Alas para Emilio: impunidad y negligencia médica

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18 de agosto, 2022

Hablar de condición humana, ubicar nuestro ser en el planeta y en el universo, creer en nuestro ser común y nuestra diversidad humana, y más profundamente en lo que nos identifica y nos une como humanos, en qué condición, es decir, bajo qué circunstancias nacemos, crecemos, nos reproducimos y dejamos este mundo no solo en lo biológico sino nuestra trascendencia espiritual (González, 2017).

Esta es la historia de Emilio San Pedro Cabrera y aunque me gustaría que la historia de Emilio se centrara en lo buen muchacho que es (noble, esforzado e inteligente, alegre y lleno de ganas por comerse al mundo y superarse), desafortunadamente por ahora sus sueños se ven frenados por su padecimiento: Hipoacusia bilateral profunda. Se trata de una condición que es prácticamente una sordera total y que ahora la falta de un aparato especial de audición lo ha aislado una vez más del mundo ya que la carencia económica de él y su abuelita Norma no les permiten tener acceso a este costoso dispositivo de audición.

Desafortunadamente la historia de Emilio no solo se trata de inclusión e igualdad de oportunidades. Su historia es mucho más sórdida y trágica en sus inicios, pues todo lo que rodeó su nacimiento derivó en que el día de hoy padezca esta condición. Más allá de un pedido de ayuda para un joven adolescente con muchas ganas de superarse, es una denuncia del trato que recibieron él y su madre alrededor de su parto.

Originarios del estado de Guanajuato, Emilio nació en el Hospital General de Acámbaro, el día 29 de junio del 2005. Ma. Fernanda Valero Cabrera de 25 años llegó con trabajo de parto y fue recibida de manera habitual alrededor de las 4:00 pm para ser puesta en observación. Según el médico que la recibió, Dr. Malagòn, todo estaba sucediendo con normalidad para tener un parto natural, ya que iba dilatando bien y siendo una mujer joven y saludable no había ningún problema; sin embargo, y para mala fortuna de Marifer, ella estaba cerca de la hora de cambio de turno y el médico Malagón se fue alrededor de las 9:00 pm creyendo que la había dejado en buenas manos de sus internos quienes ese día estaban terminando su tiempo de internado para culminar su carrera y tenían una celebración que los esperaba y estaban ansiosos por festejar. Quedó a cargo el Dr. Gerardo Pérez Bautista.

Es en ese momento empezó el calvario de dolor, abuso, engaño y humillación para María Fernanda y su bebé. En cuanto el doctor se fue dejando lista a la paciente para parto normal y a pesar de que ella iba avanzando bien en su trabajo de parto, le fue inyectaron una cantidad excesiva de oxitocina para acelerar las contracciones.  Una enfermera al ir a revisar su estado se percató de lo que habían hecho los médicos internos y se indignó ante eso, María Fernanda estaba sola y el dolor no le permitía pensar claramente, pero escuchó lo que la enfermera dijo. No conforme con eso trasladaron a Marifer a un quirófano y fue engañada para firmar una hoja de Autorización de Cesárea, la cual, cabe recalcar, no era necesaria. Ella preguntó qué era esa hoja y le dijeron que solo era una Orden de Ingreso para registrarla, que era algo de rutina, lo mismo le dijeron a su mamá que estaba afuera y que firmó dicho documento con la misma mentira y al no llevar sus lentes confió y estampó su firma, pues estaba angustiada por su hija.

María Fernanda sintió cómo el trabajo de parto se intensificó, a pesar de la anestesia que le habían suministrado, y no conforme con haberla engañado a autorizar que se le practicara cesárea, le retiraron la bata dejándola totalmente desnuda y la empezaron a fotografiar. Ella pidió que no lo hicieran, pero no atendieron su petición y continuaron con la cesárea, pero él bebe estaba a punto de coronar según lo que ella sentía, el bebe estaba para listo para el alumbramiento y un médico, según ella describe, empujó al bebe Emilio de regreso provocándole un gran dolor y se dispusieron a seguir con dicha cesárea.

Fue ahí cuando probablemente le reventaron los tímpanos a Emilio, aunque no se puede saber con seguridad, existe esa posibilidad ya que le provocaron un vacío al regresarlo, lo que pudo haber dañado severamente sus sensibles tímpanos. Es indignante el mal trato que le dieron a María Fernanda, aún el médico que creyó haberla dejado en buenas manos se sorprendió al verla ahí el otro día cuando tuvo que haber sido un parto normal. Norma la abuelita de Emilio pidió saber qué es lo que había pasado, el médico Malagòn fue a revisar la Hoja Clínica y se dio cuenta de que después de que él se fue, nadie anotó nada más.

Los médicos internos fueron vistos esa noche después de la cesárea de Marifer festejando, bebiendo y tomándose fotos con la cámara que, se cree, fue la misma con la que habían estado fotografiando a Marifer desnuda.

Norma en el afán de defender a su hija y recuperar las fotos que le habían tomado, hizo todo lo posible por denunciar esta situación y exigió explicaciones de parte del Director del Hospital General Dr. Salvador Sánchez Silva, quien NO se hizo responsable y la trató de manera despectiva e indiferente. Norma escribió una carta al Gobernador de Guanajuato Juan Carlos Romero Hicks quien le ofreció su apoyo, pero la falta de pruebas y el hecho de que ellas firmaron la autorización de cesárea, hicieron que este asunto quedara en impunidad como muchos otros.

A partir de ese momento María Fernanda Valero Cabrera, Norma y el pequeño Emilio San Pedro Cabrera comenzaron a descubrir y enfrentar los retos de la sordera para darle a Emilio una normalidad en la que pudiera comunicarse con el mundo y el mundo con él, que pudiera experimentar el mundo en toda su plenitud, lo cual hasta ahora han logrado satisfactoriamente. Por circunstancias complicadas de la vida, Emilio hoy vive con su abuela Norma quien es su sustento al 100%. Ella es una maestra inactiva de 64 años que actualmente se gana la vida apoyando en los quehaceres de las casas de sus amigas y no cuenta con el recurso para poder obtener el dispositivo que Emilio necesita para volver a escuchar y seguir aprendiendo. Dicho dispositivo está valorado en aproximadamente 90 000 pesos. Afortunadamente la familia ha trabajado para conseguir un proveedor directo y ya solo serán necesarios 30 000. Creemos firmemente que vivimos en una sociedad empática que ve también por las necesidades del otro y uniendo fuerzas por los que necesitan podemos encontrar una manera de apoyarlos y darle las alas que Emilio necesita para alcanzar todas sus metas. Hoy por Emilio mañana por ti.

Andrés Manuel López Obrador – Abrir Carpeta de Investigación

Presidente Andrés Manuel Obrador le solicitamos su atención para el caso de Emilio por ende al Gobernador de Guanajuato durante el periodo de 2005, quien hizo caso omiso,  al Director del Hospital mencionado, Médico Gerardo Pérez Bautista quien atendió a la paciente y personal de salud que intervinieron en la toma de fotografías etc., que se les retire su cédula profesional y se abra una Carpeta de Investigación y fincar responsabilidades y castigo conforme al marco de la constitución mexicana e indemnización que corresponda para el joven Emilio ya que el daño ocasionado es permanente así como a la mamá del joven. 

Donativos: BANCO: BANCOMER

No. Tarjeta: 4152 3137 8800 8097

Nombre: Norma Florencia Valero Liguori

Contacto Directo: 4771361234

Agradezco las atenciones brindadas para este caso a la Arq. Gio Olivarek   Número de móvil: 442 491 99 78

Agradezco este espacio y generosidad de mi amigo Eduardo Ruiz Healy para  que la comunidad esté debidamente informada y se forme un juicio de valor.

Referencia

González Velasco, Juan Miguel (Junio 2017). La condición humana como saber necesario para pensar en un Homos Complexus. Revista CON-CIENCIA vol. 5 no. 1. La Paz. http://www.scielo.org.bo/scielo.php?pid=S2310-02652017000100007&script=sci_arttext 

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momento histórico desde distintos ángulos, y ahora toca el turno a explorar el concepto de “verdad”. A lo largo de las siguientes semanas trataremos de dilucidar si este concepción, tan traída y llevada en nuestra realidad cotidiana, se trata de algo que existe con total independencia de nosotros y lo que pensemos del mundo –y donde nuestra labor consiste descubrirla y defenderla–, o si se trata de una construcción que los seres humanos inventamos a nuestra medida, dando lugar a una multiplicidad de versiones, puntos de vista y opiniones que cohabitan aisladamente y nos permite afirmar serenamente: “yo tengo mi verdad y tú tienes la tuya” y quedarnos tan tranquilos.   No descubro el agua tibia si afirmo que la realidad tiene tantos niveles de manifestación y complejidad que asegurar que tenemos acceso a la totalidad, ya no del cosmos en su conjunto, sino tan siquiera un sólo evento aislado, de la historia de un país, del dominio de una ciencia o siquiera de la comprensión de lo que “es” el ser humano resulta un autoengaño y una ilusión. Y por ello, en este escenario de desmesura, resulta natural y prudente preguntarse cómo, entonces, habremos de reconocer lo que es verdad de lo que no lo es.  Para entender la verdad, descartamos la mentira Lo primero es aclarar que en esta discusión dejaremos de lado la mentira. Cuando de manera consciente y voluntaria negamos o falseamos una realidad objetiva, justificamos falazmente la intención de un comentario o una expresión, o cuando negamos algo que tenemos la certeza que ocurrió, sabemos que algo es “verdadero” y contaminamos intencionalmente el intercambio comunicativo con independencia de las motivaciones que tengamos para hacerlo. Por eso, en este nivel de la discusión, las mentiras y las fake news quedan excluidas: niegan lo que consideran una verdad, y la intención es averiguar cómo construimos esas verdades, no cómo, una vez que las conocemos, las falseamos.  Cuando mentimos, quizá queremos defender una posición que consideramos justa e inventamos una estadística que nos respalde (una mentira piadosa por un bien mayor), quizá queremos proteger al otro y mentimos por cariño o negamos una infidelidad para salvarnos a nosotros mismos jurando no volver a cometerla. Quizá queremos sacar ventaja en una negociación y exageramos las ventajas de nuestro producto pero, sea como sea, en todos estos casos se tiene muy claro “cual es la verdad” y lo que se busca es ocultarla o maquillarla, por eso no es la mentira lo que merece la pena analizarse cuando lo que buscamos entender cómo construimos las verdades, que son un paso previo. La mentira se deriva de una supuesta verdad, y se trata de averiguar de donde surge ésta.  Reflexionar acerca de por qué mentimos, de cuáles son los disparadores que nos llevan a negar, torcer o manipular aquello que sabemos de cierto implica que consideramos que algo es verdadero y tratamos de ocultarlo, lo que nos llevaría por otros caminos. El objetivo aquí consiste en averiguar precisamente si existen conocimientos, conclusiones, valores, argumentos que posean intrínsecamente la condición de verdaderos, sin importar el tiempo o el lugar. Se trata de explorar los mecanismos que usamos para construir aquellas narrativas y relatos que describen con supuesta fidelidad y rigor la realidad, que nos dan certidumbre, así sea desde nuestra perspectiva, acerca del mundo que habitamos y su funcionamiento, así como la forma más eficaz de relacionarnos con los otros.  “Real” y “verdadero” no son sinónimos Cometeríamos un grave error si consideramos “la verdad” como sinónimo de realidad. Si bien para muchas cosmovisiones algo es “verdad” porque puedo verlo, medirlo, pesarlo, ubicarlo en el tiempo y el espacio, también identificamos como verdadero algo que hemos convertido en un concepto, aun cuando sea subjetivo. La injusticia, en abstracto, sin duda existe, es verdadera en tanto que todas las culturas y formas de entender el mundo tienen una idea de la justicia y por lo tanto es posible señalar los efectos de su ausencia, pero la construcción concreta de la “injusticia” dependerá de la visión particular de los actos y conductas que se consideran justas. Lo que en una época se consideraba justo –la ley del talión: ojo por ojo, diente por diente–, en otra deja de serlo, pero siempre en la humanidad se busca alcanzar “la justicia”. Por ello, cuando hablamos de la construcción de narrativas para describir el mundo en que estamos inmersos, la verdad se refiere a la forma específica como interpretamos los hechos, a aquellos relatos con que cada cosmovisión se identifica debido a que explican y le dan sentido a esa visión en particular.  Por ejemplo, para muchos la diversidad sexual como se entiende el siglo XXI es una “verdad” bajo la que deciden vivir y sobre la cual construyen su moralidad, su ética y sus conductas, pero considerar de manera absoluta que esa visión es la única que ajusta a la “realidad” implica no sólo que todos aquellos humanos que no compartan esta visión están equivocados, mienten o se mienten a sí mismos sino que todos los individuos del género humano, durante los últimos diez mil años, han vivido en la irrealidad.  Para quienes abrazan la convicción de que la identidad de género no puede estar circunscrita a una comprensión binaria de “hombres y mujeres” y a una sola modalidad de conducta sexual aceptable queda claro que, con independencia de que en términos biológicos existen dos sexos posibles involucrados en el proceso de reproducción, consideran el género como una construcción cultural humana y en tanto tal, la preferencia sexual es diversa. Facebook1, que antes tan sólo daba como opciones para elegir sexo entre hombre, mujer y “es complicado”, a partir de 2014, despliega un menú con más de cincuenta opciones, entre las que pueden encontrarse cisexual, transexual, fluido, andrógino o agéneros. Lo mismo ocurre con la aplicación para citas Tinder,2 que en tiempos recientes, ha agregado a la versión en inglés veintisiete nuevas identidades de género. Pero no se trata de una cuestión meramente anecdótica, pues en un buen número de países existen ya herramientas jurídicas para trasladar la interpretación cultural particular de la identidad sexual al plano de la identidad legal. Sólo por citar algunos casos, a partir de 2018 en Bélgica, Portugal y Luxemburgo existe la “ley de libre determinación de identidad de género3” que permite a los mayores a 18 años cambiar el sexo que aparece en sus documentos oficiales. Esto implica que esta “verdad” forma parte de la manera de entender la realidad y la existencia de un creciente número de personas. Sin embargo, para muchos otros la sexualidad “correcta”, única aceptable y única reconocida como válida –que bajo una perspectiva de género suele llamársele heteronormativa– se circunscribe a la atracción exclusiva entre hombres y mujeres, biológicamente identificados como tales desde su nacimiento hasta su muerte, otra “verdad” que sirve como fundamento para crear moralidad, ética y conductas que de ningún modo podrían descalificarse como “irreales”.  Lo que surge son una serie de preguntas: ¿cómo se construye una verdad? ¿Ambas posturas se excluyen mutuamente? ¿Podrían cohabitar? En caso afirmativo, ¿cuál de las dos posturas sería la verdadera? ¿Podrían serlo ambas? El objetivo de la serie de artículos que comienzan hoy es explorar qué es la verdad y cómo la construimos discursivamente, entendiendo que eso que articulamos en palabras termina por convertirse en realidades sólidas, pero no necesariamente universales y eternas, sino parciales y transitorias. Para llegar a la gran pregunta que no podemos evadir si pretendemos habitar un mundo con paz y una razonable cuota de armonía: ¿cómo conseguir que las verdades parciales cohabiten creando con su interacción una sinergia constructiva?     Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir   1 BBC News, Mundo, Tecnología, “Las 50 opciones de identidad sexual según Facebook”, 14 de febrero 2014,  Consulta: 28 junio de 2022 https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/02/140214_tecnologia_facebook_sexo_aa 2 El País, Política, Gloria, Rodríguez, Pina, “Tinder amplía las opciones de identidad de género en español por el Madrid World Pride”, 23 de junio 2017. Consulta: 28 de junio 2022 https://elpais.com/politica/2017/06/20/actualidad/1497976474_475883.html 3 Expansión, Internacional, “Estos son los países que reconocen a las personas trans”, 31 de marzo de 2022 Consulta: 28 de junio 2022 https://expansion.mx/mundo/2022/03/31/paises-reconocen-personas-trans" ["post_title"]=> string(54) "El gran problema de la Verdad: ni realidad ni mentiras" ["post_excerpt"]=> string(293) "Al explorar este tema se trata de averiguar si la verdad existe con independencia de nosotros y nuestras interpretaciones o si se trata de una construcción que inventamos a nuestra medida, dando lugar a una multiplicidad de versiones, puntos de vista y opiniones que cohabitan aisladamente. 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Siento En El Alma Su Dolor Intenso Su Miedo Al Desarraigo De Su Padre; Su Dolor De  Clarines Y  Cañones. Mientras Su Hermano Oscar,  A Paso Redoblado,  Su Hermano Niño Héroe,  Desafía A La Tormenta De La Muerte En La Decena Trágica De Mexico.” (1)  Dedico estas líneas, en homenaje a Oscar, Mario y Julio Chavezmontes, niños héroes y soldados de nuestra patria. Su heroísmo vive en el corazón de sus hijos.   Cuando vivía yo en el Molino de Santo Domingo, en las alturas de Tacubaya, una madrugada me despertó el toque de ordenanza del cuartel de Molino del Rey; la voz de los clarines y el redoble de los tambores resonaban los acordes de la antigua diana, adueñándose con su eco, de todos los rincones de la plaza. Al escuchar tan claramente la vieja tonada militar, mi mente viajó al 13 de septiembre de 1847, cuando desde el mismo sitio en el que ahora vivía yo, la artillería del ejército invasor comenzó a bombardear el Castillo de Chapultepec, para debilitar las defensas instaladas por los cadetes del Colegio Militar que entonces se encontraba en el mítico alcázar. Recordé cómo, cuatro días antes, durante la batalla de Molino del Rey, la caballería al mando  del General Juan N. Alvarez, permaneció pasiva en la Hacienda de Los Morales, cuando de haberse unido a la refriega, nos habríamos alzado con una victoria decisiva, en un momento que, en el Congreso de los Estados Unidos iba creciendo la oposición a la aventura expansionista del presidente James Polk, liderada por el Senador Thomas Corwin del Estado de Ohio, cuya defensa de México puede consultarse como The Corwin Speech on the Mexican War.  Pero Juan N. Álvarez, al que hoy se llama “benemérito de la patria” (como al falso ídolo masón  Benito Juárez), decidió no intervenir en las acciones, porque tenía una enemistad personal con el General Santa Anna, en cuya contra se levantaría en la Revolución de Ayutla, seis años más tarde. Mientras me dejaba llevar arrullado por la antigua diana, reviví la frustración de los defensores de Churubusco, entre mis recuerdos infantiles, de cuando mi padre me llevó a ver el convento donde podían apreciarse en la madera de los pisos, los bayonetazos desesperados de la tropa que intentaba liberar los cañones de sus fusiles, para desatascarlos de las balas cuyo calibre había resultado fatalmente equivocado. En las alturas de Chapultepec, el 13 de septiembre de 1847, todos los combatientes eran niños, que apenas estaban transitando a la adolescencia, delatada por la clásica voz destemplada de quienes comenzaban a ser hombres, y esa mañana se volvieron héroes; héroes todos. Entre aquellos niños de septiembre, figuró el joven Miguel  Miramón, que fue condecorado por su heroísmo en ese encuentro, llegando a ser, años más tarde, el presidente más joven de México contando 29 años de edad, al ocupar el cargo en 1860. Miguel Miramón, el patriota indomable, culminó su vida en el LUGAR DE HONOR  que le cedió el también mexicano Maximiliano de Habsburgo, en el cerro de las Campanas, donde con Tomás Mejía alcanzaron la inmortalidad de los valientes. Mientras pensaba yo en todo ésto, los ecos de la diana seguían resonando en mi alma, en un clamor interminable; fue entonces que recordé a mi tío Oscar, hermano de mi padre, que murió en Chihuahua combatiendo contra las fuerzas de Francisco Villa, después de haber participado como cadete del Colegio Militar en la jornada de la lealtad acompañando al Presidente Madero de Chapultepec al Palacio Nacional en febrero de 1913. Recordé a mi padre y a su hermano Mario, (cuya imagen ilustra esta remembranza) que se presentaron como voluntarios al General Rivas Guillén, para defender México contra las fuerzas del General John Pershing en 1916, durante la expedición punitiva lanzada para capturar a Francisco Villa. En aquel hecho de armas, las fuerzas mexicanas impidieron el paso de los invasores, que desistieron de su expedición y volvieron derrotados a Estados Unidos, porque además, no podían permitirse seguir enfrascados en esa persecución, cuando era inminente la entrada de Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial. Evocando todos estos recuerdos, decidí salir a caminar al campo vecino, y me senté en una vieja banca que sirve para descanso de los ciclistas que circulan en dirección a Guttingen o a Wahlwies; la milpa detrás mío trajo a mi corazón en un murmullo, la lejana y dulce voz de México; desde aquí, pude ver a mis pequeños hijos, esperando ávidos el paso de los cadetes por Reforma y  Niza, en el ritual repetido desde mi propia infancia  sin faltar jamás, cada 16 de septiembre, excepto cuando al igual que ahora he estado como  estoy lejos de México.  Anoche traía en mi mano la pequeña bandera que me regaló  mi sobrino Paul en su única visita a este pequeño pueblo  de Stahringen en el extremo sur de Alemania; en el cielo claro, se veían las mismas estrellas que adornaban las noches cuando vivía yo en Churubusco. Como un regalo enviado desde mi patria, las campanas de nuestra pequeña iglesia de San Zeno, tañeron las once de la noche, cuando la tarde no había caído en México todavía; el eco de Molino del Rey hasta el Molino de Santo Domingo,  llegó claramente hasta este rincón a la orilla del bosque de Homburg, en cuyas alturas se asoman las ruinas de  un Ritterburg medieval que me recuerda Chapultepec. Desde su cima, la vista a través de los Alpes nevados, permite atisbar la inigualable belleza del Iztaccíhuatl y del Popocatépetl. Conforme caminé tranquilamente de regreso a mi casa, reviví las imágenes de las Fiestas Patrias en Chinameca, cuando mi hermano Renato fue ayudante municipal y a mí me habilitó de Cura Hidalgo, con una peluca blanca de algodón y unas polainas de cartón negro que cubrían mis huaraches aparentando botas. En aquella ocasión, desfilamos por todo Chinameca en una camioneta pick up, engalanada por una bellísima joven que portaba un vestido de china poblana confeccionado para ella por su mamá. Hoy he recordado las palabras de esa joven, que al momento  que la banda de la escuela local, comenzó a redoblar sus tambores y a tocar sus clarines, me miró emocionada hasta las lágrimas  y me dijo: ¡Qué  orgullo que somos mexicanos! Anoche pude ver las caras alegres de cientos de pequeños que nos vitoreaban  entonces al pasar por las calles de Chinameca, mientras nosotros les lanzábamos caramelos, silbatos y matracas cuyo sonido se sumaba de inmediato a la música marcial de la banda que encabezaba el desfile. Mañana, Dios mediante, llamaré por teléfono a mi hermana Ángeles, para encargarle que ponga por el altavoz de la centenaria Panaderia Cárdenas, las Mañanitas dedicadas a nuestra patria que jamás está distante; porque esta casa es un rincón de México  donde reina la Virgen de Guadalupe, con su imagen en todos los rincones, y donde nuestra bandera ondea festiva en el balcón desde el 1º de este mes. “Patria de organilleros y de magos;  De héroes y de quimeras; Vuelan mis golondrinas a tus costas;  A tus senos nevados. Me imagino volviendo a ti Por el mismo desierto que he cruzado, Asido a tus canciones entonadas para que no olvidaras que soy tu hijo; Para que no olvidaras mí esperanza. Nunca saldrás de mí porque te amo En tu crisol de lágrimas y abrazos, Calaveras de azúcar y cohetones Te recuerdo sonriendo en tus balcones. Tierra de Guadalupe y de San Judas;  Tu  imagen no se borra en la distancia Tu amor no se marchita con los años.  Te llevo en mi, con orgullo en las heridas/ Que se abrieron al irme y añorarte; Estas en mis arrugas y en los callos De estas manos que sueñan con tocarte.”(2)      _____________________________________ Stahringen am Bodensee, Baden Wurttemberg, México  Con Chinameca en mi corazón. 
  1. Fragmento de La Nogalera (Chihuahua, 2004)
  2. Fragmento de No me Esperes Despierta (Stahringen 2006)
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A lo largo de las siguientes semanas trataremos de dilucidar si este concepción, tan traída y llevada en nuestra realidad cotidiana, se trata de algo que existe con total independencia de nosotros y lo que pensemos del mundo –y donde nuestra labor consiste descubrirla y defenderla–, o si se trata de una construcción que los seres humanos inventamos a nuestra medida, dando lugar a una multiplicidad de versiones, puntos de vista y opiniones que cohabitan aisladamente y nos permite afirmar serenamente: “yo tengo mi verdad y tú tienes la tuya” y quedarnos tan tranquilos.   No descubro el agua tibia si afirmo que la realidad tiene tantos niveles de manifestación y complejidad que asegurar que tenemos acceso a la totalidad, ya no del cosmos en su conjunto, sino tan siquiera un sólo evento aislado, de la historia de un país, del dominio de una ciencia o siquiera de la comprensión de lo que “es” el ser humano resulta un autoengaño y una ilusión. Y por ello, en este escenario de desmesura, resulta natural y prudente preguntarse cómo, entonces, habremos de reconocer lo que es verdad de lo que no lo es.  Para entender la verdad, descartamos la mentira Lo primero es aclarar que en esta discusión dejaremos de lado la mentira. Cuando de manera consciente y voluntaria negamos o falseamos una realidad objetiva, justificamos falazmente la intención de un comentario o una expresión, o cuando negamos algo que tenemos la certeza que ocurrió, sabemos que algo es “verdadero” y contaminamos intencionalmente el intercambio comunicativo con independencia de las motivaciones que tengamos para hacerlo. Por eso, en este nivel de la discusión, las mentiras y las fake news quedan excluidas: niegan lo que consideran una verdad, y la intención es averiguar cómo construimos esas verdades, no cómo, una vez que las conocemos, las falseamos.  Cuando mentimos, quizá queremos defender una posición que consideramos justa e inventamos una estadística que nos respalde (una mentira piadosa por un bien mayor), quizá queremos proteger al otro y mentimos por cariño o negamos una infidelidad para salvarnos a nosotros mismos jurando no volver a cometerla. Quizá queremos sacar ventaja en una negociación y exageramos las ventajas de nuestro producto pero, sea como sea, en todos estos casos se tiene muy claro “cual es la verdad” y lo que se busca es ocultarla o maquillarla, por eso no es la mentira lo que merece la pena analizarse cuando lo que buscamos entender cómo construimos las verdades, que son un paso previo. La mentira se deriva de una supuesta verdad, y se trata de averiguar de donde surge ésta.  Reflexionar acerca de por qué mentimos, de cuáles son los disparadores que nos llevan a negar, torcer o manipular aquello que sabemos de cierto implica que consideramos que algo es verdadero y tratamos de ocultarlo, lo que nos llevaría por otros caminos. El objetivo aquí consiste en averiguar precisamente si existen conocimientos, conclusiones, valores, argumentos que posean intrínsecamente la condición de verdaderos, sin importar el tiempo o el lugar. Se trata de explorar los mecanismos que usamos para construir aquellas narrativas y relatos que describen con supuesta fidelidad y rigor la realidad, que nos dan certidumbre, así sea desde nuestra perspectiva, acerca del mundo que habitamos y su funcionamiento, así como la forma más eficaz de relacionarnos con los otros.  “Real” y “verdadero” no son sinónimos Cometeríamos un grave error si consideramos “la verdad” como sinónimo de realidad. Si bien para muchas cosmovisiones algo es “verdad” porque puedo verlo, medirlo, pesarlo, ubicarlo en el tiempo y el espacio, también identificamos como verdadero algo que hemos convertido en un concepto, aun cuando sea subjetivo. La injusticia, en abstracto, sin duda existe, es verdadera en tanto que todas las culturas y formas de entender el mundo tienen una idea de la justicia y por lo tanto es posible señalar los efectos de su ausencia, pero la construcción concreta de la “injusticia” dependerá de la visión particular de los actos y conductas que se consideran justas. Lo que en una época se consideraba justo –la ley del talión: ojo por ojo, diente por diente–, en otra deja de serlo, pero siempre en la humanidad se busca alcanzar “la justicia”. Por ello, cuando hablamos de la construcción de narrativas para describir el mundo en que estamos inmersos, la verdad se refiere a la forma específica como interpretamos los hechos, a aquellos relatos con que cada cosmovisión se identifica debido a que explican y le dan sentido a esa visión en particular.  Por ejemplo, para muchos la diversidad sexual como se entiende el siglo XXI es una “verdad” bajo la que deciden vivir y sobre la cual construyen su moralidad, su ética y sus conductas, pero considerar de manera absoluta que esa visión es la única que ajusta a la “realidad” implica no sólo que todos aquellos humanos que no compartan esta visión están equivocados, mienten o se mienten a sí mismos sino que todos los individuos del género humano, durante los últimos diez mil años, han vivido en la irrealidad.  Para quienes abrazan la convicción de que la identidad de género no puede estar circunscrita a una comprensión binaria de “hombres y mujeres” y a una sola modalidad de conducta sexual aceptable queda claro que, con independencia de que en términos biológicos existen dos sexos posibles involucrados en el proceso de reproducción, consideran el género como una construcción cultural humana y en tanto tal, la preferencia sexual es diversa. Facebook1, que antes tan sólo daba como opciones para elegir sexo entre hombre, mujer y “es complicado”, a partir de 2014, despliega un menú con más de cincuenta opciones, entre las que pueden encontrarse cisexual, transexual, fluido, andrógino o agéneros. Lo mismo ocurre con la aplicación para citas Tinder,2 que en tiempos recientes, ha agregado a la versión en inglés veintisiete nuevas identidades de género. Pero no se trata de una cuestión meramente anecdótica, pues en un buen número de países existen ya herramientas jurídicas para trasladar la interpretación cultural particular de la identidad sexual al plano de la identidad legal. Sólo por citar algunos casos, a partir de 2018 en Bélgica, Portugal y Luxemburgo existe la “ley de libre determinación de identidad de género3” que permite a los mayores a 18 años cambiar el sexo que aparece en sus documentos oficiales. Esto implica que esta “verdad” forma parte de la manera de entender la realidad y la existencia de un creciente número de personas. Sin embargo, para muchos otros la sexualidad “correcta”, única aceptable y única reconocida como válida –que bajo una perspectiva de género suele llamársele heteronormativa– se circunscribe a la atracción exclusiva entre hombres y mujeres, biológicamente identificados como tales desde su nacimiento hasta su muerte, otra “verdad” que sirve como fundamento para crear moralidad, ética y conductas que de ningún modo podrían descalificarse como “irreales”.  Lo que surge son una serie de preguntas: ¿cómo se construye una verdad? ¿Ambas posturas se excluyen mutuamente? ¿Podrían cohabitar? En caso afirmativo, ¿cuál de las dos posturas sería la verdadera? ¿Podrían serlo ambas? El objetivo de la serie de artículos que comienzan hoy es explorar qué es la verdad y cómo la construimos discursivamente, entendiendo que eso que articulamos en palabras termina por convertirse en realidades sólidas, pero no necesariamente universales y eternas, sino parciales y transitorias. Para llegar a la gran pregunta que no podemos evadir si pretendemos habitar un mundo con paz y una razonable cuota de armonía: ¿cómo conseguir que las verdades parciales cohabiten creando con su interacción una sinergia constructiva?     Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook:  Juan Carlos Aldir   1 BBC News, Mundo, Tecnología, “Las 50 opciones de identidad sexual según Facebook”, 14 de febrero 2014,  Consulta: 28 junio de 2022 https://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/02/140214_tecnologia_facebook_sexo_aa 2 El País, Política, Gloria, Rodríguez, Pina, “Tinder amplía las opciones de identidad de género en español por el Madrid World Pride”, 23 de junio 2017. Consulta: 28 de junio 2022 https://elpais.com/politica/2017/06/20/actualidad/1497976474_475883.html 3 Expansión, Internacional, “Estos son los países que reconocen a las personas trans”, 31 de marzo de 2022 Consulta: 28 de junio 2022 https://expansion.mx/mundo/2022/03/31/paises-reconocen-personas-trans" ["post_title"]=> string(54) "El gran problema de la Verdad: ni realidad ni mentiras" ["post_excerpt"]=> string(293) "Al explorar este tema se trata de averiguar si la verdad existe con independencia de nosotros y nuestras interpretaciones o si se trata de una construcción que inventamos a nuestra medida, dando lugar a una multiplicidad de versiones, puntos de vista y opiniones que cohabitan aisladamente. 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