El hombre apenas ha desarrollado la conciencia de que nuestro planeta no puede con la sobreexplotación que le hemos dado a lo largo de los últimos siglos. Es claro que por la convicción de evolucionar económicamente, hemos explotado los recursos naturales.
Según un reporte de IRENA (International Renowable Energy Agency), se requieren anualmente de 4.4 billones de dólares entre 2021 y 2050 para desplegar las tecnologías relacionadas con la transición energética; es decir, 131 billones de dólares en total. Esto aunaría a que la temperatura promedio global no sobrepase los 1.5°C (Página 29 del reporte1).
El amor también cuesta. Si de verdad queremos y valoramos nuestro planeta debemos mostrarlo invirtiendo a su favor para contaminarlo y dañarlo menos. Todos los proyectos del mercado de energía, tendrán que contemplar entre un 30% y 40% adicional para ser eficientes y más amigables con el medio ambiente. La financiación pública deberá crecer casi al doble para catalizar la financiación privada y garantizar el desarrollo justo e inclusivo de la transición energética. El financiamiento gubernamental jugará un papel crucial para incentivar la transición energética, ya que es probable que los mercados por sí solos no se muevan lo suficientemente rápido.
Un factor primordial, será el financiamiento de la deuda pública actual, y a donde las naciones deberán asumir deudas nuevas, y éstas deberán de ser utilizadas en el nuevo rubro presupuestal llamado “Desarrollo ambiental”, el cual deberá estar plasmado en todos los presupuestos de los países. El financiamiento deberá ser continuo público, su misión será crear un entorno propicio para la transición y garantizar que ocurra lo suficientemente rápido con resultados socioeconómicos óptimos.
El amor cuesta caro, pero en México solo tenemos papeles escritos en páginas web que solo algunos consultan. Entre ellos está un plan reciente para mejorar la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México (Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo)2. Uno de los atrasos en esta materia es la regulación ambiental en la norma 016 CRE 2016 de calidad de combustibles, y la cual la norma metropolitana no está acorde con los cambios necesarios sobre los tipos de oxigenantes para mejorar la combustión en el motor; sin embargo, para hacer todo esto se requiere de dinero. ¿México será capaz de costearlo? El 65%, utilizamos en el desarrollo social y la deuda pública ha crecido, y ahora necesitamos dinero para estar de acorde con los planes del mundo para el planeta.
Los combustibles a base de fósiles se continuarán utilizando por más de cinco décadas en el mundo, y por ende deberán mejorarse y/o evolucionar. Uno de los sustentos, en la transición energética mundial es transitar al uso de carros eléctricos, y esto está ligado a la transición de cómo generar a la electricidad ante la electrificación global esperada después del 2050.
Habrá que reinventarnos e invertir inteligentemente en el sector energético para demostrarle nuestro amor al planeta.
1 Reporte de IRENA IRENA_NDCs_RE_Targets_2022 (2).pdf
2Plan de Mejora de Calidad de Aire ZMVM http://www.aire.cdmx.gob.mx/descargas/publicaciones/flippingbook/proaire2021-2030/
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