La vida en rosa ⏐ Festival Internacional de Poesía : Abba Palabra en la cultura

La vida en rosa Mario Alonso López Navarro es director del Museo Poeta Manuel José Othón; está comprometido con la cultura y el arte; es artífice del Festival Internacional de Poesía Abba Palabra, que nace en 2005...

19 de julio, 2021 MARIO ALONSO LÓPEZ

La vida en rosa

Mario Alonso López Navarro es director del Museo Poeta Manuel José Othón; está comprometido con la cultura y el arte; es artífice del Festival Internacional de Poesía Abba Palabra, que nace en 2005 en San Luis Potosí como resultado de una de las preocupaciones que siempre ha tenido como escritor: ver que existe una desvinculación de la palabra con el público, provocando entonces el encuentro con la complicidad de poetas e instituciones desde distintos escenarios. 

Cabe destacar que el Festival Internacional de Poesía Abba Palabra nace como parte del festejo por el XVI Aniversario del Taller Literario Manuel José Othón. Este lo coordina Mario Alonso Navarro, poeta, escritor, editor, docente, Licenciado en Economía egresado de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, investigador en el Centro de Investigaciones Literarias de la Casa de la Cultura de San Luis Potosí.

La entrega que el maestro Alonso tiene con la poesía va más allá de la escritura, este noble oficio es para compartir, es el objetivo de Abba Palabra. 

Gestor cultural por excelencia, formado bajo el rigor y esplendor del gran Miguel Donoso Pareja, Mario Alonso ha estado presente con poetas procedentes de Colombia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Francia, Estados Unidos, Costa Rica, quienes aceptaron la invitación para compartir sus lecturas, presentaciones de libros y cátedras en escuelas, colegios, teatros, espacios públicos, bibliotecas, casas de barrio y centros de investigación de nuestro país.

Las voces poéticas se desplazaron a muchos municipios de San Luis Potosí, y a otros estados, además de que estos eventos lograron trascender porque realizaron dos presentaciones del Festival Internacional de Poesía Abba Palabra en España. 




En estas actividades literarias a las que se han unido pintores y artistas, es posible que en San Luis Potosí hayan contado con unos 30 mil invitados desde que iniciaron con este festival en 2005 y gozado de la presencia de 200 poetas, gracias al entusiasmo de todos y a que están bien coordinados. 

El Festival Internacional de Poesía Abba Palabra está fuertemente posicionado en el universo de las letras en nuestro país, amén de que ha llegado hasta tierras extranjeras y ha ganado espacios, presencia con el apoyo decidido de poetas y artistas, entregados a la cultura y el arte.

No le interesa –expresa Alonso– la presencia de quienes se la pasan leyéndose entre ellos su larga trayectoria y a la hora de presentar el fruto literario es poca la poesía que comparten, porque les interesan más los reflectores. Expresa que muchos se dicen poetas y se olvidan del contacto con el posible público, quedando al descubierto las mafias literarias.

Julio César Ceballos es parte también de Abba Palabra que organiza en Chimalhuacán (Estado de México) y el maestro Mario Alonso está al frente de lo que se gesta en San Luis Potosí, donde coordina para presentar un festival de calidad y largo alcance. 

Como gestor cultural realizó también el encuentro de escritores “Palabras Mágicas” de la que solo existen tres emisiones con menos poetas, visitaron pueblos mágicos, donde fueron bien cobijados por las presidencias municipales de San Luis Potosí: “Como era de esperarse, con la pandemia se replantearon todo, queremos ir a los centros educativos, queremos acercar la poesía a los jóvenes, Conaculta apoyo por un año este proyecto”.

Para la voz poética, Mario Alonso vivir para la cultura no es una opción, se puede notar su entrega a las letras con su gran proyecto el Taller Literario Manuel José Othón que a la fecha tiene una vida de 33 años. Es ante todo un taller independiente y gratuito, fiel reflejo de su pasión que realiza de muy buen talante, que le hace feliz porque los resultados han sido generosos, uno de los alumnos al salir inició sus propios proyectos y ahora forma parte del INBA, donde propuso “Ciudad de Letras”.

El maestro Mario Alonso ha publicado los poemarios: Solo la luz rompe el silencio (Dos filos- Universidad Autónoma de Zacatecas, 1982); Breve Luz (Boldo y Climent, Querétaro, 1989); Variaciones sobre un retrato hablado (Cuadernos Othonianos, 1991); La Densidad del Aire, (UNAM, 1991); La Apariencia del árbol (Desierto-Instituto de cultura Aguascalientes,1999); Murmullos (Secretaría de Cultura San Luis Potosí, 2005).

Su obra ha sido traducida al flamenco, francés e inglés. Mario Alonso López Navarro ha obtenido diversos premios entre los que podemos mencionar: Premio Estatal de Literatura Manuel José Othón S.L.P. (1990), Primer Lugar Nacional en el concurso de cuento Issste-Cultura por el libro de cuentos infantiles Recuento de horas; Primer Lugar en el concurso 20 de noviembre -1991- con su obra Variaciones sobre un retrato hablado; Primer Lugar en el concurso de literatura Península de Yucatán con La apariencia del árbol; Primer Lugar en el concurso 20 de noviembre -2005- con el poemario Murmulllos; mención honorífica en los Juegos Florales de San Juan de los Lagos con el libro Desayuno del Shamán.

Ha sido becario del sistema Fondo Estatal para la Cultura y las Artes. Desde 1989 coordina el reconocido Taller de Literatura Poeta Manuel José Othón. Como editor ha sido responsable de las publicaciones: Cuadernos Othonianos, Revista Verdesierto, Cuadernos de Cultura Alternativa, Colección Vela Arde.

El maestro Mario Alonso ha sido incluido en las antologías San Luis Potosí 400 años de literatura, Cantera la Voz, Murmullos Poéticos, entre otros. Ha participado en múltiples festivales en México y en Bogotá, Costa Rica y Salamanca, España.

Hay que decir que la literatura es un gran generador de egos, muchos se preocupan por estar más en los premios, se publican más cosas de lo que se lee, son consumidores de su arte, comenta nuestro invitado. 

“Cuando tú quieres hacer cada obra porque te nace, dejas a un lado la pregunta de cómo seré visto, cómo te ensalzas, si te hizo pasar un poco desapercibido, no estar festivales con su propio nombre, la literatura me ha dado tanto de lo que es la vida para escribir, tengo que retribuir a mi medio, a mi gente, parte de esta maravilla que es la escritura, la difusión, desde San Luis Potosí, hago entonces, entre otras cosas, plaquette para difundir a los que están empezando en el camino literario”. 

Si bien nació en Ciudad Guadalupe (Nuevo León), Mario Alonso desde niño se siente parte de San Luis Potosí, donde se esmera para que conozcan la poesía potosina, sabiendo que nos puede dejar algo diferente.  Alonso nos ha permitido entrar no solo en su vida y obras, sino en el ser que habita la literatura, donde nos confiesa que ésta le ha dado lo suficiente durante 33 años, ha cumplido creando nuevos cuadros.

“Ocurre que me alejo de las cosas que no me llenan, de lo rimbombante, donde traen a los Premio Nobel, tenemos una deficiencia de educación, y en este replanteamiento estamos nosotros, creas la emoción, impacto al escuchar una poesía de otro país, empiezas a ver la literatura como algo cercano, se ha banalizado, hemos visto que se dicen poetas, saltándose los elementos básicos, cuando te dan algo que no se parece, no es la poética que yo creo enseñar y doy muestras de porqué es así, por qué escribo, por qué los talleres y los festivales de poesía.

“Voy queriendo que la poesía vaya dejando la cosquillita de que puede ser interesante, sin esperar a que me aprueben, están los 18 premios que no ha ganado ningún tallerista, cuando empecé lo hice en un patio, es lo que se hace cuando quieres dar lo que sabes, sin grandes espacios ni comodidades que no había en ese momento”. 

 

 

Del poemario Desayuno del Shaman 

ENCENDER UN CIRIO 

Abre la ventana, no sea ya cercano nuestro invierno y nos quedemos fuera 

Eso es como quien ha perdido sus enredaderas, en tanto las cornisas se llenan las alforjas de pámpanos y cimitarras, de aureolas y palomas. 

Espero mi canto, mis estrellas de la suerte, cuatro tréboles por los cuales recé este domingo. Soy mis dados, serenidad con que espero mi número certero, campana para agotar murmuraciones, levantarse por fin sin prisa. Quiero tocar un jorobado, el ombligo de buda, los conejos de la suerte. Quizá, y por comedimiento o paciencia, alguna viuda de verse. Un metal escondido. La rabieta de los perdedores. 

Y por eso nada basta antes de encontrar, ni estas notas, ni abril por… Después de ello tornaremos a dormir, yo aquí y usted en su sitio. Poblado de quizás es y tal vez nos encontremos Ojos de abril en pleno.

Una caracola busca mar, en la tinta azul de baldaquín. Una carta, ridícula y postal. Ese sereno provisorio de la muerte. 

Nunca llamar así, desesperado, en otra puerta Cuyo nombre olvidaste súbito, en la cornisa.

 

Comentarios
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1Contexto: Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones sobre lo que ve en ese lugar. Su correspondencia tiene algo de crítica social y toques de humor.
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Esta historia, narrada en una de las Mil y una noches, tiene muchas lecturas, no todas gratas; pero ahora que muchos pensamos en la manera como habremos de reconstruirnos después de la debacle que hemos vivido, que nos reinventamos y cambiamos nuestras maneras de hacer las cosas, de intentar nuevos caminos, me encuentro con uno de esos tesoros que vemos morir de inanición frente a nuestras narices. En la zona de Tehuacán está Zapotitlán Salinas, un rincón que ha producido sal por dos mil años, su fama hizo en alguna época que Moctezuma visitara el área para conocer el proceso; sus panecillos de sal, oro blanco, fue moneda de cambio en el trueque y resistieron cambios y transformaciones hasta que la sal refinada, industrial, hizo casi inviable su sobrevivencia. Sin embargo, ahí siguen, tirando, apostando la vida y la tradición para lograr un magro salario -valga el juego de palabras-, así es como nos devanamos los sesos buscando el tesoro sobre el que estamos sentados. 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El guarura que sí acabó la secundaria estuvo un rato hablando con él, hasta que las facciones se le iluminaron con algo parecido a una sonrisa de triunfo. Y entonces sí salió a dar la cara. Entonces se echó una parrafada muy larga, adornando lo que su guarura le había dicho que, en resumen, era lo siguiente: la palabra económico no significa solamente “dar dinero” sino que también es adjetivo gentilicio (eso fue lo que dijo, porque no pudo recordar lo que el muchacho le dijera; pero a los vecinos les daba lo mismo una palabra que otra) que significa que el sustantivo, en este caso la palabra “estímulos” es algo de poco precio, no necesariamente dinero (eso lo repitió unas catorce veces), sino algo pequeño pero significativo que valía más que el dinero (esto no lo entendió nadie, ni siquiera él) y luego empezó a hablar de adjetivos, de gerundios, del nominativo y del ablativo, e hizo un  revoltijo que los vecinos se retiraron sin pedir explicaciones porque ya les dolía la cabeza. 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1Contexto: Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones sobre lo que ve en ese lugar. Su correspondencia tiene algo de crítica social y toques de humor.
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CARTAS A TORA 232

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