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“Y la culpa no era mía ni dónde estaba ni cómo vestía”

En 2023 fueron asesinadas 10 mujeres al día por razones de género, 58 658 sufrieron agresión sexual y lo más grave es que se estima que solo 1 de cada 10 denuncia.

12 de marzo, 2024

Este viernes 8 de marzo las mujeres marchamos de nuevo, volvimos a salir a la calle juntas, hombro con hombro, a gritar al unísono las consignas que ya son famosas y se han vuelto verdaderos gritos de guerra:

¡MUJERES UNIDAS JAMÁS SERÁN VENCIDAS!

¡MUJER ESCUCHA ESTA ES TU LUCHA!

¡EL GOBIERNO OPRESOR ES UN MACHO VIOLADOR!

¡SEÑOR, SEÑORA, NO SEA INDIFERENTE: SE ASESINA A LAS MUJERES EN LA CARA DE LA GENTE!

Y muchas más, carteles, colores morados y verdes para identificarnos con la causa, contingentes diversos, mujeres de todas las edades, de todos los estratos sociales, niñas de la mano de sus madres y abuelas acompañando a sus nietas, miles y miles de carteles con distintos mensajes, cada uno desgarrador y contundente.

Podría parecer que todos los años se repite la misma historia, pero es todo lo contrario: cada año hay nuevas mujeres marchando y tristemente hay huecos por pérdidas de mujeres que son irreparables, de mujeres que fueron asesinadas y que no podrán nunca más ni marchar, ni ir a la escuela, ni caminar por la calle; mujeres que cayeron presas de alguien que por su género pensó que podía usarla para su propia satisfacción y después desecharla como una bolsa de basura y esa es la triste realidad en México. 

Las cosas no han mejorado para nada, en 2023 fueron asesinadas 10 mujeres al día por razones de género, 58 658 sufrieron agresión sexual y lo más grave es que se estima que solo 1 de cada 10 denuncia. Tal vez la gente desde fuera vea solo violencia, pero yo les puedo asegurar que es una marcha de amor, de sororidad, de desesperación, de lucha, cada hermana que denuncia a su agresor, cada mujer que se sintoniza con el sufrimiento de las demás, cada canto. 

Mi hija y sus amigas repartieron flores a las policías encargadas del orden y les dieron las gracias, un grupo se acercó a nosotras y nos regaló unas flores tejidas a mano, niñas vestidas de mariposas en los hombros de sus mamás, mensaje de unión y de hermandad. La piel chinita y las ganas de llorar fueron la única constante en una tarde que siempre cada año me da mucho más de lo que me pudiese quitar en tiempo y esfuerzo. Ver a mi hija y a sus amigas haciéndose conscientes y pidiendo atención es algo que me conmueve y enorgullece. 

Perdón, si a alguien le molesta nuestra forma de luchar, qué pena si nos perciben como algo molesto, sucio, desagradable, pero es que ya no podemos más, estamos hartas de vivir con miedo, salir sin saber si vas a regresar viva a casa no es vivir.

Me atrevo a afirmar que todas las mujeres hemos sido víctimas en algún momento de nuestras vidas de acoso o de algún tipo de violencia, Sea física o psicológica, laboral, económica o sexual. Es algo tan común que durante siglos se normalizó. Ya ni siquiera era tema denunciar al profesor que ofrecía puntos a la que fueran con falda al examen o al tío mano larga o al compañero insistente que se divertía levantando faldas o espiando a las compañeras en el baño. 

Cualquier comportamiento que moleste o denigre a una mujer debe ser tipificado como delito y las primeras que tenemos que identificarlo somos nosotras y estar claras en varios puntos: No es no, tu cuerpo es tuyo, absolutamente nadie puede ni tocarte ni hacerte ningún comentario obsceno por tu forma de vestir ni porque camines sola ni porque salgas a divertirte. Tu presente, tu pasado y tu futuro solo a ti te pertenecen y nadie tiene el derecho de cuestionar ni de juzgar tu historia. 

Bajo ninguna circunstancia el trabajo de casa debe ser una obligación exclusiva de las mujeres y el trabajo fuera de casa debe ser reconocido y remunerado a la par que el de los hombres.

Ningún tipo de agresión es permitido ni física ni verbal. Este año llamaron muchas cosas mi atención, además de la impresionante afluencia de mujeres a la marcha, más que nunca, la cantidad de denuncias por hijas y amigas desaparecidas, el tendedero de violadores y acosadores que era enorme y la asistencia de mujeres provenientes de todos los estratos sociales, podría parecer que esta lucha era exclusiva de Mujeres que habían sufrido violencia y que por lo general eran personas más humildes, pero no. Y es que no tiene ya nada que ver si estudias en una universidad privada o vives en una colonia popular, todo parece indicar que el machismo se extiende a lo largo y ancho del mundo y no respeta edades, colores ni niveles sociales.

Este año marchamos y gritamos todas: maestras, estudiantes, profesionistas, madres, mujeres Trans, artistas, influencers. Todas estuvimos ahí y eso me hace pensar dos cosas: que ha caído el telón de la indiferencia y que todas reconocemos haber sufrido agresión en algún momento, pero algo todavía más genuino, que estamos dispuestas a solidarizarnos y a marchar por las demás, a exigir al gobierno seguridad y justicia y a la sociedad respeto, que como dice la consigna: ¡SI TOCAS A UNA RESPONDEMOS TODAS! 

Y de verdad ya estamos hartas y no nos cansaremos de seguir luchando hasta que haya para las mujeres un mundo libre de violencia porque es nuestro derecho y porque es la única forma de que una sociedad pueda evolucionar, reconociendo, incluyendo, honrando, siendo justos y equitativos.

Las cifras del gobierno dicen que éramos 90 000 mujeres marchando. Es difícil ser precisos porque la marcha no paraba de fluir y se extendió también a prácticamente todas las calles del primer cuadro y eso sin dejar de mencionar a todas las mujeres que salieron a manifestarse en provincia. La realidad es solo una, ya estamos hartas y ya es hora de que se nos escuche y se haga algo eficiente en pro de nuestros derechos.

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Barbara Lejtik
Soy Bárbara Lejtik, Queretana Licenciada en ciencias de la comunicación, columnista, poeta, Mujer de mediana, que busca el punto medio entre la media vida Y la vida a medias, medio entiende y medio olvida que la clase media es como la media talla medio parece medio no convence y las medias tintas a medias permanecen. Facebook: Bárbara Lejtik Twitter: barbarlejtik Instagram: Labarbariux Sitio web: www.barbara Lejtik escribe.com
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