Recientemente, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicó un interesante documento titulado “El Sistema de Costos: una Herramienta para Mejorar la Calidad del Gasto Público1″. En él se analiza un tema interesante y poco estudiado: los costos en que incurren los gobiernos al producir y/o entregar los bienes y servicios públicos que requiere la población. Aquí se revisan algunos aspectos clave del estudio del BID que podrían ser aplicados en países como México.
Por diversos motivos y desde antes de la aparición de la pandemia por COVID-19, muchos gobiernos enfrentaban presiones a causa de endeudamientos crecientes y una dificultad cada vez mayor por recaudar los ingresos públicos necesarios para hacer frente a las necesidades de gasto. Es por ello la urgencia de que los gobiernos implementen medidas de ajuste que promuevan la eficiencia del gasto público.
La propuesta del BID es novedosa ya que replantea los convencionales esquemas de costos utilizados por los gobiernos, que consisten en realizar estudios de costos casi exclusivamente cuando adquieren algún bien o servicio, en busca de adquirir o contratar al menor precio posible. Sin embargo, el cambio en la concepción de los gastos que propone el BID consiste en revisar los costos de los servicios y compararlos para saber qué está funcionando y qué no. Adicionalmente, ello permite identificar fuentes de discrepancias e ineficiencias.
Por ejemplo, los gobiernos “necesitan identificar por qué en algunas escuelas, es más caro ofrecer los servicios que en otras y entender si el resultado generado por estas unidades cumple con las necesidades y las expectativas de los ciudadanos”. Un sistema como éste hace posible responder preguntas muy concretas como ¿cuánto cuesta brindar educación pública a cada alumno en cada escuela? O bien, ¿cuál es el costo desagregado por tipo de gasto: salarios, material didáctico, alimentación? Con ello se puede conocer con precisión si los sueldos están consumiendo casi la totalidad de los costos de un bien o servicio; o si por el contrario, el mayor peso de los costos se encuentra en los materiales o suministros.
En el ámbito penitenciario las preguntas pertinentes serían ¿cuáles son los costos en que incurre el gobierno para atender a cada preso en las distintas cárceles? ¿Cómo se distribuye en alimentación, limpieza, salarios de funcionarios y guardias?
De acuerdo con el BID, contar con un SCSP ofrece los siguientes beneficios:
- Comparar los costos y su estructura entre proveedores de servicios y bienes públicos de la misma naturaleza en varias dimensiones (dentro y entre áreas geográficas).
- Facilitar la identificación de áreas de ahorro.
- Fortalecer la transparencia sobre el costo de los servicios públicos y la rendición de cuentas, así como la planeación presupuestaria, al proporcionar más realismo y precisión a las proyecciones.
Adicionalmente, el BID considera que para tener una implementación exitosa de un sistema como éste, se requiere invertir recursos y definir, entre otros factores, lo siguiente:
- El bien/servicio público y su calidad. La heterogeneidad en la calidad de los bienes y servicios públicos entre unidades de costo puede llevar a comparaciones equivocadas. Por ejemplo, comparar el costo entre dos escuelas con profesores capacitados de diferente manera o con divergencias en la calidad de infraestructura sesga el análisis, ya que la calidad del servicio provisto es diferente y, por lo tanto, el servicio en sí mismo no es comparable. Por ello, en el análisis es necesario considerar dichas diferencias para tener comparaciones de costos válidas.
- Factores heterogéneos a nivel regional. Cuando se comparan costos en países grandes o con grandes diferencias económicas y sociales regionales (por ejemplo, costos de vida, salarios, rentas o alquileres), es relevante normalizar nacionalmente el valor monetario de los costos.
Definitivamente, sería útil para nuestro país implementar un Sistema de Costos de los Servicios Públicos puesto que la recaudación de ingresos se ha visto comprometida recientemente. El BID señala que cuenta con mucha experiencia implementando este tipo de herramientas para los países que lo requieran. Sería deseable que México se acercara a dicho organismo internacional para recibir asesoría en la materia.
1 BID. “El Sistema de Costos: una Herramienta para Mejorar la Calidad del Gasto Público” Disponible en. Cabe señalar que extractos de la nota provienen de: https://blogs.iadb.org/gestion-fiscal/es/el-sistema-de-costos-una-herramienta-para-mejorar-la-calidad-del-gasto-publico/
2 Ibid.
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