Viajeros y turistas

¿Dónde se extingue el turista para ceder su lugar al viajero? Cada que subo a un avión me hago la misma pregunta. No es que me cause conflicto, de hecho, como decía Alfonso Reyes, si en la...

6 de abril, 2021

¿Dónde se extingue el turista para ceder su lugar al viajero? Cada que subo a un avión me hago la misma pregunta. No es que me cause conflicto, de hecho, como decía Alfonso Reyes, si en la naturaleza no hay nada en estado puro, tratando de lo humano, menos aún.

Capturado como Jonás en el vientre de la bestia, el pasajero se enfrenta a la duda y al desafío; sabe a dónde llegará, con cierta aproximación aunque nunca precisa, y la hora en que descenderá a tierra, pero no puede prever todo lo que se encontrará.

La diferencia entre el turista y el viajero es apenas una inflexión de actitud, un instante, una mirada que crea un cambio en el estar y el ser en un entorno distinto al habitual. El turista envuelve, conquista, desplaza y se apropia del lugar que visita; prístino e inocente puede convertir París en un enorme parque temático donde colecciona las “selfies” obligatorias, los clichés de rigor y los recuerdos consoladores (hasta el Marco Polo más experimentado puede ser víctima de esta tentación y tiene su encanto caer en ella de cuando en cuando).

El viajero, en cambio, aunque está hecho de la misma materia que el turista (asombro y curiosidad), sus proporciones cambian y también la preparación y, desde luego, los resultados. El viajero se rinde, sucumbe y se deja maravillar descubriendo aquello que los otros, apenados por un guía pendiente de los minutos que quedan en su horario de servicio, dejan escapar.

El turista es el hombre del telescopio: busca las enormidades, se guía por las estrellas y se maravilla con las magnitudes. El viajero, en cambio, pasa por el microscopio: se detienen en los detalles, sigue su intuición y se asombra con las cualidades, esto es, dos maneras distintas, pero no excluyentes, de ver el mundo.

El viajero observa los letreros con las nomenclaturas de las calles y no las guías de los hoteles, identifica los monumentos que no aparecen en ningún mapa porque se refieren a sus memorias y a sus lecturas, a lo que la vida le ha regalado y la manera en que la enfrenta; asiste a los espectáculos vedados para el turista: la situación de las sillas en la terraza de los cafés de Europa, por ejemplo, que no dejan de maravillarlo por la enorme sabiduría humana que encierra, las sillas no están envueltas al interior de la mesa como en un café comercial de la Ciudad de México, sino dirigido a la calle pues es ahí donde, al modo Calderón de la Barca, se presenta el gran teatro del mundo.

El destino juega con el viajero que, instalado en un café suspira, saca su diario de viaje, planea la jornada y de pronto se da cuenta de que con la pluma en la mano y la libreta abierta se ha convertido, sin querer, en uno de los clichés que el turista anhela ver cuando el camión del tour que ha pagado lo regurgite justo enfrente de la mesa del viajero; para ese momento ya ocupará anónimo lugar en varios álbumes fotográficos del lejano oriente. Pero a su vez, este hombre que ha guardado la libreta, ha leído un poco desea acudir al baño, y entrará al salón, pasará frente a la mesa que solía reservar algún escritor entrañable y bajará las escaleras para aliviarse. Al salir justo enfrente de la puerta del toilette, encuentra una encantadora vitrina en la que se exhiben las mismas tazas, platos, ceniceros y azucareros que acaba de usar; en su alma celebrará una diminuta y colosal batalla en la que el viajero será derrotado por la ambición acumulativa del turista y comparar dos juegos de café para llevar a casa como trofeo de la conquista emprendida esa mañana.

El viajero contempla el misterio de la belleza que consiste más en su facilidad de andar por el mundo con una comodidad infinita que en una sofisticación afectada, oficinistas que salen de sus empleos, jubilados que matan la tarde, algún empresario cerrando el último trato del día y el estudiante afanado en su lectura; de pronto su yo turista lo apremia para que corra al espectáculo recomendado sin el que el viaje no estará completo.

Y así, este Jeckill y Mr. Hyde, este Jano Bifronte, es cada uno de nosotros, en este viaje hermoso e indefinible al que llamamos la vida.

@cesarbc70

Comentarios

Google-news
object(WP_Query)#18566 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(63440) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "25-04-2022" ["before"]=> string(10) "23-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(63440) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "25-04-2022" ["before"]=> string(10) "23-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#18564 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#18541 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#18538 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "25-04-2022" ["before"]=> string(10) "23-05-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(467) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-04-25 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-05-23 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (63440) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#18561 (24) { ["ID"]=> int(78273) ["post_author"]=> string(2) "42" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-27 11:23:18" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-27 16:23:18" ["post_content"]=> string(3007) "Un golpe que cimbró su existencia misma, seco, inesperado y brusco, lo tiró en el caliente pavimento de aquel día alrededor de las tres y media de la tarde. Escuchó risas mientras no podía incorporarse, hasta que una de las cajeras de la farmacia donde trabajaba como botarga le tendió la mano. No tuvo mayores lesiones que no fueran un par de magulladuras y la pasajera confusión por el impacto. Un grupo de chavos de la prepa cercana fueron quienes le produjeron semejante golpe. Él lo intuyó porque los veía a diario a esa misma hora pasar por docenas, con sus despreocupadas risas y su desgarbado aspecto uniformado, que desbordaba siempre optimismo jovial ante la vida y sus, cada vez más, cotidianas atrocidades.  Pero en su mente sólo él concebía una realidad, la suya, la que acaso es la auténticamente válida para todos. Segundos antes había pateado una lata de refresco vacía que pasó entre dos postes frente al establecimiento farmacéutico, pegadita al derecho para ser exactos, apenas elevadita del piso, y lo más importante, imaginó que el tiro era inalcanzable para cualquier portero. Ese gol hacía que su equipo ganara la final del campeonato de la Liga mexicana; los compañeros, mucho antes que estudiantes inconscientes y crueles, no fueron sino sus compañeros celebrando el gol y el inminente título, al restar sólo simbólicos segundos en el tiempo añadido de la segunda mitad del segundo tiempo extra. Su corazón y ánimo, lejos de estar deprimidos por la felonía preparatoriana, no eran sino exultantes, eufóricos, lo que no extrañó tanto a sus compañeros, Armando siempre estaba de buen talante.  A las dos horas, yendo ya de camino de regreso a su casa, Armando divisó en un basurero improvisado de una esquina lo que era un ventilador viejo. Lo tomó con ambas manos y lo llevó alzado en sus brazos a manera del codiciado trofeo, hasta que, tres cuadras más tarde, llegó a su casa. Ahí el saludo a su madre y hermanos fue el cotidiano: amable y cariñoso. Ante la pregunta acostumbrada de "¿cómo te fue?", respondió que “muy bien”, que incluso quizás había sido uno de los mejores días, sino es que el mejor, de los casi cuatro años que llevaba laborando en la farmacia.  A los dos días, llegó una llamada de su tío, invitándolo a ocupar una vacante en las oficinas administrativas del Club de primera división de su Ciudad, un empleo de oficina, con aire acondicionado y con un sueldo que cuadruplicaba al de botarga más prestaciones que superaban lo generoso. De inmediato lo aceptó, y a los cinco días su vida había cambiado radicalmente para bien. Nada mal su última semana: campeón del fútbol mexicano, con un gol suyo y además un fichaje con un sueldo soñado; muy probablemente, un puñado de días perfectos en su tan feliz, joven y plena vida." ["post_title"]=> string(17) "Un día de gloria" ["post_excerpt"]=> string(46) "A veces la vida recompensa a los soñadores. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(16) "un-dia-de-gloria" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-27 11:23:18" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-27 16:23:18" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78273" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#18476 (24) { ["ID"]=> int(78346) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content"]=> string(4489) "Querida Tora: El otro día llegó una compañía de gitanos a la calle donde está la vecindad. Se pusieron a tocar y a cantar, y una muchachita bailó unas piezas muy bonitas. Y digo ésto no sólo porque a mi me gustaran, pues todos los que los estaban viendo aplaudieron mucho. Los vecinos no tardaron en pedirles que entraran a la vecindad y que trabajaran en el patio, para que pudieron verlos los que están impedidos (por ejemplo, la señora del 27 que no puede caminar, el señor que está todo el día en la cama por no sé qué enfermedad y la gorda del 18, que ya no pasa por la puerta). Los gitanos obedecieron, y se armó la función en el patio. No sé cuántas cosas tocaron y bailaron; y hasta representaron pequeñas comedias muy graciosas y bastante picantes algunas de ellas. Hasta el portero salió a velos, y se reía más que nadie. Total, que estuvieron ahí hasta que empezó a anochecer. Entonces sacaron sus sombreros y se pusieron a pedir la cooperación de los espectadores. Casi todo el mundo les dio, pues los habían entretenido todo el día, pero ¿qué crees? Cuando terminaron de recoger el dinero y se despidieron, el portero se acercó a ellos y les dijo que tenían que pagar su impuesto. Así dijo, textualmente: su impuesto. Los gitanos protestaron Los vecinos también. Y yo, por supuesto. Los gitanos habían trabajado todo el día, y el portero no había hecho nada. Luego les dijo que estaban ocupando el edificio de la vecindad, que era de los vecinos, para ganar dinero, y que era justo que pagaran por ello; entonces, los vecinos le dijeron que ellos no querían nada, que no tenía que cobrarles si ellos no querían. La gitanilla, que es chiquita pero muy brava, lo encaró y le dijo que se fuera a robar a Río Frío. El portero mandó cerrar las puertas, y afirmó que no saldrían de ahí hasta que pagaran su impuesto. Los gitanos deliberaron, y la gitanilla fue luego a enfrentar al portero; pero antes de que pudiera decir algo, el portero hizo una seña, y los guaruras sacaron sus pistolas. Los gitanos retrocedieron y se apelotonaron en una esquina del patio. Verdaderamente, tenían miedo: Hablaron entre ellos y parecieron tomar una decisión, pero antes de que pudieran decir nada, se oyó el vozarrón del señor del 37. -Son de chin… Un bofetón del portero le impidió continuar. Además, se le cayeron dos dientes; y la inflamación le impedía decir palabra alguna. El portero hizo una seña, y los muchachos amartillaron las armas. El jefe de los gitanos sacó un pañuelo blanco, se adelantó y dijo que estaba bien, que pagarían el impuesto; y preguntó cuánto era. El portero contestó que generalmente pedía el diez por ciento; pero que como ellos se habían mostrado rebeldes y majaderos, les cobraba el quince por ciento. El jefe sacó el dinero, lo contaron y luego, moneda a moneda le dio al portero lo que exigía. Los guaruras bajaron las armas y abrieron las puertas, y los gitanos fueron saliendo, con malas caras y maldiciendo por lo bajo al portero y a toda su familia. Y la gitanilla, que era la última, se paró en la puerta y dijo al portero, con voz alta y clara: -Ojalá te tragues un paraguas, y te lo tengan que sacar abierto. Y se fue rápidamente. El portero puso blanco y no podía hablar; pero se aguantó y se metió a la portería; se escondió debajo de la cama y dijo que si dejaban entrar a alguien que trajera un paraguas, se lo haría comer a él y al responsable. Y cuando llegó la Flor, diciendo que iba a trabajar en una carpa de los alrededores cantando ”El Dúo de los Paraguas”, la insultó y le dijo que no quería verla hasta que hubiera olvidado esa canción. Para que veas que los más “echados pa´lante” también son supersticiosos y cobardes; y que de poco vale gritar cuando los otros son mas inteligentes que ellos. Te quiere Cocatú " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 265" ["post_excerpt"]=> string(190) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ahí ve. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-265" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-29 11:04:14" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-29 16:04:14" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78346" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#18561 (24) { ["ID"]=> int(78273) ["post_author"]=> string(2) "42" ["post_date"]=> string(19) "2022-04-27 11:23:18" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-04-27 16:23:18" ["post_content"]=> string(3007) "Un golpe que cimbró su existencia misma, seco, inesperado y brusco, lo tiró en el caliente pavimento de aquel día alrededor de las tres y media de la tarde. Escuchó risas mientras no podía incorporarse, hasta que una de las cajeras de la farmacia donde trabajaba como botarga le tendió la mano. No tuvo mayores lesiones que no fueran un par de magulladuras y la pasajera confusión por el impacto. Un grupo de chavos de la prepa cercana fueron quienes le produjeron semejante golpe. Él lo intuyó porque los veía a diario a esa misma hora pasar por docenas, con sus despreocupadas risas y su desgarbado aspecto uniformado, que desbordaba siempre optimismo jovial ante la vida y sus, cada vez más, cotidianas atrocidades.  Pero en su mente sólo él concebía una realidad, la suya, la que acaso es la auténticamente válida para todos. Segundos antes había pateado una lata de refresco vacía que pasó entre dos postes frente al establecimiento farmacéutico, pegadita al derecho para ser exactos, apenas elevadita del piso, y lo más importante, imaginó que el tiro era inalcanzable para cualquier portero. Ese gol hacía que su equipo ganara la final del campeonato de la Liga mexicana; los compañeros, mucho antes que estudiantes inconscientes y crueles, no fueron sino sus compañeros celebrando el gol y el inminente título, al restar sólo simbólicos segundos en el tiempo añadido de la segunda mitad del segundo tiempo extra. Su corazón y ánimo, lejos de estar deprimidos por la felonía preparatoriana, no eran sino exultantes, eufóricos, lo que no extrañó tanto a sus compañeros, Armando siempre estaba de buen talante.  A las dos horas, yendo ya de camino de regreso a su casa, Armando divisó en un basurero improvisado de una esquina lo que era un ventilador viejo. Lo tomó con ambas manos y lo llevó alzado en sus brazos a manera del codiciado trofeo, hasta que, tres cuadras más tarde, llegó a su casa. Ahí el saludo a su madre y hermanos fue el cotidiano: amable y cariñoso. Ante la pregunta acostumbrada de "¿cómo te fue?", respondió que “muy bien”, que incluso quizás había sido uno de los mejores días, sino es que el mejor, de los casi cuatro años que llevaba laborando en la farmacia.  A los dos días, llegó una llamada de su tío, invitándolo a ocupar una vacante en las oficinas administrativas del Club de primera división de su Ciudad, un empleo de oficina, con aire acondicionado y con un sueldo que cuadruplicaba al de botarga más prestaciones que superaban lo generoso. De inmediato lo aceptó, y a los cinco días su vida había cambiado radicalmente para bien. Nada mal su última semana: campeón del fútbol mexicano, con un gol suyo y además un fichaje con un sueldo soñado; muy probablemente, un puñado de días perfectos en su tan feliz, joven y plena vida." ["post_title"]=> string(17) "Un día de gloria" ["post_excerpt"]=> string(46) "A veces la vida recompensa a los soñadores. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(16) "un-dia-de-gloria" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-04-27 11:23:18" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-04-27 16:23:18" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=78273" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(6) ["max_num_pages"]=> float(3) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "391be234863f46467ed701a74a67bea1" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
Un día de gloria

Un día de gloria

A veces la vida recompensa a los soñadores.

abril 27, 2022
CARTAS A TORA

CARTAS A TORA 265

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora,...

abril 29, 2022




Más de categoría

CARTAS A TORA 268

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 20, 2022

CARTAS A TORA 267

Cocatú, un alienígena en forma de gato, llega a vivir a una vecindad de la CDMX. Todos los días...

mayo 13, 2022

CARTAS A TORA 266

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

mayo 6, 2022
Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Songs for Drella, un tributo musical a Andy Warhol

Reseña de “Songs for Drella”.

mayo 2, 2022