LOS EFECTOS DEL DECRETO PRESIDENCIAL DEL 22 DE NOVIEMBRE EN LAS REGIONES Y CIUDADES DEL PAIS

Obras como “el Tren Maya “, el Ferrocarril Transístmico, la Refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucia, tienen en común denominador: Todos generan un profundo e irreversible impacto regional.

29 de noviembre, 2021

Hace más de 40 años se inició en México la construcción de un complejo andamiaje institucional en materia de obra pública que le diera certeza a la inversión pública, que garantizara la existencia de terrenos o derecho de vía en la construcción de camino y que se contara con proyectos ejecutivos, presupuestos confiables y programas de ejecución de los trabajos.

Con el paso de los años, a partir de 1980 en que se publica la primera Ley en la materia (aunque la Constitución de 1917 hace referencia al tema en su Artículo 134), los gobiernos en turno, los Colegios de Ingenieros Civiles y de Arquitectos entre otras muchas organizaciones gremiales, de la mano del Congreso de la Unión, van dando forma a un robusto marco legal, normativo y reglamentario que, aunque  “poroso” ha dado paso a un esquema regulatorio para la inversión pública y privada, que involucra hoy acciones de:

-Planeación democrática y prospectiva.

-Protección y salvaguarda del medio ambiente, el medio natural, la flora y la fauna.

-Negociación y socialización de adquisición de predios y derechos de vía (se crea el INDABIN, con el ánimo de contar con avalúos y reglas claras para adquisición y hasta expropiación de predios, como medida extrema).

-Auditoría técnica y financiera de los procesos de ejecución de obras

-Reglas para la formulación de bases de licitación y presentación de ofertas técnico-económicas.

-Alcances y términos de referencia para la elaboración de proyectos de toda índole.

-Modelos de contratación

-Mecanismos para la formulación para la adjudicación de contratos: 

-Por asignación directa

-Licitación publica

-Análisis de al menos tres propuestas

-Precio alzado

-Llave en mano

-Etc.

Atención a los retrasos de obra

Si no se planean las obras, su inversión, sus fuentes de financiamiento y si no se cuenta con planes y proyectos, todas las obras públicas y privadas caen en retrasos.

Si el gobierno federal quiere que sus obras se ejecuten en tiempo y costo, no puede, a más de dos años de iniciadas sus obras de infraestructura, ocultar la falta de cumplimiento en sus tiempos y costos –que lo han hecho enfrentar una ola de amparos, quejas y obstáculos físicos– a través de un decreto como el del 22 de noviembre y todo porque se “lanzo” a ejecutarlas sin cumplir las reglas más elementales construidas, insisto, en un proceso que data de 40 años.

Reglas básicas

-Cito algunas regulaciones elementales a cumplir antes de iniciar cualquier proceso de construcción.

-Contar con estudios de costo-beneficio aprobados por a la unidad de Inversión de la SCHP.

-Manifestación de impacto ambiental validado por la SEMARNAT.

-Estudios de impacto urbano-regional validados por SEDATU y/o SCT y en su caso por el Gobierno del Estado del que se trate.

-Haber realizado las consultas públicas para desahogar la inquietud de los ciudadanos.

-Acreditar ser propietario del predio o del derecho de vía necesario.

Los permisos provisionales como mecanismo de solventación

Es inaceptable que cualquiera de los tres órdenes de gobierno, en el ánimo de no entorpecer el avance de sus obras, recurra a una figura tan absurda.

A ningún constructor que tenga un contrato de obra pública se le autoriza a iniciar siquiera, si no cumple con las leyes, normas y reglamentos y por el contrario, a través de los contratos se le aplican retenciones o sanciones de índole administrativos y hasta penal, pasando por supuesto por la figura de la rescisión administrativa del contrato y la cobranza de daños y perjuicios, haciendo efectivas entre otras, las fianzas otorgadas como garantía de cumplimiento y ejercicio transparente de los recursos recibidos.

El impacto urbano y regional

Obras como “el Tren Maya “, el Ferrocarril Transístmico, la Refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucia, tienen en común denominador: Todos generan un profundo e irreversible impacto regional.

Esto significa que serán factor para impulsar el establecimiento de nuevos asentamientos humanos, que, sin planeación, harán que:

-Dos Bocas se convierta en un nuevo y catastrófico Minatitlán.

-El Aeropuerto integre a una nueva población en su entorno que demanda suelo, servicios, vivienda, infraestructura y equipamiento.

 

¿Alguien ha visto el plan de centro de población? ¿Se ha hecho algo para impulsarlo?

El Tren Maya, es hoy causa de controversia ambiental y social. Se estima que, a lo largo de sus casi 1600 km de recorrido con sus 19 estaciones y 11 paradas, impactará en los cinco Estados del sureste que toca, ciudades de diversos tamaños y poblaciones rurales que en teoría serán detonadores del desarrollo regional. Sin embargo, hoy, la cuantificación, efectos y dimensión del impacto se desconoce. Lo tendrá desde el punto de vista ambiental, económico, social y hacerlo sobre la base de permisos provisionales, donde los costos previstos de origen se han incrementado drásticamente, no es un buen presagio para el desarrollo regional, ni urbano…

Del Tren Transístmico no hablo, porque en tanto no se conozcan los planes y proyectos para fortalecer los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos no hay mucho que decir

Apelar a la “seguridad Nacional” para ocultar información, actuar sin cumplir con la ley y la normatividad es sin duda el mejor camino para construir “inseguridad regional, suspicacias y corrupción”.

Comentarios
object(WP_Query)#17671 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(73018) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "29-12-2021" ["before"]=> string(10) "26-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(73018) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "29-12-2021" ["before"]=> string(10) "26-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17670 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17676 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17684 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "29-12-2021" ["before"]=> string(10) "26-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-12-29 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-01-26 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (73018) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17667 (24) { ["ID"]=> int(74355) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-07 11:07:22" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-07 16:07:22" ["post_content"]=> string(9277) "En nuestra existencia experimentamos dos tipos de ciclos vitales: los preestablecidos y los existenciales.  Gracias a ellos podemos construir nuestras vidas, elaborar planes, proyectos y desplegar nuestros propósitos.  Pero también es central tener la sabiduría para concluirlos y cerrarlos cuando estos han terminado, porque de lo contrario se convertirán en un lastre que nos impedirá continuar evolucionando.   En el artículo anterior decíamos que los ciclos vitales por los que atraviesa el ser humano tienen la característica de ser circulares y de estar hechos de tiempo; sin embargo ese transcurrir se percibe de forma muy distinta según el lugar y la dimensión cósmica desde donde se le observe. Mientras que para la Vía Láctea un milenio es apenas un instante, para una bacteria unas cuantas horas equivale a la existencia entera. Por eso, más allá de la dimensión humana, que ha diseñado una medición convencional y arbitraria como referente existencial, el tiempo como lo comprendemos carece por completo de sentido si lo suponemos como una forma universal de medir “el transcurrir de la evolución”, pero resulta de la mayor relevancia si aprendemos a utilizarlo como una herramienta de desarrollo. Decíamos también que existen distintas maneras de entender el tiempo y mencionamos la cronológica o lineal, la cíclica o estacional y la extática, y dejamos claro que las tres, en tanto son construcciones humanas que solo tienen sentido para nosotros, resultan útiles dependiendo para qué se les use. Y tengo la impresión de que dividir nuestra existencia en etapas que se suceden e interrelacionan, y atribuirle significado y aprendizaje a cada una de ellas es la manera más eficaz de analizar y entender nuestra existencia, y esto es precisamente lo que para los humanos es un ciclo vital: una unidad existencial de sentido.  La mera cronología sirve muy bien para contemplar de forma ordenada, objetiva y esquemática los acontecimientos de nuestra vida y del mundo en general, pero es poco eficaz para entender el significado que cada uno de esos acontecimientos tiene, a menos que se le relacione con otros que, más que parte de una enumeración progresiva, construyen una etapa, un conjunto de intenciones que conducen a un objetivo.  Además, debido a nuestra diversidad de facetas –profesional, relacional, afectiva, etc.– los ciclos, en tanto periodos vitales, se superponen, cohabitan, se relacionan entre sí, son interdependientes: alguien que, por ejemplo, mientras estudia su doctorado conoce al amor de su vida. En ese caso coinciden dos ciclos que se retroalimentan sinérgicamente sin que sea capital el orden cronológico estricto de cada uno de los acontecimientos que constituyen dichos ciclos.   Por ello, distinguiría dos principales tipos de ciclos: el preestablecido y el existencial. El primero, al que llamaría ciclo-preestablecido, es una combinación entre el tiempo cronológico y el circular y su existencia se debe, por un lado, a las condiciones naturales y materiales del planeta en combinación con una serie de convenciones culturales. Debido a la rotación y traslación terrestre, estamos condicionados por una buena cantidad de ciclos preestablecidos, y con el transcurso de los siglos y la acumulación de conocimiento, el ser humano ha sabido acomodar la propia existencia sobre ellos. Cada 365 días –al mismo tiempo que el planeta le da una vuelta al sol, nos parezca bien o no– nosotros celebramos Navidad, año Nuevo, día de la Constitución, nuestro cumpleaños, etc. De ahí decidimos –en Occidente– dividir el año en 12 meses y éstos a su vez en semanas de siete días.  Todos estos ciclos –amalgama entre las condiciones naturales y los condicionamientos culturales– ocurren con independencia de nuestros planes y proyectos y, de hecho, lo más sensato es aprovecharlos adaptando a ellos nuestros planes y proyectos particulares.  Si los vemos con objetividad son muy útiles porque generan naturalmente estructura sobre nuestros actos: nos dan tiempos determinados, formas concretas y convencionales en que ocurren con lo cual se convierten en formas compartidas por todo el grupo social. Gracias a su regularidad y caracterización nos permiten hacer planes, diseñar y concretar proyectos de todo tipo. Por ejemplo, de cada siete días, siempre habrá un lunes, un martes, un miércoles… y así hasta el domingo y cada uno de ellos, aun siendo cronológicamente idénticos – todos están constituidos por veinticuatro horas, de sesenta minutos cada una, de sesenta segundos cada uno– les hemos atribuido una serie de características que nos permiten comportarnos distinto en cada caso –a menos que estemos de vacaciones (fuera del tiempo), nunca será igual un domingo que un miércoles– y asignar actividades diferentes en cada caso, y esa estructura se sostiene de forma idéntica cincuenta y dos veces por año.  Ese armazón, que a primera vista puede parecer esquemático y rígido, en realidad nos permite desplegar sobre él toda nuestra creatividad. Es gracias a esta red de ciclos interconectados e interdependientes que podemos diseñar nuestra vida. Es decir, que sobre los periodos natural y culturalmente periódicos, sucesivos y constantes del tipo cíclico-preestablecido montamos nuestros planes y proyectos, y la mera existencia de esos marcos temporales de referencia nos permite administrar nuestras agendas, elaborar estrategias y conseguir lo deseado. Justo lo opuesto de lo que hacemos en la segunda variedad: los ciclos-existenciales. Como seres humanos sociales, vivimos insertos en una buena variedad de ámbitos y ejercemos una diversa serie de roles. Al mismo tiempo que desempeñamos una actividad profesional o formativa, somos hijos, padres, parejas, amigos, tenemos hobbies, del mismo modo que tenemos aspiraciones, deseos, propósitos, planes, proyectos que deseamos concretar en una o varios de los ámbitos señalados y para conseguirlo llevamos a cabo una serie de actividades concretas en cada uno de los casos. Cada uno de ellos podemos considerarlo un ciclo existencial. Y además, cada ciclo existencial puede constar de varias etapas. El ejemplo más obvio: nuestro rol como pareja. Comenzamos una relación afectiva y romántica con alguien y ese ámbito se convierte, aun cuando conviva con el resto de nuestros roles, en una realidad completa por sí misma y si por alguna causa la pareja se disolviera, ese ciclo existencial terminaría. Pero quizá lejos de terminar, pase a una segunda fase y los miembros de la pareja decidan vivir juntos, para, quizá, alcanzar más adelante una etapa posterior que consista en tener descendencia.   Es difícil exagerar la importancia de cerrar completa y categóricamente un ciclo existencial antes de abrir otro en el mismo ámbito. Aceptar y digerir las pérdidas, asumir los aprendizajes, resignificar el sufrimiento que implica el final de cada uno de estos ciclos, que suele ser de importancia capital para la vida tanto cotidiana como interior y psicológica del individuo, es casi siempre la diferencia entre construir un nuevo presente con una nueva perspectiva de futuro o quedarse estancado física, emocional, sentimental o profesionalmente. Quedarse atorado en ciclo caduco se experimenta en muchos casos como un lastre, como un peso que se lleva sobre las espaldas que nos impide movernos y evolucionar.  Cerrar consciente, simbólica y de forma decidida y saludable cada ciclo que termina –amoroso, profesional, pérdida familiar, etc.– asumiendo de manera adulta los aprendizajes y pérdidas que haya implicado, equivale a la curación de una herida. Limpiarla, retirarle la pus, desinfectarla, produce dolor, inflamación, hipersensibilidad y requiere de acciones y cuidados que la conduzcan a cicatrizar por completo.  Cerrar correctamente un ciclo existencial equivale a sanar, a cicatrizar y, respondiendo a su carácter circular y temporal, generar entonces las condiciones para volver a abrir uno nuevo, pero desde un lugar distinto, fortalecidos por la experiencia y la sabiduría que el proceso nos dejó.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir  " ["post_title"]=> string(47) "Tipos de ciclo: preestablecidos y existenciales" ["post_excerpt"]=> string(196) "Cerrar correctamente un ciclo nos permite generar condiciones para abrir uno nuevo, pero desde un lugar distinto, fortalecidos por la experiencia y la sabiduría que el proceso anterior nos dejó." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(46) "tipos-de-ciclo-preestablecidos-y-existenciales" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-07 11:07:22" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-07 16:07:22" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74355" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17623 (24) { ["ID"]=> int(74428) ["post_author"]=> string(3) "183" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-10 13:55:27" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:55:27" ["post_content"]=> string(6957) "El salario mínimo es la cantidad menor que debe recibir en efectivo el trabajador por los servicios prestados en una jornada de trabajo. De acuerdo con la disposición constitucional que lo establece, debe ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia. Por ello, el salario mínimo no puede ser objeto de embargo o descuento alguno. La figura del salario mínimo existe desde la promulgación de la Constitución General de la República publicada en el Diario Oficial de la Federación del 5 de febrero de 1917, específicamente en la fracción VI del artículo 123, mismo que debe ser fijado a más tardar el 31 de diciembre de cada año por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos  (CONASAMI); sin embargo, puede ser revisado y actualizado en cualquier momento cuando existan circunstancias económicas que lo justifiquen. El CONASAMI es un órgano tripartito con la participación de representantes de los trabajadores, de los patrones y del Gobierno Federal. El Gobierno Federal ha estado jactándose de que aumentó el salario mínimo en un 22%, pero esto no es así, pues solo fue del 9% más un incremento en pesos para compensar el poder adquisitivo perdido en el año.  En México existen dos regiones en las que está dividido el país para efecto del salario mínimo: una Zona General en la que para este año 2022 el mínimo general pasó de 141.70 a 172.87 pesos diarios, y la otra denominada Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), que comprende 43 municipios de seis estados: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, que pasó de 213.39 a 260.34 pesos diarios. Comparado con el año anterior, pareciera que el salario mínimo de 2022 creció en un 22%, pero esto no es así, pues realmente solo aumentó en un 9% de acuerdo a la mecánica para fijarlo, considerando que al salario mínimo primero se le suma un monto en pesos por concepto del denominado “Monto independiente de Recuperación” (MIR), el cual tiene por objeto la recuperación del poder adquisitivo que siempre es fijada en pesos y que no debe de ser utilizado como referente para incrementar otros salarios vigentes diferentes a los mínimos tales como los contractuales, federales, estatales o municipales. Entonces al salario mínimo de la Zona General vigente en 2021 se le sumaron 16.90 pesos del MIR, y al resultado se le aplicó un 9% que es realmente el aumento porcentual en que se incrementó para este 2022. En la Zona Libre de la Frontera Norte se compuso de 25.45 pesos adicionales al vigente en 2021 más el incremento del 9% referido. Es importante conocer que el salario mínimo también es fijado de acuerdo con el tipo de empleo, razón por la que la CONASAMI autorizó una lista de 61 ocupaciones que deberían estar en un rango superior al mínimo general, pero en algunos casos la diferencia es de sólo 99 centavos. Aquí unos ejemplos para la Zona General:  
  • Albañil: $199.42
  • Dependiente boticas, farmacia, droguería: $176.28
  • Operador buldozer y/o traxcavo: $208.91
  • Cajero(a) de máquina registradora: $179.34
  • Cantinero(a) preparador de bebidas: $183.01
  • Carpintero(a) de obra negra: $199.42
  • Carpintero, reparación de muebles: $196.14
  • Cocinero restaurantes, fondas, etc: $201.95
  • Chofer de camión de carga en general: $203.52
  • Electricista e instalador eléctrico: $195.44
  • Encargado de bodega y/o almacén: $182.04
  • Gasolinero: $179.08
  • Mecánico: $205.96
  En la Zona Libre de la Frontera Norte, el salario mínimo para las mismas actividades de la lista anterior mantiene el monto de 260.34 pesos para cada una de ellas.   La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha señalado que la finalidad del establecimiento del salario mínimo es la de “proteger a los trabajadores contra el pago de remuneraciones indebidamente bajas”, además de que puede ser un mecanismo de las políticas sociales que tienen como objetivo disminuir la pobreza y la desigualdad.   El aumento al salario mínimo no implica que los empleadores o patrones tengan obligación de aumentar los sueldos a todos sus trabajadores, ya que solo tienen la de que nadie gane menos de dicho salario, es decir, no están obligados a subir el salario si ya es superior a los 172.87 peos por día en la Zona General, ni a los 260.34 en la ZLFN.    De esta forma ninguna persona que gane por encima del salario mínimo tiene el derecho de negociar un aumento bajo este argumento; sin embargo, existe un concepto conocido popularmente como el Efecto Faro, que funciona para algunas empresas para calcular o aumentar el sueldo para sus empleados que reciben un salario por encima del mínimo.  La inflación en México en 2021 se ubicó en 7.36%, por lo que se podría considerar que el salario mínimo se halla dentro de los parámetros constitucionales para así mantener el poder adquisitivo, esto con la adición del MIR más el aumento en un 9% que al parecer es mayor a la inflación. Luego entonces es falso que se haya aumentado un 22% como lo cacarea el Gobierno.   " ["post_title"]=> string(84) "EL SALARIO MÍNIMO EN MÉXICO AUMENTÓ EL 9% Y NO EL 22% COMO LO CACAREA EL GOBIERNO" ["post_excerpt"]=> string(217) "El salario mínimo tiene por objetivo disminuir la pobreza y la desigualdad; sin embargo, los gobiernos populistas también lo usan como un instrumento de propaganda para mostrar que benefician a las clases populares." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(79) "el-salario-minimo-en-mexico-aumento-el-9-y-no-el-22-como-lo-cacarea-el-gobierno" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-10 13:55:27" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:55:27" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74428" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17667 (24) { ["ID"]=> int(74355) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-07 11:07:22" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-07 16:07:22" ["post_content"]=> string(9277) "En nuestra existencia experimentamos dos tipos de ciclos vitales: los preestablecidos y los existenciales.  Gracias a ellos podemos construir nuestras vidas, elaborar planes, proyectos y desplegar nuestros propósitos.  Pero también es central tener la sabiduría para concluirlos y cerrarlos cuando estos han terminado, porque de lo contrario se convertirán en un lastre que nos impedirá continuar evolucionando.   En el artículo anterior decíamos que los ciclos vitales por los que atraviesa el ser humano tienen la característica de ser circulares y de estar hechos de tiempo; sin embargo ese transcurrir se percibe de forma muy distinta según el lugar y la dimensión cósmica desde donde se le observe. Mientras que para la Vía Láctea un milenio es apenas un instante, para una bacteria unas cuantas horas equivale a la existencia entera. Por eso, más allá de la dimensión humana, que ha diseñado una medición convencional y arbitraria como referente existencial, el tiempo como lo comprendemos carece por completo de sentido si lo suponemos como una forma universal de medir “el transcurrir de la evolución”, pero resulta de la mayor relevancia si aprendemos a utilizarlo como una herramienta de desarrollo. Decíamos también que existen distintas maneras de entender el tiempo y mencionamos la cronológica o lineal, la cíclica o estacional y la extática, y dejamos claro que las tres, en tanto son construcciones humanas que solo tienen sentido para nosotros, resultan útiles dependiendo para qué se les use. Y tengo la impresión de que dividir nuestra existencia en etapas que se suceden e interrelacionan, y atribuirle significado y aprendizaje a cada una de ellas es la manera más eficaz de analizar y entender nuestra existencia, y esto es precisamente lo que para los humanos es un ciclo vital: una unidad existencial de sentido.  La mera cronología sirve muy bien para contemplar de forma ordenada, objetiva y esquemática los acontecimientos de nuestra vida y del mundo en general, pero es poco eficaz para entender el significado que cada uno de esos acontecimientos tiene, a menos que se le relacione con otros que, más que parte de una enumeración progresiva, construyen una etapa, un conjunto de intenciones que conducen a un objetivo.  Además, debido a nuestra diversidad de facetas –profesional, relacional, afectiva, etc.– los ciclos, en tanto periodos vitales, se superponen, cohabitan, se relacionan entre sí, son interdependientes: alguien que, por ejemplo, mientras estudia su doctorado conoce al amor de su vida. En ese caso coinciden dos ciclos que se retroalimentan sinérgicamente sin que sea capital el orden cronológico estricto de cada uno de los acontecimientos que constituyen dichos ciclos.   Por ello, distinguiría dos principales tipos de ciclos: el preestablecido y el existencial. El primero, al que llamaría ciclo-preestablecido, es una combinación entre el tiempo cronológico y el circular y su existencia se debe, por un lado, a las condiciones naturales y materiales del planeta en combinación con una serie de convenciones culturales. Debido a la rotación y traslación terrestre, estamos condicionados por una buena cantidad de ciclos preestablecidos, y con el transcurso de los siglos y la acumulación de conocimiento, el ser humano ha sabido acomodar la propia existencia sobre ellos. Cada 365 días –al mismo tiempo que el planeta le da una vuelta al sol, nos parezca bien o no– nosotros celebramos Navidad, año Nuevo, día de la Constitución, nuestro cumpleaños, etc. De ahí decidimos –en Occidente– dividir el año en 12 meses y éstos a su vez en semanas de siete días.  Todos estos ciclos –amalgama entre las condiciones naturales y los condicionamientos culturales– ocurren con independencia de nuestros planes y proyectos y, de hecho, lo más sensato es aprovecharlos adaptando a ellos nuestros planes y proyectos particulares.  Si los vemos con objetividad son muy útiles porque generan naturalmente estructura sobre nuestros actos: nos dan tiempos determinados, formas concretas y convencionales en que ocurren con lo cual se convierten en formas compartidas por todo el grupo social. Gracias a su regularidad y caracterización nos permiten hacer planes, diseñar y concretar proyectos de todo tipo. Por ejemplo, de cada siete días, siempre habrá un lunes, un martes, un miércoles… y así hasta el domingo y cada uno de ellos, aun siendo cronológicamente idénticos – todos están constituidos por veinticuatro horas, de sesenta minutos cada una, de sesenta segundos cada uno– les hemos atribuido una serie de características que nos permiten comportarnos distinto en cada caso –a menos que estemos de vacaciones (fuera del tiempo), nunca será igual un domingo que un miércoles– y asignar actividades diferentes en cada caso, y esa estructura se sostiene de forma idéntica cincuenta y dos veces por año.  Ese armazón, que a primera vista puede parecer esquemático y rígido, en realidad nos permite desplegar sobre él toda nuestra creatividad. Es gracias a esta red de ciclos interconectados e interdependientes que podemos diseñar nuestra vida. Es decir, que sobre los periodos natural y culturalmente periódicos, sucesivos y constantes del tipo cíclico-preestablecido montamos nuestros planes y proyectos, y la mera existencia de esos marcos temporales de referencia nos permite administrar nuestras agendas, elaborar estrategias y conseguir lo deseado. Justo lo opuesto de lo que hacemos en la segunda variedad: los ciclos-existenciales. Como seres humanos sociales, vivimos insertos en una buena variedad de ámbitos y ejercemos una diversa serie de roles. Al mismo tiempo que desempeñamos una actividad profesional o formativa, somos hijos, padres, parejas, amigos, tenemos hobbies, del mismo modo que tenemos aspiraciones, deseos, propósitos, planes, proyectos que deseamos concretar en una o varios de los ámbitos señalados y para conseguirlo llevamos a cabo una serie de actividades concretas en cada uno de los casos. Cada uno de ellos podemos considerarlo un ciclo existencial. Y además, cada ciclo existencial puede constar de varias etapas. El ejemplo más obvio: nuestro rol como pareja. Comenzamos una relación afectiva y romántica con alguien y ese ámbito se convierte, aun cuando conviva con el resto de nuestros roles, en una realidad completa por sí misma y si por alguna causa la pareja se disolviera, ese ciclo existencial terminaría. Pero quizá lejos de terminar, pase a una segunda fase y los miembros de la pareja decidan vivir juntos, para, quizá, alcanzar más adelante una etapa posterior que consista en tener descendencia.   Es difícil exagerar la importancia de cerrar completa y categóricamente un ciclo existencial antes de abrir otro en el mismo ámbito. Aceptar y digerir las pérdidas, asumir los aprendizajes, resignificar el sufrimiento que implica el final de cada uno de estos ciclos, que suele ser de importancia capital para la vida tanto cotidiana como interior y psicológica del individuo, es casi siempre la diferencia entre construir un nuevo presente con una nueva perspectiva de futuro o quedarse estancado física, emocional, sentimental o profesionalmente. Quedarse atorado en ciclo caduco se experimenta en muchos casos como un lastre, como un peso que se lleva sobre las espaldas que nos impide movernos y evolucionar.  Cerrar consciente, simbólica y de forma decidida y saludable cada ciclo que termina –amoroso, profesional, pérdida familiar, etc.– asumiendo de manera adulta los aprendizajes y pérdidas que haya implicado, equivale a la curación de una herida. Limpiarla, retirarle la pus, desinfectarla, produce dolor, inflamación, hipersensibilidad y requiere de acciones y cuidados que la conduzcan a cicatrizar por completo.  Cerrar correctamente un ciclo existencial equivale a sanar, a cicatrizar y, respondiendo a su carácter circular y temporal, generar entonces las condiciones para volver a abrir uno nuevo, pero desde un lugar distinto, fortalecidos por la experiencia y la sabiduría que el proceso nos dejó.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir  " ["post_title"]=> string(47) "Tipos de ciclo: preestablecidos y existenciales" ["post_excerpt"]=> string(196) "Cerrar correctamente un ciclo nos permite generar condiciones para abrir uno nuevo, pero desde un lugar distinto, fortalecidos por la experiencia y la sabiduría que el proceso anterior nos dejó." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(46) "tipos-de-ciclo-preestablecidos-y-existenciales" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-07 11:07:22" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-07 16:07:22" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74355" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(46) ["max_num_pages"]=> float(23) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "2777d68514d26c6b36849b6c6540994b" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Tipos de ciclo: preestablecidos y existenciales

Cerrar correctamente un ciclo nos permite generar condiciones para abrir uno nuevo, pero desde un lugar distinto, fortalecidos por la experiencia y...

enero 7, 2022
Capitalismo segun manuel torres rivera

EL SALARIO MÍNIMO EN MÉXICO AUMENTÓ EL 9% Y NO EL 22% COMO LO CACAREA EL GOBIERNO

El salario mínimo tiene por objetivo disminuir la pobreza y la desigualdad; sin embargo, los gobiernos populistas también lo usan como un...

enero 10, 2022




Más de categoría

BLOOMBERG PHILANTHROPIES ANUNCIA A LAS  15 CIUDADES GANADORAS DEL GLOBAL MAYORS CHALLENGE

Bloomberg Philanthropies promovió la competencia Global Mayors Challenge donde participaron 640 ciudades de todo el mundo y de las...

enero 25, 2022

Cateterismos de rutina; Agua para algunos (y más cara para otros); #UnAcosadorAlParecerSiSeráEmbajador, y TikTokers en Movimiento Ciudadano

Como cada semana, Fernando Navarrete comenta los acontecimientos más importantes a nivel nacional, con su singular estilo.

enero 25, 2022
El “Testamento Político”: la nueva distracción de AMLO

El “Testamento Político”: la nueva distracción de AMLO

En un mensaje emitido en sus redes sociales, López Obrador dio a conocer que redactó un “Testamento Político”. ¿Qué...

enero 24, 2022

¿Algún día meterán en orden a los mal llamados Centros de Rehabilitación Social?

Siempre hemos sabido de la gran corrupción que impera en las cárceles. No es nuevo. Es un problema tan...

enero 21, 2022