Analizan en el Senado la iniciativa de reforma a la Ley de Ciencia y Tecnología que presentó el Ejecutivo

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17 de abril, 2018
RHT
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Estado Solidario es aquel que se preocupa por sus integrantes sin importar sus diferencias. Su función consiste en cerrar la brecha entre sus miembros, no con demagogia y polarización, sino con transparencia y políticas públicas equitativas, más allá de intereses personales e ideologías.  En naciones como México las diferencias entre ciudadanos son abismales en todos sentidos: manera de entender el mundo, costumbres, modos de vestir, platillos típicos, tradiciones y un largo etcétera. Pero las diferencias más significativas, las más dolorosas son aquellas que limitan las oportunidades, que privan de educación y salud, aquellas que lastran el desarrollo y la libertad del individuo. Son éstas últimas y no las primeras a las que un Estado Solidario debe dedicar sus esfuerzos para erradicarlas. Al convocar una participación activa del Estado, no es para asignarle tareas de intromisión en los ámbitos privados. Se sabe que en las ramas de la industria, el comercio y la producción, su papel consiste en dar certeza jurídica con leyes justas que fomenten la participación y competencia del capital privado como motor del desarrollo económico. Sin embargo, también sabemos por experiencia que esa competencia descarnada, ahonda aún más la desigualdad, y es ahí donde, a partir de proveer un conjunto de servicios básicos universales de calidad con la intención de que el piso de desarrollo para la población en general sea más igualitario, que el Estado Solidario del Siglo XXI encuentra su lugar.  Estamos en tiempos de cambio forzado y quizá, si actuamos con consciencia y sensatez, la coyuntura actual resulte apropiada para dar los primeros pasos en esa dirección. En principio de lo que se trata es justo de eso: de tener claro el rumbo al que queremos encaminarnos y que las instituciones que habrán de operar dicho cambio sean fortalecidas con las herramientas necesarias para ese tipo de Estado donde, más que el individuo que gobierna, lo que importa de verdad es la eficacia de los sistemas, los protocolos y la transparencia con que las instituciones del Estado habrán de operar para conseguir sus fines. No se trata de hacer un cambio de un día para otro, una transformación mágica por decreto, sino una renovación paulatina mediante un proceso donde uno de los primeros pasos tendría que incluir un “nuevo pacto” entre ambos integrantes de la dualidad indisociable Estado-contribuyente que tendría como propósito cimentar una confianza mutua, hoy inexistente. 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Es simplemente un ejercicio de libertad y de realismo: hace un año, el 23 de abril de 2020, el presidente López Obrador emitió un “Decreto” con medidas para sortear la pandemia. El numeral IX del “Decreto” establecía la creación de 2 millones de empleos para antes del 31 de diciembre de 2020. ¿Qué pasó? ¿Se cumplió el “Decreto”? En aquella ocasión yo señalé que los empleos no se crean por “Decreto” presidencial. La inmensa mayoría de empleos son creados por empresarios y emprendedores de todos los tamaños, desde el gigante que domina el mercado de telecomunicaciones hasta la modesta dueña de una miscelánea. Hace un año dije que 2 millones de empleos no los crea ni Obama, parafraseando la célebre frase de Obrador sobre el “avión presidencial”. Y señalé que a mi leal saber y entender, el “Decreto” era poco serio y no conseguiría ese objetivo. Hice esta predicción no porque tuviera yo mala fe o porque deseara el mal del país o porque el presidente no me simpatizara –Obrador me simpatiza, dicho sea de paso–, y aun así, la gente que apoya al régimen se molestó conmigo y algunos hasta me insultaron (https://ruizhealytimes.com/venus/dos-millones-de-empleos-en-nueve-meses-no-los-crea-ni-obama/). Un año después, con la cabeza fría y los números oficiales en la mano, quisiera que mi predicción hubiese fallado y que el presidente me hubiese callado mi maledicente boca, pero desgraciadamente no es así. La realidad se ha impuesto: no solo no se crearon esos 2 millones de empleos, sino que se perdieron cientos de miles.   El presidente Obrador no tiene confianza en los organismos autónomos porque cree que son agencias del neoliberalismo conservador. Y como el INEGI es un organismo autónomo del cual el presidente recela, no utilicé las estadísticas que ha publicado para evitar que sean objetadas de origen. Así pues, utilicé la estadística de empleos del IMSS. Al frente de este instituto está una de las personas de mayor confianza de Obrador, Zoé Robledo, de modo que no podrían objetarse de origen los números que ellos han dado a conocer oficialmente. En suma, no bajo mi apreciación subjetiva, sino comparando datos fidedignos y oficiales publicados por una institución bajo el control de la así llamada “Cuarta Transformación”, el Instituto Mexicano de Seguridad Social, se aprecia con facilidad que el “Decreto” presidencial del 23 de abril de 2020 fue una vacilada en materia de generación de empleos. Al 31 de diciembre de 2019, el IMSS registraba 20 421 442 empleos (casi 20 millones y medio). Un año después, y a pesar del “Decretazo” salvador, el IMSS registró, al 31 de diciembre de 2020, la cantidad de 19 773 772 empleos. Así que, según datos oficiales del propio López Obrador, no solo no se crearon los “decretados” 2 millones de empleos, sino que se perdieron casi 650 mil. Insisto, esto no es la apreciación subjetiva y falible –y para algunos, tendenciosa– de un servidor, sino la comparación de los números oficiales de 2019 y 2020 publicados por el IMSS. O sea, el “Decreto” no sumó ni un solo empleo a los que se registraban en el IMSS en diciembre de 2019. No soy más que un simple observador de la realidad. No tengo filias ni fobias. Me baso en estadística oficial. No soy ni pesimista ni optimista; trato siempre de ser realista, supongo que a veces lo logro y a veces no. Lo que sí es un hecho incontrovertible es que todos los políticos mienten, incluidos los políticos que dicen que no mienten (eso en sí mismo ya implica una gran mentira). Por fortuna la estadística ni se emociona ni se apasiona, es fría como un iceberg, y como iceberg en ocasiones hunde barcos.  De verdad deseo que el actual régimen empiece pronto a cosechar éxitos en materia de generación de empleo. Hasta el momento no ha tenido éxito en ello. Claro, entiendo que nos barrió la pandemia, pero también entiendo que se emitió un “Decretazo salvador” para superarla, y el “Decretazo” no ha funcionado todavía. Y claro que no iba a funcionar porque los empleos no se crean por “Decreto”, ni de dios, ni mucho menos de un presidente de un país latinoamericano que no tiene respeto por la ley. Van a justificarse el presidente y los ideólogos de la 4T alegando que no se crearon los 2 millones de empleos por culpa de los pérfidos conservadores neoliberales. Pero no nos hagamos tontos. El presidente emitió el decreto teniendo en consideración que existen fuerzas opositoras “malvadas”, y bajo esa circunstancia, si uno lee el texto publicado en el Diario Oficial de la Federación, la fuerza que creía tener Obrador y el optimismo que lo engullía no dejan duda para sostener que: a) él se pensaba por encima de cualquier obstáculo, moral y político –y eso lo dice todos los días: su supuesta superioridad moral y legitimidad política–; y b) que él mismo y sus millones de seguidores se creyeron que de verdad iba a crear por “decreto” los 2 millones de empleos, a pesar de todos los pesares. Tarde o temprano llega el momento en el que las justificaciones de siempre dejan de tener efecto. Tarde o temprano llega el momento en que la realidad te explota en la cara." ["post_title"]=> string(96) "Hace un año se iban a crear 2 millones de empleos por “decreto” presidencial. ¿Qué pasó?" 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No hay mayor valor, mayor activo en una nación que su gente y por ello no existe mejor inversión que facilitar la formación y emergencia de mejores ciudadanos. Si la población de un país está más sana, mejor alimentada, acostumbrada a condiciones de vida dignas, y con mejores perspectivas de desarrollo y crecimiento para el futuro, estará más motivada en sus ámbitos de trabajo, será más productiva y podrá tener un mejor desempeño en los profesional y lo personal. Además, será naturalmente más crítica, fijará la vista más alto a la hora de escoger líderes y será más exigente con sus instituciones, lo que favorecerá para perfeccionarlas.  Lo cierto es que la solidaridad es una carretera de doble vía: exige asumir responsabilidades. Por alguna causa tanto individuos comprometidos con su comunidad como organismos de la sociedad civil centran su lucha en la obtención de derechos. En países con atrasos tan profundos como México, esto se entiende hasta cierto punto, sin embargo es indispensable entender y aceptar que con cada derecho que se adquiere va aparejada una responsabilidad. Si bien el Estado Solidario tendría que centrarse en fomentar el desarrollo y la libertad del individuo y las estructuras colectivas, también los individuos y las colectividades, tendríamos que asumir nuestra responsabilidad en todos los ámbitos, tendríamos que colaborar activamente para construir y fortalecer ese sistema solidario del que el Estado sería garante.  La Era Covid es un tiempo de maduración, un tiempo en que las sociedades humanas debemos pasar de la adolescencia caprichosa y dependiente de que “papá gobierno” nos provea –quien por su parte disfruta de tratarnos con condescendencia infantil–, a una condición de “humanidad adulta y solidaria” donde, tanto individuos como colectivos exigimos enérgicamente nuestros derechos a partir de cumplir con nuestras responsabilidades y obligaciones en todos los ámbitos –ecológico, fiscal, cívico, profesional, familiar, etc–, permitiendo así que el sistema total funcione y se fortalezca.      Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir  " ["post_title"]=> string(47) "Era Covid: El nacimiento de un Estado Solidario" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(46) "era-covid-el-nacimiento-de-un-estado-solidario" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-05-07 08:26:57" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-05-07 13:26:57" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=65058" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(35) ["max_num_pages"]=> float(18) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "28bf74e239a4bbdc92c18d7facc5357f" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

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