Crítica película: “Pasión por las letras”

“Una piedra, una hoja, una puerta desconocida… ¿Quién de nosotros no será siempre un extranjero solitario?”, Thomas Wolfe “Una piedra, una hoja, una puerta desconocida… ¿Quién de nosotros no será siempre un extranjero solitario?”, Thomas Wolfe “No hay...

14 de octubre, 2016 genius3

“Una piedra, una hoja, una puerta desconocida… ¿Quién de nosotros no será siempre un extranjero solitario?”, Thomas Wolfe

“Una piedra, una hoja, una puerta desconocida… ¿Quién de nosotros no será siempre un extranjero solitario?”, Thomas Wolfe

“No hay un gran genio sin mezcla de locura”, Aristóteles

FICHA TÉCNICA:

Director: Michael Grandage

Actores: Colin Firth, Nicole Kidman, Jude Law, Dominic West y Guy Pearce

Guión: John Logan

Países: Estados Unidos y Reino Unido

SINOPSIS:

Max Perkins fue un editor que descubrió a grandes escritores como F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway y Thomas Wolfe.

El escritor Thomas Wolfe se encuentra desesperado porque nadie le quiere publicar su libro, Max Perkins comienza a leer en el tren camino a su casa el escrito de Wolfe, y prácticamente se enamora de lo que está leyendo, ese es el principio de una fuerte amistad y del éxito de este escritor con El ángel que nos mira.

 

CRÍTICA:

Interesante conocer la amistad y esta parte de las vidas de Perkins y Wolfe.

Perkins el editor recatado y serio, y Wolfe el extravagante y parlanchín escritor.

Importante es saber del rol que hace un editor en un libro, siempre los que resaltan son finalmente los escritores, pero sin el reconocimiento de que sin los editores no hubieran sido nadie.

Atractiva la interpretación de estos dos actores ingleses y ganadores de diversos premios.

El título original de esta cinta Genius queda mucho mejor con la trama de la película, ya que ese es el trasfondo de la película: un genio incomprendido (como les pasa a la mayoría de los genios), que acaba hartando a toda la gente que le rodea, por su egoísmo.

Puede llegar a ser lenta por los excesivos diálogos y el tono en el que se cuenta la historia, sin embargo es muy recomendable.

Calificación:

Rangos:

Mala ★

Regular ★★

Buena ★★★

Muy Buena ★★★★

Excelente ★★★★★

 

MENSAJE:

Todo mundo necesita “un otro” que nos haga sentir importantes y entienda y valore quienes somos en realidad.

La amistad es una de las cosas más importantes en la vida, con un amigo puedes atravesar dificultades extremas, pero sin amigos te encuentras en la completa obscuridad, tal vez un amigo sea más importante que una pareja, que la familia, porque el ingrediente principal de una amistad es la empatía.

Al final, lo más valorado en un ser humano es la bondad y que se porte bien con los demás, Wolfe es abandonado a pesar de su genialidad.

Estrellas: ★★★★★

 

DIRECCIÓN:

Michael Grandage, es un director de teatro que quería ser director de cine y cuando conoció esta historia decidió dirigir.

Estrellas: ★★★★

ACTUACIONES:

Colin Firth, aunque está bien en su papel, vuelve a hacer un papel muy parecido al que nos tiene acostumbrados, de una persona seria y poco expresiva, así lo hemos visto en El diario de Bridget Jones, El discurso del rey, por ejemplo; ojalá lo pudiéramos ver pronto en un papel diferente de alguien extrovertido y hasta locochón.

En cuanto a Jude Law, está algo exagerado en el papel del escritor, me recordó a “Mozart” en Amadeus, un tipo muy extrovertido, maníaco, sin importarle mucho las reglas, no sé si así era este escritor, el tono exagerado tal vez se deba a que el director es director de teatro, y en el teatro tiene que ser más histriónico el actor, el cine es más sutil.

Excelente química entre los dos actores.

Las actrices Laura Linney como la esposa de “Perkins” y Nicole Kidman como la amante de “Wolfe”, salen poco y aunque sus actuaciones son buenas, solo aparecen para que nos demos cuenta de lo poco importantes que son en esta historia de simbiosis del editor y el escritor.

Estrellas:  ★★★★★

GUIÓN:

El guion de Pasión por las letras (Genius) fue escrito por John Logan quién también escribió GladiadorLa invención de Hugo Cabret, El aviador. Logan adaptó el libro Max Perkins: Editor of Genius, de A. Scott Berg, pero también investigó en cartas, y libros al escritor Wolfe.

Logan le pone sentimiento y corazón a lo que escribe, ya que la mayoría de sus guiones te logran conmover, Genius no es la excepción, posiblemente esta película llegue también a los Premios Oscar.

Estrellas: ★★★★

FOTOGRAFÍA:

Desde que empieza la película y ves el tono sepia de la imagen te das cuenta por dónde va a ir la película, quieren hacerla seria, de arte, de otra época y lo logran, buena fotografía.

Estrellas:  ★★★★

 

CALIFICACIÓN  TOTAL:  MUY BUENA   ★★★★

Comentarios
object(WP_Query)#17676 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(12587) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "08-11-2021" ["before"]=> string(10) "06-12-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(12587) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "08-11-2021" ["before"]=> string(10) "06-12-2021" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17675 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17682 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17720 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "08-11-2021" ["before"]=> string(10) "06-12-2021" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(463) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-11-08 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2021-12-06 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (12587) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17672 (24) { ["ID"]=> int(72959) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2021-11-26 12:44:24" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-11-26 17:44:24" ["post_content"]=> string(5525) "Querida Tora: Hay una vecina nueva en el 51, que al principio no se daba a notar. Pero una vez se encontró a la del 48, que se quejaba lastimeramente, y le preguntó qué le pasaba. Ella le contestó que le dolía mucho la cabeza, y que ningún medicamento le hacia efecto. Entonces, la del 51 le dio un papelito y le dijo: “Es una oración a Santa Rita la Bendita”. Antes de acostarse dígala tres veces con mucha devoción y verá cómo mañana ya estará bien”. Pues dicho y hecho. Al acostarse, la del 48 rezó tres veces “Santa Rita la Bendita, tú vienes, y se me quita.”; y al día siguiente, estaba como si ni siquiera tuviera cabeza. La noticia de la “curación milagrosa” corrió por toda la vecindad, y esa misma tarde se presentó una comisión de vecinas en el 51, a preguntar a la nueva inquilina si tenía más oraciones de esas. Ella las hizo pasar y les dijo que sí, que conocía muchas oraciones verdaderamente milagrosas. Y las condujo a la habitación más profunda de su vivienda: allí, la pared del fondo estaba tapizada de estatuitas con nombres de las personas que representaban, y les dijo: “Este es un pequeño altar que he levantado a los santos de mi devoción. Allí está, por ejemplo, San Armando el Encamado, a quien hay que invocar en caso de estar muy grave y en cama; San Benito el del Sapito, muy bueno para remediar males que tengan que ver con el asco y la náusea”. La del 34, que se las daba de muy entendida en santos, preguntó si estos santos estaban aprobados por la Iglesia, y ella le contestó. ”No. Aún no los conoce la Iglesia. Yo se los llevé al padre Anselmo, de la iglesia de donde vivía antes; y me dijo que yo no podía inventar santos, que me dejara de tonterías. A mi eso me dio mucho coraje, porque mis santitos me han hecho muchos milagros. Miren, ahí he puesto a cada uno una pequeña alcancía; y con lo que junte, me voy a ir a Roma a pedir al Papa que los reconozca y los ponga en los altares”. Y así diciendo, las instó a que echaran algo en las alcancías, cada una según su particular devoción. Y cada vez que alguien le iba a pedir una oración, hacía lo mismo. No sabes lo popular que se hizo la “capillita”. El portero no tardó en darse cuenta, y empezó a imaginar qué podía hacer para cobrarle algún impuesto a la señora del 51. Y más que una tarde, en que el portero estaba en brama, le habló a la Flor para que viniera a satisfacer sus impulsos amatorios, pero ella le dijo que se iba a cantar a un palenque y que no podía ir. Entonces, el portero subió a que la enfermera le diera sus “cuidados paliativos”, por aquello de que “más vale poco que nada”, y se encontró con que la enfermera se había ido a ver a la del 51. Se puso furioso, mandó a sus guaruras que se la llevaran a la portería; y cuando la tuvo enfrente, le pidió a gritos que le explicara por qué había abandonado su puesto de trabajo. La mujer le contestó que había ido a pedir una oración para curar sus “problemas femeninos de la mujer” (léase menopausia). El portero le dijo que ella era enfermera, que debía saber cómo curar esos trastornos; pero ella respondió que nada le hacía efecto, y que la del 51 le había dado una “Oración a San Atenor para el Calor” que daba muy buenos resultados en esos casos. El portero hizo tal berrinche, que ya ni siquiera quiso que le diera sus cuidados paliativos. Pero no paró ahí la cosa. A los pocos días, los vecinos empezaron a murmurar que el Seguro Vecinal no era bueno, que le faltaba siempre la ruda para los chiquiadores, y que no tenía caso que lo siguieran pagando. Y así se lo hicieron saber al portero. El berrinche se elevó al cubo, porque le estaban quitando un buen  negocio. Entonces, puso en la portería una alcancía con la leyenda: “Para el candelero del señor portero”; y colocó a un guarura junto, para que todo el que quisiera pedirle algo dejara su “óbolo” en la alcancía. Tampoco le dio resultado, porque los vecinos dijeron que en vez de pedirle al portero que  arreglara los baños, se lo pedirían a San Antonio de los Baños, y en vez de exigir que tapara al agujero del patio, le rezarían a San Pablo Tinajero.  Y siguieron yendo al 51 a pedir el remedio a todos sus males. Pero en vez de dinero, le llevaban a la señora unos tamalitos, un atolito, un poquito de mole o un pancito de elote. Eso retardaba el viaje de la señora a Roma, pero al menos le daba de comer. Y allí quedó la señora, repartiendo bendiciones y oraciones al por mayor; y el portero, maquinando la manera de echarla de la vecindad.  No sé si lo logre. Pero es tan retorcido que a lo mejor lo consigue. Yo no sé qué decirte, porque apruebo la fe de la gente; pero es evidente que esta señora es más o menos una estafadora. Algún día habrá una solución al conflicto. Es cuestión de esperar. Así como yo espero volverte a ver. Pues todos los días extraño tu sonrisa y el contacto de tu piel. De todo lo cual eres muy avara. ¿Será porque siempre está tu mamá presente? Te quiere  Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 250" ["post_excerpt"]=> string(188) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ve ahí." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-250" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-11-26 12:44:24" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-11-26 17:44:24" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=72959" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17613 (24) { ["ID"]=> int(72867) ["post_author"]=> string(2) "73" ["post_date"]=> string(19) "2021-11-24 13:02:25" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-11-24 18:02:25" ["post_content"]=> string(4854) "Ya empezaron a montar la FIL en Guadalajara. Los autores, los editores y los aficionados al libro estamos como niños en víspera de Reyes. No será una feria como las demás, mucho se habrá perdido: autores, editores, librerías y editoriales a las que ya no les alcanzó la vida para ver la reapertura de la icónica sede. Algunas visitas estarán en las pantallas, pero así se va renaciendo. En materia de artes editoriales, de movilidad de libros y de hábitos lectores  nos dimos cuenta de que el mercado del libro es en realidad de primera necesidad. Lo confirmó el hecho de que una corriente de salud mental se sintió a través de los textos, de las difusiones culturales independientes para llegar a las manos de quienes lo necesitaban, de quienes descubrieron que la cultura tenía elementos salvíficos, sobre todo para las horas más negras del encierro. Un importante movimiento de clubes de lectura, de cursos de apreciación literaria y talleres de escritura creativa fueron poblando las redes y crearon una pequeña pero creciente masa consumidora de cultura. Las editoriales reaccionaron con inteligencia, ahora lo normal es que el autor salga al encuentro de sus lectores, que conviva con ellos en las salas virtuales de lectura, que comparta su experiencia, su técnica y sus expectativas. Y con esto me refiero a autores noveles y consagrados, a los que se dedican a la novela y al ensayo informativo, a los poetas y a los que escriben libros de autoayuda; todos en el barco que se agita pero no se hunde. Al fin y al cabo, sabemos –bien lo sabemos– que esto no es suficiente, pero que tiene entre sus virtudes no deberle nada a nadie y mucho menos al Estado, lo cual es garantía de independencia intelectual. La pobre gestión de los premios literarios, su escasa difusión y todavía menor impacto en la población ha modificado el mercado literario. El escritor mexicano se ha tenido que fajar a trompadas con la realidad, no hay ni habrá becas, no hay ni habrá premio salvador, lo que habrá son lectores dispuestos a comprar libros siempre que pueda recibir un producto de calidad con lo que los mercadólogos llaman valor agregado: la charla, el vídeo en las redes, el contacto personal, la reflexión compartida. Y así es como nos vamos integrando a prácticas complicadas, duras, pero también que prometen una mejor salud para el ecosistema del libro en el mediano plazo. El autor, como es en España o en Estados Unidos, se ha vuelto gestor de su propia obra, de la mano de su editor –y aquí los hay activos e ingeniosos e indolentes y descuidados–, es un actor cultural que va formando sus pequeños foros que con esfuerzo crecen, se diversifican y entran en contacto con otros escritores y editores empeñados en la misma tarea; lejos de la verticalidad la lectura, ante nuestros ojos, se está volviendo una actividad orgánica. En esas prácticas, quienes esperaban un apoyo ya han caído en cuenta que no hay ni habrá ninguno, que habrá que pegarle a la tecla y al click de la computadora para crear y estar atento; pero al mismo tiempo que no hay línea y no porque el gobierno, como todo ente de poder, no la tenga –la hay para temas de militarización, subsidio o pre campañas presidenciales– pero no la hay para cultura porque no interesa, es decir, los eventos que se realizan no pasan de eso y no constituyen política. No por casualidad, los apoyos económicos para la cultura se cortaron de tajo y los grupos independientes fueron vistos con cierta sospecha. El movimiento contemporáneo por la difusión de la lectura se realiza en cientos de hogares que difunden contenido e invitan a la lectura en miles, millones de dispositivos electrónicos, se eligen temas de común acuerdo y si alguna nota los caracteriza es que en esa libertad conquistada y resguardada el tema de la igualdad y la equidad de género es una de las piezas principales. Somos muchos los grupos de lectura, clubes, cursos, que nos hemos acogido a una idea común que nació sin darnos cuenta; se hace magnífica literatura por mujeres hoy en día, ahora es tiempo de visibilizarla, la fórmula no puede ser más sencilla: “una y uno”, es decir, por cada autor leído, una autora para leer. Paridad de la buena voluntad, sin discursos, sino con el puro ánimo de ventilar la casa y oír todas las voces. Estos son pues, los mejores frutos pese al desastre.   @cesarbc70    " ["post_title"]=> string(9) "Una y uno" ["post_excerpt"]=> string(210) "Con la pandemia y los recortes presupuestales a la cultura, muchos artistas, promotores y divulgadores culturales han tenido que buscar nuevas formas de relacionarse con su público ante esta nueva realidad. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(9) "una-y-uno" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-11-24 13:09:18" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-11-24 18:09:18" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=72867" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17672 (24) { ["ID"]=> int(72959) ["post_author"]=> string(1) "9" ["post_date"]=> string(19) "2021-11-26 12:44:24" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-11-26 17:44:24" ["post_content"]=> string(5525) "Querida Tora: Hay una vecina nueva en el 51, que al principio no se daba a notar. Pero una vez se encontró a la del 48, que se quejaba lastimeramente, y le preguntó qué le pasaba. Ella le contestó que le dolía mucho la cabeza, y que ningún medicamento le hacia efecto. Entonces, la del 51 le dio un papelito y le dijo: “Es una oración a Santa Rita la Bendita”. Antes de acostarse dígala tres veces con mucha devoción y verá cómo mañana ya estará bien”. Pues dicho y hecho. Al acostarse, la del 48 rezó tres veces “Santa Rita la Bendita, tú vienes, y se me quita.”; y al día siguiente, estaba como si ni siquiera tuviera cabeza. La noticia de la “curación milagrosa” corrió por toda la vecindad, y esa misma tarde se presentó una comisión de vecinas en el 51, a preguntar a la nueva inquilina si tenía más oraciones de esas. Ella las hizo pasar y les dijo que sí, que conocía muchas oraciones verdaderamente milagrosas. Y las condujo a la habitación más profunda de su vivienda: allí, la pared del fondo estaba tapizada de estatuitas con nombres de las personas que representaban, y les dijo: “Este es un pequeño altar que he levantado a los santos de mi devoción. Allí está, por ejemplo, San Armando el Encamado, a quien hay que invocar en caso de estar muy grave y en cama; San Benito el del Sapito, muy bueno para remediar males que tengan que ver con el asco y la náusea”. La del 34, que se las daba de muy entendida en santos, preguntó si estos santos estaban aprobados por la Iglesia, y ella le contestó. ”No. Aún no los conoce la Iglesia. Yo se los llevé al padre Anselmo, de la iglesia de donde vivía antes; y me dijo que yo no podía inventar santos, que me dejara de tonterías. A mi eso me dio mucho coraje, porque mis santitos me han hecho muchos milagros. Miren, ahí he puesto a cada uno una pequeña alcancía; y con lo que junte, me voy a ir a Roma a pedir al Papa que los reconozca y los ponga en los altares”. Y así diciendo, las instó a que echaran algo en las alcancías, cada una según su particular devoción. Y cada vez que alguien le iba a pedir una oración, hacía lo mismo. No sabes lo popular que se hizo la “capillita”. El portero no tardó en darse cuenta, y empezó a imaginar qué podía hacer para cobrarle algún impuesto a la señora del 51. Y más que una tarde, en que el portero estaba en brama, le habló a la Flor para que viniera a satisfacer sus impulsos amatorios, pero ella le dijo que se iba a cantar a un palenque y que no podía ir. Entonces, el portero subió a que la enfermera le diera sus “cuidados paliativos”, por aquello de que “más vale poco que nada”, y se encontró con que la enfermera se había ido a ver a la del 51. Se puso furioso, mandó a sus guaruras que se la llevaran a la portería; y cuando la tuvo enfrente, le pidió a gritos que le explicara por qué había abandonado su puesto de trabajo. La mujer le contestó que había ido a pedir una oración para curar sus “problemas femeninos de la mujer” (léase menopausia). El portero le dijo que ella era enfermera, que debía saber cómo curar esos trastornos; pero ella respondió que nada le hacía efecto, y que la del 51 le había dado una “Oración a San Atenor para el Calor” que daba muy buenos resultados en esos casos. El portero hizo tal berrinche, que ya ni siquiera quiso que le diera sus cuidados paliativos. Pero no paró ahí la cosa. A los pocos días, los vecinos empezaron a murmurar que el Seguro Vecinal no era bueno, que le faltaba siempre la ruda para los chiquiadores, y que no tenía caso que lo siguieran pagando. Y así se lo hicieron saber al portero. El berrinche se elevó al cubo, porque le estaban quitando un buen  negocio. Entonces, puso en la portería una alcancía con la leyenda: “Para el candelero del señor portero”; y colocó a un guarura junto, para que todo el que quisiera pedirle algo dejara su “óbolo” en la alcancía. Tampoco le dio resultado, porque los vecinos dijeron que en vez de pedirle al portero que  arreglara los baños, se lo pedirían a San Antonio de los Baños, y en vez de exigir que tapara al agujero del patio, le rezarían a San Pablo Tinajero.  Y siguieron yendo al 51 a pedir el remedio a todos sus males. Pero en vez de dinero, le llevaban a la señora unos tamalitos, un atolito, un poquito de mole o un pancito de elote. Eso retardaba el viaje de la señora a Roma, pero al menos le daba de comer. Y allí quedó la señora, repartiendo bendiciones y oraciones al por mayor; y el portero, maquinando la manera de echarla de la vecindad.  No sé si lo logre. Pero es tan retorcido que a lo mejor lo consigue. Yo no sé qué decirte, porque apruebo la fe de la gente; pero es evidente que esta señora es más o menos una estafadora. Algún día habrá una solución al conflicto. Es cuestión de esperar. Así como yo espero volverte a ver. Pues todos los días extraño tu sonrisa y el contacto de tu piel. De todo lo cual eres muy avara. ¿Será porque siempre está tu mamá presente? Te quiere  Cocatú" ["post_title"]=> string(17) "CARTAS A TORA 250" ["post_excerpt"]=> string(188) "Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora, quien lo espera en su planeta natal, sus impresiones de lo que ve ahí." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(17) "cartas-a-tora-250" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-11-26 12:44:24" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-11-26 17:44:24" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=72959" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(11) ["max_num_pages"]=> float(6) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "81d58235e8967280a39b64c49fe706be" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
CARTAS A TORA 248

CARTAS A TORA 250

Un alienígena arriba a la Ciudad de México y, convertido en gato, llega a vivir a una vecindad. Le escribe a Tora,...

noviembre 26, 2021
Una y uno

Una y uno

Con la pandemia y los recortes presupuestales a la cultura, muchos artistas, promotores y divulgadores culturales han tenido que buscar nuevas formas...

noviembre 24, 2021




Más de categoría

Somos lo que leemos – Las edades de Lulú, la imprescindible novela de Almudena Grandes

Título: Las edades de Lulú; Autora: Almudena Grandes (España); Tusquets, 1989; 288 páginas; Mi calificación: 4.5 puntos de 5.

diciembre 2, 2021
Blade Runner y la compasión

Blade Runner y la compasión

A 53 años de la publicación de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, la distopía de Philip K. Dick...

diciembre 1, 2021
¿Qué pasó con Baby Annette?

¿Qué pasó con Baby Annette?

Crítica epistolar de la película Annette, dirigida por Léos Carax y estrenada recientemente.

diciembre 1, 2021

La actividad filosófica: defendiendo la verdad en un mundo plagado por la mentira

Ante un mundo donde las mentiras, supersticiones y el pensamiento mágico se presentan de manera atractiva, la filosofía juega...

noviembre 26, 2021