Posible origen del gentilicio “chilango”

La palabra “chilango” evoca a las personas originarias de la Ciudad de México, o más bien del altiplano central en general; también se les conoce como “defeños” (término en desuso desde el cambio de nombre de Distrito...

30 de junio, 2021 Gines Sanchez

La palabra “chilango” evoca a las personas originarias de la Ciudad de México, o más bien del altiplano central en general; también se les conoce como “defeños” (término en desuso desde el cambio de nombre de Distrito Federal a Ciudad de México en su Construcción de 2016), capitalinos, o mexiqueño de acuerdo con la Real Academia de la Lengua (RAE), palabra incorporada en 2001, cuyo sufijo (-eño).

Investigadores y académicos enfocados en disciplinas como la Historia y la Lingüística solo coinciden en algo al respecto de ese vocablo de uso tan popular y extendido por todo el país: se desconoce a ciencia cierta el origen de la palabra. Hay no pocas especulaciones, pero ninguna es de fiar y carecen, casi por completo, de un sustento científico. Un posible origen, que en este brevísimo texto esbozamos, se encuentra en el nombre de un enclave ubicado en lo que hoy es el estado de Campeche: XICALANGO.  En épocas del florecimiento del imperio mexica, fue un importante puerto comercial e incluso en algún momento fungió como punto de avanzada militar tenochca. Era un punto estratégico porque, geográficamente hablando, lo dotaba de dicha importancia, siendo una suerte de península donde confluían ríos, lagos, caminos y mar. Su mayor importancia, según las crónicas, la tuvo entre los períodos Clásico Tardío y Posclásico, con especial énfasis durante el reinado el Emperador Ahuizotl (1486 – 1502), dónde el tráfico mercantil entre los dominios de la metrópoli azteca eran clave dado su intensidad. Al parecer también, a la llegada de las primeras expediciones europeas de Grijalva y Cortés había disminuido considerablemente, pero hay historiadores que le dan una importancia anterior, durante su esplendor, similar a la de los principales puertos de Europa o los de Asia descritos por Marco Polo. Ya para el Siglo XVI, al parecer únicamente se celebraba una especie de feria comercial, con solo un puñado de eventos por año. Lo anterior puede explicar el importante papel que llegó a jugar en lo político y lo económico, y sus repercusiones de todo tipo antes y después de la llegada de los españoles, en el dominio y después colonización de todo el sur de la Nueva España.

Recordemos que el dominio de los dos Siglos de esplendor mexica eran más al sureste, que es dónde se encontraban las grandes Urbes civilizadas (no es casualidad la sentencia de Don Alfonso Reyes, de que en México, geográficamente, “donde empieza la carne asada, termina la cultura”). Sitio, pues, estratégico, donde se puede decir que se dividen las aguas del Golfo de México y del mar Caribe, o bien el altiplano de todos las Ciudades – Estado sojuzgadas por ellos. En la región en cuestión se hablaban distintas lenguas, dado el hecho de que confluían por diversas razones, pero también debido a la dominación del náhuatl, pudiéndose afirmar en lo que algunos historiadores denominan la nahuatización de la zona chontal.

 Xicalango, en resumidas cuentas y desde los testimonios vertidos, por ejemplo, por Juan de Grijalva y luego también recogidos por Fray Bernardino de Sahagún, suele reconocerse como el puerto chontal por excelencia: “También había grandísima feria en Xicalango, donde llegaban muchos mercaderes de muchas y lejanas tierras a tratar, y así era muy mentado el lugar”.

   Como vemos, Xicalango tuvo una innegable importancia en cuanto a intercambio de productos de toda índole y su redistribución, lo cual continuó hasta ya bien entrada la conquista. Tan es así, que fue en Xicalango donde fue cedida la famosa y polémica “MALINCHE”.  Cabe recordar que la Malinche fue cedida a los españoles, junto con otras 19 mujeres, como botín de guerra al derrotar al pueblo de Potonchán,  comenzando así su papel preponderante en el llamado proceso de Conquista.  La Malinche dominaba dos lenguas, la nahua y la maya; y, por su lado, el capitán español Jerónimo de Aguilar conocía el maya, después de haber naufragado y pasado varios años cerca de Cozumel con la cultura Maya.   Para comunicarse estructuraron una cadena de traducción tan efectiva que facilitó en gran medida el proceso de Conquista a los europeos.

Siendo este enclave, Xicalango, un referente para todo el Imperio Mexica, y aún después, en las primeras décadas del proceso de colonización material y espiritual, a la vez del punto geográfico dónde se dividía (o divide) el centro/norte del sur/sureste, se adoptó este gentilicio para denominar a los oriundos de México – Tenochtitlan, castellanizándose después a “CHILANGO”, porque de ahí venían y hacia allá iban los mexicas. Ejemplos de nombres castellanizados a partir del original, parecidos, sobran: Tabasco proviene de ya sea el nombre de cacique del lugar o del sitio mismo “Tabs-Coob” o en mismísimo Yucatán, proveniente del maya “Ci U t’ann” (‘no entiendo”) al escuchar los naturales el idioma castellano, desconocido obviamente para ellos, o es posible, se afirma, del “Uh U t’ ann” (‘Oye cómo hablan’).

A la postre, “chilango” adquirió una denotación peyorativa por el dominio de la Metrópoli sobre todos los demás pueblos, ya fuera militar, tributario o con condiciones mercantiles muy ventajosas para los tenochcas. En fin, puede que nunca sepamos  el origen del multicitado gentilicio “CHILANGO”, pero esta es una simple hipótesis que bien valdría la pena investigar con más seriedad y rigor científico.

LEE:

Un simple guerrerense en la CDMX | Ruiz-Healy Times (ruizhealytimes.com)

Comentarios
object(WP_Query)#17658 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(67453) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "24-09-2021" ["before"]=> string(10) "22-10-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(67453) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "24-09-2021" ["before"]=> string(10) "22-10-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17657 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17665 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17664 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "24-09-2021" ["before"]=> string(10) "22-10-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-09-24 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-10-22 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (67453) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17654 (24) { ["ID"]=> int(71359) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2021-10-08 10:04:02" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 15:04:02" ["post_content"]=> string(5011) "Querida Tora: Volvimos a tener borlote (busca en el Diccionario Folklórico, por favor) en la vecindad. Y es que los del 34 empezaron a quejarse de que en el 33 se escuchaban ruidos “siniestros” por las noches. Nadie les creyó, por supuesto. Pero una noche, uno de los ninis de la azotea bajó corriendo, con los pelos parados, diciendo que había seres extraños en la vecindad. Claro que el muchacho estaba mariguano; pero su terror era real, y recorrió el patio entero, tocando en todas las puertas, hasta que se cayó en el hoyo y ya no pudo gritar más. (No te espantes: no se murió; nomás perdió el poco conocimiento que suele tener). Casi todos los vecinos salieron de sus viviendas; hasta el portero, que esa noche tenía de visita a la Flor (Ella también salió, pero en paños menores; y no sabes el trabajo que costó volverla a meter. Pero el portero nos hizo jurar a todos que no hablaríamos de eso). La enfermera vino a reanimar al nini, y vieras el trabajo que le costó, porque no estaba sólo mariguano sino que había bebido quién sabe qué porquería que le trajo un “compañero”. Y cuando pudo hablar, el chavo dijo que por la azotehuela del 33 había visto a un ser que caminaba muy rígido y que emitía unos extraños rugidos. Ahí sí se alebrestaron todos, y fueron corriendo a tocar a la puerta del 33. Tardaron mucho en abrir, pero por fin salió el muchacho, todo soñoliento y con cara de pocos amigos, y dijo que dejaran de molestarlo o que se atuvieran a las consecuencias. El portero se ofendió, porque él era la autoridad máxima de la vecindad (según dijo), y a él no se le faltaba al respeto. Total, que se hicieron de palabras, y ya estaban pasando a las manos. Pero yo, que no me iba a quedar con  la curiosidad, me deslicé entre las piernas de los combatientes y me metí a la vivienda. Me dieron un pisotón en la cola; pero yo le clavé las uñas a la ofensora (la gorda del 42, kilos y kilos de grasa encima de una de mis vértebras), y la hice aullar. Eso los excitó más, porque todos creyeron que había el portero le había pegado, y ya se iban todos contra él. Pero yo, que ya me había metido hasta la cocina, salí como exhalación  para evitar una bronca mayor y decirles que lo que pasaba… Pero no podía decirles nada, o me hubiera descubierto. Lo que hice fue empujar a la abuelita del 39, que es muy chiquita y muy débil, a la cocina; allí, ella empezó a gritar, y entonces todos los vecinos se metieron (todos no, porque no cabían, pero es una manera de hablar). ¿Sabes lo que encontramos en la cocina? A los otros chavos de la vivienda y dos amigos suyos vestidos de “zombies”, quitándose el maquillaje que se habían puesto y tratando de ocultar los trapos que llevaban. Los vecinos, enojados, estuvieron  a punto de tirarlos por la ventana (estábamos en la planta baja, pero tirarlos por, la ventana era como un símbolo), y entre gritos y aullidos les exigieron  que se explicaran. Fue el muchacho mayor el que dijo que sus papás se habían ido a visitar a sus abuelitos a no sé dónde y ellos quisieron aprovechar para hacer un video; que sólo se disfrazaron e iban a cantar y bailar un poco, para subirlo después a las redes sociales. Pero el entusiasmo les jugó una mala pasada, y uno de ellos había empezado a treparse por las cañerías para llegar a la azotea  y darle más realismo a las escenas. Todos los regañaron, y les dijeron que les hubieran avisado y que a lo mejor hasta les hubieran ayudado. Pero el chavo contestó que tenían miedo, porque el portero siempre quiere cobrar a los vecinos por cualquier cosita que hagan. El portero se enojó, y les dijo que él no era un tirano, que se limitaba a aplicar el reglamento de la vecindad. Y cuando le contestaron que el reglamento lo hacía y lo deshacía el propio portero a su gusto, el hombre les lanzó una maldición y se fue muy digno y ofendido.  Total, que los muchachos acabaron de hacer su video ayudados por los vecinos (esa noche casi nadie durmió esa noche en la vecindad), con excepción del portero, quien le dijo a la Flor (y me consta, porque yo lo oí) que iba a tener que reformar el reglamento para evitar que los vecinos agredieran verbalmente a su máxima autoridad. ¿Qué te parece? Los chavos ya no saben qué hacer para desfogar sus  “instintos creadores” (según dijo el chavo del 33, ya en confianza), y no les importa si con  ello molestan a los demás. ¿Hasta dónde van a llegar con sus videos “artísticos”?  Te quiere Cocatú  " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 244" ["post_excerpt"]=> string(190) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones sobre lo que ahí ve" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-244" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-10-08 10:04:02" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 15:04:02" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=71359" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17615 (24) { ["ID"]=> int(71451) ["post_author"]=> string(2) "77" ["post_date"]=> string(19) "2021-10-12 08:44:51" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-10-12 13:44:51" ["post_content"]=> string(5573) "Me recomendaron un ensayo literario. Gracias a la ventaja de los envíos a domicilio, un par de días después lo tenía entre mis manos. Me llamó la atención que su autor fuera un médico patólogo mexicano, además de escritor, al que –debo decir—no conocía. Su nombre es Francisco González Crussi y el del libro Más allá del cuerpo, obra recién publicada dentro de una numerosa colección de tratados literarios del mismo género. Comencé con el primer ensayo que me resultó muy apasionante. En él habla sobre la embriogénesis y la conceptualización que sobre sí mismo desarrolla el ser humano a través de la historia. Disfruté cada línea, cada párrafo. De una forma muy poética, iniciando en la Grecia clásica, se expresa en torno a órganos anatómicos específicos en variadas especies animales, hasta convencernos de que nosotros los humanos no somos tan distintos de otras especies, como nuestra soberbia nos lleva a suponer. Seguí leyendo y me topé con dos ensayos que poseen su pátina de conocimiento médico, pero giran en torno al arte barroco. El primero se enfoca en la monarquía europea revisando aspectos tan originales como por qué los reyes usaban pelucas; el segundo, respecto a la pintura clásica, en particular de la época dorada en los Países Bajos.  En ese punto fue donde más me sorprendió su oficio de ensayista. La maestría para  generar atmósferas y poner a jugar conocimientos  que él ya poseía antes de sentarse a escribir.  Francisco González Crussi nació en 1936. En cada línea se nota la forma como ha aprovechado su vida en leer, viajar, documentarse y compartir ese cúmulo de conocimientos que ha venido adquiriendo con el tiempo. Y es justo lo que me llevó a reflexionar acerca del valor de la lectura como una herramienta de profundización de la vida misma, tanto la de otros como la propia. La pandemia nos ha estrujado el alma a todos, a unos más, a otros menos. Nos ha sumido en unas aguas profundas y oscuras, de entre las cuales en cualquier momento sentimos que va a emerger una bestia que acabará con nosotros o nuestros seres queridos.  Hemos hallado formas de ocupar el tiempo, de utilizar las limitaciones físicas como motores de búsqueda personales o familiares, aunque hay ratos cuando nos sorprende nuestra propia percepción de vulnerabilidad. Puede suceder que nos tornemos agresivos, ya sea con nosotros mismos o con quien existe en nuestro entorno personal. No alcanzamos a visualizar el mundo sin ese filtro de negatividad que contamina nuestra forma de mirar.  Aquí fue justo donde el libro de González Crussi me llevó a analizar un hecho real para mí como lectora.  La obra incluye una sección de reproducciones de los óleos a los cuales va haciendo referencia.  Por mencionar uno de tantos que estudia:    “La visita del médico” de Jan Steen, (1626-1679), óleo en el que aparecen la paciente en cama, una mujer de pie con una copa con un líquido rojizo; el médico sentado al lado de la cama.  En la pared posterior hay un cuadro  que representa un caballo y varios varones desnudos caminando a su lado.  A la derecha en primer plano, el extremo de una mesa vestida con un mantel grueso, y al fondo una escalera que remata en una puerta, la cual se presenta cerrada.  La descripción de este óleo y la asociación que el ensayista hace con otros cuadros de la época, así como con personajes de ese tiempo, enriquece la narrativa.  Pasamos de decir: “Es una representación de una enferma, su familiar y el médico”, a darle profundidad y –por qué no– universalidad, como una forma de disfrutar más lo que tenemos enfrente, deteniendo la vista en cada detalle y tratando de interpretar la relación de una figura con otra y del mensaje que el pintor quiso dejar a través de su obra. Regresando al tiempo presente: La sugerencia que nos hace el autor es a ser un tanto más observadores, más curiosos.  Formularnos preguntas y tratar de contestarlas, no necesariamente desde nuestro cúmulo personal de conocimientos, sino consultando otras fuentes.  No tienen que ser preguntas que “todo mundo” haría, sino aquellas que a mí como observador me inquietan.  Si relacionamos un elemento con otros, comenzamos a vivir un proceso de creación personal divertido y original. En cambio, si no contamos con elementos previos  con los cuales cotejar o enriquecer lo que ahora percibimos, terminaremos aburridisimos y desesperados, si no es que irascibles y explosivos. Cada libro es una propuesta que se nos presenta.  Y como diría el propio González Crussi al hablar de cerebro y corazón, lo hace a través de los sentidos, pero finalmente va a dar al hueco que tenemos todos en el pecho, donde se aloja el corazón.  Recordando algún aforismo popular, florecerá en nosotros aquello que sembremos. Alejarnos del caos para entablar un diálogo personal con los amigos (libros) que decidamos tomar en nuestras manos, es una forma de conocer la vida desde distintas perspectivas; disfrutar nuevas experiencias y celebrar el hecho de existir, a partir de una lectura distinta de la cotidianidad, desde nuestro propio silencio creativo.  " ["post_title"]=> string(17) "Silencio creativo" ["post_excerpt"]=> string(123) "A continuación se ofrece una reflexión sobre el libro más reciente de Francisco González Crussi: Más allá del cuerpo." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "silencio-creativo" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-10-12 08:44:51" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-10-12 13:44:51" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=71451" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17654 (24) { ["ID"]=> int(71359) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2021-10-08 10:04:02" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 15:04:02" ["post_content"]=> string(5011) "Querida Tora: Volvimos a tener borlote (busca en el Diccionario Folklórico, por favor) en la vecindad. Y es que los del 34 empezaron a quejarse de que en el 33 se escuchaban ruidos “siniestros” por las noches. Nadie les creyó, por supuesto. Pero una noche, uno de los ninis de la azotea bajó corriendo, con los pelos parados, diciendo que había seres extraños en la vecindad. Claro que el muchacho estaba mariguano; pero su terror era real, y recorrió el patio entero, tocando en todas las puertas, hasta que se cayó en el hoyo y ya no pudo gritar más. (No te espantes: no se murió; nomás perdió el poco conocimiento que suele tener). Casi todos los vecinos salieron de sus viviendas; hasta el portero, que esa noche tenía de visita a la Flor (Ella también salió, pero en paños menores; y no sabes el trabajo que costó volverla a meter. Pero el portero nos hizo jurar a todos que no hablaríamos de eso). La enfermera vino a reanimar al nini, y vieras el trabajo que le costó, porque no estaba sólo mariguano sino que había bebido quién sabe qué porquería que le trajo un “compañero”. Y cuando pudo hablar, el chavo dijo que por la azotehuela del 33 había visto a un ser que caminaba muy rígido y que emitía unos extraños rugidos. Ahí sí se alebrestaron todos, y fueron corriendo a tocar a la puerta del 33. Tardaron mucho en abrir, pero por fin salió el muchacho, todo soñoliento y con cara de pocos amigos, y dijo que dejaran de molestarlo o que se atuvieran a las consecuencias. El portero se ofendió, porque él era la autoridad máxima de la vecindad (según dijo), y a él no se le faltaba al respeto. Total, que se hicieron de palabras, y ya estaban pasando a las manos. Pero yo, que no me iba a quedar con  la curiosidad, me deslicé entre las piernas de los combatientes y me metí a la vivienda. Me dieron un pisotón en la cola; pero yo le clavé las uñas a la ofensora (la gorda del 42, kilos y kilos de grasa encima de una de mis vértebras), y la hice aullar. Eso los excitó más, porque todos creyeron que había el portero le había pegado, y ya se iban todos contra él. Pero yo, que ya me había metido hasta la cocina, salí como exhalación  para evitar una bronca mayor y decirles que lo que pasaba… Pero no podía decirles nada, o me hubiera descubierto. Lo que hice fue empujar a la abuelita del 39, que es muy chiquita y muy débil, a la cocina; allí, ella empezó a gritar, y entonces todos los vecinos se metieron (todos no, porque no cabían, pero es una manera de hablar). ¿Sabes lo que encontramos en la cocina? A los otros chavos de la vivienda y dos amigos suyos vestidos de “zombies”, quitándose el maquillaje que se habían puesto y tratando de ocultar los trapos que llevaban. Los vecinos, enojados, estuvieron  a punto de tirarlos por la ventana (estábamos en la planta baja, pero tirarlos por, la ventana era como un símbolo), y entre gritos y aullidos les exigieron  que se explicaran. Fue el muchacho mayor el que dijo que sus papás se habían ido a visitar a sus abuelitos a no sé dónde y ellos quisieron aprovechar para hacer un video; que sólo se disfrazaron e iban a cantar y bailar un poco, para subirlo después a las redes sociales. Pero el entusiasmo les jugó una mala pasada, y uno de ellos había empezado a treparse por las cañerías para llegar a la azotea  y darle más realismo a las escenas. Todos los regañaron, y les dijeron que les hubieran avisado y que a lo mejor hasta les hubieran ayudado. Pero el chavo contestó que tenían miedo, porque el portero siempre quiere cobrar a los vecinos por cualquier cosita que hagan. El portero se enojó, y les dijo que él no era un tirano, que se limitaba a aplicar el reglamento de la vecindad. Y cuando le contestaron que el reglamento lo hacía y lo deshacía el propio portero a su gusto, el hombre les lanzó una maldición y se fue muy digno y ofendido.  Total, que los muchachos acabaron de hacer su video ayudados por los vecinos (esa noche casi nadie durmió esa noche en la vecindad), con excepción del portero, quien le dijo a la Flor (y me consta, porque yo lo oí) que iba a tener que reformar el reglamento para evitar que los vecinos agredieran verbalmente a su máxima autoridad. ¿Qué te parece? Los chavos ya no saben qué hacer para desfogar sus  “instintos creadores” (según dijo el chavo del 33, ya en confianza), y no les importa si con  ello molestan a los demás. ¿Hasta dónde van a llegar con sus videos “artísticos”?  Te quiere Cocatú  " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 244" ["post_excerpt"]=> string(190) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones sobre lo que ahí ve" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-244" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-10-08 10:04:02" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-10-08 15:04:02" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=71359" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(17) ["max_num_pages"]=> float(9) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "61f25651625c4a5b8cd3a863ac9f00c2" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
CARTAS A TORA 244

CARTAS A TORA 244

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora,...

octubre 8, 2021

Silencio creativo

A continuación se ofrece una reflexión sobre el libro más reciente de Francisco González Crussi: Más allá del cuerpo.

octubre 12, 2021




Más de categoría

La Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, AC entrega reconocimientos Fray Servando Teresa de Mier a historiadores al Mérito de la Producción Editorial

El presidente de la SNHGE, MPC. Óscar Tamez Rodríguez, Junta Directiva 2021-2022, entregó el Reconocimiento “Fray Servando Teresa de...

octubre 21, 2021
Entrevista con Actor y Director de la obra de teatro Almacenados

Entrevista con Actor y Director de la obra de teatro Almacenados

Almacenados es una obra teatral que toca temas centrales de las relaciones humanas. Claudia Blix nos presenta una entrevista...

octubre 15, 2021

¡Escriba, por favor!

La escritura es una de las actividades más creativas, liberadoras y terapéuticas que podemos hacer. A continuación se especifican...

octubre 14, 2021

El Nobel para Gurnah, la cumbre del mestizaje

La Academia Sueca premió a Abdulrazak Gurnah con el Nobel de Literatura. Con ello no solo se otorga un...

octubre 13, 2021