Albert Ellis, quien es considerado el padre de la terapia racional emotiva conductual, hace referencia al término “necesistitis”, el cual, dice, es un veneno emocional toda vez que “pareciera que tenemos claro lo que necesitamos y lo vivimos así, como una necesidad que cuando no se resuelve deriva en frustración e insatisfacción”.
Este término es retomado por el psicólogo español Rafael Santandreu, quien afirma que la “necesistitis” es, en definitiva, la enfermedad del siglo XXI. “Esta creencia de que necesitamos mucho para estar bien es la enfermedad del tiempo actual, es la madre de la depresión y la ansiedad”.
El experto en psicología cognitiva asegura que cada vez que nos creamos una necesidad nos hacemos más débiles pues a menudo creemos que necesitamos: pareja, auto, trabajo, dinero, diversión, etc., para estar y sentirnos bien. “Entonces, si no tienes eso que deseas, te haces desgraciado a ti mismo, pero si lo tienes también porque cuando finalmente lo consigues te das cuenta de que en realidad no te da la felicidad y llega la frustración”, explica el profesional de la salud en decenas de entrevistas concedidas a diversos medios informativos.
¿Cuál es la medicina contra la necesistitis?
De acuerdo con Santadreu, la solución es quedarnos con las necesidades básicas pues “en realidad sólo necesitamos agua y comida para vivir”, y propone comparar las necesidades que tenían las personas de antaño con las que tenemos hoy en día.
¿Cómo hacer para no caer en la “necesistitis?
Ciertamente los medios de comunicación masiva y las redes sociales nos bombardean con anuncios que nos hacen creer que necesitamos muchos artículos para: ser más jóvenes o para enfrentar la vejez, para parecer más bellos físicamente, para lucir mejor socialmente y un largo etcétera; la clave, considero, está en revisar tu concepto de éxito y felicidad para darte cuenta de que ninguno se rige por lo tangible.
Coincido con los expertos en que hoy en día son muchas las necesidades que nos hemos creado. Y no es que considere que esté malo tener pareja, objetos y todo lo que deseas, pero es bueno tener en cuenta que el conflicto viene cuando, como dice Rafael, depositamos tanto en lo material, en lo externo, y al no poseerlo nos deprimimos o creemos que no valemos.
Mi reflexión final es que goces de todo lo que la vida te brinde, pero sin creer que tu bienestar depende exclusivamente de eso. Si logras mantener ese pensamiento, cuando algo te falte o alguien se marche no sentirás que tu vida se va con ese objeto o esa persona. Lo único que necesitas para vivir y experimentar paz es alimentar tu mundo espiritual, pues ahí sólo mandas tú. Recuerda: la gasolina que necesitas para seguir andando es tan única y especial que únicamente se fabrica en tu interior.
¿Qué piensas de estas ideas, coincides, te aportaron algo positivo? Te animo a dejarme un comentario y a compartir este texto en tus redes sociales.
En este enlace puedes conocerme más https://nancy-fuentes.webnode.mx/
La vida remodela la Tierra para sí misma
La vida surgió de la Tierra, pero a la vez es la culpable de que nuestro planeta sea lo...
enero 17, 2025Los hijos de Cuau Cetcui
Hoy puedo decir con pleno fundamento jurídico y con pruebas documentales irrefutables, que California, Nuevo México y Tejas siguen...
enero 17, 2025Incertidumbre tras el alto el fuego entre Israel y Hamás: seis preguntas clave sin respuesta
Ian Parmeter Research scholar, Middle East studies, Australian National University El acuerdo de alto el fuego entre Israel y...
enero 16, 2025De Frente Y Claro | ALBERGUES PARA MIGRANTES INSUFICIENTES
El 20 de enero, que Trump lo ha calificado como “El Día de la Liberación en Estados Unidos”, marcará...
enero 16, 2025