¿Por qué negamos la ciencia y la evidencia?

En pleno siglo XXI con los avances de la ciencia y la tecnología, que han impulsado numerosos y vertiginosos cambios en todos los ámbitos, y a pesar de que les damos un reconocimiento, la realidad es que...

8 de julio, 2021

En pleno siglo XXI con los avances de la ciencia y la tecnología, que han impulsado numerosos y vertiginosos cambios en todos los ámbitos, y a pesar de que les damos un reconocimiento, la realidad es que seguimos dudando de la información objetiva y validada. Parece que todos tenemos otros datos. ¿Por qué?

Retomo un artículo del portal The Conversation (https://bit.ly/36ei2qW), de los investigadores Barbara K. Hofer y Gale Sinatra, quienes han escrito el libro “Negación de la ciencia: por qué sucede y qué hacer al respecto”. Estos investigadores afirman que para los humanos pesa más la experiencia que la ciencia y la evidencia. Y nos hablan de cinco casos para demostrarlo:

  1. La identidad social. Algo muy simple y sencillo de entender es que los seres humanos somos seres sociales y tendemos a alinearnos con quienes tienen creencias y valores parecidos a los nuestros. Aquí lo interesante es que las redes sociales amplían este efecto, con base en los algoritmos que desarrollan las grandes plataformas sociales: acercan a los iguales y alejan a los diferentes. Así que es fácil engañarse, ¡entre amigos! ¿Qué hacer para evitarlo? Hay que aprovechar las distintas formas de pensar y abrirse a entenderlas a partir de los diferentes roles que jugamos en la vida diaria.
  2. Los atajos mentales. Lo más fácil suele ser lo mejor. Siempre buscamos el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo. Y para pensar también lo hacemos. A ello le sumamos la complejidad de la vida diaria que nos reduce el tiempo de análisis y reflexión. Somos consumidores de títulos creados para atrapar nuestra atención, aunque no sean verdades completas ni a medias. ¿Qué hacer? Pues verificar antes de creerlo o compartirlo. Hay que darnos tiempo y parar la pandemia de mentiras de todo tipo, por error o parte de campañas de manipulación de todo tipo, con fines comerciales o políticos.
  3. Las creencias arraigadas del conocimiento. Con el tiempo, clasificamos todo. Decidimos a priori qué es válido, creíble o no, etiquetamos lo que es el bien y lo que es el mal, sin evidencias ni mayor análisis. Y para completar el cuadro, dudamos de la nueva evidencia que anuncia cambios. ¿Qué hacer? Dudar para comenzar. Contrastar opiniones opuestas. Confrontar evidencias, datos, opiniones. Tenemos que estar abiertos a la posibilidad de cambiar de opinión sobre los juicios que cargamos.
  4. El razonamiento motivado. Estamos cargados de emociones y posiciones que influyen en la valoración de los hechos. Buscamos explicar a partir de nuestras experiencias o las de nuestros círculos cercanos. Nos motiva confirmar que nuestra forma de pensar es la mejor forma de interpretar el mundo. “Cuando las personas razonan no solo examinando los hechos, sino con un sesgo inconsciente para llegar a una conclusión preferida, su razonamiento será defectuoso”. ¿Qué hacer? Busque información que contraste puntos de vista y ofrezca información diferente, obtenga puntos de vista a favor y en contra, que nos inviten a analizar y a reflexionar a mayor profundidad que lo simplemente emocional.
  5. El dominio de las emociones y las actitudes. Lo que difiere de nuestras creencias, emociones y actitudes nos molesta y tendemos a rechazarlo de manera natural. Todo ello nos provoca ansiedad y afecta nuestro estado de ánimo, así que es natural que busquemos rechazarlo. ¿Qué hacer? Tomar conciencia de que nuestras emociones están influyendo en nuestros juicios. Comprender que ello sucede de manera natural y lidiar con ello cuestionándonos con apertura para entender y comprender nueva información.

Vivimos tiempos difíciles, donde la complejidad diaria nos consume el tiempo de reflexión, donde tenemos exceso de información, donde hay nuevas y poderosas técnicas de manipulación y donde existen constantes cambios por los descubrimientos científicos y tecnológicos. Todo ello nos reta a estar atentos a evitar aislarnos y alejarnos de la ciencia y la evidencia. La duda, la apertura, la aceptación de la pluralidad y del cambio, nos pueden ayudar a librar los nuevos tiempos. En nosotros queda.

“Todos pueden ser susceptibles a estos cinco desafíos psicológicos que pueden llevar a la negación, la duda y la resistencia de la ciencia. Ser consciente de ellos es el primer paso para tomar medidas para enfrentarlos”.

Contacto: www.marcopaz.mx, [email protected], Twitter: @marcopazpellat, www.facebook.com/MarcoPazMX, www.ForoCuatro.tv y www.ruizhealytimes.com

LEE:




La guerra por la atención digital 

Comentarios
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  • El producto debe exhibir una etiqueta con toda la información necesaria para el manejo y la aplicación del producto. Así mismo, debe haber un texto acerca del uso del equipo de seguridad y una recomendación en el caso de una intoxicación.
Recordemos que estos productos han sido diseñados para eliminar criaturas vivas, entre los cuales nos encontramos nosotros. A pesar de toda la serie de actividades que conlleva el desarrollo de estos productos, siempre surgen rumores malintencionados o comentarios negativos que tratan de minimizar su calidad. En ocasiones se les acusa de deteriorar el medio ambiente, en otras, que son demasiado tóxicos; en fin, nunca falta alguna queja infundada. La mayoría de las ocasiones resulta que los problemas son debidos a una mala aplicación del producto o bien a la negligencia en el uso del equipo de seguridad. El personal que aplica el producto debe tener conocimiento de la operación, del equipo que está usando y de las condiciones ambientales que prevalecen en el momento de la aplicación. En las cuestiones de seguridad, se debe usar un equipo en buen estado, observar las dosis y diluciones adecuadas y una consistencia en el orden y la seguridad.  El técnico que realiza la aplicación cuenta con una herramienta formidable que contribuye a facilitarle el trabajo, dicha ayuda es la etiqueta del producto. Es una convención internacional que estos productos provean toda la información necesaria para la aplicación, así como todas las medidas de seguridad y el tratamiento en caso de alguna intoxicación. Todos los países deben etiquetar sus productos en el idioma local. La lectura de la etiqueta es fundamental, ahí se encuentra toda la información necesaria para la aplicación. Si se tratara de alguna intoxicación o una reacción adversa al producto, sería de gran ayuda llevar la etiqueta con el médico, quien encontrara todas las indicaciones para un tratamiento de emergencia. Es oportuno aclarar que todos estos productos han resultado negativos en las pruebas oncológicas que se les ha realizado. Sin embargo, esto no debe interpretarse con una absoluta seguridad dado que existen individuos que por naturaleza son susceptibles a una inducción que pudiera resultar en algún tipo de cáncer, son casos muy específicos, pero existe la posibilidad. Otra situación que ha causado cierto recelo contra los plaguicidas es la desaparición de las poblaciones de insectos en ciertas regiones del mundo. Tal vez nos hemos olvidado qué los insecticidas se han utilizado en grandes cantidades en los últimos 50 años debido al incremento de las poblaciones humanas en el mundo. Esta condición, implica un mayor consumo de alimentos y por lo tanto un mayor volumen de insecticidas. Sin embargo, debemos recordar que la disminución de los insectos empezó hace 10-12 años, esta discrepancia descalifica automáticamente los lapsos en los tiempos.  Investigaciones recientes han demostrado que en realidad existen 3 factores letales que han contribuido a la disminución global de insectos, ellos son:
  • El cambio climático, los insectos tienen problemas para regular la humedad y las altas temperaturas han alterado considerablemente las zonas húmedas confortables para los insectos.
  • Destrucción de hábitats. El hombre ha estado invadiendo las zonas rurales o apartadas que antes eran santuarios ideales para la subsistencia y bienestar de los insectos.
  • Calidad y cantidad de nutrientes. Autopsias de insectos muertos en condiciones naturales han revelado que tanto las concentraciones como las composiciones de los nutrientes son insuficientes y de mala calidad.
En realidad, no se puede culpar a los insecticidas de esta tragedia, podría decirse que existe algún efecto, pero no toda la culpa. Hoy en día nuestras sociedades están en la moda y apoyo de todo lo natural. La comercialización ha llegado al ridículo de considerar frutas y verduras naturales (organic) si no han sido asperjadas con algún plaguicida. Quizá lo mas irrisorio es que existen hasta 10 tipos de leche para el consumo humano, y que ahora las gallinas que deambulan libremente por el campo son llamadas free fences porque no viven encerradas en jaulas. Obviamente, los precios de la carne y huevos de estas selectas gallinas han sido aumentados.  Los plaguicidas son una enorme ventaja para nuestra subsistencia, usémoslos siguiendo las reglas básicas del criterio común, no inventemos naturalezas extremas o extravagantes.      Correo electrónico: [email protected] LEE: El SARS-CoV-2…. ¿una arma biológica? | Ruiz-Healy Times (ruizhealytimes.com)" ["post_title"]=> string(15) "LOS PLAGUICIDAS" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(15) "los-plaguicidas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-06-29 08:56:56" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-06-29 13:56:56" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=67423" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17772 (24) { ["ID"]=> int(68348) ["post_author"]=> string(2) "23" ["post_date"]=> string(19) "2021-07-22 11:07:40" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-07-22 16:07:40" ["post_content"]=> string(4776) "Hace unas semanas comentamos sobre el tema de la economía de la atención digital. Se creó por la implementación del modelo de negocios de las grandes plataformas digitales que buscan atraer, retener y hacer crecer el tiempo de atención de los usuarios en Internet, a través de ofrecer contenidos y servicios gratuitos para impulsar las ventas. Este modelo ha sido tan poderoso que, de acuerdo con Bruno Patino, politólogo francés y presidente del canal Arte, autor del libro La civilización de la memoria de pez, ha provocado que nuestro día se convierta en uno de 31 o 34 horas, dependiendo del tiempo que le dedicamos a revisar la pantalla de nuestro celular inteligente. Y ello se refiere al fenómeno actual de estar teniendo una actividad normal, como cenar, estar en el cine o trabajar, y estar al mismo tiempo revisando la pantalla digital. Hacemos dos cosas al mismo tiempo y de manera compulsiva: una en el mundo real y otra en el mundo virtual (https://bbc.in/2UvvILT). Patino nos habla que si bien en sus principios Internet en los años 90 prometía un cambio utópico y trascendental de impulsar en el mundo la inteligencia colectiva y el acceso a la información y al conocimiento, la poca sustentabilidad de un modelo de negocios, basado en la suscripción de servicios, derivó en el actual modelo de la economía de la atención digital. ¿Qué pasó? Patino nos dice que pasaron dos cosas. “Primero, si tomamos el ejemplo de Google o de Facebook, o de otros, todas esas empresas se crearon porque tenían una idea de servicio. En el caso de Google era poder encontrar algo y hacer disponible para todos toda la información posible; para Facebook, era poner en relación a las personas para que puedan tener una vida social incrementada que no sea limitada por la geografía. “Esas empresas se crearon con una idea de servicio, pero en un momento dado tuvieron que encontrar su modelo económico, y ese es el segundo factor. Lo que pasó en realidad son las consecuencias del modelo económico. En pocas palabras podemos hacer un resumen de la manera siguiente: esas empresas tuvieron que escoger un modelo económico”. El investigador galo menciona que había tres modelos posibles: uno cooperativo, como el aplicado por Wikipedia; otro por suscripción, pero que limitaba en los años 90 el crecimiento de las plataformas; y el actual, parecido al de los medios de comunicación tradicionales, el de la publicidad (“Vamos a hacer que nuestros servicios sean gratuitos para que el mayor número de personas los puedan utilizar y nos vamos a financiar gracias a la publicidad”). Así, los gigantes tecnológicos optaron por captar nuestra atención a través de estudiar nuestro comportamiento. Este especialista menciona que el reto en este sentido es impresionante, debido que asegura que son solo 9 segundos el tiempo que dura la atención de las actuales generaciones antes de enfocarse en otra cosa, un segundo más que la memoria del pez rojo. “A partir de ahí, el cerebro se desengancha y, para evitarlo, para mantener nuestra atención, las redes sociales, por ejemplo, envían nuevos estímulos, señales, alertas y recomendaciones de manera constante. Esto hace que vayamos de una cosa a otra de forma compulsiva”. Este especialista francés apunta que la publicidad digital está basada en dos cosas: “En el tiempo que usted pasa en el medio de comunicación (cuanto más tiempo pasa en sus páginas, más tiempo está en contacto con la publicidad); y la utilización de los datos personales para tener la máxima eficiencia posible”. Y de ahí se desarrolla la economía de la atención digital. Asegura que “en las redes sociales que conocemos la información que no se construye sobre una reacción emocional está en desventaja. Hay una desventaja sistémica para la información, y por eso el espacio público se ha polarizado como consecuencia de las redes sociales”. Habla de tres posibles soluciones: una, salirse de las redes sociales para dejar de ser parte de este juego de polarización y desinformación; dos, negociar con las plataformas digitales que los medios de comunicación serios no estén en desventaja y tengan las mismas oportunidades de difundir la información cierta; y tres, que las redes sociales dejen de funcionar bajo el modelo actual. Un debate muy interesante el que se está abriendo en torno del modelos de negocios de las redes sociales y sus implicaciones. Habrá que estar atento a su desarrollo y participar. 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  • El producto debe exhibir una etiqueta con toda la información necesaria para el manejo y la aplicación del producto. Así mismo, debe haber un texto acerca del uso del equipo de seguridad y una recomendación en el caso de una intoxicación.
Recordemos que estos productos han sido diseñados para eliminar criaturas vivas, entre los cuales nos encontramos nosotros. A pesar de toda la serie de actividades que conlleva el desarrollo de estos productos, siempre surgen rumores malintencionados o comentarios negativos que tratan de minimizar su calidad. En ocasiones se les acusa de deteriorar el medio ambiente, en otras, que son demasiado tóxicos; en fin, nunca falta alguna queja infundada. La mayoría de las ocasiones resulta que los problemas son debidos a una mala aplicación del producto o bien a la negligencia en el uso del equipo de seguridad. El personal que aplica el producto debe tener conocimiento de la operación, del equipo que está usando y de las condiciones ambientales que prevalecen en el momento de la aplicación. En las cuestiones de seguridad, se debe usar un equipo en buen estado, observar las dosis y diluciones adecuadas y una consistencia en el orden y la seguridad.  El técnico que realiza la aplicación cuenta con una herramienta formidable que contribuye a facilitarle el trabajo, dicha ayuda es la etiqueta del producto. Es una convención internacional que estos productos provean toda la información necesaria para la aplicación, así como todas las medidas de seguridad y el tratamiento en caso de alguna intoxicación. Todos los países deben etiquetar sus productos en el idioma local. La lectura de la etiqueta es fundamental, ahí se encuentra toda la información necesaria para la aplicación. Si se tratara de alguna intoxicación o una reacción adversa al producto, sería de gran ayuda llevar la etiqueta con el médico, quien encontrara todas las indicaciones para un tratamiento de emergencia. Es oportuno aclarar que todos estos productos han resultado negativos en las pruebas oncológicas que se les ha realizado. Sin embargo, esto no debe interpretarse con una absoluta seguridad dado que existen individuos que por naturaleza son susceptibles a una inducción que pudiera resultar en algún tipo de cáncer, son casos muy específicos, pero existe la posibilidad. Otra situación que ha causado cierto recelo contra los plaguicidas es la desaparición de las poblaciones de insectos en ciertas regiones del mundo. Tal vez nos hemos olvidado qué los insecticidas se han utilizado en grandes cantidades en los últimos 50 años debido al incremento de las poblaciones humanas en el mundo. Esta condición, implica un mayor consumo de alimentos y por lo tanto un mayor volumen de insecticidas. Sin embargo, debemos recordar que la disminución de los insectos empezó hace 10-12 años, esta discrepancia descalifica automáticamente los lapsos en los tiempos.  Investigaciones recientes han demostrado que en realidad existen 3 factores letales que han contribuido a la disminución global de insectos, ellos son:
  • El cambio climático, los insectos tienen problemas para regular la humedad y las altas temperaturas han alterado considerablemente las zonas húmedas confortables para los insectos.
  • Destrucción de hábitats. El hombre ha estado invadiendo las zonas rurales o apartadas que antes eran santuarios ideales para la subsistencia y bienestar de los insectos.
  • Calidad y cantidad de nutrientes. Autopsias de insectos muertos en condiciones naturales han revelado que tanto las concentraciones como las composiciones de los nutrientes son insuficientes y de mala calidad.
En realidad, no se puede culpar a los insecticidas de esta tragedia, podría decirse que existe algún efecto, pero no toda la culpa. Hoy en día nuestras sociedades están en la moda y apoyo de todo lo natural. La comercialización ha llegado al ridículo de considerar frutas y verduras naturales (organic) si no han sido asperjadas con algún plaguicida. Quizá lo mas irrisorio es que existen hasta 10 tipos de leche para el consumo humano, y que ahora las gallinas que deambulan libremente por el campo son llamadas free fences porque no viven encerradas en jaulas. Obviamente, los precios de la carne y huevos de estas selectas gallinas han sido aumentados.  Los plaguicidas son una enorme ventaja para nuestra subsistencia, usémoslos siguiendo las reglas básicas del criterio común, no inventemos naturalezas extremas o extravagantes.      Correo electrónico: [email protected] LEE: El SARS-CoV-2…. ¿una arma biológica? | Ruiz-Healy Times (ruizhealytimes.com)" ["post_title"]=> string(15) "LOS PLAGUICIDAS" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(15) "los-plaguicidas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-06-29 08:56:56" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-06-29 13:56:56" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=67423" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(10) ["max_num_pages"]=> float(5) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "f4fdd048491b97fd31dfdbf20574503d" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
PLAGUICIDAS

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