Realidad e interpretación

Cómo entender «lo real» cuando ante los mismos hechos cada quien los juzga como mejor le parece y construyen una interpretación distinta según prejuicios e intereses. El libro La llamada, de Leila Guerriero sirve como pretexto para...

1 de mayo, 2026 Realidad e interpretación

Cómo entender «lo real» cuando ante los mismos hechos cada quien los juzga como mejor le parece y construyen una interpretación distinta según prejuicios e intereses. El libro La llamada, de Leila Guerriero sirve como pretexto para analizar el tema.

Lo vemos todos los días. La forma más burda de este fenómeno lo vemos en nuestros políticos que, ante una serie de acontecimientos concretos, desarrollan narrativas que los explican de manera opuesta según los colores de quién elabore la explicación.

Desde luego que, como decía, este es el caso más burdo porque resulta evidente que se pretende defender lo indefendible por mero interés. Pero existe infinidad de casos más sutiles donde decidir cuál es la explicación que más se ajusta a “la verdad” resulta menos sencillo, hasta llegar al punto de preguntarnos si la realidad es mucho menos sólida de lo que en un primer acercamiento pareciera ser.

En el libro La llamada (1) Leila Guerriero construye una poderosa crónica de los hechos padecidos por Silvia Labayru a partir de su detención en 1976 en la Escuela de Mecánica de la Armada, durante la dictadura militar argentina (1976-1983). Antes de esto Silvia, imbuida en una mezcla de intenso idealismo y rebeldía generacional, se integra a la organización guerrillera conocida como Montoneros.  

El relato de su cautiverio resulta estremecedor. No sólo es objeto de torturas, violaciones, control permanente y manipulación psicológica, sino que llega al centro de detención embarazada, la hacen tener a su hijo y posteriormente lo entregan a la familia de sus suegros –en esto Silvia fue afortunada porque en el resto de los casos, los bebés nacidos en cautiverio eran entregados a familias afines al nuevo régimen y no volvía a saberse de ellos–. Ella permanece presa un año más después del nacimiento de su hija, hasta que es liberada y se exilia en Madrid.

Hasta aquí la historia de Silvia es escalofriante, pero una vez en libertad las cosas no mejoran. La gente que consiguió escapar antes la ven como traidora, puesto que de ese centro de detención, de las miles de personas ingresadas, apenas salieron con vida unas cuantas. Es decir, si sobrevivió, sin duda fue por haber entregado compañeros. Las décadas subsiguientes la vida se Silvia se debate entre quienes la reciben como víctima de la dictadura y las que la descalifican al considerarla traidora.

El libro de Guerriero es particularmente cuidadoso de mostrar todos los puntos de vista posibles. Entrevista a más de cien personas y al intentar armar el rompecabezas caleidoscópico que resulta de opiniones tan encontradas, resulta imposible discernir con certeza cuál fue la realidad.

Y aquí retomo el tema del principio. ¿Silvia es una víctima o una traidora? ¿Y si fuera ambas? ¿Y si no fuera ninguna? Y si su detención no fuese sino la consecuencia de formar parte de un grupo revolucionario y violento como era Montoneros? ¿Y si, por el contrario, por más que sus opiniones se opusieran al régimen, nadie tenía derecho de someterla a semejante viacrucis y mucho menos sin un juicio justo y tras respetar sus derechos como ser humano? Y si como consecuencia de la tortura hubiese dado información delicada, ¿de verdad podemos culparla? Y si efectivamente no denunció a nadie, ¿es justo que se le trate con tanto desprecio?  

La clave aquí consiste en entender que una cosa son los hechos objetivos, otra las interpretaciones que hacemos de esos hechos –sean estas más o menos interesadas o más o menos espontáneas– y una más la posibilidad empática de observar con atención y sin prejuicios, al mismo tiempo que escuchamos con apertura las interpretaciones del otro y las juzgamos desde un criterio amplio.

Es perfectamente posible que Silvia Labayru haya dicho y hecho más de lo que recuerda, del mismo modo que es posible que no lo haya hecho o que lo hiciera con conocimiento de causa, movida por el miedo y el instinto de supervivencia. También es posible que la complejidad de las relaciones humanas, la pérdida de gente querida y los prejuicios –no es la primera vez que los supervivientes de un acontecimiento parecido son sospechosos precisamente por haber sobrevivido– nublen la empatía.

Lo cierto es que lo vivido por esta mujer está muy lejos de ser cómodo y fácilmente gestionable. Tener un hijo en un centro de detención como ese, luego de un arresto arbitrario e infinidad de torturas –diseñadas de forma especial para quebrar la voluntad de quien las padece– y de ser sujeto permanente de violaciones y abusos sistemáticos –aun cuando bajo cierto parámetro alguien podría clasificarlos como consentidos–, trastoca el libre albedrío de quién lo padece.

A fin de cuentas el heroísmo que acepta el martirio de buena gana no es frecuente y me parece muy injusto descalificar a alguien por manifestarse con las fortalezas y debilidades propias de un ser humano, una de las cuales consiste, precisamente en, a partir de los pedazos de información del mundo de que disponemos, construir una versión de los hechos que consideramos real.  

Web: www.juancarlosaldir.com

Instagram:  jcaldir

Twitter:   @jcaldir  

Facebook:  Juan Carlos Aldir

image

(1) Guerriero, Leila, La llamada. Un retrato, Undécima Edición, México, Anagrama – Narrativas Hispánicas, 2024, Págs. 430

Comentarios


author avatar
Juan Carlos Aldir
Juan Carlos Aldir Licenciado en Filosofía y maestro en Filosofía y crítica de la cultura por la Universidad Intercontinental. Cursó un posgrado en Psicología, en la Escuela de Psicología Transpersonal Integral y el diplomado en Creación Literaria que imparte la Escuela de Escritores de México, SOGEM. Desde muy joven ha participado en diversos talleres literarios y colaborado en diversas publicaciones. En el año 2013 apareció su primera novela, Asesino de muertos, bajo el sello Punto de Lectura. En 2019 Editorial Planeta publicó su segunda novela: Donde empieza la noche. Web: www.juancarlosaldir.com Instagram: jcaldir Twitter: @jcaldir Facebook: Juan Carlos Aldir
De allá del mar vendrá 

De allá del mar vendrá 

El viaje de la presidente de México marca cierta distensión tras la crisis diplomática de 2024 donde SM el Rey no fue...

abril 22, 2026
Two men in suits shake hands at a podium with the U.S. flag and presidential seal in the background, smiles on their faces.

De la Casa Blanca a Jerusalén: el peso del nacionalismo religioso en la estrategia de Trump

David Alvarado | Associate professor, Universidade de Vigo Altos cargos que marcan la deriva internacional de la administración Trump son la expresión...

abril 16, 2026




Más de categoría
¿LA MUERTE DE LA RELACIÓN CAPITAL X TRABAJO?

 ¿LA MUERTE DE LA RELACIÓN CAPITAL X TRABAJO?

Es esencial que la inteligencia artificial que alimentamos y desarrollamos en el presente esté siempre bien cuidada, en buenas...

mayo 1, 2026

Panorama educativo en México: INEGI Censo de Población y Vivienda 2020

La República Mexicana tiene una extensión de 1,964,375 km2 y cuenta con una población de 126,014,024 de habitantes, de...

mayo 1, 2026
De Frente Y Claro | DESCONFIANZA EN EL GOBIERNO 

De Frente Y Claro | DESCONFIANZA EN EL GOBIERNO 

Sin lugar a dudas la confianza es muy importante que exista en toda sociedad. Porque es, esperanza firme o...

abril 30, 2026
La hora mágica fotográfica y mi mamá Josefina

La hora mágica fotográfica y mi mamá Josefina

Dedicado a mi amada madre, la valiente y fuerte doña José, y a los amigos, familia y cuidadores que...

abril 30, 2026