Salgado Macedonio.  Los prejuicios y los golpes bajos

Félix Salgado Macedonio, ingeniero agrónomo de profesión, creció en un hogar modesto con la cultura del esfuerzo honesto en su ADN en una de las miles de regiones rurales olvidadas por décadas: la Tierra Caliente de Guerrero....

6 de enero, 2021

Félix Salgado Macedonio, ingeniero agrónomo de profesión, creció en un hogar modesto con la cultura del esfuerzo honesto en su ADN en una de las miles de regiones rurales olvidadas por décadas: la Tierra Caliente de Guerrero. Una de sus pasiones es el periodismo, oficio que ejerce desde los años 80 en que fundó y dirigió un combativo periódico en la ciudad de Iguala. Actualmente, y ante un prudente retiro del servicio público, se ha desempeñado como director del prestigiado diario La Jornada Guerrero, trinchera desde donde se han señalado errores, saqueos, masacres y abusos por parte de una clase política que, en el período que comprendió los años de 2006 a 2012, no conoció límites, y que ya mismo se empieza a colocar como una de las páginas más oscuras en la historia nacional.

Fiel a sus ideas, jamás siquiera dudó en participar en gobiernos emanados de membretes políticos que no fueran afines a sus firmes ideales y convicciones, error que cometieron prácticamente todos los que contendieron con él durante el proceso selectivo interno de su partido, MORENA. También es de los pocos políticos en activo en no tener un pasado priista, así haya sido en un remoto origen, en los tiempos en los que si se pretendía ser servidor público, se pertenecía al PRI o al PRI, no había más opción. Sin embargo, Félix desde sus inicios hasta el día de hoy ha sido congruente, así será hasta el último día de su vida, y así habría sido aunque la 4T no hubiese triunfado en 2018. Su paciencia y terquedad, en el buen sentido del término, son otros de sus tatuajes de carácter.

Escribo este texto con el ánimo de que llegue a algunos periodistas de prestigio nacional, algunos, que por extraño que parezca, y a pesar su vasta experiencia y agudeza de análisis, se dejan llevar por viejos prejuicios y estereotipos: que si Félix se tomó un par de cervezas de más y tuvo una discusión hace ya 25 años ¿En serio, esa es su razón? ¿Por qué no visitan Acapulco e indagan acerca de aspectos como su administración como Alcalde de Acapulco (2005 – 2008) o el hecho de su cuasi monacal vida personal. Habita la misma casa desde hace décadas, que fue una herencia de su Señora Madre. Quizás sea el único político guerrerense que puede caminar por las playas o calles de la ciudad sin ser molestado, por el contrario, hasta las multitudes lo saludan con cariño genuino  porque reconocen su trayectoria y se aprestan a saludarlo y a tomarse alguna “selfie” con él.

   Ante un rival así, es comprensible la andanada ya convertida en una caricatura del fracaso, de sus malquerientes que le han pretendido endosar bajezas que “casualmente” se tratan de ventilar en los meses de época electoral, pero ese tema no merece la pena ni tocarlo siquiera, ya que el elector guerrerense lo tiene más que claro, y parece ya tener más que decidido el sentido del voto que ha de salir a emitir este año 2021 que apenas comienza.

 

Comentarios


object(WP_Query)#16267 (51) { ["query"]=> array(5) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(59827) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-08-2022" ["before"]=> string(10) "28-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } } ["query_vars"]=> array(65) { ["cat"]=> int(15) ["posts_per_page"]=> int(2) ["orderby"]=> string(4) "rand" ["post__not_in"]=> array(1) { [0]=> int(59827) } ["date_query"]=> array(1) { [0]=> array(3) { ["after"]=> string(10) "31-08-2022" ["before"]=> string(10) "28-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) } } ["error"]=> string(0) "" ["m"]=> string(0) "" ["p"]=> int(0) ["post_parent"]=> string(0) "" ["subpost"]=> string(0) "" ["subpost_id"]=> string(0) "" ["attachment"]=> string(0) "" ["attachment_id"]=> int(0) ["name"]=> string(0) "" ["pagename"]=> string(0) "" ["page_id"]=> int(0) ["second"]=> string(0) "" ["minute"]=> string(0) "" ["hour"]=> string(0) "" ["day"]=> int(0) ["monthnum"]=> int(0) ["year"]=> int(0) ["w"]=> int(0) ["category_name"]=> string(18) "opinion-y-analisis" ["tag"]=> string(0) "" ["tag_id"]=> string(0) "" ["author"]=> string(0) "" ["author_name"]=> string(0) "" ["feed"]=> string(0) "" ["tb"]=> string(0) "" ["paged"]=> int(0) ["meta_key"]=> string(0) "" ["meta_value"]=> string(0) "" ["preview"]=> string(0) "" ["s"]=> string(0) "" ["sentence"]=> string(0) "" ["title"]=> string(0) "" ["fields"]=> string(0) "" ["menu_order"]=> string(0) "" ["embed"]=> string(0) "" ["category__in"]=> array(0) { } ["category__not_in"]=> array(0) { } ["category__and"]=> array(0) { } ["post__in"]=> array(0) { } ["post_name__in"]=> array(0) { } ["tag__in"]=> array(0) { } ["tag__not_in"]=> array(0) { } ["tag__and"]=> array(0) { } ["tag_slug__in"]=> array(0) { } ["tag_slug__and"]=> array(0) { } ["post_parent__in"]=> array(0) { } ["post_parent__not_in"]=> array(0) { } ["author__in"]=> array(0) { } ["author__not_in"]=> array(0) { } ["ignore_sticky_posts"]=> bool(false) ["suppress_filters"]=> bool(false) ["cache_results"]=> bool(true) ["update_post_term_cache"]=> bool(true) ["lazy_load_term_meta"]=> bool(true) ["update_post_meta_cache"]=> bool(true) ["post_type"]=> string(0) "" ["nopaging"]=> bool(false) ["comments_per_page"]=> string(2) "50" ["no_found_rows"]=> bool(false) ["order"]=> string(0) "" } ["tax_query"]=> object(WP_Tax_Query)#16271 (6) { ["queries"]=> array(1) { [0]=> array(5) { ["taxonomy"]=> string(8) "category" ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" ["operator"]=> string(2) "IN" ["include_children"]=> bool(true) } } ["relation"]=> string(3) "AND" ["table_aliases":protected]=> array(1) { [0]=> string(21) "rt_term_relationships" } ["queried_terms"]=> array(1) { ["category"]=> array(2) { ["terms"]=> array(1) { [0]=> int(15) } ["field"]=> string(7) "term_id" } } ["primary_table"]=> string(8) "rt_posts" ["primary_id_column"]=> string(2) "ID" } ["meta_query"]=> object(WP_Meta_Query)#16269 (9) { ["queries"]=> array(0) { } ["relation"]=> NULL ["meta_table"]=> NULL ["meta_id_column"]=> NULL ["primary_table"]=> NULL ["primary_id_column"]=> NULL ["table_aliases":protected]=> array(0) { } ["clauses":protected]=> array(0) { } ["has_or_relation":protected]=> bool(false) } ["date_query"]=> object(WP_Date_Query)#16270 (5) { ["queries"]=> array(4) { [0]=> array(6) { ["after"]=> string(10) "31-08-2022" ["before"]=> string(10) "28-09-2022" ["inclusive"]=> bool(true) ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["column"]=> string(9) "post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["relation"]=> string(3) "AND" } ["relation"]=> string(3) "AND" ["column"]=> string(18) "rt_posts.post_date" ["compare"]=> string(1) "=" ["time_keys"]=> array(14) { [0]=> string(5) "after" [1]=> string(6) "before" [2]=> string(4) "year" [3]=> string(5) "month" [4]=> string(8) "monthnum" [5]=> string(4) "week" [6]=> string(1) "w" [7]=> string(9) "dayofyear" [8]=> string(3) "day" [9]=> string(9) "dayofweek" [10]=> string(13) "dayofweek_iso" [11]=> string(4) "hour" [12]=> string(6) "minute" [13]=> string(6) "second" } } ["request"]=> string(503) " SELECT SQL_CALC_FOUND_ROWS rt_posts.ID FROM rt_posts LEFT JOIN rt_term_relationships ON (rt_posts.ID = rt_term_relationships.object_id) WHERE 1=1 AND ( ( rt_posts.post_date >= '2022-08-31 00:00:00' AND rt_posts.post_date <= '2022-09-28 00:00:00' ) ) AND rt_posts.ID NOT IN (59827) AND ( rt_term_relationships.term_taxonomy_id IN (15) ) AND ((rt_posts.post_type = 'post' AND (rt_posts.post_status = 'publish'))) GROUP BY rt_posts.ID ORDER BY RAND() LIMIT 0, 2 " ["posts"]=> array(2) { [0]=> object(WP_Post)#16268 (24) { ["ID"]=> int(82893) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-02 11:40:16" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-02 16:40:16" ["post_content"]=> string(7498) "El pensador norteamericano Ken Wilber asegura que a lo largo del desarrollo psicológico el Yo se va identificando con distintos aspectos conforme transita de un estadio evolutivo siguiente. Cuando un humano nace, no experimenta un Yo, sino que se encuentra completamente fundido con el mundo material. De ahí se identifica con su cuerpo, para luego hacerlo con su pensamiento. Hace un par de artículos atrás, hablábamos de la visión propuesta por René Descartes donde el ser humano, en aras de asumir una nueva postura centrada en la razón y el discernimiento, comenzó un lento, pero profundo proceso de disociación del resto de sus funciones básicas, como es el caso de la emociones, el cuerpo, los sentimientos, los impulsos, entre otros.  Lo cierto es que pensadores posteriores han concluido que, lejos de una disociación patológica, se trata de un proceso natural de desarrollo; sin embargo, para poder continuar con las nuevas etapas, es menester entender las anteriores, las que nos han traído hasta aquí.   El pensador norteamericano Ken Wilber, en su libro Una visión Integral de la Psicología1, asegura que a lo largo del desarrollo psicológico el yo de un estadio de desarrollo se convierte en el mí del siguiente.  Esta declaración que, en principio puede parecer un galimatías verbal, tiene que ver con la evolución del ser humano desde que nace hasta que alcanza la madurez y, desde la visión Wilberiana, el mismo razonamiento y los mismos estadios son atravesados por la humanidad como colectivo.  Para Wilber, en cada etapa del desarrollo el Yo como sujeto está identificado con aspectos que al pasar a una siguiente etapa evolutiva se convertirán en objetos. Cuando un individuo humano nace, no experimenta nada parecido a un Yo; por el contrario ese pequeño ente se encuentra completamente fundido con el mundo material. En esta etapa el recién nacido es uno con su madre y con el medio y está tan identificado con la experiencia total de existir que carece de la posibilidad de diferenciar aún su propio cuerpo del de su madre o del mundo que lo rodea. Por lo tanto, carece de sensación de identidad separada.  Contrario a lo que afirma una amplia corriente del new age, que supone dicho estado de fusión como una especie de paraíso en la tierra, donde el individuo está “fundido con el todo”, Wilber aclara que no hay tal edén de plenitud, sino que se trata de estado de fusión indiferenciada e inconsciente que no le permite al individuo entender su propia experiencia de estar vivo.   Wilber afirma que es sobre los 4 meses de vida que el niño entra en un periodo que llama de “eclosión”, donde aprende a diferenciar su cuerpo del entorno físico que lo rodea, pero sin poder todavía diferenciar su “yo emocional” del “yo emocional” de los demás. En esta subfase el pre-individuo experimenta una especie de “unidad dual” con su madre donde no están claras aún las fronteras entre ambos.  En la siguiente etapa el cuerpo emocional se diferencia de las emociones y sentimientos de los demás, con lo cual comienza a advertir una diferencia entre su yo, el de su madre y el del entorno que lo rodea. Wilber lo llama el “nacimiento psicológico”, puesto que tiene lugar  el surgimiento de un primitivo Yo separado, gobernado principalmente por las emociones primarias –tristeza, asco, miedo, enfado, alegría y sorpresa–.  De ahí el ser humano pasa a una siguiente etapa donde comienza a desarrollar el “Yo mental”, con lo cual se colocan los primeros ladrillos de lo que será el Ego o persona. Poco a poco consigue diferenciarse del cuerpo, de los impulsos, de los sentimientos, y de las emociones y trata de integrarlos en un nuevo yo conceptual. El desarrollo continúa hasta alcanzar el pleno estadio que Wilber llama “Operacional Formal”, capaz de reflexionar sobre las reglas y normas de cualquier sociedad, juzgándolas desde principios universales. Y, aun cuando este proceso implica una cierta “crisis de identidad”, el Yo que emerge ya no depende de lo que diga papá o mamá, sino de la propia conciencia profunda.  La posibilidad de un “yo global” Más adelante, en el libro ya citado, Wilber asegura que este dualismo mente–cuerpo no puede resolverse en términos exclusivamente racionales. Lo que desde su perspectiva nos impide resolver esta disociación es el hecho de que sólo puede trascenderse desde niveles evolutivos transracionales de desarrollo, es decir, comprensiones existenciales que entiendan los límites naturales de la razón y sean capaces de ir más allá del lenguaje y de las funciones primarias del pensamiento.  Por el momento no parece haber aún la masa crítica de humanos asentados en este estadio como para que se convierta en la corriente de pensamiento dominante, aunque con el surgimiento, cada vez más sólido y mejor fundamentado del pluralismo, el multiperspectivismo y la consciencia ecológica comienza a dar visos de consolidarse como corriente de pensamiento de vanguardia.  Wilber asegura que lo que cada uno de nosotros denomina “yo”, es al mismo tiempo una función constante que articula y gestiona los diferentes “mís” que nos componen (mis emociones, mis impulsos, mi cuerpo, etc.), y también funciona como una corriente evolutiva que, si la trabajamos adecuadamente, nos lleva al siguiente nivel, que Wilber llama “El yo global, y que podríamos considerar una amalgama de todos esos “mis” mencionados y que nos constituyen: desde el Yo mental –que visto desde el Yo Global se convierte en “mi pensamiento”–, así como los diversos “Yo objeto”, a los que caracterizamos con la proposición “mi”: mi cuerpo, mis emociones, mis sentimientos, mis impulsos, etc. Todos ellos, juntos, participan de nuestra sensación de identidad y son fundamentales para comprender nuestra existencia. Este “Yo Global” o “Yo Trascendental”, como también lo llama, Wilber lo considera el fundamento mismo de la conciencia humana.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook: Juan Carlos Aldir 1 Wilber, Ken, Una visión integral de la psicología, Primera Edición, México, Alamah, 2000, Págs. 468" ["post_title"]=> string(57) "Evolución del todo indiferenciado, al cuerpo, a la mente" ["post_excerpt"]=> string(132) "El dualismo cuerpo-mente ha sido discutido desde Descartes (1596-1650) hasta filósofos más contemporáneos como Ken Wilber (1949)." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(54) "evolucion-del-todo-indiferenciado-al-cuerpo-a-la-mente" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-02 11:40:44" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-02 16:40:44" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=82893" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } [1]=> object(WP_Post)#16241 (24) { ["ID"]=> int(83407) ["post_author"]=> string(2) "32" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-16 11:03:29" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-16 16:03:29" ["post_content"]=> string(8680) "Sé que no es espejismo si te miro, Viajando en este tren por los paisajes  Que me van regalando tu silueta… Pasan frente a mis ojos tus palmeras; Tus desiertos y tus cañaverales. Yo atesoro de todos tus caminos,  El aroma del polvo, y  tus colores; De tu tierra mojada y tus arenas. Dentro de pocas horas, Contarás a tus hijos con campanas,  La historia interminable de tus sueños; Tu libertad ansiada que no llega.  Entre  cohetones, silbatos y matracas  Serás independiente y soberana;  Como te hizo la Guadalupana. Con agua en tus  frijoles eres banquete, Para tus hijos que se encuentran lejos. Huracán de confeti y  serpentinas Por la fiesta  dorada de tus plazas, Todo serán sonrisas en tu  noche. Hoy no puede vencerme la nostalgia,  Porque te llevo en mí,  A fuerza de saber que nací tuyo. Tus aguas cristalinas y festivas,  Llueven lo mismo aquí que por tus selvas;  Las mismas aguas de millones de años/ Las mismas aguas de las carabelas; Aguas del Ypiranga y la Novara.  Tus lágrimas de dicha son palomas Que me traen tus mensajes,  Hasta   este tren que va por  Alemania.   Me has enseñado que al amarte como te amo,  Hemos vencido todas las distancias. Hoy que no estoy ahí para abrazarte, Y  verte desfilar entre clamores, Tu milagro transforma  estos paisajes,  Y te miro pasar por la ventana. Agito mi bandera imaginaria;  Águila tricolor para aclamarte. Brotan por mi mirada tus  reflejos,  Que me traen agua tuya para el  llanto; Saben a sal; a sal de  las canciones De tus gaviotas y tus golondrinas. Evoco tu cintura que se estrecha  Desde tu Veracruz a tu Oaxaca;  Donde se anuncia el mar en dos océanos,  Que se hacen chicos mientras te declaro  Apasionadamente cuánto te amo. Estallas en mi alma en pirotecnia  Con la magia invencible de tu nombre  Que es grito de batalla y es plegaria. México tú,  y México mil veces, ¡Retiemblas en el centro de mi alma! Hoy quisiera salirme por las calles a presumir de ti; A describir tu insólita belleza; A contar tus historias y tus cantos.   Conforme creces en mi sentimiento,  Va  resurgiendo para acompañarme   Tu imagen en las caras entrañables; En racimos  de manos extendidas. Podría rezarte en una letanía  Que exorciza y acorta las distancias. Eres patria el corazón de mis amigos,  Que me hace palpitar en tu esperanza. Eres patria el sabor que se derrite  En mi boca que hoy  solo te imagina/ Patria de nixtamal en las tortillas  En el sabor de fuego del chipotle. Eres patria de todos mis caminos; De todos los caminos de tu norte; De tus caminos de idas y  un regreso; Mi Patria de Parral  y Chinameca! Eres patria de barro, cobre y fuego;  Patria de mis volcanes y mis playas,  Las playas infinitas de mis hijos; Estero interminable de sus juegos. En toda esta distancia eres mi patria, Triste alegre o dormida  entre mis sueños, De cañas, capulines, tejocotes,  De nísperos,  granadas y guanábanas; ¡De cocos y de mangos y de jícamas! Eres mi patria,   fruta y sinsabores.   Eres mi patria toda en tus canicas, En tus baleros y tus loterías;  Eres juego de vidas y de muertes/ En mi ansia de volver voy escudriñando,  Atesorando todos tus vestigios; Trato de adivinarte y verte, De adivinarte y verte dondequiera.  Sueño que vienes  por mí para llevarme; En las horas más largas de mi espera; Cansado de dar tumbos a la deriva,  Eres patria mi rumbo de regreso. Donde quiera que muera, será en tus brazos. Eres beso en  mis  sienes y caricia.      _________________________ (*) Vapor alemán Ypiranga. La naviera Germaniawerft ofreció al General Porfirio Díaz, pasaje de cortesía alojándolo en el camarote del capitán, y asignándole para su familia el camarote del segundo oficial. El itinerario seguido por el Ypiranga fue de Veracruz a  la Habana, Vigo, Gijón, Santander, Plymouth y Le Havre. Sus últimas palabras en suelo mexicano fueron trabadas en cilindros de cera: “Guardo este recuerdo en lo más íntimo de mi corazón y no se apartará de él mientras yo viva”.  Fragata La Novara. Buque a vela de la Marina de Austria, que llevó los restos mortuorios de Maximiliano de Habsburgo de regreso a Austria tras su fusilamiento en el Cerro de las Campanas al lado de Tomás Mejía y Miguel Miramón. Stahringen am Bodensee, México 16 de septiembre de 2022  " ["post_title"]=> string(16) "16 de septiembre" ["post_excerpt"]=> string(0) "" ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(16) "16-de-septiembre" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-16 11:03:29" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-16 16:03:29" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=83407" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } } ["post_count"]=> int(2) ["current_post"]=> int(-1) ["in_the_loop"]=> bool(false) ["post"]=> object(WP_Post)#16268 (24) { ["ID"]=> int(82893) ["post_author"]=> string(2) "84" ["post_date"]=> string(19) "2022-09-02 11:40:16" ["post_date_gmt"]=> string(19) "2022-09-02 16:40:16" ["post_content"]=> string(7498) "El pensador norteamericano Ken Wilber asegura que a lo largo del desarrollo psicológico el Yo se va identificando con distintos aspectos conforme transita de un estadio evolutivo siguiente. Cuando un humano nace, no experimenta un Yo, sino que se encuentra completamente fundido con el mundo material. De ahí se identifica con su cuerpo, para luego hacerlo con su pensamiento. Hace un par de artículos atrás, hablábamos de la visión propuesta por René Descartes donde el ser humano, en aras de asumir una nueva postura centrada en la razón y el discernimiento, comenzó un lento, pero profundo proceso de disociación del resto de sus funciones básicas, como es el caso de la emociones, el cuerpo, los sentimientos, los impulsos, entre otros.  Lo cierto es que pensadores posteriores han concluido que, lejos de una disociación patológica, se trata de un proceso natural de desarrollo; sin embargo, para poder continuar con las nuevas etapas, es menester entender las anteriores, las que nos han traído hasta aquí.   El pensador norteamericano Ken Wilber, en su libro Una visión Integral de la Psicología1, asegura que a lo largo del desarrollo psicológico el yo de un estadio de desarrollo se convierte en el mí del siguiente.  Esta declaración que, en principio puede parecer un galimatías verbal, tiene que ver con la evolución del ser humano desde que nace hasta que alcanza la madurez y, desde la visión Wilberiana, el mismo razonamiento y los mismos estadios son atravesados por la humanidad como colectivo.  Para Wilber, en cada etapa del desarrollo el Yo como sujeto está identificado con aspectos que al pasar a una siguiente etapa evolutiva se convertirán en objetos. Cuando un individuo humano nace, no experimenta nada parecido a un Yo; por el contrario ese pequeño ente se encuentra completamente fundido con el mundo material. En esta etapa el recién nacido es uno con su madre y con el medio y está tan identificado con la experiencia total de existir que carece de la posibilidad de diferenciar aún su propio cuerpo del de su madre o del mundo que lo rodea. Por lo tanto, carece de sensación de identidad separada.  Contrario a lo que afirma una amplia corriente del new age, que supone dicho estado de fusión como una especie de paraíso en la tierra, donde el individuo está “fundido con el todo”, Wilber aclara que no hay tal edén de plenitud, sino que se trata de estado de fusión indiferenciada e inconsciente que no le permite al individuo entender su propia experiencia de estar vivo.   Wilber afirma que es sobre los 4 meses de vida que el niño entra en un periodo que llama de “eclosión”, donde aprende a diferenciar su cuerpo del entorno físico que lo rodea, pero sin poder todavía diferenciar su “yo emocional” del “yo emocional” de los demás. En esta subfase el pre-individuo experimenta una especie de “unidad dual” con su madre donde no están claras aún las fronteras entre ambos.  En la siguiente etapa el cuerpo emocional se diferencia de las emociones y sentimientos de los demás, con lo cual comienza a advertir una diferencia entre su yo, el de su madre y el del entorno que lo rodea. Wilber lo llama el “nacimiento psicológico”, puesto que tiene lugar  el surgimiento de un primitivo Yo separado, gobernado principalmente por las emociones primarias –tristeza, asco, miedo, enfado, alegría y sorpresa–.  De ahí el ser humano pasa a una siguiente etapa donde comienza a desarrollar el “Yo mental”, con lo cual se colocan los primeros ladrillos de lo que será el Ego o persona. Poco a poco consigue diferenciarse del cuerpo, de los impulsos, de los sentimientos, y de las emociones y trata de integrarlos en un nuevo yo conceptual. El desarrollo continúa hasta alcanzar el pleno estadio que Wilber llama “Operacional Formal”, capaz de reflexionar sobre las reglas y normas de cualquier sociedad, juzgándolas desde principios universales. Y, aun cuando este proceso implica una cierta “crisis de identidad”, el Yo que emerge ya no depende de lo que diga papá o mamá, sino de la propia conciencia profunda.  La posibilidad de un “yo global” Más adelante, en el libro ya citado, Wilber asegura que este dualismo mente–cuerpo no puede resolverse en términos exclusivamente racionales. Lo que desde su perspectiva nos impide resolver esta disociación es el hecho de que sólo puede trascenderse desde niveles evolutivos transracionales de desarrollo, es decir, comprensiones existenciales que entiendan los límites naturales de la razón y sean capaces de ir más allá del lenguaje y de las funciones primarias del pensamiento.  Por el momento no parece haber aún la masa crítica de humanos asentados en este estadio como para que se convierta en la corriente de pensamiento dominante, aunque con el surgimiento, cada vez más sólido y mejor fundamentado del pluralismo, el multiperspectivismo y la consciencia ecológica comienza a dar visos de consolidarse como corriente de pensamiento de vanguardia.  Wilber asegura que lo que cada uno de nosotros denomina “yo”, es al mismo tiempo una función constante que articula y gestiona los diferentes “mís” que nos componen (mis emociones, mis impulsos, mi cuerpo, etc.), y también funciona como una corriente evolutiva que, si la trabajamos adecuadamente, nos lleva al siguiente nivel, que Wilber llama “El yo global, y que podríamos considerar una amalgama de todos esos “mis” mencionados y que nos constituyen: desde el Yo mental –que visto desde el Yo Global se convierte en “mi pensamiento”–, así como los diversos “Yo objeto”, a los que caracterizamos con la proposición “mi”: mi cuerpo, mis emociones, mis sentimientos, mis impulsos, etc. Todos ellos, juntos, participan de nuestra sensación de identidad y son fundamentales para comprender nuestra existencia. Este “Yo Global” o “Yo Trascendental”, como también lo llama, Wilber lo considera el fundamento mismo de la conciencia humana.    Web: www.juancarlosaldir.com Instagram:  jcaldir Twitter:   @jcaldir    Facebook: Juan Carlos Aldir 1 Wilber, Ken, Una visión integral de la psicología, Primera Edición, México, Alamah, 2000, Págs. 468" ["post_title"]=> string(57) "Evolución del todo indiferenciado, al cuerpo, a la mente" ["post_excerpt"]=> string(132) "El dualismo cuerpo-mente ha sido discutido desde Descartes (1596-1650) hasta filósofos más contemporáneos como Ken Wilber (1949)." ["post_status"]=> string(7) "publish" ["comment_status"]=> string(6) "closed" ["ping_status"]=> string(6) "closed" ["post_password"]=> string(0) "" ["post_name"]=> string(54) "evolucion-del-todo-indiferenciado-al-cuerpo-a-la-mente" ["to_ping"]=> string(0) "" ["pinged"]=> string(0) "" ["post_modified"]=> string(19) "2022-09-02 11:40:44" ["post_modified_gmt"]=> string(19) "2022-09-02 16:40:44" ["post_content_filtered"]=> string(0) "" ["post_parent"]=> int(0) ["guid"]=> string(35) "https://ruizhealytimes.com/?p=82893" ["menu_order"]=> int(0) ["post_type"]=> string(4) "post" ["post_mime_type"]=> string(0) "" ["comment_count"]=> string(1) "0" ["filter"]=> string(3) "raw" } ["comment_count"]=> int(0) ["current_comment"]=> int(-1) ["found_posts"]=> int(55) ["max_num_pages"]=> float(28) ["max_num_comment_pages"]=> int(0) ["is_single"]=> bool(false) ["is_preview"]=> bool(false) ["is_page"]=> bool(false) ["is_archive"]=> bool(true) ["is_date"]=> bool(false) ["is_year"]=> bool(false) ["is_month"]=> bool(false) ["is_day"]=> bool(false) ["is_time"]=> bool(false) ["is_author"]=> bool(false) ["is_category"]=> bool(true) ["is_tag"]=> bool(false) ["is_tax"]=> bool(false) ["is_search"]=> bool(false) ["is_feed"]=> bool(false) ["is_comment_feed"]=> bool(false) ["is_trackback"]=> bool(false) ["is_home"]=> bool(false) ["is_privacy_policy"]=> bool(false) ["is_404"]=> bool(false) ["is_embed"]=> bool(false) ["is_paged"]=> bool(false) ["is_admin"]=> bool(false) ["is_attachment"]=> bool(false) ["is_singular"]=> bool(false) ["is_robots"]=> bool(false) ["is_favicon"]=> bool(false) ["is_posts_page"]=> bool(false) ["is_post_type_archive"]=> bool(false) ["query_vars_hash":"WP_Query":private]=> string(32) "f38ab2f854162a9043dc2e4a0904ae2b" ["query_vars_changed":"WP_Query":private]=> bool(false) ["thumbnails_cached"]=> bool(false) ["stopwords":"WP_Query":private]=> NULL ["compat_fields":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(15) "query_vars_hash" [1]=> string(18) "query_vars_changed" } ["compat_methods":"WP_Query":private]=> array(2) { [0]=> string(16) "init_query_flags" [1]=> string(15) "parse_tax_query" } }
pensadores

Evolución del todo indiferenciado, al cuerpo, a la mente

El dualismo cuerpo-mente ha sido discutido desde Descartes (1596-1650) hasta filósofos más contemporáneos como Ken Wilber (1949).

septiembre 2, 2022

16 de septiembre

Sé que no es espejismo si te miro, Viajando en este tren por los paisajes  Que me van regalando tu silueta… Pasan...

septiembre 16, 2022




Más de categoría

Seguridad Nacional

En varios foros se ha discutido hasta el cansancio la militarización de la Guardia Nacional, que ante la falta...

septiembre 27, 2022

Camila Parker y la reivindicación de las mujeres que aman demasiado

“Hombres necios que acusáis / a la mujer sin razón / sin ver que sois la ocasión / de...

septiembre 27, 2022

Abarca, los 43 de Ayotzinapa y panem et circenses

Como cada semana, Fernando Navarrete comenta los acontecimientos más importantes a nivel nacional con su singular estilo.

septiembre 27, 2022
Del neoliberalismo al populismo

Del neoliberalismo al populismo

El desafío de la democracia liberal es limitar el poder del capital y de los “hombres fuertes”.

septiembre 27, 2022