“Don’t look up” o la sátira de los idiotas

Análisis de la reciente película Don´t look up de Adam Mckay.

3 de enero, 2022

Uno de los géneros que más molestan a los gobernantes autoritarios es la sátira, porque causa la risa y la burla hacia ellos. Una cosa es que te critiquen, y otra es que lo hagan dejándote en ridículo. Eso duele más que una mentada de madre franca y directa. La risa puede más que los insultos. ¿Recuerda usted El nombre de la rosa de Umberto Ecco? Uno de los personajes, el anciano fraile Jorge de Burgos, sostiene que la risa es diabólica, que denota ligereza, frivolidad y hasta lascivia. Según él, Cristo nunca rió –no sé si esto sea verdad, pero ahora que reparo en ello, no recuerdo ningún Cristo en la iconografía occidental que aparezca riendo–. ¿A qué viene la comparación? A que los movimientos populistas a veces adoptan las formas y suscitan las devociones propias de los credos religiosos.

El film estadounidense Don’t look up (No mires arriba, 2021) es una sátira divertidísima y perversamente eficaz. Los realizadores explican que el cometa que destruirá la tierra en el plot es una metáfora del cambio climático. ¿Qué se va a hacer ante la inminente destrucción del mundo? La película critica la inacción y frivolidad de los tres grandes poderes: el político, el mediático y el económico. Estos tres poderes constituyen una“idiocracia”, o gobierno de los idiotas (government of idiots).

Es claro que existe una inercia mundial que está colocando a populistas autoritarios en los gobiernos de muchas naciones. El caso más dramático es Trump. Todo populismo autoritario desprecia la ciencia. Los Trump aparecen en este film representados por la presidente Janie Orlean (Maryl Streep) y su frívolo y casi idiota hijo, Jason Orlean (Jonah Hill), jefe del gabinete. A los populistas les da por asignar en puestos técnicos a personas que no son idóneas, y ese es el caso de la directora de la NASA, que no es una astrónoma. Los Trump/Orlean son incapaces de entender la gravedad de la situación y muestran que el gobierno de los Estados Unidos está en manos de idiócratas: la presidente Orlean está más preocupada por las elecciones intermedias y por la designación de un antiguo amante como ministro de la Suprema Corte, que por la inminente destrucción del planeta.

El poder mediático está personificado por Brie Evantie, presentadora de uno de los programas más importantes de la televisión estadounidense. El papel es magníficamente interpretado por Cate Blanchet. El poder político tiene su equivalente mediático, es decir, también el poder mediático está en manos de personas frívolas y casi idiotas (el co-host del programa es prueba de ello). Lo único que les importa es el rating y las interacciones en redes sociales. Igual que los Trump/Orlean, los presentadores de este show –que representan a Fox News– no tienen la capacidad de entender la gravedad de la situación. Y el público televidente tampoco, porque está más interesado en el “científico más sexy”, que es Leonardo DiCaprio en el papel del Dr. Mendy, o en el ataque histérico “al aire” de Kate Dibiasky (Jennifer Lawrence), que es la astrónoma que descubrió el cometa, o en la ruptura y reconciliación de dos estrellas del pop. Brie Evantie tiene más interés en llevar al Dr. Mendy a la cama, cosa que consigue, que en la extinción de la humanidad.

El poder económico está representado por Peter Isherwell, billonario dueño de la omnipresente empresa de tecnología BASH. Lo único que le interesa es tener más dinero y más poder. Una vez que se lanza la misión para desviar la ruta del cometa, Ihserwell la detiene. Tiene el poder para eso y más, pues se puede decir que Janie Orlean le debe la presidencia por todo el dinero que le ha dado y le sigue dando. Ihserwell descubre que el cometa contiene una riqueza incalculable de los minerales que necesitan sus productos tecnológicos. Convence a la presidente de no destruir el cometa ni desviarlo, sino fragmentarlo para recoger toda esa riqueza cuando caiga en el océano pacífico. De esa forma darán un duro golpe a Rusia y China, que son los que controlan la mayor parte de esos minerales en el planeta. Promete que con este plan se crearán tantos empleos que ya no habrá pobreza en el mundo. Peter Isherwell representa a cualquiera de esos billonarios que son capaces de darse un rol por el espacio mientras el resto de los mortales es golpeado duramente por la pandemia y la pobreza. Piense usted en los magnates de la telefonía celular, de las computadoras, del software, de las redes sociales, del internet, del comercio electrónico, de los autos eléctricos. Cualquiera de ellos podría ser Isherwell: lo único que les importa son sus intereses económicos, y no dudarían en poner en grave peligro a la humanidad si eso les asegura mayor poder y riqueza.

Don’t look up también es una sátira a los seguidores de los populistas, y por esta razón, muchos que se sienten identificados con ellos en el film experimentan una cierta incomodidad. A medida que se va haciendo más claro el acercamiento del cometa, los Trump/Orlean no dudan en politizar y dividir. Dice la presidente Orlean que no deben mirar hacia arriba (don’t look up), que los malos quieren que miren arriba para que ellos, los buenos, tengan miedo. Y entonces los seguidores, parodia brutal de los simpatizantes de Trump, comienzan a comportarse como energúmenos coreando en todo el país la consigna “Don’t look up” (no mires arriba) y a negar que siquiera exista el tal cometa. Es la sátira del populismo a nivel de base, es decir, la crítica vertida sobre los seguidores; las referencias a los rallies de Trump son evidentes.

Finalmente, el plan de Isherwell para fragmentar el cometa en lugar de destruirlo, fracasa. La extinción de la vida en la Tierra llega. Solo Isherwell, la presidente Orlean y algunos de los billonarios del planeta logran escapar en una nave, y permanecen en un sueño encapsulado durante milenios en lo que la nave halla un planeta con condiciones similares a las de la Tierra. Cuando eso sucede y aterrizan en otro mundo, la presidente Orlean es tragada por un animal que tiene la belleza de un ave exótica, pero también la peligrosidad de un velociráptor. Y al mero final, ya que pasaron los créditos, vemos a su hijo, Jason Orlean, quizá el único sobreviviente del planeta, saliendo de las ruinas de un búnker en Washington DC y tratando de transmitir live en las redes sociales.

El cine también hace política, y Don’t look up es una parodia desde la izquierda estadounidense. Trump y los republicanos la van a odiar –no dudo que también en México resulte molesta a algunos sectores–. No sé si usted recuerde algunos filmes que exaltaron el patriotismo americano, como Armageddon o El día de la independencia, sin duda verdaderos panfletos, casi fascistas, en los que los estadounidenses eran los salvadores del planeta y el mundo entero tenía que reconocérselos y agradecérselos; filmes con una clara intención política desde la derecha rancia, desde el conservadurismo patriotero y ramplón. Pues bien, “Don’t look up” es una sátira desde la izquierda, escrita por alguien que se define a sí mismo como “democratic socialist”; una sátira que bien pudo haber salido de las plumas de Bernie Sanders y Noam Chomsky si ellos fueran humoristas y hubieran colaborado con un John Oliver. 

Considerada solo como pieza cinematográfica, creo que Don’t look up tiene méritos, sin ser extraordinaria. Yo le pondría tres estrellas en una escala de cinco. Vale la pena ver este film como lo que es: una sátira, y como tal, hiperbólica, rocambolesca, estrambótica, irónica, sarcástica, farsesca, grotesca y extravagante. Pero todo ello es su virtud. Creo que Carl Sagan habría reído mucho. Pero si usted es fan de Trump y de los populismos, si usted niega el cambio climático y desprecia la ciencia, creo que no le va a gustar.

Comentarios
object(WP_Query)#17661 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(74165) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "29-12-2021" ["before"]=> string(10) "26-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(74165) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "29-12-2021" ["before"]=> string(10) "26-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17660 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17667 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17669 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "29-12-2021" ["before"]=> string(10) "26-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-12-29 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-01-26 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (74165) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17657 (24) { ["ID"]=> int(74832) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-21 13:27:59" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-21 18:27:59" ["post_content"]=> string(4306) "Querida Tora Te he hablado algunas veces de esa señora que siempre tiene un perro de los llamados “french poodle” y que, cuando se le muere, se compra otro igual y a todos los llama Puchi, ¿verdad? Sí, que siempre los compra blancos, y el último le salió con manchas de color y lo llevó al salón de belleza para que se lo decoloraran. Pues ese se le murió en el secador. Pero ya se compró otro.  Este le salió mudo. Así, como te lo cuento. No ladra ni en defensa propia. No te digo lo preocupada que estaba la señora, que en cuanto se dio cuenta de su defecto lo llevó al Seguro Vecinal para ver qué le daba. Pero la enfermera (Siempre tan atenta) le dijo que no fuera idiota, que el Seguro Vecinal era para vecinos, y que el perro no alcanzaba esa categoría, porque era un parásito de la señora. Y la señora, que no sabía lo que quería decir parásito, se fue con la cola entre las piernas, igual que el nuevo Puchi. Bueno, igual no, porque al perro le mandó cortar la cola “porque luego la andan arrastrando entre puras porquerías”, e hizo que se la dejaran como una rosa blanca, apenas un pompón en salva sea la parte. Pues allá anduvo la señora averiguando cómo curar a su perro, y al fin  consiguió que un pasante de psicología le diera una terapia de ladrido. Lo llevaba tres veces por semana, y cada clase se la cobraban bien y bonito; pero a ella no le importaba, con tal que Puchi aprendiera a ladrar como es debido. Pero nada. El animalito apenas abría la boca y exhalaba algo semejante a un quejido de dolor. Por fin, el pasante le recomendó que lo llevara con un psiquiatra que, como estaba recién recibido, no era muy exigente con los pacientes que aceptaba. Y sí, lo aceptó. Le mandó hacer unos exámenes psico-pedagógicos que no le sirvieron de nada, porque no estaba aprendiendo nada. Luego, unos estudios neuro-psiquiátricos, con tomografía y todo, que lo único que revelaron era que una parte del cerebro no le funcionaba bien. ¿Por qué? Ese fue el verdadero trabajo del psiquiatra. Al cabo de unos estudios de corteza cerebral que él mismo se inventó, concluyó que lo que pasaba era que Puchi estaba a disgusto con la vida. “¿Pero por qué?”, exclamó la señora, “si yo le doy todo lo que me pide”. “Pues algo está fallando”, afirmó, categórico, el muchacho (Porque no tenía más de 24 ó 25 años); y, ya a la desesperada, dijo: “A lo mejor no le gusta su casa, o la comida que le da o… ¡o su nombre!”. ¿Y qué crees? Que al oir eso, el perro levantó la cabeza. Y el muchacho, que es inteligente, reaccionó: “¿Cómo se llama?”, preguntó. “Puchi”, contestó la señora. “¿Y ese es nombre de perro o de perra?”. “De perrita. Yo siempre compro perritas. Son más monas”. “Pues ahí está el problema”, afirmó el brillante psiquiatra. “Su Puchi es macho”. “¿Se puede intentar un cambio de sexo?”, preguntó la atribulada madre. “Más fácil sería cambiarle el nombre”, fue la contundente respuesta del psiquiatra. La señora se resistió, pero al fin accedió a llamarle Pucho. Y en ese instante, el animalito se levantó sobre sus cuatro patas, intentó menear la rosita blanca que tiene por cola y lanzó un estentóreo ladrido.  ¡Hasta el habla le empezó a funcionar! Hoy, Pucho corretea por toda la vecindad y a veces se sale a jugar a la calle, con la consiguiente angustia de la madre. Pero hasta el momento no le ha pasado nada. Por el contrario, las malas lenguas dicen que ya ha engendrado dos o tres camadas de pequeños “Puchos” con las perras callejeras. La señora lo niega categóricamente, diciendo que su “nene” es incapaz de meterse con gente de esa categoría, pero ya está empezando a pensar en cruzarlo con alguien de su rango “para que perpetúe las mejores características de su especie”. ¿Qué te parece? Pero así son los habitantes de este extraño planeta. Te quiere Cocatú " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 255" ["post_excerpt"]=> string(188) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ahí ve." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-255" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-21 13:27:59" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-21 18:27:59" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74832" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17619 (24) { ["ID"]=> int(74445) ["post_author"]=> string(2) "59" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-11 12:07:55" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-11 17:07:55" ["post_content"]=> string(4200) "Algunas personas quizá se resistan a ver esta serie, primero, porque es sobre futbol, y segundo, porque Maradona no es un personaje ejemplar. Pero la verdad es que la serie es buena, y para quienes en los años ochenta éramos adolescentes y vivimos el sismo de 1985 y el Mundial de 1986, está llena recuerdos. Más allá del futbol, Maradona es un icono de la Argentina. Es un argentino universal, en el pleno sentido de la palabra, y, me atrevo a decir, uno de los cinco iconos más importantes de aquella hermana nación. Nació y se crió en la pobreza extrema, es uno del pueblo, y por eso su ascenso representa las aspiraciones de las grandes masas marginadas de la nación argentina, aquellas que las clases privilegiadas miran con desprecio, recelo y desconfianza. Sí, Maradona se equivocó y se entregó a toda clase de excesos. Y lo pagó muy caro. La serie no es una apología ni una apoteosis, sino el frío retrato de una súper estrella, tanto en su ascenso como en su declive. Nos muestra ese Maradona oscuro y decadente, espléndidamente interpretado por Juan Palomino, pero también nos enseña esa luz que algún día brilló en el corazón del astro argentino. Habrá sido lo que usted diga, pero fue un gran atleta, un líder en la cancha, un excelente compañero –muchos de quienes jugaron con él dan testimonio de ello– y un hombre que profesó una gran devoción por su familia. Los diez capítulos de la serie, cada uno de aproximadamente una hora, nos ofrecen un cuadro de la Argentina, desde la dictadura militar hasta el advenimiento de la democracia. Nos enseña las vísceras del futbol y nos hace oír la voz de un Diego Armando idealista que, a su modo, se opuso siempre a la injusticia, no solo en el deporte, sino también en la política. Vaya, les restriega a los italianos en la cara ese racismo que existe de las regiones del norte en contra de las del sur, a los argentinos la división entre ricos y pobres y el fascismo de la derecha, a los ingleses el abuso por la invasión de las Malvinas, y a los catalanes el manejo hipócrita de un equipo como el Barcelona.  La frase “la mano de Dios”, después del gol con la mano que le metió a los ingleses en el Mundial de México, ha sido interpretada fuera de contexto. Maradona lo explicó en su momento, pero la mayoría de las personas lo toman como un acto de obscena jactancia y vanagloria. En realidad Maradona quiso decir que de algún modo esa victoria sobre la escuadra inglesa era una especie karma después del brutal abuso que supuso la invasión de las Malvinas. Quien actuó con obscena jactancia y prepotencia fue el Reino Unido, que usó su temible poder contra una nación humilde, pobre y sometida. En un biopic como este no puede haber spoilers, porque todos conocemos la historia. El punto más alto de la carrera de Maradona fue cuando la selección argentina ganó el Mundial de México 86. Los últimos dos capítulos de la serie son espléndidos y narran ese campeonato. Debo confesar que me hicieron llorar de emoción, especialmente el último. La recreación de esos días está muy bien lograda: cómo Maradona se echa el equipo a la espalda y cómo arenga a sus compañeros (Valdano, Tata Brown, Batista, Burruchaga, Ruggeri, Passarela, etcétera) hasta alzar la Copa del Mundo, es algo que de verdad le pone a uno la piel erizada. La caracterización del técnico Carlos Bilardo es maravillosa.  La serie es prolija en grandes actuaciones. Hay que destacar en primerísimo lugar la de Nazareno Casero como Maradona joven. Este actor se lleva la serie. De verdad que se mete en el personaje y logra emocionar. Julieta Cardinali, como Claudia Villafañe, esposa de Maradona, está espléndida. La dirección de Alejandro Aimetta es convincente y efectiva. Recomiendo mucho esta serie, aunque usted no sea fan ni de Maradona ni del futbol." ["post_title"]=> string(57) "“Maradona: sueño bendito”, una serie que hay que ver" ["post_excerpt"]=> string(52) "Crítica de la serie “Maradona: sueño bendito”." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(48) "maradona-sueno-bendito-una-serie-que-hay-que-ver" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-11 14:57:04" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-11 19:57:04" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74445" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17657 (24) { ["ID"]=> int(74832) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-21 13:27:59" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-21 18:27:59" ["post_content"]=> string(4306) "Querida Tora Te he hablado algunas veces de esa señora que siempre tiene un perro de los llamados “french poodle” y que, cuando se le muere, se compra otro igual y a todos los llama Puchi, ¿verdad? Sí, que siempre los compra blancos, y el último le salió con manchas de color y lo llevó al salón de belleza para que se lo decoloraran. Pues ese se le murió en el secador. Pero ya se compró otro.  Este le salió mudo. Así, como te lo cuento. No ladra ni en defensa propia. No te digo lo preocupada que estaba la señora, que en cuanto se dio cuenta de su defecto lo llevó al Seguro Vecinal para ver qué le daba. Pero la enfermera (Siempre tan atenta) le dijo que no fuera idiota, que el Seguro Vecinal era para vecinos, y que el perro no alcanzaba esa categoría, porque era un parásito de la señora. Y la señora, que no sabía lo que quería decir parásito, se fue con la cola entre las piernas, igual que el nuevo Puchi. Bueno, igual no, porque al perro le mandó cortar la cola “porque luego la andan arrastrando entre puras porquerías”, e hizo que se la dejaran como una rosa blanca, apenas un pompón en salva sea la parte. Pues allá anduvo la señora averiguando cómo curar a su perro, y al fin  consiguió que un pasante de psicología le diera una terapia de ladrido. Lo llevaba tres veces por semana, y cada clase se la cobraban bien y bonito; pero a ella no le importaba, con tal que Puchi aprendiera a ladrar como es debido. Pero nada. El animalito apenas abría la boca y exhalaba algo semejante a un quejido de dolor. Por fin, el pasante le recomendó que lo llevara con un psiquiatra que, como estaba recién recibido, no era muy exigente con los pacientes que aceptaba. Y sí, lo aceptó. Le mandó hacer unos exámenes psico-pedagógicos que no le sirvieron de nada, porque no estaba aprendiendo nada. Luego, unos estudios neuro-psiquiátricos, con tomografía y todo, que lo único que revelaron era que una parte del cerebro no le funcionaba bien. ¿Por qué? Ese fue el verdadero trabajo del psiquiatra. Al cabo de unos estudios de corteza cerebral que él mismo se inventó, concluyó que lo que pasaba era que Puchi estaba a disgusto con la vida. “¿Pero por qué?”, exclamó la señora, “si yo le doy todo lo que me pide”. “Pues algo está fallando”, afirmó, categórico, el muchacho (Porque no tenía más de 24 ó 25 años); y, ya a la desesperada, dijo: “A lo mejor no le gusta su casa, o la comida que le da o… ¡o su nombre!”. ¿Y qué crees? Que al oir eso, el perro levantó la cabeza. Y el muchacho, que es inteligente, reaccionó: “¿Cómo se llama?”, preguntó. “Puchi”, contestó la señora. “¿Y ese es nombre de perro o de perra?”. “De perrita. Yo siempre compro perritas. Son más monas”. “Pues ahí está el problema”, afirmó el brillante psiquiatra. “Su Puchi es macho”. “¿Se puede intentar un cambio de sexo?”, preguntó la atribulada madre. “Más fácil sería cambiarle el nombre”, fue la contundente respuesta del psiquiatra. La señora se resistió, pero al fin accedió a llamarle Pucho. Y en ese instante, el animalito se levantó sobre sus cuatro patas, intentó menear la rosita blanca que tiene por cola y lanzó un estentóreo ladrido.  ¡Hasta el habla le empezó a funcionar! Hoy, Pucho corretea por toda la vecindad y a veces se sale a jugar a la calle, con la consiguiente angustia de la madre. Pero hasta el momento no le ha pasado nada. Por el contrario, las malas lenguas dicen que ya ha engendrado dos o tres camadas de pequeños “Puchos” con las perras callejeras. La señora lo niega categóricamente, diciendo que su “nene” es incapaz de meterse con gente de esa categoría, pero ya está empezando a pensar en cruzarlo con alguien de su rango “para que perpetúe las mejores características de su especie”. ¿Qué te parece? Pero así son los habitantes de este extraño planeta. Te quiere Cocatú " ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 255" ["post_excerpt"]=> string(188) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ahí ve." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-255" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-21 13:27:59" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-21 18:27:59" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74832" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(11) ["max_num_pages"]=> float(6) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "c33afac51bde54651ba4dc24914464fb" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
CARTAS A TORA 228

CARTAS A TORA 255

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora,...

enero 21, 2022

“Maradona: sueño bendito”, una serie que hay que ver

Crítica de la serie “Maradona: sueño bendito”.

enero 11, 2022




Más de categoría
CARTAS A TORA 228

CARTAS A TORA 255

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

enero 21, 2022
Lecciones de vida

Lecciones de vida

La lectura nos invita a asomarnos a otros mundos que, tarde o temprano, enriquecerán el nuestro. En este caso,...

enero 18, 2022

CARTAS A TORA 254

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le...

enero 17, 2022

Hellblade: la oscuridad interna

Así como el cine y la literatura nos pueden contar historias de gran profundidad, hoy en día los videojuegos...

enero 14, 2022