,

De 1886 – Muere Franz Liszt

Muere a los 74 años de edad, en la ciudad alemana de Bayreuth, Franz Liszt, compositor austro-húngaro de romántico, un virtuoso pianista y profesor. Liszt se hizo famoso en toda… Muere a los 74 años de edad,...

31 de julio, 2014 franz_liszt

Muere a los 74 años de edad, en la ciudad alemana de Bayreuth, Franz Liszt, compositor austro-húngaro de romántico, un virtuoso pianista y profesor. Liszt se hizo famoso en toda…

Muere a los 74 años de edad, en la ciudad alemana de Bayreuth, Franz Liszt, compositor austro-húngaro de romántico, un virtuoso pianista y profesor.

Liszt se hizo famoso en toda Europa durante el siglo XIX por su gran habilidad como intérprete. Sus contemporáneos afirmaban que era el pianista técnicamente más avanzado de su época y quizás el más grande de todos los tiempos.1 También fue un importante e influyente compositor, un profesor de piano notable, un director de orquesta que contribuyó significativamente al desarrollo moderno del arte y un benefactor de otros compositores y artistas, intérpretes o ejecutantes, en particular de Richard Wagner, Hector Berlioz, Camille Saint-Saëns, Edvard Grieg y Aleksandr Borodín.

Como compositor, fue uno de los más destacados representantes de la «Nueva Escuela Alemana» («Neudeutsche Schule»). Compuso una extensa y variada cantidad de obras para piano (rapsodia, estudios,transcripciones, etc.), en estilo concertante para piano y orquesta y también una extensa producción orquestal. Influyó a sus contemporáneos y sucesores y anticipó algunas ideas y tendencias del siglo XX. 

Comentarios
object(WP_Query)#17678 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(570) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "20-12-2021" ["before"]=> string(10) "17-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(14) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(570) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "20-12-2021" ["before"]=> string(10) "17-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "cultura-para-todos" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#17677 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(14) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#17713 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#17683 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "20-12-2021" ["before"]=> string(10) "17-01-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(461) "SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2021-12-20 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-01-17 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (570) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (14) ) AND rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish') GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2" ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#17674 (24) { ["ID"]=> int(74165) ["post_author"]=> string(2) "59" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-03 10:43:16" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-03 15:43:16" ["post_content"]=> string(9158) "Uno de los géneros que más molestan a los gobernantes autoritarios es la sátira, porque causa la risa y la burla hacia ellos. Una cosa es que te critiquen, y otra es que lo hagan dejándote en ridículo. Eso duele más que una mentada de madre franca y directa. La risa puede más que los insultos. ¿Recuerda usted El nombre de la rosa de Umberto Ecco? Uno de los personajes, el anciano fraile Jorge de Burgos, sostiene que la risa es diabólica, que denota ligereza, frivolidad y hasta lascivia. Según él, Cristo nunca rió –no sé si esto sea verdad, pero ahora que reparo en ello, no recuerdo ningún Cristo en la iconografía occidental que aparezca riendo–. ¿A qué viene la comparación? A que los movimientos populistas a veces adoptan las formas y suscitan las devociones propias de los credos religiosos. El film estadounidense Don’t look up (No mires arriba, 2021) es una sátira divertidísima y perversamente eficaz. Los realizadores explican que el cometa que destruirá la tierra en el plot es una metáfora del cambio climático. ¿Qué se va a hacer ante la inminente destrucción del mundo? La película critica la inacción y frivolidad de los tres grandes poderes: el político, el mediático y el económico. Estos tres poderes constituyen una“idiocracia”, o gobierno de los idiotas (government of idiots). Es claro que existe una inercia mundial que está colocando a populistas autoritarios en los gobiernos de muchas naciones. El caso más dramático es Trump. Todo populismo autoritario desprecia la ciencia. Los Trump aparecen en este film representados por la presidente Janie Orlean (Maryl Streep) y su frívolo y casi idiota hijo, Jason Orlean (Jonah Hill), jefe del gabinete. A los populistas les da por asignar en puestos técnicos a personas que no son idóneas, y ese es el caso de la directora de la NASA, que no es una astrónoma. Los Trump/Orlean son incapaces de entender la gravedad de la situación y muestran que el gobierno de los Estados Unidos está en manos de idiócratas: la presidente Orlean está más preocupada por las elecciones intermedias y por la designación de un antiguo amante como ministro de la Suprema Corte, que por la inminente destrucción del planeta. El poder mediático está personificado por Brie Evantie, presentadora de uno de los programas más importantes de la televisión estadounidense. El papel es magníficamente interpretado por Cate Blanchet. El poder político tiene su equivalente mediático, es decir, también el poder mediático está en manos de personas frívolas y casi idiotas (el co-host del programa es prueba de ello). Lo único que les importa es el rating y las interacciones en redes sociales. Igual que los Trump/Orlean, los presentadores de este show –que representan a Fox News– no tienen la capacidad de entender la gravedad de la situación. Y el público televidente tampoco, porque está más interesado en el “científico más sexy”, que es Leonardo DiCaprio en el papel del Dr. Mendy, o en el ataque histérico “al aire” de Kate Dibiasky (Jennifer Lawrence), que es la astrónoma que descubrió el cometa, o en la ruptura y reconciliación de dos estrellas del pop. Brie Evantie tiene más interés en llevar al Dr. Mendy a la cama, cosa que consigue, que en la extinción de la humanidad. El poder económico está representado por Peter Isherwell, billonario dueño de la omnipresente empresa de tecnología BASH. Lo único que le interesa es tener más dinero y más poder. Una vez que se lanza la misión para desviar la ruta del cometa, Ihserwell la detiene. Tiene el poder para eso y más, pues se puede decir que Janie Orlean le debe la presidencia por todo el dinero que le ha dado y le sigue dando. Ihserwell descubre que el cometa contiene una riqueza incalculable de los minerales que necesitan sus productos tecnológicos. Convence a la presidente de no destruir el cometa ni desviarlo, sino fragmentarlo para recoger toda esa riqueza cuando caiga en el océano pacífico. De esa forma darán un duro golpe a Rusia y China, que son los que controlan la mayor parte de esos minerales en el planeta. Promete que con este plan se crearán tantos empleos que ya no habrá pobreza en el mundo. Peter Isherwell representa a cualquiera de esos billonarios que son capaces de darse un rol por el espacio mientras el resto de los mortales es golpeado duramente por la pandemia y la pobreza. Piense usted en los magnates de la telefonía celular, de las computadoras, del software, de las redes sociales, del internet, del comercio electrónico, de los autos eléctricos. Cualquiera de ellos podría ser Isherwell: lo único que les importa son sus intereses económicos, y no dudarían en poner en grave peligro a la humanidad si eso les asegura mayor poder y riqueza. Don’t look up también es una sátira a los seguidores de los populistas, y por esta razón, muchos que se sienten identificados con ellos en el film experimentan una cierta incomodidad. A medida que se va haciendo más claro el acercamiento del cometa, los Trump/Orlean no dudan en politizar y dividir. Dice la presidente Orlean que no deben mirar hacia arriba (don’t look up), que los malos quieren que miren arriba para que ellos, los buenos, tengan miedo. Y entonces los seguidores, parodia brutal de los simpatizantes de Trump, comienzan a comportarse como energúmenos coreando en todo el país la consigna “Don’t look up” (no mires arriba) y a negar que siquiera exista el tal cometa. Es la sátira del populismo a nivel de base, es decir, la crítica vertida sobre los seguidores; las referencias a los rallies de Trump son evidentes. Finalmente, el plan de Isherwell para fragmentar el cometa en lugar de destruirlo, fracasa. La extinción de la vida en la Tierra llega. Solo Isherwell, la presidente Orlean y algunos de los billonarios del planeta logran escapar en una nave, y permanecen en un sueño encapsulado durante milenios en lo que la nave halla un planeta con condiciones similares a las de la Tierra. Cuando eso sucede y aterrizan en otro mundo, la presidente Orlean es tragada por un animal que tiene la belleza de un ave exótica, pero también la peligrosidad de un velociráptor. Y al mero final, ya que pasaron los créditos, vemos a su hijo, Jason Orlean, quizá el único sobreviviente del planeta, saliendo de las ruinas de un búnker en Washington DC y tratando de transmitir live en las redes sociales. El cine también hace política, y Don’t look up es una parodia desde la izquierda estadounidense. Trump y los republicanos la van a odiar –no dudo que también en México resulte molesta a algunos sectores–. No sé si usted recuerde algunos filmes que exaltaron el patriotismo americano, como Armageddon o El día de la independencia, sin duda verdaderos panfletos, casi fascistas, en los que los estadounidenses eran los salvadores del planeta y el mundo entero tenía que reconocérselos y agradecérselos; filmes con una clara intención política desde la derecha rancia, desde el conservadurismo patriotero y ramplón. Pues bien, “Don’t look up” es una sátira desde la izquierda, escrita por alguien que se define a sí mismo como “democratic socialist”; una sátira que bien pudo haber salido de las plumas de Bernie Sanders y Noam Chomsky si ellos fueran humoristas y hubieran colaborado con un John Oliver.  Considerada solo como pieza cinematográfica, creo que Don’t look up tiene méritos, sin ser extraordinaria. Yo le pondría tres estrellas en una escala de cinco. Vale la pena ver este film como lo que es: una sátira, y como tal, hiperbólica, rocambolesca, estrambótica, irónica, sarcástica, farsesca, grotesca y extravagante. Pero todo ello es su virtud. Creo que Carl Sagan habría reído mucho. Pero si usted es fan de Trump y de los populismos, si usted niega el cambio climático y desprecia la ciencia, creo que no le va a gustar." ["post_title"]=> string(49) "“Don’t look up” o la sátira de los idiotas" ["post_excerpt"]=> string(64) "Análisis de la reciente película Don´t look up de Adam Mckay." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(39) "dont-look-up-o-la-satira-de-los-idiotas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-03 10:43:16" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-03 15:43:16" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74165" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#17613 (24) { ["ID"]=> int(73700) ["post_author"]=> string(2) "97" ["post_date"]=> string(19) "2021-12-20 10:11:09" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2021-12-20 15:11:09" ["post_content"]=> string(3492) "Al nacer, la mirada tiene la chispa de la admiración por todo lo que ve. Busca cosas nuevas y se maravilla descubriendo el mundo, con ese destello característico de la inocencia. Llega la niñez y la mirada amplía su catálogo de emociones. Transmite alegría, esa que se dispara al ver un juguete nuevo o la llegada de los padres al recogerlos en la escuela; también el miedo se refleja con esa tensa expresión cuando se presenta lo inexplicable para su edad o al sentirse inseguro ante situaciones extremas.  La adolescencia, en cambio, refleja una mirada más firme y retadora, que no se sorprende ante cualquier cosa: el carácter se va forjando. Pierde el miedo de lo inexplicable y en vez de retirarse, lo reta enfrentándolo de manera inconsciente tratando de probarse a sí mismo. Se doblega y se encanta ante la belleza y sensualidad del ser amado.  La mirada del adulto es firme y penetrante, sabe a dónde va. Ahora es más calculadora, ya ha recorrido experiencias y aventuras. Observa antes de actuar, mide las circunstancias sin caer en la emoción del momento. A veces, si le conviene, la mirada es seductora y encantadora, siempre buscando lograr su objetivo.  Es una mirada que puede manipularse para alcanzar objetivos. No se intimida, pero es precavida por prudencia o por conveniencia.      El tiempo no perdona, dicen que es cíclico, tal vez… pero lo que sí es real es la mirada del viejo, esa que dejó la chispa del asombro hace muchos años, la que ya no reta porque no tiene la misma virilidad, la que no se sorprende y dejó de seducir; ahora es esa mirada que perdona, aquella que mira con entendimiento y compasión, que vuelve a la inocencia, pero con toda la experiencia de los años que pasaron por esos ojos esa mirada tierna que solo pide la tranquilidad del tiempo y espera el momento del adiós. Así es la mirada: expresiva, habla sin decir palabra. Hay quien puede leer, entre emociones y miradas, la vida de una persona. Cuando logras leer los ojos, podrás entender mejor al ser humano. En los ojos se refleja toda la dicha, tristeza o maldad de las personas, pero además entenderás por qué actúan de tal o cual manera; sabrás que el corazón y la mente hablan a través de la mirada de los individuos. Su boca puede callar, pero sus ojos siempre lo delataran.  Hay miradas que imponen transmiten respeto y seguridad; otras dan confianza, te invitan a platicar en privado de tus secretos y sentimientos más profundos; algunas son temerarias, las sientes y no las quieres enfrentar porque la pesadez de su aspecto penetrante intimidan y provocan miedo;  también las hay seductoras, esas que enamoran con un solo parpadeo, las que encantan, las que invitan a la intimidad, esa que cuando las descubres oprimen el corazón y dilatan las pupilas, enrojecen las mejillas y te hacen soñar, esas que encantan a quien las ve como un hechizo de amor.  Así son los ojos silenciosos, pero a la vez muy platicadores de sentimientos y emociones, amores y desamores.  ¿Has visto en el espejo qué dicen tus ojos? “ESTA ES LA NATURALEZA DE MI SER”.  " ["post_title"]=> string(33) "¿Qué hay detrás de una mirada?" ["post_excerpt"]=> string(116) "La mirada habla a lo largo de la vida, expresa todas las emociones del ser y va cambiando a lo largo de los años. " ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(28) "que-hay-detras-de-una-mirada" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2021-12-20 10:17:04" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2021-12-20 15:17:04" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=73700" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#17674 (24) { ["ID"]=> int(74165) ["post_author"]=> string(2) "59" ["post_date"]=> string(19) "2022-01-03 10:43:16" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-01-03 15:43:16" ["post_content"]=> string(9158) "Uno de los géneros que más molestan a los gobernantes autoritarios es la sátira, porque causa la risa y la burla hacia ellos. Una cosa es que te critiquen, y otra es que lo hagan dejándote en ridículo. Eso duele más que una mentada de madre franca y directa. La risa puede más que los insultos. ¿Recuerda usted El nombre de la rosa de Umberto Ecco? Uno de los personajes, el anciano fraile Jorge de Burgos, sostiene que la risa es diabólica, que denota ligereza, frivolidad y hasta lascivia. Según él, Cristo nunca rió –no sé si esto sea verdad, pero ahora que reparo en ello, no recuerdo ningún Cristo en la iconografía occidental que aparezca riendo–. ¿A qué viene la comparación? A que los movimientos populistas a veces adoptan las formas y suscitan las devociones propias de los credos religiosos. El film estadounidense Don’t look up (No mires arriba, 2021) es una sátira divertidísima y perversamente eficaz. Los realizadores explican que el cometa que destruirá la tierra en el plot es una metáfora del cambio climático. ¿Qué se va a hacer ante la inminente destrucción del mundo? La película critica la inacción y frivolidad de los tres grandes poderes: el político, el mediático y el económico. Estos tres poderes constituyen una“idiocracia”, o gobierno de los idiotas (government of idiots). Es claro que existe una inercia mundial que está colocando a populistas autoritarios en los gobiernos de muchas naciones. El caso más dramático es Trump. Todo populismo autoritario desprecia la ciencia. Los Trump aparecen en este film representados por la presidente Janie Orlean (Maryl Streep) y su frívolo y casi idiota hijo, Jason Orlean (Jonah Hill), jefe del gabinete. A los populistas les da por asignar en puestos técnicos a personas que no son idóneas, y ese es el caso de la directora de la NASA, que no es una astrónoma. Los Trump/Orlean son incapaces de entender la gravedad de la situación y muestran que el gobierno de los Estados Unidos está en manos de idiócratas: la presidente Orlean está más preocupada por las elecciones intermedias y por la designación de un antiguo amante como ministro de la Suprema Corte, que por la inminente destrucción del planeta. El poder mediático está personificado por Brie Evantie, presentadora de uno de los programas más importantes de la televisión estadounidense. El papel es magníficamente interpretado por Cate Blanchet. El poder político tiene su equivalente mediático, es decir, también el poder mediático está en manos de personas frívolas y casi idiotas (el co-host del programa es prueba de ello). Lo único que les importa es el rating y las interacciones en redes sociales. Igual que los Trump/Orlean, los presentadores de este show –que representan a Fox News– no tienen la capacidad de entender la gravedad de la situación. Y el público televidente tampoco, porque está más interesado en el “científico más sexy”, que es Leonardo DiCaprio en el papel del Dr. Mendy, o en el ataque histérico “al aire” de Kate Dibiasky (Jennifer Lawrence), que es la astrónoma que descubrió el cometa, o en la ruptura y reconciliación de dos estrellas del pop. Brie Evantie tiene más interés en llevar al Dr. Mendy a la cama, cosa que consigue, que en la extinción de la humanidad. El poder económico está representado por Peter Isherwell, billonario dueño de la omnipresente empresa de tecnología BASH. Lo único que le interesa es tener más dinero y más poder. Una vez que se lanza la misión para desviar la ruta del cometa, Ihserwell la detiene. Tiene el poder para eso y más, pues se puede decir que Janie Orlean le debe la presidencia por todo el dinero que le ha dado y le sigue dando. Ihserwell descubre que el cometa contiene una riqueza incalculable de los minerales que necesitan sus productos tecnológicos. Convence a la presidente de no destruir el cometa ni desviarlo, sino fragmentarlo para recoger toda esa riqueza cuando caiga en el océano pacífico. De esa forma darán un duro golpe a Rusia y China, que son los que controlan la mayor parte de esos minerales en el planeta. Promete que con este plan se crearán tantos empleos que ya no habrá pobreza en el mundo. Peter Isherwell representa a cualquiera de esos billonarios que son capaces de darse un rol por el espacio mientras el resto de los mortales es golpeado duramente por la pandemia y la pobreza. Piense usted en los magnates de la telefonía celular, de las computadoras, del software, de las redes sociales, del internet, del comercio electrónico, de los autos eléctricos. Cualquiera de ellos podría ser Isherwell: lo único que les importa son sus intereses económicos, y no dudarían en poner en grave peligro a la humanidad si eso les asegura mayor poder y riqueza. Don’t look up también es una sátira a los seguidores de los populistas, y por esta razón, muchos que se sienten identificados con ellos en el film experimentan una cierta incomodidad. A medida que se va haciendo más claro el acercamiento del cometa, los Trump/Orlean no dudan en politizar y dividir. Dice la presidente Orlean que no deben mirar hacia arriba (don’t look up), que los malos quieren que miren arriba para que ellos, los buenos, tengan miedo. Y entonces los seguidores, parodia brutal de los simpatizantes de Trump, comienzan a comportarse como energúmenos coreando en todo el país la consigna “Don’t look up” (no mires arriba) y a negar que siquiera exista el tal cometa. Es la sátira del populismo a nivel de base, es decir, la crítica vertida sobre los seguidores; las referencias a los rallies de Trump son evidentes. Finalmente, el plan de Isherwell para fragmentar el cometa en lugar de destruirlo, fracasa. La extinción de la vida en la Tierra llega. Solo Isherwell, la presidente Orlean y algunos de los billonarios del planeta logran escapar en una nave, y permanecen en un sueño encapsulado durante milenios en lo que la nave halla un planeta con condiciones similares a las de la Tierra. Cuando eso sucede y aterrizan en otro mundo, la presidente Orlean es tragada por un animal que tiene la belleza de un ave exótica, pero también la peligrosidad de un velociráptor. Y al mero final, ya que pasaron los créditos, vemos a su hijo, Jason Orlean, quizá el único sobreviviente del planeta, saliendo de las ruinas de un búnker en Washington DC y tratando de transmitir live en las redes sociales. El cine también hace política, y Don’t look up es una parodia desde la izquierda estadounidense. Trump y los republicanos la van a odiar –no dudo que también en México resulte molesta a algunos sectores–. No sé si usted recuerde algunos filmes que exaltaron el patriotismo americano, como Armageddon o El día de la independencia, sin duda verdaderos panfletos, casi fascistas, en los que los estadounidenses eran los salvadores del planeta y el mundo entero tenía que reconocérselos y agradecérselos; filmes con una clara intención política desde la derecha rancia, desde el conservadurismo patriotero y ramplón. Pues bien, “Don’t look up” es una sátira desde la izquierda, escrita por alguien que se define a sí mismo como “democratic socialist”; una sátira que bien pudo haber salido de las plumas de Bernie Sanders y Noam Chomsky si ellos fueran humoristas y hubieran colaborado con un John Oliver.  Considerada solo como pieza cinematográfica, creo que Don’t look up tiene méritos, sin ser extraordinaria. Yo le pondría tres estrellas en una escala de cinco. Vale la pena ver este film como lo que es: una sátira, y como tal, hiperbólica, rocambolesca, estrambótica, irónica, sarcástica, farsesca, grotesca y extravagante. Pero todo ello es su virtud. Creo que Carl Sagan habría reído mucho. Pero si usted es fan de Trump y de los populismos, si usted niega el cambio climático y desprecia la ciencia, creo que no le va a gustar." ["post_title"]=> string(49) "“Don’t look up” o la sátira de los idiotas" ["post_excerpt"]=> string(64) "Análisis de la reciente película Don´t look up de Adam Mckay." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(4) "open" ["ping_status"]=> string(4) "open" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(39) "dont-look-up-o-la-satira-de-los-idiotas" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-01-03 10:43:16" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-01-03 15:43:16" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=74165" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(12) ["max_num_pages"]=> float(6) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "b41fedea204ed03d07ba36b887ed9c90" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }

“Don’t look up” o la sátira de los idiotas

Análisis de la reciente película Don´t look up de Adam Mckay.

enero 3, 2022

¿Qué hay detrás de una mirada?

La mirada habla a lo largo de la vida, expresa todas las emociones del ser y va cambiando a lo largo de...

diciembre 20, 2021




Más de categoría

Hellblade: la oscuridad interna

Así como el cine y la literatura nos pueden contar historias de gran profundidad, hoy en día los videojuegos...

enero 14, 2022

Una lengua es un universo

En un acto de desprecio por las lenguas indígenas, mediante un decreto presidencial se ordenó la desaparición del INALI....

enero 12, 2022

“Maradona: sueño bendito”, una serie que hay que ver

Crítica de la serie “Maradona: sueño bendito”.

enero 11, 2022
La vida en rosa⏐Mercados, cultura en México

La vida en rosa⏐Mercados, cultura en México

Dany Jiménez García nos cuenta, en una entrevista realizada por Nidia Sánchez, el gran reto de los promotores culturales:...

enero 10, 2022