La universidad, su comunidad, el debate

Los valores y referentes intelectuales de la máxima casa de estudios están por encima de cualquier embate o provocación que provenga desde el poder.

27 de octubre, 2021

Cuando se desciende por la Avenida de los Insurgentes desde el Ajusco hacia el centro, el copiloto y los pasajeros, si ponen atención, verán una de las maravillas de la plástica mexicana: se trata del mural “La Universidad al pueblo y el pueblo a la Universidad” de Siqueiros. Sus relieves están diseñados para cambiar la perspectiva conforme se avanza, es un mural diseñado para verse en movimiento. La obra que decora parte del complejo del edificio de la rectoría es una declaración de principios. La UNAM solo se debe al pueblo y el pueblo encuentra su casa entre los espacios universitarios. No rinde cuentas a ideólogos ni a los barones del poder. Aunque parezca lejano e imposible, la casa de la inteligencia debe su potencia y su calidad al encuentro de la diversidad, al choque de puntos de vista, a la tortuosa, casi imposible, búsqueda de la verdad científica. 

La Universidad no se “derechiza” ni se “izquierdiza”; no justifica modelos ni aplaude estructuras; la universidad estudia, saca conclusiones y las difunde. Crea conocimiento y lo da a conocer. A nadie sirve una institución de educación superior que escupe títulos o sirve de aval político; que muchos universitarios tengan importantes papeles en la vida política o que muchos, muchísimos de los manifiestos que han escrito la vida pública de la Nación, hayan salido de sus aulas no significa que ese sea su papel, sucede porque en un ente vivo de esa complejidad y esas dimensiones, todo sirve a su análisis y todo pasa por el tamiz de su discusión.

La autonomía universitaria es un legado de Gómez Morín, fundador del PAN; el lema de la Universidad proviene de la pluma de Vasconcelos; la estructura de la Junta de Gobierno, de Alfonso Reyes; la defensa de la vida universitaria es legado de Barros Sierra y todo el teatro y el cine del país se debe a mujeres y hombres tan diversos como Rosario Castellanos, José Luis Ibáñez o Felipe Cazals; los científicos que crean vacunas, desarrollan computadoras o estrujan las entrañas del universo, también tienen posturas políticas que están en los laboratorios, en los buques oceanográficos o en el observatorio de San Pedro Mártir. Y cada día, estudiantes de todas las clases sociales, estratos económicos y regiones del país, se parten la… cabeza para aprender y criticar, para imaginar un futuro mejor; muchísimos de ellos son los primeros en sus familias en ingresar a los estudios universitarios y esa experiencia cambiará su vida y la de su entorno, eso es la revolución permanente

Nadie necesita una Universidad obediente o pudorosa ni una Universidad silenciosa o atávica. Cuando uno ingresa a la UNAM se enfrenta a dos situaciones inéditas en la vida: la idea de “comunidad universitaria”; uno oye hablar de ella como de un ideal, de un concepto abstracto, hasta que alguna circunstancia la ataca o algún actor peregrino la emprende contra ella, entonces los universitarios responden para mantener intacto su espíritu y su espacio, ya luego habrá tiempo para ajustar cuentas entre los grupos internos que, como es natural, también existen, pero la comunidad universitaria es fuerte, tanto como la familia ilusionada que asiste al examen profesional de su primer odontólogo en el que están cifradas tantas esperanzas; y la segunda, la intensa codependencia que se desarrolla de inmediato, el universitario se enamora de su casa, la trae tatuada en la conciencia y establece un nexo tan fuerte como el del apellido y la memoria, porque los elementos de esta identidad son la gratitud y la esperanza.

La Constitución obliga al gobierno a prever recursos para la Universidad, no es sueldo ni compra. Cada centavo se usa para descubrir y criticar, para comprender el mañana y construirlo. Y si el gobierno tiene que pagar para que le peguen, le señalen sus errores, corrijan su perspectiva porque para pagar paleros, porristas y lamesuelas, para eso hay otros rubros presupuestales tan folclóricos como inmortales.

En días como este, que pueden volverse aciagos si no somos prudentes, solo nos queda recordar el inmortal consejo de Alfonso Reyes que, por cierto, fue enunciado en el Paraninfo de San Ildefonso: “no nos olvidemos de ser inteligentes”.

@cesarbc70

Comentarios
object(WP_Query)#17668 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(71970) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2021" ["before"]=> string(10) "28-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(71970) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-12-2021" ["before"]=> string(10) "28-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17667 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17676 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17678 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "31-12-2021" ["before"]=> string(10) "28-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-12-31 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-01-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (71970) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17664 (24) { ["ID"]=> int(74681) ["post_author"]=> string(2) "59" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-18 09:41:37" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-18 14:41:37" ["post_content"]=> string(9262) "Luis Echeverría Álvarez ha cumplido 100 años de edad. Nació el 17 de enero de 1922 y gobernó el país de 1970 a 1976. Su administración pretendió ser un giró a la izquierda, un gobierno verdaderamente revolucionario y progresista. Tras la muerte de Lázaro Cárdenas en 1970, Echeverría se vio y se asumió como el nuevo líder moral de México y como la reencarnación de la Revolución. A pesar de que a su gobierno no pueden escatimársele ciertos logros, se puede decir que el balance general de su administración fue negativo –algunos dirían desastroso– y que entre él y su sucesor, José López Portillo, el populismo presentó su más fea cara y cobró una factura muy onerosa a todos los mexicanos, particularmente a los más pobres. Echeverría fue un hombre ambicioso. Jugaba desde niño con su hermano Rodolfo a que era presidente. Estudió Derecho en la Escuela Nacional de Jurisprudencia –lo que después sería la Facultad de Derecho de la UNAM– e inició una meteórica carrera a los 24 años que lo llevó de ser el secretario particular de Rodolfo Sánchez Taboada, presidente nacional del PRI, a la presidencia de la república. Pero también fue un hombre sanguinario. Fue el principal operador de la represión y matanza de estudiantes en Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968, siendo secretario de gobernación, y también ordenó la masacre de Corpus Christi, el llamado “Halconazo”, el 10 de junio de 1971, ya como presidente. Durante su sexenio la guerra sucia y la represión gubernamental llegaron a sus puntos más sangrientos. Luis Echeverría fue un hombre cegado por el narcisismo, engreído, déspota, prepotente. Se vio como el salvador de México, el mesías que el país estaba esperando para que llegara la justicia y la dignidad: un nuevo Juárez, pero mejor; un nuevo Cárdenas, pero mejor. Se sentía poseedor de una “superioridad moral” que lo “facultaba” a criticar a todos y a todo. Workohólico en grado superlativo, consideraba una vergüenza que sus funcionarios durmieran más de seis horas, así que desde las 5am ya estaba en actividad y no paraba, ni siquiera en fin de semana, porque siempre estaba de gira. Era difícil seguirle el paso y con ello pretendía mostrar también una supuesta “superioridad física”. Y sí, debemos admitir que cuando llegó al poder su diagnóstico del país no era del todo equivocado. México experimentó durante la década de 1960 un crecimiento impresionante, a tal grado que se hablaba en el mundo del “milagro mexicano”. Es lo que hoy conocemos como el “Desarrollo Estabilizador”. Para darnos una idea de esta bonanza, en 1964 nuestro PIB creció casi 11%. Desde luego esto benefició a millones de mexicanos. Las clases medias gozaron de un poder adquisitivo que les permitía acceder a bienes y servicios que hoy son impensables, y que también antes fueron impensables. Pero mientras todo esto sucedía, el campo se rezagaba. Hubo un éxodo de mexicanos que, ante el fracaso de la reforma agraria y la repartición de tierras prometidos por la revolución, emigraron a las ciudades en condiciones de extrema pobreza. Esa pauperización fue particularmente notable en la Ciudad de México y los municipios conurbados con el Estado de México. Las clases ricas nunca pierden, así que durante el “Desarrollo Estabilizador” se hicieron más ricas; las clases medias alcanzaron un nivel de bienestar que no volverían a alcanzar nunca; pero los más pobres siguieron más pobres, más marginados y más olvidados. Por eso Luis Echeverría se propuso romper con el pasado y gobernar para ellos. Pero no lo logró. Al final de su sexenio, la pobreza fue mucho más aguda en todo el país que como él la había recibido. Muchos acusan a Echevarría de ser traidor e hipócrita. Mostró siempre una actitud servil ante el presidente Díaz Ordaz: siempre obediente, leal, eficiente, pero en cuanto llegó a la presidencia todo cambió. Ese funcionario eficaz y discreto se convirtió en un merolico predicador que prometía la solución a todos los problemas de México. Días Ordaz lamentó profundamente su equivocación al designarlo candidato a la presidencia, y cuando acabó el sexenio, dijo: “ahora podemos respirar tranquilos”; y mire que lo dijo Díaz Ordaz, que también era engreído y brutal. Echeverría resultó ser un hombre conflictivo. Su sexenio se caracterizó por la confrontación. Se peleó con todo mundo: los estadounidenses, los españoles, los empresarios, los intelectuales, la iglesia, los medios, los sindicatos, las centrales obreras, la comunidad judía. Al ver que los resultados de sus acciones de gobierno no solo eran limitados, sino incluso contraproducentes, adoptó un discurso de confrontación para culpar a los demás. Veía en todos lados “conspiraciones” para desestabilizar al país y culpaba de ellas a los “fascistas”, a los “emisarios del pasado”, a los “enemigos de México”, “vende-patrias” y “agentes del imperio”. Llegó prometiendo apertura democrática, pero conforme avanzó el sexenio su autoritarismo fue más evidente y se agudizó a grados demenciales, al punto de que consideró la crítica como una traición.“La única crítica que se acepta es la autocrítica”, decía. Por eso cuando el secretario de hacienda, Hugo B. Margáin, se atrevió a decir :“la deuda interna y la deuda externa tienen un límite, y ya llegamos al límite”, Echeverría lo destituyó y puso en su lugar a un amigo de juventud, que también resultaría nefasto: José López Portillo. Para Echeverría, los medios críticos eran aparatos al servicio de intereses antinacionales. El Excélsior era uno de los pocos periódicos que seguía ejerciendo la crítica, y por eso Echeverría decidió aplastar a su director, Julio Scherer. Orquestó toda una maniobra para que Scherer fuera destituido. A Daniel Cosío Villegas también lo aplastó. Cosío Villegas, que gozaba de gran prestigio, tanto en México como en el extranjero, no se dejó intimidar por Echeverría. Cuando vino Salvador Allende, presidente de Chile, a México, Cosío Villegas escribió: “el presidente mexicano, más que anfitrión, parecía director de relaciones públicas y agente publicitario del presidente chileno.” También se refirió en repetidas ocasiones a la “diarrea verbal” que, al parecer, padecía Echeverría: “No sólo se tiene la impresión –escribe Cosío Villegas– de que hablar es para Echeverría una verdadera necesidad fisiológica, sino de que está convencido de que dice cada vez cosas nuevas, en realidad verdaderas revelaciones. Es más, llega uno a imaginarlo desfallecido cuando se encuentra solo, vivo y aún exaltado, en cuanto tiene por delante un auditorio.” Cosío Villegas criticó el narcisismo y la estupidez presidencial y eso le valió ser uno de los enemigos favoritos del régimen. A intelectuales afines, como Carlos Fuentes (quien dijo: “Echeverría o el fascismo”, muy en el estilo de “socialismo o muerte”) o Ricardo Garibay (quien recibía dinero por órdenes del presidente), todo; a los intelectuales críticos, persecución y difamación. Scherer y Cosío Villegas son dos casos que muestran la prepotencia de Echeverría, pero la represión contra todos los medios críticos fue brutal, y con cada año que pasaba del sexenio se hizo más aguda. En el colmo de la vanagloria, Echeverría se creía un líder mundial de grandísimas dimensiones. Se obsesionó con su discurso del Tercer Mundo y fue a la ONU a denunciar la injusticia de los países ricos y a proponer un “genial” plan para que todo en la tierra fuera paz y felicidad. Según él, su “Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados” sería la panacea y establecería un nuevo orden mundial que permitiría el desarrollo de los países del Tercer Mundo. La verdad es que fue el hazmerreír, pues era evidente que su plan global para llevar prosperidad ni siquiera funcionaba en su propio país. Al terminar su sexenio pensó que la ONU iría corriendo a su casa para pedirle que la dirigiera, y se vio como una especie de presidente mundial. Creyó que el mundo y México le debían mucho, buscó el Nobel de la Paz –por supuesto, no lo consiguió– y quiso controlar a López Portillo, a quien no le quedó otro remedio que enviarlo como embajador lo más lejos que pudo: a Australia. Luis Echeverría reinó en México a sus anchas. Y digo “reinó” con toda consciencia, pues “reinar” es lo que hacen por seis años los infames presidentes de este país. Lo he dicho muchas veces: el principal problema de México es su sistema presidencial, que ha engendrado verdaderos monstruos. Mientras tal engendro subsista, este país está condenado al fracaso.  " ["post_title"]=> string(68) "Luis Echeverría ha cumplido 100 años: las caras feas del populismo" ["post_excerpt"]=> string(210) "Luis Echeverría fue un hombre cegado por el narcisismo, engreído, déspota, prepotente. Se vio como el salvador de México, el mesías que el país estaba esperando para que llegara la justicia y la dignidad." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(65) "luis-echeverria-ha-cumplido-100-anos-las-caras-feas-del-populismo" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-18 09:41:37" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-18 14:41:37" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74681" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17618 (24) { ["ID"]=> int(74428) ["post_author"]=> string(3) "183" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-10 13:55:27" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:55:27" ["post_content"]=> string(6957) "El salario mínimo es la cantidad menor que debe recibir en efectivo el trabajador por los servicios prestados en una jornada de trabajo. De acuerdo con la disposición constitucional que lo establece, debe ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia. Por ello, el salario mínimo no puede ser objeto de embargo o descuento alguno. La figura del salario mínimo existe desde la promulgación de la Constitución General de la República publicada en el Diario Oficial de la Federación del 5 de febrero de 1917, específicamente en la fracción VI del artículo 123, mismo que debe ser fijado a más tardar el 31 de diciembre de cada año por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos  (CONASAMI); sin embargo, puede ser revisado y actualizado en cualquier momento cuando existan circunstancias económicas que lo justifiquen. El CONASAMI es un órgano tripartito con la participación de representantes de los trabajadores, de los patrones y del Gobierno Federal. El Gobierno Federal ha estado jactándose de que aumentó el salario mínimo en un 22%, pero esto no es así, pues solo fue del 9% más un incremento en pesos para compensar el poder adquisitivo perdido en el año.  En México existen dos regiones en las que está dividido el país para efecto del salario mínimo: una Zona General en la que para este año 2022 el mínimo general pasó de 141.70 a 172.87 pesos diarios, y la otra denominada Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), que comprende 43 municipios de seis estados: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, que pasó de 213.39 a 260.34 pesos diarios. Comparado con el año anterior, pareciera que el salario mínimo de 2022 creció en un 22%, pero esto no es así, pues realmente solo aumentó en un 9% de acuerdo a la mecánica para fijarlo, considerando que al salario mínimo primero se le suma un monto en pesos por concepto del denominado “Monto independiente de Recuperación” (MIR), el cual tiene por objeto la recuperación del poder adquisitivo que siempre es fijada en pesos y que no debe de ser utilizado como referente para incrementar otros salarios vigentes diferentes a los mínimos tales como los contractuales, federales, estatales o municipales. Entonces al salario mínimo de la Zona General vigente en 2021 se le sumaron 16.90 pesos del MIR, y al resultado se le aplicó un 9% que es realmente el aumento porcentual en que se incrementó para este 2022. En la Zona Libre de la Frontera Norte se compuso de 25.45 pesos adicionales al vigente en 2021 más el incremento del 9% referido. Es importante conocer que el salario mínimo también es fijado de acuerdo con el tipo de empleo, razón por la que la CONASAMI autorizó una lista de 61 ocupaciones que deberían estar en un rango superior al mínimo general, pero en algunos casos la diferencia es de sólo 99 centavos. Aquí unos ejemplos para la Zona General:  
  • Albañil: $199.42
  • Dependiente boticas, farmacia, droguería: $176.28
  • Operador buldozer y/o traxcavo: $208.91
  • Cajero(a) de máquina registradora: $179.34
  • Cantinero(a) preparador de bebidas: $183.01
  • Carpintero(a) de obra negra: $199.42
  • Carpintero, reparación de muebles: $196.14
  • Cocinero restaurantes, fondas, etc: $201.95
  • Chofer de camión de carga en general: $203.52
  • Electricista e instalador eléctrico: $195.44
  • Encargado de bodega y/o almacén: $182.04
  • Gasolinero: $179.08
  • Mecánico: $205.96
  En la Zona Libre de la Frontera Norte, el salario mínimo para las mismas actividades de la lista anterior mantiene el monto de 260.34 pesos para cada una de ellas.   La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha señalado que la finalidad del establecimiento del salario mínimo es la de “proteger a los trabajadores contra el pago de remuneraciones indebidamente bajas”, además de que puede ser un mecanismo de las políticas sociales que tienen como objetivo disminuir la pobreza y la desigualdad.   El aumento al salario mínimo no implica que los empleadores o patrones tengan obligación de aumentar los sueldos a todos sus trabajadores, ya que solo tienen la de que nadie gane menos de dicho salario, es decir, no están obligados a subir el salario si ya es superior a los 172.87 peos por día en la Zona General, ni a los 260.34 en la ZLFN.    De esta forma ninguna persona que gane por encima del salario mínimo tiene el derecho de negociar un aumento bajo este argumento; sin embargo, existe un concepto conocido popularmente como el Efecto Faro, que funciona para algunas empresas para calcular o aumentar el sueldo para sus empleados que reciben un salario por encima del mínimo.  La inflación en México en 2021 se ubicó en 7.36%, por lo que se podría considerar que el salario mínimo se halla dentro de los parámetros constitucionales para así mantener el poder adquisitivo, esto con la adición del MIR más el aumento en un 9% que al parecer es mayor a la inflación. Luego entonces es falso que se haya aumentado un 22% como lo cacarea el Gobierno.   " ["post_title"]=> string(84) "EL SALARIO MÍNIMO EN MÉXICO AUMENTÓ EL 9% Y NO EL 22% COMO LO CACAREA EL GOBIERNO" ["post_excerpt"]=> string(217) "El salario mínimo tiene por objetivo disminuir la pobreza y la desigualdad; sin embargo, los gobiernos populistas también lo usan como un instrumento de propaganda para mostrar que benefician a las clases populares." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(79) "el-salario-minimo-en-mexico-aumento-el-9-y-no-el-22-como-lo-cacarea-el-gobierno" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-10 13:55:27" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-10 18:55:27" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74428" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17664 (24) { ["ID"]=> int(74681) ["post_author"]=> string(2) "59" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-18 09:41:37" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-18 14:41:37" ["post_content"]=> string(9262) "Luis Echeverría Álvarez ha cumplido 100 años de edad. Nació el 17 de enero de 1922 y gobernó el país de 1970 a 1976. Su administración pretendió ser un giró a la izquierda, un gobierno verdaderamente revolucionario y progresista. Tras la muerte de Lázaro Cárdenas en 1970, Echeverría se vio y se asumió como el nuevo líder moral de México y como la reencarnación de la Revolución. A pesar de que a su gobierno no pueden escatimársele ciertos logros, se puede decir que el balance general de su administración fue negativo –algunos dirían desastroso– y que entre él y su sucesor, José López Portillo, el populismo presentó su más fea cara y cobró una factura muy onerosa a todos los mexicanos, particularmente a los más pobres. Echeverría fue un hombre ambicioso. Jugaba desde niño con su hermano Rodolfo a que era presidente. Estudió Derecho en la Escuela Nacional de Jurisprudencia –lo que después sería la Facultad de Derecho de la UNAM– e inició una meteórica carrera a los 24 años que lo llevó de ser el secretario particular de Rodolfo Sánchez Taboada, presidente nacional del PRI, a la presidencia de la república. Pero también fue un hombre sanguinario. Fue el principal operador de la represión y matanza de estudiantes en Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968, siendo secretario de gobernación, y también ordenó la masacre de Corpus Christi, el llamado “Halconazo”, el 10 de junio de 1971, ya como presidente. Durante su sexenio la guerra sucia y la represión gubernamental llegaron a sus puntos más sangrientos. Luis Echeverría fue un hombre cegado por el narcisismo, engreído, déspota, prepotente. Se vio como el salvador de México, el mesías que el país estaba esperando para que llegara la justicia y la dignidad: un nuevo Juárez, pero mejor; un nuevo Cárdenas, pero mejor. Se sentía poseedor de una “superioridad moral” que lo “facultaba” a criticar a todos y a todo. Workohólico en grado superlativo, consideraba una vergüenza que sus funcionarios durmieran más de seis horas, así que desde las 5am ya estaba en actividad y no paraba, ni siquiera en fin de semana, porque siempre estaba de gira. Era difícil seguirle el paso y con ello pretendía mostrar también una supuesta “superioridad física”. Y sí, debemos admitir que cuando llegó al poder su diagnóstico del país no era del todo equivocado. México experimentó durante la década de 1960 un crecimiento impresionante, a tal grado que se hablaba en el mundo del “milagro mexicano”. Es lo que hoy conocemos como el “Desarrollo Estabilizador”. Para darnos una idea de esta bonanza, en 1964 nuestro PIB creció casi 11%. Desde luego esto benefició a millones de mexicanos. Las clases medias gozaron de un poder adquisitivo que les permitía acceder a bienes y servicios que hoy son impensables, y que también antes fueron impensables. Pero mientras todo esto sucedía, el campo se rezagaba. Hubo un éxodo de mexicanos que, ante el fracaso de la reforma agraria y la repartición de tierras prometidos por la revolución, emigraron a las ciudades en condiciones de extrema pobreza. Esa pauperización fue particularmente notable en la Ciudad de México y los municipios conurbados con el Estado de México. Las clases ricas nunca pierden, así que durante el “Desarrollo Estabilizador” se hicieron más ricas; las clases medias alcanzaron un nivel de bienestar que no volverían a alcanzar nunca; pero los más pobres siguieron más pobres, más marginados y más olvidados. Por eso Luis Echeverría se propuso romper con el pasado y gobernar para ellos. Pero no lo logró. Al final de su sexenio, la pobreza fue mucho más aguda en todo el país que como él la había recibido. Muchos acusan a Echevarría de ser traidor e hipócrita. Mostró siempre una actitud servil ante el presidente Díaz Ordaz: siempre obediente, leal, eficiente, pero en cuanto llegó a la presidencia todo cambió. Ese funcionario eficaz y discreto se convirtió en un merolico predicador que prometía la solución a todos los problemas de México. Días Ordaz lamentó profundamente su equivocación al designarlo candidato a la presidencia, y cuando acabó el sexenio, dijo: “ahora podemos respirar tranquilos”; y mire que lo dijo Díaz Ordaz, que también era engreído y brutal. Echeverría resultó ser un hombre conflictivo. Su sexenio se caracterizó por la confrontación. Se peleó con todo mundo: los estadounidenses, los españoles, los empresarios, los intelectuales, la iglesia, los medios, los sindicatos, las centrales obreras, la comunidad judía. Al ver que los resultados de sus acciones de gobierno no solo eran limitados, sino incluso contraproducentes, adoptó un discurso de confrontación para culpar a los demás. Veía en todos lados “conspiraciones” para desestabilizar al país y culpaba de ellas a los “fascistas”, a los “emisarios del pasado”, a los “enemigos de México”, “vende-patrias” y “agentes del imperio”. Llegó prometiendo apertura democrática, pero conforme avanzó el sexenio su autoritarismo fue más evidente y se agudizó a grados demenciales, al punto de que consideró la crítica como una traición.“La única crítica que se acepta es la autocrítica”, decía. Por eso cuando el secretario de hacienda, Hugo B. Margáin, se atrevió a decir :“la deuda interna y la deuda externa tienen un límite, y ya llegamos al límite”, Echeverría lo destituyó y puso en su lugar a un amigo de juventud, que también resultaría nefasto: José López Portillo. Para Echeverría, los medios críticos eran aparatos al servicio de intereses antinacionales. El Excélsior era uno de los pocos periódicos que seguía ejerciendo la crítica, y por eso Echeverría decidió aplastar a su director, Julio Scherer. Orquestó toda una maniobra para que Scherer fuera destituido. A Daniel Cosío Villegas también lo aplastó. Cosío Villegas, que gozaba de gran prestigio, tanto en México como en el extranjero, no se dejó intimidar por Echeverría. Cuando vino Salvador Allende, presidente de Chile, a México, Cosío Villegas escribió: “el presidente mexicano, más que anfitrión, parecía director de relaciones públicas y agente publicitario del presidente chileno.” También se refirió en repetidas ocasiones a la “diarrea verbal” que, al parecer, padecía Echeverría: “No sólo se tiene la impresión –escribe Cosío Villegas– de que hablar es para Echeverría una verdadera necesidad fisiológica, sino de que está convencido de que dice cada vez cosas nuevas, en realidad verdaderas revelaciones. Es más, llega uno a imaginarlo desfallecido cuando se encuentra solo, vivo y aún exaltado, en cuanto tiene por delante un auditorio.” Cosío Villegas criticó el narcisismo y la estupidez presidencial y eso le valió ser uno de los enemigos favoritos del régimen. A intelectuales afines, como Carlos Fuentes (quien dijo: “Echeverría o el fascismo”, muy en el estilo de “socialismo o muerte”) o Ricardo Garibay (quien recibía dinero por órdenes del presidente), todo; a los intelectuales críticos, persecución y difamación. Scherer y Cosío Villegas son dos casos que muestran la prepotencia de Echeverría, pero la represión contra todos los medios críticos fue brutal, y con cada año que pasaba del sexenio se hizo más aguda. En el colmo de la vanagloria, Echeverría se creía un líder mundial de grandísimas dimensiones. Se obsesionó con su discurso del Tercer Mundo y fue a la ONU a denunciar la injusticia de los países ricos y a proponer un “genial” plan para que todo en la tierra fuera paz y felicidad. Según él, su “Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados” sería la panacea y establecería un nuevo orden mundial que permitiría el desarrollo de los países del Tercer Mundo. La verdad es que fue el hazmerreír, pues era evidente que su plan global para llevar prosperidad ni siquiera funcionaba en su propio país. Al terminar su sexenio pensó que la ONU iría corriendo a su casa para pedirle que la dirigiera, y se vio como una especie de presidente mundial. Creyó que el mundo y México le debían mucho, buscó el Nobel de la Paz –por supuesto, no lo consiguió– y quiso controlar a López Portillo, a quien no le quedó otro remedio que enviarlo como embajador lo más lejos que pudo: a Australia. Luis Echeverría reinó en México a sus anchas. Y digo “reinó” con toda consciencia, pues “reinar” es lo que hacen por seis años los infames presidentes de este país. Lo he dicho muchas veces: el principal problema de México es su sistema presidencial, que ha engendrado verdaderos monstruos. Mientras tal engendro subsista, este país está condenado al fracaso.  " ["post_title"]=> string(68) "Luis Echeverría ha cumplido 100 años: las caras feas del populismo" ["post_excerpt"]=> string(210) "Luis Echeverría fue un hombre cegado por el narcisismo, engreído, déspota, prepotente. Se vio como el salvador de México, el mesías que el país estaba esperando para que llegara la justicia y la dignidad." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(65) "luis-echeverria-ha-cumplido-100-anos-las-caras-feas-del-populismo" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-18 09:41:37" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-18 14:41:37" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74681" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(48) ["max_num_pages"]=> float(24) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "2b28dcc050522fa51908bc80cf551c89" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

Luis Echeverría ha cumplido 100 años: las caras feas del populismo

Luis Echeverría fue un hombre cegado por el narcisismo, engreído, déspota, prepotente. Se vio como el salvador de México, el mesías que...

enero 18, 2022
Capitalismo segun manuel torres rivera

EL SALARIO MÍNIMO EN MÉXICO AUMENTÓ EL 9% Y NO EL 22% COMO LO CACAREA EL GOBIERNO

El salario mínimo tiene por objetivo disminuir la pobreza y la desigualdad; sin embargo, los gobiernos populistas también lo usan como un...

enero 10, 2022




Más de categoría

¿90% honestidad y 10% capacidad? Tengo una mejor propuesta

El presidente del República ha dicho que su criterio al hacer un nombramiento es que el nuevo funcionario sea...

enero 28, 2022

¿A quién acudir?

Ante los miles de problemas que aquejan el mundo nos sentimos perplejos y sin respuestas claras para seguir avanzando.

enero 28, 2022

Gatopardismo educativo: la Escuela cambia para quedar igual

En 2022 se cumplirá el tercer año de la entrada de la pandemia. El sector educativo ha sido uno...

enero 28, 2022

Herramientas para desentrañar la realidad: pensamiento crítico

En una sociedad donde todo el tiempo estamos bombardeados de información de toda índole, el pensamiento crítico nos ayuda...

enero 28, 2022