El pasado 13 de noviembre de 2025, el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió definitivamente diversos juicios de amparo y recursos promovidos por Elektra y TV Azteca, empresas pertenecientes a Grupo Salinas.
Estos asuntos impugnaban créditos fiscales determinados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), derivados del Impuesto Sobre la Renta (ISR) correspondientes a los ejercicios fiscales de 2008, 2009, 2010, 2012 y 2013, e incluían disputas sobre la posibilidad de deducir pérdidas por la venta de acciones y sobre la salida del régimen de consolidación fiscal.
La SCJN desechó las acciones legales de las empresas, confirmando las sentencias previas de tribunales colegiados que obligan a Elektra y TV Azteca a pagar al SAT.
Como resultado, Grupo Salinas deberá pagar un monto confirmado de aproximadamente 48,326 millones de pesos a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través del SAT. Esta cantidad incluye no solo el ISR original, sino también las actualizaciones, recargos y multas correspondientes a los ejercicios fiscales mencionados.
Tras la resolución, Grupo Salinas anunció que acudirá a instancias internacionales para defender sus derechos, fundamentando su estrategia en denuncias de persecución política y reclamaciones de protección de derechos humanos, ante cobros que consideran dobles e injustos.
Expertos advierten que, si bien la vía internacional está abierta, las posibilidades de revertir la decisión son bajas. Un tribunal internacional tendría que identificar una violación clara a derechos humanos o tratados internacionales para anular la resolución del máximo tribunal soberano de México. Históricamente, los casos fiscales tan técnicos y complejos se consideran asuntos internos de soberanía nacional.
El Estado mexicano cuenta con precedentes donde ha defendido exitosamente sus determinaciones fiscales ante tribunales internacionales. Aunque México ha tenido victorias y derrotas en arbitrajes, los casos estrictamente fiscales tienden a favorecer al Estado.
Por ello, la opción más pragmática y rápida para Grupo Salinas es negociar directamente con la Secretaría de Hacienda para evitar que el SAT inicie procesos coactivos de cobro, como embargos, que resultarían costosos y afectarían la operación de las empresas.
La clave está en establecer un plan de pagos en parcialidades o buscar un acuerdo de liquidación que satisfaga a ambas partes. De hecho, el propio Ricardo Salinas Pliego ha manifestado públicamente su disposición a pagar y ha solicitado al SAT que precise la cifra final del adeudo.
En un escrito de dos páginas, publicado en la red social X tras la decisión del máximo tribunal hizo saber que el grupo sigue esperando la respuesta del SAT a sus “solicitudes para que cuantifique el monto de nuestros créditos fiscales, con apego a derecho y a sus propias resoluciones, sin cobros dobles e ilegales”. Ahora, todo depende de las negociaciones para concretar un acuerdo.
MÉXICO APAGA SU FUTURO NUCLEAR
Laguna Verde es hoy el corazón nuclear del país. Con dos reactores y una capacidad de 1552 Megawatts, aporta...
agosto 10, 2026
MI FÓRMULA PARA DETONAR EL GAS SHALE MEXICANO
Para implementar este modelo, México necesita reformas legales y fiscales, estabilidad jurídica, incentivos por líquidos y contenido nacional, infraestructura,...
agosto 6, 2026
El segundo semestre inicia con ligero optimismo de los empresarios, pero con pedidos manufactureros que pierden impulso
La inversión futura deberá privilegiar la sostenibilidad como clave para resarcir los graves déficits que tenemos como país.
agosto 4, 2026
Impactos económicos del Mundial 2026: balance entre expectativa y realidad
Concluyó la Copa Mundial de Futbol 2026 y ya han comenzado a salir los primeros estudios sobre los datos...
julio 22, 2026