sean clarificados por las autoridades o bien, asilados por las instituciones educativas y el personal docente, entre ellos:

  • Conocer a profundidad el programa completo, los objetivos generales y específicos que pretende lograr y el marco teórico en el que se fundamenta.
  • Esperar las disposiciones oficiales acerca de la capacitación a maestros, la inversión en materiales de apoyo y la implementación general del programa a nivel nacional (piloto y completo). 
  • Definir los tiempos esperados para lograr una migración total del Modelo Educativo.
  • Conocer con claridad las herramientas de evaluación que deberán utilizarse para acreditar los conocimientos adquiridos, las progresiones de aprendizaje, los grados escolares o las fases de aprendizaje.
  • Establecer la forma en la que se analizarán los resultados de este Nuevo Marco a corto, mediano y largo plazo.

¿Una verdadera “transformación” de la educación mexicana?

En conclusión, poco podemos decir, por el momento, sobre una propuesta de la que conocemos tan poco que aún nos presenta varias interrogantes y con la que habremos de trabajar por un largo tiempo para poder afirmar o negar su efectividad; sin embargo, nuestro trabajo hoy, como colegios y familias, debe enfocarse en tomar lo mejor de lo que los planes oficiales puedan ofrecer y aplicarlo y enriquecerlo buscando siempre más: teniendo siempre en cuenta la filosofía y valores de cada institución, aprovechando los avances científicos y tecnológicos globales con los que contamos hoy y, dejando claro, en todo momento, que el objetivo primordial de nuestra misión es esforzarnos por formar seres humanos con una identidad clara y bien definida, que desarrollen a plenitud su inteligencia y que, ante todo, se reconozcan como personas íntegras: que aman y protegen a los demás, que saben darse a otros, que cuidan y respetan a su planeta, y que utilizan el conocimiento y la tecnología para crear soluciones y resolver los problemas del mundo real y global en el que viven.

 

Comentarios


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En primer lugar, un héroe (el mismo López Obrador), cuyas virtudes (la mayoría de las veces atribuidas por él mismo) son demasiadas para un solo mortal: honestidad, valentía, rectitud y un pleno desapego por los placeres materiales. No es gratuita la referencia eterna a los doscientos pesos en su cartera y los dichos de la «pobreza franciscana». Un héroe no sería tal si no contara con una misión: aquí entra la famosa «Cuarta Transformación». Al igual que muchos mitos y leyendas, este supuesto movimiento encabezado por el héroe López busca limpiar a la nación de la oscuridad que se ciñe sobre ella. Pero no lo hará sólo, ya que sus más allegados (y fieles) «compañeros de lucha» son una especie de Caballeros de la Mesa Redonda modernos. Por ello, siempre sale a relucir la «lucha contra la corrupción» como si se tratase de una plaga espiritual que corrompe a todos los mexicanos.  Todo héroe necesita un enemigo (o adversarios, como tanto lo menciona López), que sean lo contrario a lo que él representa: si él es la luz y la virtud, sus adversarios (que, al igual que sus virtudes, son creados por él mismo), todos los que están en contra de sus acciones son seres llenos de maldad, oscuridad y mentiras, que deben ser enfrentados por todos los medios posibles. Ya sea España (por la Conquista), la Mafia del Poder (tan esquiva que pocos pueden definir quién forma parte de ella), la oposición o Felipe Calderón, nuestro héroe patrio no anda corto de enemigos a los cuales fustigar con su dedo flamígero en cada oportunidad que tiene. Ellos, a los ojos de los seguidores del prócer, son los verdaderos enemigos que impiden el avance de México.  Finalmente, un héroe no lo sería si no deja algo a las siguientes generaciones, ya sean obras faraónicas o sucesores dignos de su lucha. Al respecto, aquí encontramos todas las obras de infraestructura que, a pesar de costar miles de millones de pesos y cuya utilidad en el mejor de los casos es cuestionable, ha inaugurado López, como el AIFA. Dichas obras sirven como regalos a las generaciones por venir, pero más que su utilidad práctica y en la vida cotidiana de los ciudadanos, sirven como un recordatorio inerte de este simple hecho: México, entre 2018 y 2024 tuvo un héroe patriota llamado Andrés Manuel López Obrador. No sería raro que en algunos años nos encontráramos con canciones, escritas por juglares modernos, sobre las hazañas de López contra sus enemigos mortales y cómo logró vencer a todos y cada uno de ellos.  La narrativa de la  figura heroica de López Obrador, con todo y su parafernalia, es sólo eso: una ficción creada por el actual presidente y sus asesores. Mientras que esto puede cubrir una necesidad dentro de la sociedad mexicana carente de héroes de largo alcance (no quiero decir que no existan, sólo que no tienen la proyección que ha alcanzado López), a largo plazo mantener esta ficción como verdadera puede resultar contraproducente en el desarrollo político, económico y social del país. Al fin y al cabo, los países y las naciones, salvo casos excepcionales, deben ser gobernados por políticos, no por héroes. Es como si en 2018 hubiésemos votado por Luke Skywalker, para citar un ejemplo de héroe moderno, para llevar las riendas de México. Claro, puede vencer al Lado Oscuro, ¿pero qué tanto sabría sobre economía o seguridad pública? ¿O sobre servicios de salud? Sin embargo, cada día la narrativa presidencial parece ganar más adeptos, lo cual demuestra que la situación sigue siendo tan desesperada desde varios ángulos, que preferimos creer la historia de «López Obrador, el héroe patrio», que la historia, más cercana a la dolorosa realidad, de «López Obrador, el político expriista».  Cuando veamos al señor presidente a través de las gafas de la objetividad, puede que ya sea demasiado tarde para el país. " ["post_title"]=> string(69) "El mito de Andrés Manuel López Obrador, el héroe patrio (parte II)" ["post_excerpt"]=> string(211) "La construcción (o autoconstrucción) de Andrés Manuel López Obrador como un héroe patrio desde el año 2000 ha tenido efectos que se sienten hasta el día de hoy, ya en plena administración presidencial. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(24) "el-mito-de-andres-manuel" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-22 12:27:28" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-22 17:27:28" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=80154" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17864 (24) { ["ID"]=> int(79548) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-06-03 09:17:10" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-06-03 14:17:10" ["post_content"]=> string(8559) "Dinámica del “milagro inesperado”: sin haberlo previsto, estar en el lugar preciso en el momento oportuno para que suceda algo que modificará el devenir posterior. ¿Por qué suceden esos “pequeños grandes milagros”? ¿Por qué justo así y no de otra manera? ¿Por qué exactamente en ese instante? ¿Por qué a nosotros y no a alguien más? No podemos tratar con seriedad la relación entre destino, azar y libre albedrío sin abordar ese sutil espacio donde las tres dimensiones se amalgaman y superponen, dando lugar a uno de los más grandes misterios de la existencia consciente. Se trata de esas casualidades inesperadas, de esa especie de “pequeños milagros” imprevisibles que, sin pedirlo ni desearlo, se presentan cuando menos lo esperamos, transformando nuestras vidas de manera profunda, en algunos casos para bien  y en otros, para mal y que una vez que ocurren, ya nada será igual porque nuestras existencia ha tomado un nuevo rumbo y nuestro devenir comienza inexorablemente a moverse por derroteros distintos.  Este fenómeno se manifiesta de formas múltiples: a veces algo que nos ocurre, otras un acto que llevamos a cabo con intención y propósito y unas más, algo que no nos ocurre pero que nos habría trastocado la vida. La dinámica del “milagro inesperado” podría resumirse en el axioma: sin haberlo previsto, estar en el lugar preciso en el momento oportuno para que suceda algo que modificará el devenir posterior. Si existiera el destino, sería una bifurcación obligada para poder cumplirlo, y si se tratase de libre albedrío, una decisión que transforma nuestro rumbo final y le da un nuevo sentido a la existencia.    Algunas veces pedimos trabajo justo el día que el entrevistador tiene un problema familiar y su juicio está nublado y nos nieva la vacante, o, al contrario, algo externo a nosotros le ocurrió que lo hace empatizar con nuestra situación y conseguimos la plaza. Abordamos –o dejamos de hacerlo– un automóvil que sufre un accidente. Cuántas historias hay que por razones inexplicables perdieron un vuelo que se fue en picada, mientras existen los casos opuestos de individuos que por una causa u otra tomaron ese sitio y encontraron la muerte sin que originalmente ese viaje formara parte de su itinerario. Un accidente desafortunado que deja a alguien cuadrapléjico a los veinte años, el descubrimiento inexplicable de un libro, conocer donde menos se te espera al gran maestro de la existencia o coincidir en la fila de Telcel –cuando nosotros en realidad queríamos ir a Telmex– con el amor de nuestra vida.  Llegar quince minutos tarde salvó la vida de mi madre durante el terremoto de la Ciudad de México de 1985, mientras que varios de sus compañeros, que por primera vez en el año llegaron a su hora, obtuvieron como premio terminar sepultados bajo los escombros del Hospital Juárez. Y podríamos seguir por páginas y páginas reseñando eventos “fortuitos” e inesperados que cambiaron la vida de infinidad de personas a lo largo de la historia humana. Apenas se busca en Internet o en la prensa, aparecen infinidad de testimonios que si bien resulta imposible comprobar la veracidad de cada uno, la propia experiencia de vida permite suponer que, aun con exageraciones e inexactitudes, bien pudieron ocurrir. De hecho, me atrevo a afirmar que la mayoría, por no decir todos, hemos vivido alguna situación inexplicable e inverosímil que marcó un antes y un después: un tren que parte sin nosotros, una enfermedad que nos cambia la vida, adelantar o posponer un viaje o un proyecto, dejar de hacer una llamada importante, mandar el mensaje preciso a un número equivocado, abrir o no un mail justo hoy. Ante la falta de certidumbre, lo que surge son preguntas: ¿por qué suceden esos “pequeños grandes milagros”? ¿Por qué justo así y no de otra manera? ¿Por qué exactamente en ese instante? ¿Por qué a nosotros y no a alguien más? Uno de los grandes misterios irresolubles consiste en saber con certeza es si estos puntos de inflexión tienen un carácter personal, es decir, si nos ocurren a nosotros y a nadie más, porque tienen el propósito previo de moldear nuestra vida, de recalcular el rumbo preestablecido para nosotros y del cual, con nuestros actos cotidianos, nos estábamos alejando. O si en realidad se trata de coincidencias azarosas, sin la menor intención y sin propósito, que no obedecen a ningún patrón y que simplemente nos ocurren a nosotros como podrían haberle ocurrido a cualquier otra persona.   El filósofo francés Voltaire escribió en alguna ocasión que “lo que llamamos casualidad no es sino la causa ignorada de un efecto desconocido”. Puede que tenga razón, pero el que esa casualidad tenga siempre una causa, aun cuando no la sepamos, no cambia el hecho inquietante de que la insondable “causa final” de ese acontecimiento exterior tenga una dedicatoria específica para una persona en particular, pues, de ser así, convertiría al hecho fortuito en una especie de tirano implacable que corrige aquellos actos que nos alejan del destino que alguien tiene prescrito para nosotros, mientras que el hecho de que no la tenga, de que lo le ocurrió a uno podría haberle ocurrido a cualquiera, nos hace sentir el tremendo peso del azar en nuestras vidas, quitándole importancia a nuestros planes, propósitos y objetivos: si, por más planes que hagamos, es el azar quien nos lleva por un sitio u otro, qué sentido tiene la planeación y el esfuerzo. Porque si bien es verdad que muchas veces estos “milagros” nos dan la clave final para alcanzar un conocimiento mayor que habíamos buscado por años y nos producen una epifanía luminosa que nos abre las puertas secretas que nos conducen a la realización, muchas otras convierten las vidas de quienes los padecen en fracasos ineludibles. Mientras hoy podemos gozar de la existencia de la pasteurización y los rayos X, productos ambos de accidentes y casualidades, cabe preguntarse cuántos genios, inventos o amores nunca se concretaron ante la aparición súbita de uno de estos puntos de inflexión imprevisibles. No se puede negar que existen casos donde incluso quienes han padecido terribles limitaciones como consecuencia de ese episodio, terminan por interpretar estas desgracias como la guía para encontrar su auténtico destino o sentido de la vida, aquellos que tras perder la vista “lograron ver”, aquellos que tras perderlo todo “se encontraron a sí mismos”, pero no queda sino reconocer que se trata de casos excepcionales, que la mayoría de quienes una ruptura del devenir les trastoca el rumbo para mal, no se recuperan jamás. Del mismo modo que no todos los que reciben oportunidades inesperadas son capaces de aprovecharlas y sacarles el jugo que potencialmente tienen.   En términos simples, estos “milagros transformadores”, si bien todos son “causados” materialmente por algo, aquí lo que se busca es reflexionar acerca de su origen más profundo, y desde esta perspectiva podríamos hablar de dos: ser productos de la casualidad, de la suerte, del azar, de una acumulación de coincidencias. 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Para ello, hay que establecer que, por lo general, los mitos se conforman por los siguientes elementos: un héroe, una misión, un enemigo y, en la mayoría de las veces, un legado. La cultura occidental rebosa con ejemplos de esto: el mito del Rey Arturo o de Robin Hood, por ejemplo. Incluso, la cultura popular de los últimos años tiene su buena dosis de superhéroes, los cuales siguen el mismo patrón.  Es entonces cuando nos damos cuenta de esto, que las acciones presidenciales y sus obsesiones cobran sentido. En gran parte, la leyenda mitológica del héroe patrio mexicano, Andrés Manuel López Obrador, es narrada diariamente por el mismo protagonista a través de las conferencias matutinas. En ese ejercicio mediático encontramos todos los elementos del mito heróico al que hace referencia Joseph Campbell en su obra. En primer lugar, un héroe (el mismo López Obrador), cuyas virtudes (la mayoría de las veces atribuidas por él mismo) son demasiadas para un solo mortal: honestidad, valentía, rectitud y un pleno desapego por los placeres materiales. No es gratuita la referencia eterna a los doscientos pesos en su cartera y los dichos de la «pobreza franciscana». Un héroe no sería tal si no contara con una misión: aquí entra la famosa «Cuarta Transformación». Al igual que muchos mitos y leyendas, este supuesto movimiento encabezado por el héroe López busca limpiar a la nación de la oscuridad que se ciñe sobre ella. Pero no lo hará sólo, ya que sus más allegados (y fieles) «compañeros de lucha» son una especie de Caballeros de la Mesa Redonda modernos. Por ello, siempre sale a relucir la «lucha contra la corrupción» como si se tratase de una plaga espiritual que corrompe a todos los mexicanos.  Todo héroe necesita un enemigo (o adversarios, como tanto lo menciona López), que sean lo contrario a lo que él representa: si él es la luz y la virtud, sus adversarios (que, al igual que sus virtudes, son creados por él mismo), todos los que están en contra de sus acciones son seres llenos de maldad, oscuridad y mentiras, que deben ser enfrentados por todos los medios posibles. Ya sea España (por la Conquista), la Mafia del Poder (tan esquiva que pocos pueden definir quién forma parte de ella), la oposición o Felipe Calderón, nuestro héroe patrio no anda corto de enemigos a los cuales fustigar con su dedo flamígero en cada oportunidad que tiene. Ellos, a los ojos de los seguidores del prócer, son los verdaderos enemigos que impiden el avance de México.  Finalmente, un héroe no lo sería si no deja algo a las siguientes generaciones, ya sean obras faraónicas o sucesores dignos de su lucha. Al respecto, aquí encontramos todas las obras de infraestructura que, a pesar de costar miles de millones de pesos y cuya utilidad en el mejor de los casos es cuestionable, ha inaugurado López, como el AIFA. Dichas obras sirven como regalos a las generaciones por venir, pero más que su utilidad práctica y en la vida cotidiana de los ciudadanos, sirven como un recordatorio inerte de este simple hecho: México, entre 2018 y 2024 tuvo un héroe patriota llamado Andrés Manuel López Obrador. No sería raro que en algunos años nos encontráramos con canciones, escritas por juglares modernos, sobre las hazañas de López contra sus enemigos mortales y cómo logró vencer a todos y cada uno de ellos.  La narrativa de la  figura heroica de López Obrador, con todo y su parafernalia, es sólo eso: una ficción creada por el actual presidente y sus asesores. Mientras que esto puede cubrir una necesidad dentro de la sociedad mexicana carente de héroes de largo alcance (no quiero decir que no existan, sólo que no tienen la proyección que ha alcanzado López), a largo plazo mantener esta ficción como verdadera puede resultar contraproducente en el desarrollo político, económico y social del país. Al fin y al cabo, los países y las naciones, salvo casos excepcionales, deben ser gobernados por políticos, no por héroes. Es como si en 2018 hubiésemos votado por Luke Skywalker, para citar un ejemplo de héroe moderno, para llevar las riendas de México. Claro, puede vencer al Lado Oscuro, ¿pero qué tanto sabría sobre economía o seguridad pública? ¿O sobre servicios de salud? Sin embargo, cada día la narrativa presidencial parece ganar más adeptos, lo cual demuestra que la situación sigue siendo tan desesperada desde varios ángulos, que preferimos creer la historia de «López Obrador, el héroe patrio», que la historia, más cercana a la dolorosa realidad, de «López Obrador, el político expriista».  Cuando veamos al señor presidente a través de las gafas de la objetividad, puede que ya sea demasiado tarde para el país. " ["post_title"]=> string(69) "El mito de Andrés Manuel López Obrador, el héroe patrio (parte II)" ["post_excerpt"]=> string(211) "La construcción (o autoconstrucción) de Andrés Manuel López Obrador como un héroe patrio desde el año 2000 ha tenido efectos que se sienten hasta el día de hoy, ya en plena administración presidencial. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(24) "el-mito-de-andres-manuel" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-06-22 12:27:28" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-06-22 17:27:28" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=80154" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(46) ["max_num_pages"]=> float(23) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "510281f35624e59cd6181956fdcf15f2" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

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